3 What do we know about the effects of the different ways in which audit and feedback are used?
3.3 Performance measurement, data disclosure and quality improvement
El Desafío/El Problema: Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón;
porque de él mana la vida. (Proverbios 4:23 VRV)
Nuestro más grande desafío como líderes es desarrollar un carácter de Dios. Warren Wiersbe señaló este asunto diciendo:
Aparte del carácter, el ministerio es solamente una actividad religiosa o aún peor, un negocio religioso.
Henry Martín escribió,"Déjame ser enseñado que el primer gran negocio en la tierra es la santificación de mi propia alma..."
Alguien preguntó al financiero J.P. Morgan cuál era la mejor garantía que un cliente le podía dar. Morgan respondió, "El carácter".
G. Campbell Morgan estaba cabalgando con D.L. Moody... cuando de repente Moody preguntó, "¿Qué es el carácter?” Morgan sabía que el evangelista quería contestar su propia pregunta, así que esperó. "El Carácter" dijo Moody, "es lo que un hombre es en la oscuridad..."
Tal vez la palabra clave es integridad... No hay una cantidad de reputación que pueda sustituirse por el carácter (Wiersbe 1980: 81-82).
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Wiersbe ha captado la esencia de un carácter maduro en una palabra: Integridad. Hay muchas lecciones en la formación de un líder. Ninguna de ellas es más crucial en su tiempo o impacto que las otras que se iniciaron temprano y que se enfocan en la edificación de un carácter.
Formando a Un Líder—Las Primeras Actividades de Formación
Vamos a poner este capítulo en una perspectiva apropiada. El capítulo anterior presentó el concepto de los patrones, los procesos y los principios. Usamos una línea de tiempo generalizada para ver el patrón general en la formación de un líder. Este capítulo da un vistazo a la Fase II.
En esta fase, Dios usa cuatro actividades de formación importantes para probar el carácter de un líder emergente. Tres de estas actividades son llamadas pruebas debido a la naturaleza evaluativa de esta fase. Se les llama la prueba de integridad, la prueba de obediencia y la prueba de la palabra. Una cuarta actividad, la tarea ministerial, ocurre frecuentemente en la fase de la vida interior. Es una actividad de prueba, pero su enfoque está en el surgimiento del líder en el ministerio, entonces trataremos eso en el próximo capítulo donde nuestro enfoque está en la formación ministerial.
La Prueba de Integridad
En el corazón de cualquier evaluación de la calificación bíblica para el liderazgo yace el concepto de la integridad – esa adherencia transparente por un código de moral, artística, u otros valores que se revela a sí mismo en sinceridad, honestidad, y franqueza y evita la decepción o lo que se vea artificial (Diccionario Webster Merriam). La capacidad dada por Dios para liderar tiene dos partes: Dotación y Carácter. La integridad es el corazón del carácter.
Un líder emergente está consciente de la importancia de la integridad a través de la prueba de integridad. Una prueba de integridad es una prueba que Dios usa para
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evaluar las intenciones de modo que se moldea el carácter. Esta prueba es un punto de inicio para una esfera expandida de influencia. Hay tres partes para la prueba de una integridad: el desafío a la consistencia con las convicciones internas, la respuesta al desafío, y el resultado de la expansión del ministerio.
En Daniel 1:8-21, Daniel enfrentó una prueba de integridad que le pudo haber costado la vida.
Daniel decidió no permitirse a sí mismo volverse ritualmente impuro comiendo los alimentos ni bebiendo el vino de la corte real, así que le pidió a Aspenaz que le ayudara, por lo que Dios hizo que Aspenaz fuera compasivo con Daniel. Aspenaz, sin embargo, tuvo miedo del rey, y le dijo a Daniel, "El rey ha decidido lo que tú vas a comer y beber, y si no te ves bien como los otros jóvenes, será tu la causa para que él me mate".
Entonces Daniel fue a la guardia de la cual Aspenaz había estado encargado de él y de sus tres amigos. "Pruébanos por 10 días", dijo El. "Danos legumbres para comer y agua para beber. Luego compáranos con los jóvenes alimentados con la misma comida que sirve el rey, y tomen una decisión basados en cómo nos veamos. El mayordomo estuvo de acuerdo con permitirles intentarlo por 10 días. Pasados los 10 días, el aspecto de ellos era más sano y más fuerte que el de todos los jóvenes que comían de la comida del rey. Y desde entonces, en la guardia se les permitió continuar comiendo legumbres en vez de lo que el rey había provisto.
Dios dio a los cuatro jóvenes conocimiento y habilidad en la literatura y la filosofía. Además, le dio a Daniel la habilidad de interpretar visiones y sueños.
