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Policy, Programming, Practical Implications

In document Economic Costs of Population Aging (Page 53-68)

— Explicar si alguien ha asistido a la celebración de un sacramento.

— Entre todos recordar en qué consistían y pensar por qué se debe hacer cada uno de los gestos que recuer- den.

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Para saber qué contenidos se trabajarán: • Leer el recuadro en azul.

• Interpretar el esquema:

— Leer primero las palabras destacadas. — Seguir las flechas y formar frases.

Nota: Es bueno, al concluir la Unidad, volver a leer el

esquema entre todos.

Así como se comparó las imágenes de la página 72, preguntar ahora, en relación con la copa de vino, el pan y el crucifijo de la fotografía de la página 73:

— ¿Por qué creen que aparece un copa de vino y un pan en la imagen?

— ¿Qué representan ambos?

— ¿Cómo se relaciona con el crucifijo? — ¿Con qué sacramento se asocian?

Páginas 72-73

Pág. 74

Es importante recalcar a los alumnos y alumnas que Je- sús es la fuente de todos y cada uno de los sacramentos.

Las palabras y las acciones de Jesús durante su vida oculta y su ministerio público eran ya salvíficas. Anticipaban la fuer- za de su misterio pascual. Anunciaban y preparaban aquello que Él daría a la Iglesia cuando todo tuviese su cumplimiento. Los misterios de la vida de Cristo son los fundamentos de lo que en adelante, por los ministros de su Iglesia, Cristo dispen- sa en los sacramentos, porque “lo que era visible en nuestro Salvador ha pasado a sus misterios”. [San León Magno]

Los sacramentos, como “fuerzas que brotan” del Cuerpo de Cristo siempre vivo y vivificante, y como acciones del Es- píritu Santo que actúa en su Cuerpo que es la Iglesia, son “las obras maestras de Dios” en la nueva y eterna Alianza.

(Catecismo de la Iglesia Católica Nº 1115-1116)

Pág. 75

Orientaciones didácticas

Como actividad para evocar los conocimientos pre- vios, sugerimos:

— Escribir en la pizarra palabras referentes a la misa que se hayan dado en cursos anteriores (pan, vino, altar, ambón, sacerdote...).

— Anotar en un papel lo que recuerda de la Eucaris- tía. Para ello puede utilizar las palabras escritas en la pizarra.

— Intercambiar el papel con el compañero/a y entre los dos tratar de ordenar las partes de la misa. — Guardar el papel para corregirlo una vez haya

concluido este apartado. Para trabajar los contenidos nuevos:

— Leer el texto expositivo de las partes de la Euca- ristía y relacionarlo con las fotos que ilustran la explicación.

— Conviene resaltar el carácter festivo de la Eucaris- tía.

— Abrir un diálogo sobre la actitud de los cristianos después de asistir a misa.

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Otras propuestas

Con la intención de conocer el Gloria, el profesor/a puede repartirlo en fragmentos.

— Un niño/a recitará el Gloria en voz alta.

— Los alumnos/as se levantarán cuando se recite el frag- mento que tienen en sus manos.

— Pegar, por orden, todos los fragmentos en una cartuli- na.

— Decorar la cartulina con dibujos y fotografías que re- flejen cómo los cristianos dan gloria a Dios.

— Para trabajar el vocabulario de la unidad sugerimos empezar un minidiccionario y acabarlo al final de ésta.

— Doblar una hoja en cuatro partes, cortar y corchetear para que quede un pliego.

— Buscar en el diccionario las palabras relacionadas con la liturgia: Eucaristía, Credo, Consagración, Liturgia, al- tar, comulgar, Evangelio, ambón, feligrés, sacerdote... — Anotar, por orden alfabético, el significado.

— Completar el diccionario al final de la unidad.

Pág. 77

ACTIVIDAD 2

Respuestas

1. Para responder en el cuaderno:

• El domingo es importante porque se celebra la resurrección del Señor.

• Lo celebran yendo a la Eucaristía con los de- más hermanos y hermanas, compartiendo en familia y, mejor aún, haciendo también una actividad fraterna.

• Están dispuestos a transformar el mundo. 2. Columna izquierda, de arriba abajo: Cáliz, Porta

cirio, Copón y Hostia; columna derecha, de arriba abajo: Vinajeras, Campanillas, Naveta (donde se guarda el incienso) e Incensario.

Al terminar de ver estos tres Sacramentos se propone elaborar este resumen en conjunto con los alumnos y alumnas:

Sacramento Momento de la vida Signo / Gesto Palabras Vida cristiana

Eucaristía Necesidad de alimento.

Consagrar el pan y el vino.

«Tomen y coman todos de él, porque esto es

mi cuerpo que será entregado por ustedes». «Tomen y beban todos de

él, porque éste es el cáliz de mi sangre».

Alimentarse con el Cuerpo y la Sangre de Jesús da fuerza para vivir como

hermanos.

Reconciliación Percibir las limitaciones del ser

humano.

Dar la absolución imponiendo las ma- nos sobre la cabeza.

«Yo te absuelvo de tus pecados en el nombre del Padre y del Hijo y del

Espíritu Santo.» Perdón y fuerza para no volver a pecar. Unción de los enfermos Enfermedad grave o vejez. Unción en la frente y en las manos con el óleo de los enfermos.

