Las investigaciones que se han realizado desde el ACD en lo ambiental han abordado temáticas como los conflictos, el consumo, el capitalismo, el ecoturismo y la democracia. La producción académica que conjuga los estudios ambientales con el ACD se ha dado más que todo desde los inicios del siglo XXI, y aunque hay presencia de autores latinoamericanos, se observa una predominancia de investigaciones desde los Estados Unidos y Europa.
El trabajo realizado por María Silvia Biancardi, “La representación de los “recursos naturales” en la prensa. El uso de las nominalizaciones en crónicas de Clarín sobre Minera La Alumbrera” (2008), es similar a esta investigación puesto que analiza desde el ACD la representación de un proyecto de minería en la prensa argentina. Los artículos de prensa del diario El Clarín por un período de diez años son abordados críticamente, y se toman las noticias que fueron publicadas desde el anuncio del proyecto minero en la provincia de Catamarca, hasta las denuncias por contaminación y los problemas jurídicos de la empresa ejecutora.
Con base en los planteamientos de la Lingüística Crítica, se analizan nominalizaciones como contaminación, derrame y filtración (así como sus verbalizaciones), su rol y sus dinámicas en las frases de las noticias. Se observó que dichos verbos no iban acompañados de actores que los ejecutaran, por tanto, los efectos en el ambiente no contaban con un responsable señalado. A nivel general, la autora concluye que aunque la degradación ambiental es una acción que se considera negativa por parte de la opinión
pública, al estar presentes otros discursos como el progreso y el desarrollo, se conserva una percepción del ambiente como recurso (reflejado en las regalías que produce) y esa posición invisibiliza los efectos negativos que diversas acciones tienen en la estabilidad ecológica del territorio. Del mismo modo, la autora señala cómo en la prensa están presentes acciones como reciclar y conservar, mientras que la agenda y opiniones de organizaciones ambientales es dejada de lado, aun cuando supuestamente sus objetivos son los mismos.
El artículo de Bonnie McElhinny “Written in sand. Language and landscape in an
environmental dispute in southern Ontario” (2006) también se basa en el ACD para
plantear que las maneras de entender la naturaleza y el espacio son decisivas en la definición de sus conflictos y en sus debates. La autora analiza textos y artículos de prensa para ver cómo el papel del discurso de organizaciones ambientalistas tiene peso en la decisión del destino de la morrena Oak Rides en Ontario, ya que en este lugar también se ampliaba la industria y la urbanización. Pero también muestra, desde el ACD, cómo las estrategias de dichos discursos pueden ser vehículo de invisibilizaciones y de exclusiones ya que en el proceso hubo omisión de las opiniones del sector industrial en la toma de decisiones de lo que pasaría con la morrena.
El papel del ambientalismo, el ecologismo y los discursos ambientales en el capitalismo y las prácticas de producción y consumo son analizados desde el ACD. La investigación de Stamou y Paraskevopoulos (2008) usa como corpus lingüístico los comentarios registrados en un libro para visitantes de la reserva Dadia Forest en Grecia. Se consideran rasgos lingüísticos (como el vocabulario, sintaxis e índices ilocucionarios) para mostrar cómo el ecoturismo oculta una esencia consumista bajo una “envoltura verde”, que funciona de manera ideológica. Los participantes exponen sus concepciones de lo que debería ser la protección del ambiente, y en el análisis se vislumbra que la propia responsabilidad en el alcance de ese objetivo es difusa. El ecoturismo es entonces un término que se consume de cierta manera y que refleja la poca claridad que el público general tiene sobre la protección del ambiente.
Por otra parte, Richard Alexander (2009) señala cómo los textos, páginas web y comunicaciones de empresas como The Body Shop, Shell y British Petroleum, toman conceptos y términos ecológicos (que llevan dentro de sí la idea de protección y conservación del ambiente) para resignificarlos y ponerlos en función de la venta de sus productos. Se usa el sello de la ecología y el lavado verde (greenwashing) para aumentar las ventas, al promover las percepciones en el público de que dichas mercancías son amables con el ambiente. En otras palabras, el autor demuestra cómo la lógica capitalista se adentra cada vez más en el discurso del ambiente con el objetivo de alcanzar sus ideales de negocio.
Robert de Beaugrande (2002; 2006) también hace críticas a los discursos del capitalismo y el nuevo capitalismo, que con sus banderas de globalización, mercado libre y competencia conllevan desastres económicos y ecológicos. Plantea que desde el ACD se deben construir contra-discursos que tengan como fin alcanzar sociedades democráticas con salud económica y ecológica. Su planteamiento parte de una propuesta sobre la ampliación del concepto de ecologismo: no se limita a la conservación y protección del ambiente, sino que, para los fines del autor, la agenda del ecologismo
promueve la búsqueda de la convergencia entre las teorías y prácticas inclusivas dentro de la democracia. De Beaugrande parte de la idea de que el ecologismo abarca la re - conceptualización de instituciones políticas, culturales y económicas, así como las ideas de libertad y de democracia.