Al final de los tres años puestos por el rey, Aspenaz llevó a todos los jóvenes ante Nabucodonosor. El rey habló con todos ellos, y Daniel, Ananías, Misael y Asarías lo impresionaron más que cualquiera de los otros. Luego ellos se volvieron miembros de la corte del rey. En todos los asuntos que requerían sabiduría e inteligencia, y sobre los cuales el rey les preguntó, los encontró diez veces más sabios que todos los magos y adivinos que había en su reino. Y Daniel se quedó allí hasta el primer año del reinado de Ciro, el emperador de Persia, conquistador de Babilonia (Daniel 1:8-21).
Daniel, un adolescente lejos de su hogar e influencia familiar, fue forzado para tomar decisiones como si las convicciones con las que creció fueran sus propias convicciones. En este caso, la convicción interna fue una de aspecto religioso que tenía que ver con los alimentos. El se encontraba presionado para violar esta convicción, pero guardó sus convicciones (respuestas). Dios le dio relaciones que le permitieron trabajar
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un plan que no comprometía sus convicciones. Dios honró su carácter inquebrantable. Daniel y sus amigos fueron respetados por sus conocimientos y habilidades, otorgándoles trabajos en altas posiciones del gobierno. Este avance a una posición estratégica es un ejemplo de expansión, el tercer elemento de una prueba de integridad. Daniel estuvo firme y vio que Dios proveyó la solución. Esto lo capacitó para poder ser firme ante otros asuntos más fuertes en el futuro. Estos tres elementos de prueba de integridad se hallan en este pasaje.
La razón por la que el desarrollo del carácter tiene muchas facetas es que hallamos una variedad de pruebas de integridad. Esto es un ejemplo de las muchas que he identificado: valores (determinan las convicciones), tentación (prueba las convicciones), conflicto contra la visión ministerial (prueba la fe), una alternativa en situaciones que requieren una guía (prueban el llamado), persecución (prueba la firmeza), lealtad (prueba la fidelidad) y la restitución (prueba la honestidad).
Las pruebas también son usadas en una variedad de formas. Algunas son usadas para probar la continuidad en el cumplimiento de una promesa o voto; otras para asegurar un compromiso al ministerio o a la visión; otras permiten la confirmación de la transformación en el carácter interno y también promueven la fe. Otras son usadas para establecer valores internos; enseñar la sumisión y prevenir a otros de la seria responsabilidad que uno posee ante Dios.
Los siguientes ejemplos son tomados de los períodos iniciales en la vida de líderes, antes que fueran considerados como tales. Como usted y como yo, ellos estuvieron aprendiendo acerca del carácter y la integridad por medio de la vida diaria, y de las experiencias y situaciones comunes que uno vive.
Patricia Reid y Norma Van Dalen describen una prueba de integridad en la vida de Amy Carmichael, quien más tarde llegó a ser la fundadora de la Fraternidad Dohnavur (la famosa organización que trabajó alcanzando niños de los templos paganos en la India).
Las lecciones que Amy aprendió concerniente a los valores y prioridades de la vida fueron desafiadas frecuentemente durante estos años de preparación. En una ocasión en particular, mientras compraba ropa con su mamá, Amy fue probada
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especialmente en estas convicciones. Cuando la vendedora le trajo los más finos y vistosos trajes, Amy sintió la convicción del Espíritu Santo acerca de tal "extravagante e impractico" vestido. Sorprendiendo a su mamá y a la vendedora, Amy obedeció a la apacible voz y resistió la tentación de disfrutar un vestido bello que realmente no necesitaba. Esta lección llegó a ser el fundamento del estilo de vida simple de Amy Carmichael con respecto a sus necesidades personales.
Esto fue una prueba de integridad. Fue usada para establecer un valor interno concerniente a un estilo de vida simple. Dios sabía que Amy necesitaría esto en sus cincuenta y cinco años en el campo misionero en la India.
En su autobiografía En La Cima de la Montaña, Carlton Booth relata una prueba de integridad que le ocurrió justo antes de su conversión:
Me había convertido a Cristo poco antes de ir a trabajar a Sears, pero en el segundo piso, estando solo, me encontré enfrentando una fuerte tentación. Algunos de los pedidos que vinieron a mí de los pisos de arriba incluían cajas de chocolate sin forrar y me convencí a mí mismo que al sacar un chocolate de la caja de abajo nadie se daría cuenta. Los dulces eran un gusto poco accesible para muchos, así que esto lo hizo una tentación tan irresistible que cedí varias veces. (Booth 1984:32)
La conciencia de Booth comenzó a molestarle. El Señor le dio la convicción de la necesidad de decirle a su supervisor acerca de lo que había hecho. Él ahorró dólar por dólar para cubrir los costos de los chocolates que había tomado Entonces se confrontó con su supervisor. El resto del relato se lee a continuación:
No me felicitó ni me reprendió cuando le dije lo que mi conciencia me dictaba en remordimiento. Sus ojos se fijaron en mí y me dijo: "Bueno hijo, ¿qué haremos con este dinero?" Le dije que no me importaba lo que hiciera con él, todo lo que deseaba era estar aliviado de esto que me estaba molestando por varios días. Entonces tomó el dinero y dijo algo muy calmadamente y creo en una forma simpática, "¡Regresaré este dinero a la oficina como 'dinero de conciencia!'"
