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Lelo es carioca de nacimiento y desde hace algunos años vive en SP. Sus obras son bien distintivas. A diferencia de otros artistas que buscan un estilo más realista, los trabajos de él tienen una estética más icónica. Los trazos marcan un contorno y pinta con rellenos fuertes, hacen a su estilo más geométrico, o abstracto. Esto le permite que sus trabajos sean muy reco- nocibles a distancia y desarrollar obras en varios medios diferentes. La foto presentada acá es de una exposición en una galería de Córdoba, Argentina. En la imagen salen French Napp y Lelo entre sus obras de pared y las instalaciones colgantes. De Lelo, que sale con camisa, se ve el uso de colores blancos, naranjas y rojos en ese estilo más fuerte. El artista dice haber empezado con las serigrafías en la casa con los instrumentos de su padre, del oficio. También acostumbró salir a colar los paneles-posters en la calle desde temprano. Los medios que maneja el artista pasan desde intervenciones urbanas, un pasado en el pixo, y hoy abarca producciones murales, pinturas, dibujos, videos, esculturas y objetos. Influenciado por dibujos animados, videojuegos, figuras humanas y animales fusionados el artista reconoce influencia del art nouveau y cubis- mo. “Su estilo marcado ya fue reclutado por grandes empresas como MTV Brasil, Converse y Carharrt Europe para trabajos como escenografías, estampas para remeras, posters y otras

piezas firmadas”82. De sus trabajos ya se hicieron exhibiciones y publicaciones en Brasil, Ar-

gentina, Estados Unidos, Alemania, Italia, Suiza, España, Austria, Grecia y Sudáfrica. Conocí a Lelopor una cadena de gente desde Córdoba, de donde empezó la investigación. Charlando en mi propia ciudad con un amigo de mi hermano, le conté de mi trabajo. El Salva Viale me cuenta entonces que él es amigo de French Napp, un muy buen artista cordobés que trabaja con técnica stencil. Me dice que estuvo trabajando en el Proyecto Puente que había organizado la galería Kosovo. Me sugiere que lo contacte, y así hice. Lo contacté al artista via e-mail y combinamos de encontrarnos en SP cuando él fue a pintar un mural al SESC de Ipiranga, uno de tantos centros culturales paulistanos (de financiación no estatal), desparramados en todo el estado, y quizás el país.

Cuando French Napp fue para allá pintó el trabajo junto con Lelo. Así fue que lo/s conocí: nos encontramos en el SESC y después recorrimos la ciudad caminando y tomando transporte público. Desde el punto de tren de Ipiranga (línea 10, turquesa, al sur-este) fuimos hasta la conexión con el subte y nos bajamos en Clínicas, línea verde:1, p.15. Pasamos por la casa de Lelo. Buscó su pc donde tenía unos materiales para llevar hasta la galería Choque Cultural.

Hacer esos trayectos eran algo corriente en el trabajo que yo hacía, y en alguna medida entiendo que para el artista local también. Lo llamativo fue una diferenciación que hizo Lelo sobre las zonas circuladas. Esta diferencia me la mencionó varios meses después cuando charlá- bamos en su presentación en Córdoba, también de nuevo junto al artista cordobés French Napp. Hablando de Gráfica Fidalga, una imprenta de la zona de Vila Madalena, le pregunté si efecti- vamente estaba cerrada, como me habían contado algunos artistas de Mais Amor Por Favor. La pregunta era porque Lelo había presentado algunos trabajos impresos que tenías la marca, el estilo, de esa impresiones. Me cuenta primero que uno de los tres a cargo de la imprenta se llevó las máquinas para otro lado. Al rato me dice simplemente que “cayó en la droga”. En medio de ese diálogo le digo que se fueron de su barrio. Y me aclara que no, que él es de Pinheiros, que la Rua Henrique Schaumann separa Pinheiros de Vila Madalena. Me dijo “es como si yo te dijera que sos porteño, no cordobés”. Esta simple frase tiene bastante contenido, hasta tal punto es significativo la pertenencia a lugares que me hizo acordar a unas líneas emblemáticas de una biografía extensa que hablaba de la historia argentina y sus divisiones internas:

Un tercio de la población de la Argentina se aglomera alrededor de Buenos Aires, dando lugar a un fenómeno de extrema macrocefalia. El distinguido his- toriador británico James Bryce, en 1912, constató que tal concentración hace de Buenos Aires “un gigante y le da una influencia comparable a la de París en Francia”. El complejo de superioridad de los porteños que refleja esta preemi-

Figura 19: Presentación en Kosovo Gallery: Animalpedia-Faunolario

[Fuente: Benjamín Juárez, en Córdoba, Argentina]

nencia, fue solidificado a través de décadas de lucha civil con las provincias y es, por lo tanto, causa de resentimiento para el resto de los argentinos.83

Las fronteras pueden hacer mucho daño y pueden ser muy significativas. También pueden ser fronteras móviles que son traspasadas de un lado a otro. En el día de los artistas hay una cierta facilidad en hacer tanto trabajos puertas afuera como adentro. Algunos llaman los traba- jos de grandes dimensiones y permitidos como murales. Otros dicen, esto me decía por ejemplo French, que graffiti es cuando se usan letras, sean coloridas o monocromo. Muralismo y graffiti pueden considerarse como cosas muy diferentes en el arte urbano. Lo que sí, es que el hábito

de jugar y conocer los rótulos hace que sea más natural pintar siempre la pared de afuera de la galería y alguna otra pared por el barrio. ¿Pero qué lleva a que los artistas, y otros ciudadanos, se inclinen más a favor o a contracorriente de lo que dice la ley? No tanto a contradecirla pero a prescindir de ella. A buscar una orientación social más espontánea con la calle y la gente, y no dictada por ley y orden.

Otras tantas consideraciones merecen los nascimientos y mutaciones de las carreras de los grafiteros y las galerías. En 2013, la galería Kosovo, junto a la municipalidad y periódicos locales consiguieron patrocinio para que artistas urbanos pintaran cinco puentes de la ciudad: el Pro- yecto Puente. En esto pasaba algo que pasa en otros partes y que mi hermano McFly entendió bien: “¿o sea que ahora les pagan por hacer lo que antes los metían en cana (a la cárcel)?” En esto no hay que ver incongruencia, más bien un desarrollo en los significados que va toman- do la ciudad y las intervenciones para cada uno de los que participa. No es lo mismo salir a romper todo en la adolescencia que disfrutar de hacer de la propia ciudad un mejor lugar, y ser reconocido por eso. Al final, el gusto está en hacer lo que les sienta bien, pintar. Y que al mundo exterior le haga también bien. ¿Quién necesita que le den una medalla?84Basta con salir

y hacer: sea reconocido, o no, por una entidad formal o mayor.

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