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Phase 1: Project Goals and Design Parameters

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De acuerdo con Capra, la comunicación humana cumple un doble papel en las dinámicas de las redes comunicativas; por una parte es a partir de ella que se generan nuevos pensamientos, significados e imágenes mentales y por otra coordina de manera importante los comportamientos de los integrantes que conforman el entramado de valores, creencias y conducta asociados con el fenómeno de la cultura.

No es nuestro propósito ahondar en el término cultura desde las diversas disciplinas; sin embargo, si revisamos el uso original de Raymond Williams mencionado por Capra, “para denotar un proceso: la cultura (es decir, el cultivo) de la tierra, o la cultura (es decir la cría) de animales”225, se encuentran interrelaciones con la alimentación. De acuerdo con el diccionario de la real academia de la Lengua Española, la palabra cultura, viene del latín que significa cultura, cultivo, crianza y se refiere entre otros asuntos “al conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y al grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc”226.

Estas miradas ubican la cultura en el entramado de interrelaciones y bucles de retroalimentación que las personas tejen en sus redes de alimentación y nutrición, las cuales establecen interdependencias con los sistemas que retroalimentan de forma cíclica el ecosistema. La cultura es entonces la expresión de los comportamientos de los seres humanos con otros seres humanos y con la naturaleza, quienes generan transformaciones sobre ésta, transformaciones que en muchos casos son destructivas pues se realizan desde la posición egoísta, transformadora, dominadora y explotadora en búsqueda del beneficio propio. Desde esta perspectiva la seguridad alimentaria y nutricional genera una sinergia

224 CAPRA, Fritjof. Las conexiones ocultas. Op. cit., p. 292. 225 Ibid., p.121

226 Diccionario de la Real Academia de la lengua española. http://buscon.rae.es/draeI/. Consultado abril 01

importante con la cultura, que expresa en valores visibles en las costumbres y modos de alimentarse propios de los entornos y mediados por las creencias.

Retomando a Boff mencionado por Noguera, el Ethos del griego que designa las costumbres, el conjunto de valores y de hábitos consagrados por la tradición

cultural de un pueblo; la cultura referida a las distintas conductas que forman parte

de la moral y de la ética, tales como las interrelaciones entre los comportamientos y conductas del hombre con la naturaleza. Ethos, como la morada, el abrigo permanente tanto de animales (establo), como de seres humanos (casa); en el

ámbito de la totalidad de la madre naturaleza, generando una forma de habitar la

naturaleza en el entramado de las prácticas culturales que transversalizan la alimentación.

En esta investigación se denominará - ethos alimentario-ethos nutricional- al entramado de valores para la seguridad alimentaria y nutricional, que emergen de la ecología profunda que “reconoce el valor intrínseco de todos los seres vivos y ve a los humanos como una mera hebra en la trama de la vida”227. Estos valores ponen en equilibrio aquellos relacionados con el hombre y los denominados valores ecocéntricos, es decir aquellos centrados en la tierra, fundamentado en el reconocimiento que la ecología profunda hace a la vida no humana. “Todos los seres vivos son miembros de comunidades zoológicas vinculados por una red de interdependencias”228.

No puede existir seguridad alimentaria y nutricional sin valores que permitan generar sus relaciones interdependientes en respeto por la grandeza de la naturaleza. Se requiere fortalecer valores que generen un equilibrio entre la naturaleza y la vida humana; es decir, una ética alimentaria, que permita el ejercicio de la democracia ecológica que dé cabida a todos los seres en un nicho ecológico; como lo expresa Hoyos fundamentado en que todos los organismos con toda su red de interrelaciones son el ecosistema.

El ethos alimentario-ethos nutricional, en sinergia con la ética ambiental, surge para mantener el equilibrio dinámico de los sistemas de alimentación para la nutrición y la vida, una ética que vela por el cuidado de la existencia de los diferentes seres de la misma forma en que cuida la vida humana; que defiende los derechos humanos a la vida y a la alimentación tanto como los derechos naturales para los sistemas más globales.

Es urgente pasar de un contrato exclusivamente social a un contrato natural de solidaridad y cooperación; pasar de un derecho de dominio y de propiedad a un

227 CAPRA, Fritjof. La Trama de la Vida Op.cit., p.29 228 Ibid., p.32

derecho donde el hombre preserva y habita la naturaleza con respeto y solidaridad.

En su obra la trama de la vida, Capra destaca el papel de la ética en la ciencia, pues hoy muchos de los desarrollos no están siendo constructivos, muchos desarrollos en lo alimentario no son benéficos para la salud, ni para la vida humana ni para el ecosistema; como lo expresa Capra los valores no son externos a la ciencia y a la tecnología, sino que constituyen una misma base y motivación. “El hecho científico surge de una constelación completa de percepciones, valores y acciones humanas, es decir, de un paradigma que no puede ser desvinculado. Si bien gran parte de la investigación detallada puede no depender explícitamente del sistema de valores del científico que la efectúa, el paradigma más amplio en el que su investigación tiene lugar nunca estará desprovisto del sistema de valores. Los científicos, por lo tanto, son responsables de su trabajo no solo intelectualmente, sino también moralmente”229.