Este incidente probó a Booth en el área de la restitución. Eso estableció el valor interno de la honestidad. Booth más tarde fue usado por Dios en un ministerio musical, evangelístico y de entrenamiento ministerial.
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Algunos no pasan las pruebas de integridad. A Saúl, el rey de Israel, le faltó integridad. En 1 Samuel 15 nos relata una triste historia. Dios le dijo a Saúl que destruyera a los Amalecitas y todas sus posesiones. Saúl los venció, pero no los destruyó a ellos ni a sus posesiones. El falló en la prueba de obediencia, pero el asunto central va más allá de la obediencia a la falta de integridad en las intenciones de Saúl.
Las primeras palabras de Saúl al ver a Samuel fueron: "—Bendito seas tú del Señor; yo he cumplido la palabra de Señor.” Entonces Samuel preguntó: “¿Pues qué balido de ovejas y bramido de vacas es este que yo oigo con mis oídos?”—preguntó entonces Samuel (I Samuel 15:13-14 VRV). Samuel confrontó a Saúl y le dijo que Dios lo había rechazado. Dios no usaría un líder que carece de integridad.
Los asuntos de vida interior necesitan el énfasis debido. La prueba de integridad es esencial para un líder, especialmente en estas primeras etapas iniciales del ministerio. Por la razón del valor y el uso de estas pruebas, es obvio que un principio importante del liderazgo está presente: La integridad es fundamental para el liderazgo efectivo; debe ser
inculcada desde el inicio en el carácter de todo líder. Un líder emergente que no pone
atención a este principio toma un gran riesgo. Aquellos que responden apropiadamente a las pruebas de integridad avanzarán en su desarrollo del liderazgo.
La Prueba de Obediencia
Un líder debe aprender la obediencia para poder influenciar a otros hacia la obediencia.
Una prueba de obediencia es una actividad de formación por medio de la cual un líder
aprende a reconocer, entender y obedecer la voz de Dios. El líder encuentra esto temprano en su desarrollo y repetidamente durante la vida. Por medio de esto, Dios prueba la respuesta personal del líder a la verdad revelada.
Una de las pruebas de obediencia clásica en la Biblia es la que encontramos en Génesis 22:
Después de algún tiempo, Dios puso a prueba la fe de Abraham. Lo llamó por su nombre, y El contestó: “Aquí estoy.”
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Y Dios le dijo: “Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré.” (Génesis 22:1-2)
Esta prueba de obediencia fue especialmente difícil debido a las promesas de Dios concernientes a Isaac. Abraham sabía que su línea de futuro dependía de Isaac, pero él aún tuvo la voluntad de obedecer a Dios.
Una vez oí a un líder decir que muchos son llamados a poner algo sobre el altar; y ellos lo hacen pero llevan consigo un cuchillo de caucho. Nuestra obediencia a menudo no está completa, pero tiene algunas cuerdas ligadas. Abraham tomó un cuchillo real y Dios honró su obediencia por ofrecer a Isaac.
Una cosa es obedecer cuando parece lógico y necesario, pero es completamente diferente cuando la obediencia nos llama a hacer algo que no tiene sentido. La obediencia no siempre depende del entendimiento. No tenía sentido ético ni práctico matar a Isaac, sin embargo, Abraham obedeció. Aunque esta fue una prueba de obediencia, también fue una prueba de integridad. Se mantuvo fiel a Dios y creyó en Él cuando la presión estuvo sobre él. Estas pruebas revelaron que la fe y la fidelidad a Dios eran una parte del carácter de Abraham. Hebreos 11:17-19 atestigua esto.
La experiencia compleja de Abraham nos muestra la norma de una prueba de obediencia exitosa. Dios exige una obediencia incondicional, tenemos que obedecer, y El es responsable de los resultados.
Las pruebas de obediencia ocurren en toda la Biblia y frecuentemente se mencionan en los estudios de la formación del liderazgo histórico y contemporáneo. Algunos ejemplos incluyen aprendizaje con respecto a posesiones y el dar, aprender a poner a Dios primero en la elección de un compañero (a), y aprender a querer ser usado por Dios en el ministerio. Otros incluyen una preparación para confiar en un Dios que nos brinda la verdad para perdonar, para confesar un error, o para corregir una falta.
