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of the Board of Directors

2. Internal control

2.1. Organisation of the internal control function

2.1.9. Periodic control

Vigila, pues, por mis desgracias, te ruego,

si alguna vez del numen puede amenguarse la ira. Si alguno saber todas mis desgracias desea,

más de lo que la cosa deja que se haga, él pide. Padecí tantos males, como astros en el éter alumbran,

como cuerpos pequeños contiene el seco polvo; y muchas cosas sufrí a lo creíble mayores

y, aunque hayan sucedido, fe no tendrán probada. Cierta parte también es necesario que muera conmigo

y que, disimulándola, poder cubrir quisiera. Si voz no frágil, pecho más firm e que el bronce

tuviera, y muchas bocas con muchas lenguas, empero no encerraría por ello todo en palabras,

P U B L IO OVIDIO N A S O N

materia vires exsuperante meas, pro duce Neritio docti m ala nostra poetae

scribite: Neritio nam mala plura tuli, ille brevi spatio multis erravit in annis

inter Dulichias Iliacasque domos: nos freta sideribus totis distantia mensos

sors tulit in Geticos Sarmaticosque sirius. ille habuit fidamque manum sociosque fideles:

me profugum comites deseruere mei. ille suam laetus patriam victorque petebat:

a patria fugi victus et exui ego.

nec mihi Dulichium domus est Ithaceve Samosve, poena quibus non est grandis abesse locis, sed quae de septem totum circumspicit orbem

montibus, imperii Roma deumque locus, illi corpus erat durum patiensque laborum:

invalidae vires ingenuaeque mihi, ille erat assidue saevis agitatus in armis:

adsuetus studiis mollibus ipse fui.

me deus oppressit, nullo m ala nostra levante: bellatrix illi diva ferebat opem,

cumque minor Iove sit tumidis qui regnat in undis, illum Neptuni, me Iovis ira premit,

adde, quod illius pars maxima ficta laborum, ponitur in nostris fabula nulla malis, denique quaesitos tetigit tamen ille Penates,

quaeque diu petiit, contigit arva tamen: at mihi perpetuo patria tellure carendum est,

ni fuerit laesi mollior ira dei. V I

Nec tantum Clario et Lyde dilecta poëtae, nec tantum Coo Bittis amata suo est,

superando en mucho el material mis fuerzas. Mis males, doctos poetas, por los del jefe nericio

escribid: pues sufrí que el Nericio muchos más. En breve espacio por muchos años él anduvo vagando

entre las ilíacas y las duliquias casas: 6U a mí recorriendo mares, que distan de todos los astros,

llevóme a golfos de Geta y Sarm acia el sino. Tuvo él ora fiel tropa, ora socios leales:

mis compañeros a mí me abandonaron prófugo.

Él se dirigía alegre y vencedor a su patria: ü5

yo desterrado de la patria huí y vencido. Ni tengo por casa Duliquio, ítaca o Samos;

de estos lugares no es gran castigo estar ausente, sino de Roma, lugar de imperio y de dioses, que observa

desde los siete montes al orbe entero. 70

Él tenía cuerpo duro y que soporta trabajos: yo por naturaleza débiles fuerzas tengo. Él de continuo a crueles armas era impulsado:

me acostumbré yo mismo a estudios muelles.

A mí un dios me oprimió, no aliviando ninguno mis males, 75

a él la guerrera diosa le daba ayuda.

Y aunque es menor a Júpiter quien reina en las ondas hinchadas; a él de Neptuno, a mí de Júpiter la ira oprime.

Añade: de sus trabajos la máxima parte es ficticia,

en mis desgracias mito ninguno es puesto. 80

Él, por fin, tocó empero buscados Penates, y a campos, a que tendió por largo tiempo, arribó no obstante: mas yo he de carecer para siempre de patria y de suelo,

si más suave no fuese la ira del dios herido. V I

Ni fue tan dilecta Lidé al poeta de Claros, ni tanto por el suyo de Cos fue amada Bitis,

PU B L IO OVIDIO N A S O N

pectoribus quantum tu nostris, uxor, inhaeres, digna minus misero, non meliore viro, te mea supposita veluti trabe fulta ruina est:

siquid adhuc ego sum, muneris omne tui est. tu facis, ut spolium non sim, nec nuder ab illis,

naufragii tabulas qui petiere mei.

