Chapter 5 Comparative case study
5.1 Policy network comparison
Este episodio ha sido catalogado como “la mayor tromba de agua registrada en la ciudad de Alicante”. La situación atmosférica destaca por la formación de una gota fría, cuyo núcleo se sitúa en el Estrecho de Gibraltar. En superficie, debido a la formación de bajas presiones, se forma un complejo convectivo de mesoescala. En este episodio se registra una precipitación de 270 l/m2. La tromba de agua se produjo en dos fases: la primera, a partir de las 09:00 h de la mañana, en la que cayeron 150 l/m2; y la segunda, comienza a partir de las 13:30 h de la tarde en la que se registraron 120 l/m2. Este episodio dejó tres fallecidos, un desaparecido y arrasó con la ciudad de Alicante. Este hecho va a provocar que Alicante ponga en marcha el Plan Antirriadas de la Ciudad de Alicante, recogiendo la filosofía del arquitecto higienista Guardiola Picó, que ya aventuraba en 1895.
Figura 31. Situación sinóptica del 30 de septiembre de 1997.
Fuente: Data CFS. Wetterzentrale y NOAA. Meteosat 2.
En lo que concierne a la investigación, se van a analizar dos aspectos de este episodio: la inundación de la Universidad de Alicante y el efecto de la lluvia en el barrio de San Gabriel. El motivo de ello se debe a que se encuentran en tramos diferentes del barranco de las Ovejas, y en la que existe información disponible. Por un lado, la Universidad de Alicante quedó totalmente anegada, debido a que las fuertes trombas reactivaron los barrancos afluentes del barranco de las Ovejas, y en la zona de la Cañada del Fenollar, y la ampliación de la universidad, hay un lóbulo que desciendo hacia San Vicente del Raspeig, y desde ahí a la Universidad de Alicante, por donde circularía el agua provocando su anegación. De hecho, la autovía actuó como efecto pantalla, desviando las aguas que deberían haber ido a parar al barranco de las Ovejas.
Figura 32. Inundación de la Universidad de Alicante (1997).
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Por otro lado, muchos barrios de la ciudad de Alicante quedaron anegados y sufrieron daños a consecuencia de la lluvia in situ y de las avenidas, causando grandes daños económicos y cuatro personas fallecidas que murieron ahogadas.
El barrio de San Gabriel sufrió muchos daños, pero esta vez el barranco de las Ovejas no se desbordó por dos motivos: la canalización que estaban realizando y porque la lluvia afectó más al norte de la ciudad que hacia el sur como en 1982. Por tanto, el barranco de las Ovejas aguantó bien la embestida del agua –gracias a la canalización- y desaguó las aguas hacia el mar sin problemas. El problema se dio en la N-332 y el paseo de Joan Fuster, que debido a la tromba de agua, quedaron totalmente anegados y es un sector donde el agua se acumula.
Figura 33. Carreteras N-332 y barranco de las Ovejas en 1997.
Fuente: Diario Información (01/10/1997).
“…Cuando comenzó a llover fuertemente, los vecinos miraban con temor al cielo, al barranco y a la carretera, temiendo que volvieran a quedarse aislados…” (Diario Información 01/10/1997). De hecho la policía local tuvo que cortar el tráfico en la N-
332, a la altura del barranco de las Ovejas, porque el caudal que llevaba era considerable. “…Desde la calle México, el aspecto era desolador, no se veían ni la
carretera ni las vías del tren de cercanías…” (Diario Información 01/10/1997). Los
vecinos señalaban que a causa del deficiente alcantarillado, se formaba en ese espacio una gigantesca laguna. Uno de ellos afirmaba que “Cegaron el tubo que daba salida al
mar al hacer las vías, las trapas habían saltado y los desagües están mal hechos”
(Diario Información 01/10/1997).
Los vecinos, a pesar de la crecida que experimentó el barranco de las Ovejas, con nerviosismo, confiaban en que el barranco drenara las aguas correctamente. En el momento de mayor embestida logró evacuar 100 m3/s, en lo que se traduce en un total de 360.000 m3/h (Diario Información 01/10/1997). Miles de vecinos se asomaban al barranco para contemplar el paso de litros de agua embarrada, de broza y basura que provenía desde lo alto de la rambla, como un río embravecido (Diario Información 01/10/1997). Esta afirmación demuestra claramente, que aunque el barranco no tuviera unas crecidas ni las condiciones de 1982, la cantidad de agua que circulaba era importante, tanto como para inquietar de nuevo a un barrio que nunca se acostumbrará a que el barranco de las Ovejas recupere su lecho natural. Resulta curioso el término
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acuñado por el periódico de “río embravecido”, lo que permite imaginar la fuerza o velocidad de las aguas, el calado y los materiales que arrastraba.
Según la Empresa Mixta de Aguas Residuales de Alicante Sociedad Anónima (EMARASA), el momento más delicado vivido se dio en torno al medio día. El agua del barranco de las Ovejas había crecido unos 2 metros. Uno de los vecinos afirmó que el barranco estaba muy sucio y que la gente tira todo tipo de cosas, mientras que el Ayuntamiento no hace nada al respecto para mantenerlo limpio (Diario Información 01/10/1997). Los vecinos afirman que están más tranquilos con la canalización del barranco de las Ovejas, pero que no está bien construido, ya que cuando llueve la carretera se inundad (Diario Información 01/10/1997). Esta afirmación demuestra que las medidas de defensa de tipo estructural crean una falsa sensación de seguridad, cuando señalan que están más tranquilos. Sin embargo, el tiempo ha demostrado que este tipo de obras no son eficientes y que con el paso del tiempo se deterioran.
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