«Por esta santa unción y por su bondadosa misericordia, te ayude el

Señor con la gracia del Espíritu Santo.» Fuerza para aceptar el dolor y la enfermedad con esperanza.

Páginas 78-79

Pág. 80

Subrayar a los alumnos y alumnas que la esperanza cristiana es la gran fuerza (una virtud, junto al amor y la fe) que fortalece a los creyentes en la lucha contra el mal. Ella permite asumir hasta las últimas consecuencias, como mi- les de cristianos, el llamado del Señor a ser sus testigos:

El cumplimiento del mandato de Cristo tanto en Roma como en muchos otros lugares de la tierra, al inicio, en los siglos siguientes y hasta el día de hoy, estuvo acompañado del martirio. Morir por fidelidad a Cristo, sufriendo sus pa- decimientos, ha sido la forma sublime de ser testigos de la Encarnación y la Pascua del Señor.

La gozosa esperanza de acompañarlo en el cielo mitiga- ba los horribles tormentos. Ver a Dios “tal cual es” (1 Jn. 3, 2), “cara a cara” (1 Co. 13,12; Ap. 22,4), encontrarse con Cristo en la gloria del Padre, vivir en comunión de vida y de amor con la Sma. Trinidad, con la Virgen María, con los ángeles y con los santos, gozando para siempre de todos los frutos de la redención, disfrutando plenamente de la felicidad y la paz de Dios, alabándolo y colaborando con Él, es el contenido defi- nitivo de nuestra esperanza.

(CELAM, Hacia la V Conferencia, Nº 20)

Pág. 81

Hay que subrayar que el cambio verdadero no surge des- de fuera, ni por esfuerzos de la voluntad. El cambio real ocu- rre cuando una persona permite que el Señor Jesús transfor- me su mente y su corazón con la fuerza del Espíritu Santo.

El corazón del hombre es rudo y endurecido. Es preciso que Dios dé al hombre un corazón nuevo. La conversión es primeramente una obra de la gracia de Dios que hace vol- ver a él nuestros corazones: “Conviértenos, Señor, y nos con- vertiremos” (Lm. 5,21). Dios es quien nos da la fuerza para comenzar de nuevo. Al descubrir la grandeza del amor de Dios, nuestro corazón se estremece ante el horror y el peso del pecado y comienza a temer ofender a Dios por el pecado y verse separado de Él. El corazón humano se convierte mi- rando al que nuestros pecados traspasaron.

Tengamos los ojos fijos en la sangre de Cristo y comprendamos cuán preciosa es a su Padre,

porque, habiendo sido derramada para nuestra salva- ción,

ha conseguido para el mundo entero la gracia del arre- pentimiento.

[San Clemente de Roma]

(Catecismo de la Iglesia Católica Nº 1432)

Páginas 80-81

Pág. 82

Orientaciones didácticas

Como variación del ejercicio 1 de la Actividad 6, se puede pedir que los alumnos y alumnas hagan un para- lelo o dramaticen entre un joven “viejo” y un joven “nuevo”, en actitudes típicas en el hogar, el colegio, con sus amista- des, en el barrio, etc.

Sugerimos confeccionar un collage que ponga en contraste el hombre viejo y el hombre nuevo, mediante imágenes que destaquen que el hombre nuevo es capaz de proponer el bien con fuerza y valentía, con astucia y originalidad incluso contracorriente. Sin embargo el hom- bre viejo está anclado al pecado y al mal y por eso no es capaz de amar y ser libre. Todo lo anterior mediante imá- genes o signos.

Pág. 83

Orientaciones didácticas

Es conveniente que el docente, después de hacer leer y trabajar la lectura de la “Sopa Comunitaria”, haga un pa- ralelo entre esta simpática narración y el texto de Mt. 14, 13-21, sobre la multiplicación de los panes. Para algunos, el verdadero milagro es que alguien sea capaz de tocar el corazón de otro e invitarlo a compartir lo que tiene (mu- cho o poco) con los demás.

A las preguntas para la reflexión del relato, se pueden agregar otras que interpelen directamente a los estu- diantes:

— ¿Por qué es importante para un cristiano ser solidario y generoso?

— ¿Por qué la generosidad puede ayudar a humanizar el mundo?

— ¿Has vivido alguna experiencia que pueda comparar- se a la que presenta el relato Sopa comunitaria? Co- méntala.

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Es importante situar bien la presencia de los mapu- ches en esta Unidad. Su sentido radica en que ellos tie- nen una gran sensibilidad simbólica, de lo cual podría- mos aprender mucho quienes somos hijos de la mitad o de las postrimerías del siglo XX, quienes hemos perdido la capacidad de mirar con profundidad en nuestro de- rredor.

En tanto los diálogos y las insistencias del docente vayan en esta dirección, la religiosidad mapuche se sen- tirá como complementación cultural en una Unidad que ha tratado los sacramentos.

Pág. 85

En caso de no conocer esta canción, el docente pue- de ocupar cualquier canción de las que generalmente se emplean como “Canto de entrada” a una Eucaristía, como “Somos un Pueblo que Camina” o “Qué alegría cuando me dijeron”.

In document Economic Costs of Population Aging (Page 53-68)

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