utque rapax stimulante fame cupidusque cruoris incustoditum captat ovile lupus,

aut ut edax vultur corpus circumspicit ecquod sub nulla positum cernere possit humo, sic mea nescio quis, rebus male fidus acerbis

in bona venturus, si paterere, fuit,

hunc tua per fortis virtus summovit amicos, nulla quibus reddi gratia digna potest, ergo quam misero, tam vero teste probaris,

hic aliquod pondus si modo testis habet, nec probitate tua prior est aut Hectoris uxor,

aut comes extincto Laodamia viro, tu si Maeonium vatem sortita fuisses,

Penelopes esset fam a secunda tuae:

sive tibi hoc debes, nullo pia facta magistro, cumque nova mores sunt tibi luce dati, femina seu princeps omnes tibi culta per annos

te docet exemplum coniugis esse bonae, adsimilemque sui longa adsuetudine fecit,

grandia si parvis adsimulare licet,

ei mihi, non magnas quod habent mea carmina vires, nostraque sunt meritis ora minora tuis!

— siquid et in nobis vivi fuit ante vigoris, extinctum longis occidit omne malis!— prima locum sanctas heroidas inter haberes,

prim a bonis animi conspicerere tui.

quantumcumque tamen praeconia nostra valebunt, carminibus vives tempus in omne meis.

¿uanto tú, esposa, en mi pecho estás adherida, menos digna de infeliz, no de m ejor marido.

Por ti, cual por viga de apoyo, fue apuntalada mi ruina: 5

si aún yo soy algo, todo es regalo tuyo.

Tú haces que no sea despojo ni me desnuden aquellos que codiciaron las tablas de mi naufragio.

Y como el lobo rapaz, instigándolo el hambre y deseoso

de sangre, acecha al no custodiado aprisco, 10

o como el buitre voraz m ira si descubrir puede en torno algún cuerpo bajo tierra ninguna puesto;

así, no sé quién, malamente leal en cosas acerbas, llegaría a mis bienes, si disponible fueses.

A éste alejó tu firme virtud por medio de amigos, 25

a quien gracia digna no puede ninguna darse. U n testigo, pues, tan veraz como desdichado te alaba,

si es que algún peso ese testigo tiene.

Ni es mayor en cuanto a tu probidad ya la esposa de Héctor ya Laodamia del muerto marido socia. 20

Si tú por suerte obtenido hubieses al vate meonio, la fama de Penélope vendría tras la tuya:

o esto a ti debes, hecha piadosa sin maestro ninguno, y te han sido con nueva luz las costumbres dadas,

o la princesa honrada por ti durante todos los años 25

te enseña de buena cónyuge a ser ejemplo,

y a ella te hizo muy semejante bajo larga costumbre, si igualarse a pequeñas pueden las grandes cosas. ¡ A y de mí, que grandes fuerzas no tienen mis cantos,

y mis palabras que tus méritos son menores! 30

— Y si algo tuve antes en mí de viva energía, ¡extinto murió todo por largos males!—

Tendrías, primera, un sitio entre heroínas virtuosas, por los bienes de tu alma vista primera fueses.

Cuan grandes sean, no obstante valdrán mis elogios: 35

vivirás en mis cármenes todo tiempo.

P U B L IO OVIDIO N A S O N

V II

Siquis habes nostris similes in imagine vultus, deme meis hederas, Bacchica serta, comis, ista decent laetos felicia signa poëtas:

temporibus non est apta corona meis.

5 hoc tibi dissimula, senti tamen, optime, dici, in digito qui me fersque refersque tuo, effigiemque meam fulvo complexus in auro

cara relegati, quae potes, ora vides,

quae quotiens spectas, subeat tibi dicere forsan

10 “quam procul a nobis Naso sodalis abest!” grata tua est pietas, sed carmina maior imago

sunt mea, quae mando qualiacumque legas, carmina mutatas hominum dicentia formas,

infelix domini quod fuga rupit opus,

is haec ego discendens, sicut bene m ulta meorum, ipse mea posui maestus in igne manu, utque cremasse suum fertur sub stipite natum

Thestias et melior matre fuisse soror, sic ego non meritos mecum peritura libellos

20 imposui rapidis viscera nostra rogis:

vel quod eram Musas, ut crimina nostra, perosus, vel quod adhuc crescens et rude carmen erat, quae quoniam non sunt penitus sublata, sed extant

— pluribus exemplis scripta fuisse reor—

25 nunc precor ut vivant et non ignava legentem otia delectent admoneantque mei.

nec tamen illa legi poterunt patienter ab ullo, nesciet his summam siquis abesse manum, ablatum mediis opus est incudibus illud,

30 defuit et scriptis ultima lim a meis.

et veniam pro laude peto, laudatus abunde, non fastiditus si tibi, lector, ero.