Watchman Nee nos provee una ilustración excelente que tiene que ver con el crecimiento de la vida interior. El sintió una necesidad de empezar a imprimir folletos evangelísticos y luego oró por el dinero para poder distribuirlos. Dios reveló que había
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obstáculos a su oración. Muchos en su iglesia estuvieron criticando a otro creyente y Watchman silenciosamente estuvo de acuerdo con ellos. Cuando continuó orando por el dinero, Dios le habló con respecto a este pecado. Dios le pidió que fuera y confesara su culpa a su hermana.
Más tarde, yo consideré hacerlo así, pero, cuando volví a estar cara a cara con ella, titubeé por cinco oportunidades, aunque deseaba confesárselo a ella. Esto fue porque estaba preocupado por ella, quien del todo ha estado admirándome tanto, y que luego me despreciaría. Le dije a Dios, "todo estaría bien si tú me ordenaras hacer alguna otra cosa, pero yo no tengo la voluntad de confesarle esto a ella". Aún permanecía pidiéndole a Dios el dinero para la impresión, pero El no escucharía mis razonamientos e insistía en mi confesión.
La sexta vez, a través de la gracia de Dios, yo le confesé a ella. Con lágrimas, ambos confesamos nuestras faltas y luego nos perdonamos el uno al otro. Fuimos llenos de gozo y desde entonces nos amamos el uno al otro más que nunca en el Señor. (Weigh 1974:62-64).
No mucho tiempo después de este evento, un cartero entregó una carta que contenía 15 dólares. La carta decía, "yo estoy dedicado a distribuir folletos evangélicos, por favor dígnese a aceptarlo". La expansión de Dios fue claramente identificada. Las lecciones perduraron por toda una vida. Se trataban sobre la vida interior, un espíritu perdonador, los obstáculos para la oración, y confiar en la provisión de Dios para el ministerio. Obedecer a Dios fue la primera lección y las otras lecciones dependieron de esta.
Hechos 5:1-11 nos habla acerca de dos distintas pruebas de la obediencia. Ananías y Safira vendieron su propiedad. Ellos carecían de integridad cuando mintieron con respecto a la cantidad de dinero de la venta. Pedro fue puesto a prueba cuando confrontó a cada uno de ellos según sus pecados. La obediencia de Pedro en esta tarea desagradable es cuidadosamente grabada por Lucas, de modo que todos los que lean sean advertidos de la seriedad de la obediencia con integridad. La disciplina de Dios fue rápida y severa. Después de este evento, el ministerio de Pedro se expandió.
Los líderes serán responsables de influenciar grupos específicos de personas que obedezcan a Dios. Ellos no alcanzarán esto a menos que ellos mismos sepan cómo
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obedecer. Esto me llevó a un segundo principio mayor en el patrón de prueba en la fase de la vida interior: la obediencia se aprende primero, luego se enseña.
La Prueba de la Palabra
Un líder debe tener la habilidad de recibir la verdad de Dios. Este don, de recibir la verdad de Dios, es esencial para edificar la autoridad espiritual, la cual es la base para la influencia de un líder espiritual. El derecho de influencia viene de la habilidad para aclarar la verdad de Dios a otros. El aclarar la verdad de Dios es la esencia del racimo de dones espirituales que yo llamo los dones de la palabra. Los líderes siempre tienen por lo menos un don de la palabra junto a otros que recompensan su combinación de dones. Los dones primarios de la palabra son la enseñanza, la profecía y la exhortación. Los dones secundarios de la palabra son el apostolado, el evangelismo y el pastoreo. Los líderes deben usar los dones de la palabra para discernir dirección en el ministerio.
Los líderes de Dios exhiben un amor por la verdad. Ellos estudian la palabra escrita para alimentar sus propias almas, como también para ayudar a otros. Dios enseña a un líder a apreciar la verdad, a cultivar hábitos para el ingreso de la verdad, y a responder en obediencia a la verdad para que él o ella puedan rápidamente discernir la verdad de Dios cada día y a través del ministerio de otras personas. El proceso usado para describir este desarrollo es la prueba de la palabra.
Una prueba de la palabra es la actividad/factor de formación que prueba la
habilidad de un líder para entender o recibir la palabra de Dios personalmente y luego Dios permite resultados en la vida de él o ella. Cuando exitosamente se pasa una prueba, esta nos guiará más a la verdad. La verdad confirmará la capacidad de liderar de un líder emergente, se observará en el líder una incrementada autoridad espiritual hacia sus seguidores.
Las pruebas de la palabra son combinadas frecuentemente con la prueba de la integridad y la prueba de la obediencia, porque la verdad revelada probará la integridad o la obediencia. Es importante percibir el efecto total de la prueba, no sólo saber cuál
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actividad de formación se usa. Hablaré acerca de esta coincidencia de actividades de