Chapter 8: Part 2 of Testing Program: Physical Tests of Terracotta Samples
8.2 Petrofabric Analysis
En El Espacio encontramos una diferencia importante, que está relacionada con el lugar central que ocupan las producciones de la televisión nacional como un tópico privilegiado del periódico. Durante el período estudiado, es muy frecuente encontrar cómo los titulares se construyen a partir de una estrategia de “enganche”, que se funda en la presentación de los avances de las novelas y series. En concordancia con esto, algunos tópicos desarrollados en este diario se derivan, con frecuencia, de situaciones que hacen parte de la narrativa particular de las producciones culturales citadas. Veamos, en el siguiente ejemplo, como se utiliza un personaje de una serie muy popular (y que, efectivamente, se constituyó como una superficie de representación de los sectores populares), para reflexionar, con la actriz, sobre las implicaciones del “drama de las adolescentes embarazadas”.
temporada”
… “Tú que interpretarás a Maryori, la madre adolescente, ¿cómo has asimilado el fenómeno de las madres jóvenes en Colombia, sobre todo en los sectores populares? ‘Es todo un drama, porque no cuentan con recursos, porque son excluidas y rechazadas hasta por sus propias familias; muchas veces sin asistencia médica que se merecen ni una capacitación aceptable ‘…
¿Por qué crees que las jovencitas se precipitan a tener hijos? ‘Porque quizás les ha fallado la educación sexual, o una madre que les aconseje; o porque tienen problemas de diversa índole en su hogar, no son escuchadas, no dialogan con sus padres o viven en condiciones deplorables o, sencillamente, porque no se saben cuidar’…
A esto se agrega el consumo de licor y drogas…‘Problema que se ha incrementado de manera preocupante en la población juvenil, y que merece la atención inmediata del Estado’…
¿Tú qué piensas cuando ves una adolescente embarazada? ‘Pienso mucho en el futuro incierto que le espera a esa creatura’…
Otras optan por abortar…‘El aborto es algo salvaje. Admiro más a aquellas que tienen la valentía de asumir su responsabilidad y ciar su hijo a costa de cualquier rechazo y consecuencia’… (El Espacio. 16 de agosto del 2000. P-18)
En el Espacio se abre, entonces, la posibilidad para que las actrices emerjan como enunciadoras, debido a que el diario propone su agenda diaria a partir de las caracterizaciones que ellas hacen sobre las situaciones de sus personajes35 El Espacio no se estructura, como El Tiempo y el Nuevo Siglo, a partir de una división simbólica radical entre los espacios de lo banal, la información y la opinión, sino que su “espectacularidad” (en el doble sentido del impacto y su interpelación frecuente “al mundo del espectáculo”) es una “estrategia discursiva total” que posibilita la ampliación de las posiciones de sujeto posibles; y la eficacia de la interpelación, bajo el supuesto (que se puede “leer” en El Espacio) de la importancia que las industrias culturales, como la televisión y la música popular, tienen en el repertorio cultural de sus lectoras y lectores. Veamos un ejemplo de esto en un artículo que plantea la discusión, de la primera década del 2000, sobre la política de abstinencia propuesta por el gobierno Estadounidense (neoconservador) para regular la vida sexual y reproductiva de las y los jóvenes de ese país.
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“Vírgenes…!pero en el escapulario!
Los muchachos bogotanos no aceptan la abstinencia sexual
El tema se trajo a colación a propósito de una disposición del gobierno de los Estados Unidos, el cual anunció la asignación de casi 30 millones de dólares para organizar
35 Esto no implica que se constituya, necesariamente, una diferencia respecto al uso de repertorios y
reuniones, buscando promover la abstinencia sexual de los adolescentes norteamericanos(sic) hasta el casamiento.
El Espacio trasladó la inquietud a latitudes naciones, especialmente en Bogotá, donde varias personas y jóvenes mostraron cierta despreocupación por el tema, revelando, además, que es poco interesante que una decisión así se produzca….
…El gobierno estadounidense presenta estos programas de abstinencia sexual como un medio de reducir el número de nacimientos no deseados y las ETS. Si bien es cierto que los bogotanos estuvieron de acuerdo con la importancia de prevenirlas, no menos cierto es para ellos que lo esencial es enfatizar en la educación sexual, para que existan criterios de responsabilidad a la hora de concebir relaciones sexuales (sic)
Helena Pérez, una de nuestras encuestadas, manifestó que una medida así, pero a la colombiana, sería imposible de aplicar, entre otras razones, porque ‘por más compromiso que existiera por parte de los jóvenes, la mayoría de ellos incumpliría. Sobre todo los hombres’ Helena no se equivocó…
‘Virgen ¡en los escapularios!’ Expresó un joven estudiante, quien fue enfático en afirmar que nadie puede perder sus mejores años de vida, los de su juventud, no teniendo relaciones sexuales: ‘si uno no goza cuando está joven, ¿entonces, cuál es el momento para hacerlo?’