V II

Quien fueres, si tienes al mío semejante un rostro en imagen, hiedras, guirnaldas báquicas, de mis cabellos quita.

Estos signos felices van bien a poetas alegres: la corona no es para mis sienes apta.

Disimula esto, no obstante siente que a ti, óptimo, es dicho, 5 que en tu dedo me llevas a mí y me traes,

y, abarcando en oro amarillento mi efigie, de un relegado ves, la que puedes, faz querida. La cual cuantas veces observas, decir acaso te ocurra:

“ ¡cuán lejos de nosotros está el Nasón amigo!” 10

G rata es tu piedad. Sin embargo son los cantos mi imagen mayor, lee éstos, te mando, cuales fueren,

cantos que narran de los hombres las formas cambiadas: obra infeliz que del dueño rompió el exilio.

Yo mismo, alejándome, pesaroso los puse en el fuego 15 con mi mano, como bien de los míos muchos.

Y cual Téstida que a su hijo quemó bajo el madero, se cuenta, y fue mejor que madre, hermana,

así yo, porque perecieran conmigo, puse a inocentes

librillos, mis entrañas, en las voraces piras: 20

o porque mucho odiaba a las Musas, como crímenes míos, o porque aún el carmen rudo y sin form a estaba.

Los cuales, ya que por completo no perecieron, mas quedan — que en muchas copias fueron escritos, juzgo.

Ahora, ruego que vivan y al lector deleiten los ocios 25

no perezosos y le hagan de mí recuerdo.

Ni empero ellos leerse podrán pacientemente por nadie, si él no supiese que la últim a mano fáltales.

Aquella obra fue de en medio de los yunques quitada, y a mis escritos faltó postrera lima. 30 Y pido perdón en vez de alabanza; bastante alabado

estaré, lector, si no te causé repulsa.

PU B L IO OVIDIO N A S O N

hos quoque sex versus, in prim a fronte libelli si praeponendos esse putabis, habe:

“orba parente suo quicumque volumina tangis, his saltem vestra detur in urbe locus,

quoque magis faveas, haec non sunt edita ab ipso, sed quasi de domini funere rapta sui.

quicquid in his igitur vitii rude carmen habebit, emendaturus, si licuisset, eram .”

V II I

In caput alta suum labentur ab aequore retro flumina, conversis Solque recurret equis: terra feret stellas, caelum findetur aratro,

unda dabit flammas, et dabit ignis aquas, omnia naturae praepostera legibus ibunt,

parsque suum mundi nulla tenebit iter, omnia iam fient, fieri quae posse negabam,

et nihil est, de quo non sit habenda fides, haec ego vaticinor, quia sum deceptus ab illo,

laturum misero quem mihi rebar opem, tantane te, fallax, cepere oblivia nostri,

afflictumque fuit tantus adire timor, ut neque respiceres nec solarere iacentem,

dure, nec exequias prosequerere meas? illud amicitiae sanctum et venerabile nomen

re tibi pro vili sub pedibusque iacet? quid fuit, ingenti prostratum mole sodalem

visere et adloquiis parte levare tuis, inque meos si non lacrimam demittere casus,

pauca tamen ficto verba dolore pati, idque, quod ignoti faciunt, vel dicere saltem,

et vocem populi publicaque ora sequi,

Ten también estos seis versos, si en la frente primera del libro juzgases que ser antepuestos deben:

“Quienquiera que los volúmenes de su padre huérfanos toques, da a éstos, al menos, en, tu ciudad un sitio.

Y porque más los protejas, éstos por él no se editaron, mas casi arrancáronse del funeral de su amo.

En fin, todo vicio, que en éstos el rudo carmen tuviera, yo habría de enmendar, si permitido fuese.”