La ética cobra relevancia para la perspectiva alimentaria y nutricional, hoy la industria ha logrado avances que han revolucionado los hábitos, las tendencias y los estilos de vida producto de las transformaciones en la forma en que el ser humano ha obtenido los alimentos: primero fue cazador, luego agricultor y luego domesticó animales.

El avance en la industria alimentaria conlleva además otras cuestiones éticas relacionadas con la garantía de la inocuidad de los alimentos para la salud y en este sentido es urgente verificar que tanto los alimentos procesados o aquellos sometidos al uso de fungicidas pueden ser portadores de sustancias nocivas, la intensificación de la agricultura podría y debería ser ecológicamente racional y tener en cuenta la conservación e incluso el fomento de las distintas tradiciones y la diversidad cultural.

El ethos alimentario concierne también al tema de la ayuda alimentaria en situaciones de crisis, frente a lo cual el grupo de expertos de la FAO, en el año 2005, recomendó que se adopten más medidas preliminares con miras a garantizar que los alimentos proporcionados como ayuda sean suficientes, adecuados, aceptables culturalmente e inocuos, debe proporcionarse de modo que contribuyan a reestablecer la seguridad alimentaria, que respeten las normas internacionales de inocuidad de los alimentos y de ayuda alimentaria y recomienda obtener un consentimiento fundamentado de los beneficiarios para evitar la desconfianza, que podría menoscabar considerablemente la eficacia de la ayuda.

229 Ibid., p.33

Retomando la propuesta de Noguera y Ramírez230 sobre valores para una ética ambiental; la libertad, la responsabilidad y la solidaridad.

La responsabilidad, en el marco de la ética alimentaria debe conducir al ser humano a responder a la naturaleza por sus actos a la vida; actuaciones responsables frente al uso de los alimentos se ilustran con el caso de la “producción de agro-combustibles, que ha generado fuertes debates frente a la determinación de cuál es el verdadero balance energético entre diferentes fuentes de energía y en particular, las vinculadas a los agro-combustibles.

El dilema entre la producción de agro-combustibles y la producción de alimentos; la compatibilidad o no entre la producción de agrocombustibles y un desarrollo rural que incluya a los pequeños productores agrícolas y la incertidumbre que generan los posibles vínculos entre las actuales tecnologías capital-intensivas de producción de agro-combustibles y sus externalidades ambientales negativas como resultado de una mayor deforestación, el incremento del uso de agroquímicos y el empleo de organismos genéticamente modificados (OGMs) para acelerar los procesos enzimáticos, especialmente en la fase de fermentación”231. La solidaridad como principio para la construcción de una ética alimentaria permite comprender que el cuidado por la vida humana no interfiera con el cuidado del ecosistema, asumiendo una actitud de respeto, conservación, gratitud y humildad frente a la naturaleza; aceptando que los otros seres vivos, humanos y no- humanos, tienen el mismo derecho a alimentarse y que la nutrición propia sea la nutrición de la vida y no su destrucción.

La experiencia de la libertad está relacionada con nuestra manera de habitar la tierra, de nutrirnos de ella, de permanecer en su entramadazo vital… el hombre hoy, a diferencia del hombre moderno, no debe oponer naturaleza y libertad, debe comprender la naturaleza para ser libre.

La libertad es la base de la responsabilidad y la solidaridad; desde la perspectiva de la ética alimentaria, un mecanismo para ilustrar el ejercicio la libertad lo constituye la soberanía alimentaria.

Además de estos valores descritos, Noguera menciona el respeto, la cooperación y la creación, los cuales establecen entramados con otros valores para generar

230 NOGUERA, Patricia. La Complejidad Ambiental: Propuestas Éticas Emergentes del pensamiento ambiental

latinoamericano. Op.,cit. p.21

231 LLAMBÍ Insua, Luis.Agro-combustibles, seguridad alimentaria y desarrollo rural: el debate y los dilemas de

bucles de retroalimentación que transforman las actuaciones y sentidos de la trama de la vida 232

En el ethos alimentario en su estrecha relación con la ética ecológica y la ética ambiental es forjadora de cultura en su interdependencia con la ética comunicativa, conduciendo por la trama de la vida el bienestar y progreso colectivos.

Es necesario erradicar valores dominantes como el individualismo, la desigualdad, el dominio, la indiferencia, la discriminación, la falta de responsabilidad colectiva; los cuales generan enriquecimiento, consumismo, debilitamiento del tejido social e impactos regresivos.

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