Marcela Gallego, la talentosa actriz colombiana, le manifestó a la redacción de El Espacio que dicha situación sería imposible de controlar, y que mucho menos se explica cómo una sociedad como la norteamericana podría hacerlo. Agregó, además, que ‘lo importante es que los jóvenes sean conscientes de los cuidados que deben tener para evitar ETS, y educarlos para que no sean padres tan jóvenes. Imagínese usted que por un programa así a muchas personas se les pasen los años y jamás se casen’
Viviana Torres, jefe de prensa de una reconocida disquera, simplemente manifestó su desacuerdo con la norma (sic) que calificó de absurda. ‘Los jóvenes tienen relaciones según lo sienten y según lo que la vida les permite experimentar. Eso es algo que nadie les puede impedir’…
Una reciente encuesta realizada a los colombianos (1300 aprox.) por un canal de T.V arrojó como resultado que el 60.77% no está de acuerdo con la medida, mientras que el 39.23% la acepta…” (El Espacio. 4 de julio de 2002. P-6. Negritas en el original, cursivas propias)
En el artículo anterior, es relevadora la ausencia de las voces provenientes del campo biomédico. Tampoco aparece ninguno de los enunciadores tradicionales en el discurso sobre el embarazo y la sexualidad de las(os) jóvenes como Profamilia, el Ministerio de Protección Social, UNFPA, educadores, psicólogas, secretarios(as) de salud, etc. Este artículo tipo survey, en cambio, es un ejemplo de la que denominé antes como una estrategia discursiva de “espectacularización”. Las voces que aparecen identificadas y autorizadas son las de dos conocidas profesionales del campo de las industrias culturales. La respectiva autoridad de estas enunciadoras se funda en el reconocimiento, con el uso de expresiones adjetivas, de sus cualidades en dicho campo: la talentosa actriz colombiana y la jefa de prensa de una reconocida disquera.
Nos encontramos, entonces, con que El Espacio da cabida a un repertorio discursivo más flexible que permite la enunciación de “otras voces”. Así, en el
autorizados sobre el embarazo y la sexualidad de las jóvenes desde otras posiciones de sujeto.
Esta singularidad discursiva, incluso, permite una desestabilización parcial de la estigmatización categorial de las “madres adolescentes”. En el siguiente artículo se observa como la negatividad de la maternidad “temprana” se anula para las mujeres que adquieren un estatus privilegiado en la industria cultural televisiva. Se expresa así una singular neutralización de la “patologización” del embarazo adolescente y, sorprendentemente, “del madresolterismo”, en la exaltación de la maternidad de las actrices colombianas:
“ Mañana es el día del ser más querido !Nuestras actrices también son madres! Aquí vemos a algunas famosas disfrutando del cariño de sus hijos.
A pesar de sus innumerables compromisos dedican el tiempo necesario a sus hijos, se convierten en cómplices y amigas y tienen la gran responsabilidad de educar a sus pequeños a través del amor y la sabiduría.
Todas ellas son famosas, hacen parte de los dramatizados colombianos y día tras día se convierten en protagonistas de las historias que atrapan a la audiencia en nuestro país. Figuras como Estefanía Borge, Morela Zuleta, Katerine Porto, Vicky Dávila, entre otras, ya han tenido la fortuna de experimentar el milagro de la maternidad, de convertirse en estrictas maestras y hasta cómplices alcahuetas de sus adorados retoños
En general se han referido a la aventura de ser padre y madre al mismo tiempo y, a pesar de que algunas tienen la posibilidad de tener un compañero a su lado, aceptan que son el eje del hogar de tal manera que su presencia es fundamental”
Las Borges
Para Estefanía Borges sus 17 años se convirtieron en una verdadera revelación. Mientras recibía la noticia de su embarazo, supo que dejaría de ser una niña y que intentaría ser la mejor mujer del mundo porque su hija Sofia del Mar, así se lo merecía.
..Decidió emprender la aventura de la maternidad y después de 6 años y medio, no se arrepiente para nada. Sofia del Mar tiene los dos apellidos de su madre, así empieza la relación de estas dos niñas que han crecido juntas. Encontró el equilibrio en su vida, al ir aprendiendo con su hija, la constancia que requiere tener un ser humano a su cargo… Regalo de 15
A los 7 años Alejandra Sandoval, la actriz que personificará a Alicia en ‘Luna la heredera’, le dijo a su mamá que guardara sus juguetes para cuando ella tuviera un hijo. Ocho años después llegó Valeria, quien se apropió de sus juguetes y de todo su amor. Para Alejandra quedar embarazada a los 15 años fue un duro golpe, pero gracias a la comprensión de su familia y a las directivas del colegio, salió adelante con su embarazo. “Recuerdo que a veces me sentía confundida pero al tocar mi barriguita y sentir a mi bebé dando pataditas, me llenaba de fuerzas para seguir adelante y forjar el futuro que me esperaba… (El Espacio. 7 de mayo.2005. P-2)
A pesar de la reiteración de sentencias (“Quedar embarazada a los 15 años fue un duro golpe. Así empieza la relación de estas dos niñas que han crecido juntas”) que hacen parte del repertorio discursivo dominante sobre el embarazo adolescente, el tono general del artículo es de exaltación del proyecto de maternidad “temprana” y del impulso que éste le otorgó a actrices con carreras exitosas o en ascenso. Las dificultades de la maternidad adolescente se reparan, entonces, a través de una narrativa heroica que exalta el éxito, y que hace desvanecer, en este caso, las premisas del discurso hegemónico sobre las consecuencias perjudiciales que trae la “desviación” de la norma de género y edad; y la relación unívoca entre ésta y el incierto destino social.