VIII

Atrás, a su fuente, desde el m ar resbalarán los profundos ríos, y el sol, vueltos sus potros, hará el retorno: dará estrellas la tierra, el cielo se surcará por arado,

flamas dará la onda, y aguas dará la hoguera, con la ley natural todas las cosas irán trastornadas,

y parte ninguna del mundo tendrá su vía, ya se hará todo lo que negaba que hacerse pudiera,

y nada hay de lo que no deba tenerse crédito. Esto yo vaticino, ya que por él fui burlado,

quien pensaba que ayuda a mí infeliz daría. ¿Acaso tantos olvidos de mí, falaz, te cogieron,

y fue tanto el temor de visitarme aflicto, que ni me mirases, oh duro, ni al que yacía consuelo

dieras, ni acompañando fueses exequias mías? ¿Aquel nombre de amistad venerable y sagrado

tienes por cosa vil y bajo tus plantas yace? ¿Q ué era, visitar al colega postrado con peso

ingente, y con tus pláticas, en parte, darle alivio, y si no por mis desgracias verter una lágrima,

pocas voces con falso dolor sufrir no obstante,

y hacer lo que hacen los desconocidos, o al menos decirlo, y la voz del pueblo seguir y frases públicas,

PU B L IO OVIDIO N A S O N

cernere supremo dum licuitque die, dicendumque semel toto non amplius aevo

accipere, et parili reddere voce “vale” ? at fecere alii nullo mihi foedere iuncti,

et lacrimas animi signa dedere sui.

quid, nisi convictu causisque valentibus essem temporis et longi iunctus amore tibi?

quid, nisi tot lusus et tot mea seria nosses, tot nossem lusus seriaque ipse tua?

quid, si dumtaxat Romae mihi cognitus esses, ascitus totiens in genus omne loci?

cunctane in aequoreos abierunt irrita ventos? cunctane Lethaeis mersa feruntur aquis? non ego te genitum placida reor urbe Quirini,

urbe meo quae iam non adeunda pede est, sed scopulis, Ponti quos haec habet ora sinistri,

inque feris Scythiae Sarmaticisque iugis: et tua sunt silicis circum praecordia venae,

et rigidum ferri semina pectus habet, quaeque tibi quondam tenero ducenda palato

plena dedit nutrix ubera, tigris erat:

aut m ala nostra minus quam nunc aliena putares, duritiaeque mihi non agerere reus,

sed quoniam accedit fatalibus hoc quoque damnis, ut careant numeris tempora prim a suis,

effice, peccati ne sim memor huius, et illo officium laudem, quo queror, ore tuum.

IX

Detur inoffenso vitae tibi tangere metam, qui legis hoc nobis non inimicus opus, atque utinam pro te possent mea vota valere,

el lúgubre rostro que ya nunca debe verse,

y “el adiós”, que una vez, no más, debe decirse en la vida 25

toda, recibir y volver con voz pareja?

Mas otros lo hicieron no unidos a mí por vínculo alguno, y, signos del alma suya, vertieron lágrimas.

¿Qué, si a ti no me hubiese unido por convivencia y por causas poderosas, y por amor de tiempo largo? 30 ¿Q ué, si mis tantas bromas y cosas serias no conocieses,

y yo también tus bromas tantas y cosas serias?

¿Qué, si tan sólo en Rom a hubieses sido por mí conocido, tanta vez recibido en sitios de toda especie?

¿Quizá todo inútil fue a parar a los vientos marinos? 35 ¿Q uizá todo inmerso se llevan leteas aguas?

Pienso yo que tú no naciste en plácida urbe quirina, urbe que ya por mi pie no debe ser andada,

sino en las rocas que tiene esta orilla del Ponto siniestro, y en los de Escitia y Sarm acia fieros montes; 40 y de sílex son las venas que tu vientre rodean,

y semen de hierro tu rígido pecho tiene, y la nodriza que un día te dio las ubres repletas,

que al tierno paladar se deben llevar, tigre era:

o si ahora no juzgases menos que ajenos mis males, 45 reo de dureza por mí no serías hecho.

Mas ya que esto se agrega también a los daños fatales, porque a los primeros tiempos sus cuentas falten, haz que no me acuerde de este pecado, y con esa

boca con que me quejo tu oficio alabe. 50 IX

Dese para ti alcanzar la meta de la vida inofenso., que no enemigo para mí lees esta obra. ¡Y ojalá por ti valer pudiesen mis votos,

los cuales no tocaron por mí a los duros dioses!

PU B L IO OVIDIO N A S O N

s donec eris sospes, multos numerabis amicos: tempora si fuerint nubila, solus eris,

aspicis, ut veniant ad candida tecta columbae, accipiat nullas sordida turris aves,

horrea formicae tendunt ad inania numquam:

10 nullus ad amissas ibit amicus opes.

utque comes radios per solis euntibus umbra est, cum latet hic pressus nubibus, illa fugit, mobile sic sequitur Fortunae lumina vulgus:

quae simul inducta nocte teguntur, abit, is haec precor ut semper possint tibi falsa videri;

sunt tamen eventu vera fatenda meo.

dum stetimus, turbae quantum satis esset, habebat nota quidem, sed non ambitiosa domus,

at simul impulsa est, omnes timuere ruinam,

20 cautaque communi terga dedere fugae.

saeva neque admiror metuunt si fulmina, quorum ignibus adflari proxima quaeque solent,

sed tamen in duris remanentem rebus amicum quamlibet inviso Caesar in hoste probat,

25 nec solet irasci — neque enim moderatior alter— cum quis in adversis, siquid amavit, amat, de comite Argolici postquam cognovit Orestis,

narratur Pyladen ipse probasse Thoas, quae fuit Actoridae cum magno semper Achille.

30 laudari solita est Hectoris ore fides.

quod pius ad Manes Theseus comes iret amico, T artareum dicunt indoluisse deum.

Euryali Nisique fide tibi, Turne, relata credibile est lacrimis inmaduisse genas.

3 5 est etiam miseris pietas, et in hoste probatur. ei mihi, quam paucos haec mea dicta movent! is status, haec rerum nunc est fortuna mearum,

debeat ut lacrimis nullus adesse modus.

Mientras fueres feliz, has de contar muchos amigos: solo estarás, si los tiempos adversos fueren. Ves cómo vienen las palomas a los cándidos techos,

cómo aves ningunas la torre manchada acoge. Nunca las hormigas tienden hacia las trojes vacías:

ningún amigo irá a los perdidos bienes.

Y como a quien va por los rayos del sol la sombra acompaña, cuando éste preso por nubes se oculta, ella huye,

así las lumbres de la Fortuna sigue el vulgo mudable: se va, luego que entrada la noche se cubren éstas. Ruego que siempre estas cosas a ti parecer falsas puedan;

mas por mi suceso han de ser confesadas veras. Mientras fui próspero, cuanto de turba bastase, tenía

la conocida en verdad, mas no ambiciosa casa. Pero tan pronto fue tocada, todos temieron su ruina,

y a fuga común las cautas espaldas dieron. Ni me admiro si temen los crueles rayos, con cuyos

fuegos lo que está cerca ser alcanzado suele.

Mas César, no obstante aprecia, aun en el odioso enemigo, al que permanece amigo en cosas duras,

y no suele iritarse — ni hay otro pues más moderado— , cuando en lo adverso am a alguien, si alguna cosa amó. Después que distiguió al compañero del argólico Orestes,

que a Pílades Toante mismo apreció, se cuenta.

La amistad que tuvo el Actórida con el siempre grandioso Aquiles, ser loada solió por boca de Héctor.

De que Teseo, piadoso compañero, fuese a los Manes con su amigo, dicen que dolióse el dios del Tártaro. Turno, contada a ti la amistad de Euríalo y Niso,

que tu rostro con lágrimas se humedeció, es creíble. Hay también piedad a míseros, y en el hostc se aprecia.

¡ Ay de mí, a cuán pocos estos mis dichos mueven ! Este· estado, es ésta la fortuna de mis cosas ahora,

que ninguna medida deben tener mis lágrimas.

PU B L IO OVIDIO N A S O N

at mea sunt, proprio quamvis maestissima casu, pectora processu facta serena tuo.

hoc eventurum iam tum, carissime, vidi, ferret adhuc istam cum minus aura ratem, sive aliquod morum seu vitae labe carentis

est pretium, nemo pluris emendus erat: