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4. The Politics of Protest and Reform

2.1. Planteamiento del problema.

Considerando que vivimos en una sociedad donde existen jerarquías, en el que hay opresores y oprimidos, aspectos desencadenantes de actos de violencia de diferente índole, para el caso de este estudio decidimos indagar a cerca de la violencia de género, puntualmente hacia la mujer.

Es necesario tener en cuenta que la violencia de género hacia la mujer se ha debatido desde diferentes posturas por ejemplo, Viveros (2004) quien se apoya en Delphy (citado por Viveros, 2004) explica que la violencia de género es producto de la concepción que se tiene del concepto de sexo y género, siendo para ella el sexo lo que permite la existencia y clasificación del género en la sociedad, es decir desde su hipótesis “el sexo es simplemente un marcador de división social, sirve para reconocer e identificar a los dominantes y dominados”Delphy da a entender que el sexo se antepone al género, por lo cual ya se define el rol y lugar dominante en la esfera pública del hombre, y el rol y posición de subordinación de la mujer en la sociedad en la esfera doméstica o privada. Al respecto la autora Monique Wittig (1996, citado en Viveros, 2004) hace una correlación con la teoría de Delphy al plantear que son las diferencias físicas entre hombres y mujeres lo que genera opresión entre éstos y consecuentemente desigualdades en las relaciones sociales.

Tradicionalmente a la mujer se le ha ubicado en un lugar de subordinación respecto del hombre en la esfera social, constituyendo así las relaciones asimétricas entre ambos géneros, promoviendo de esta manera la división sexual del trabajo y los roles tradicionales de género, por ejemplo el hecho de ver al hombre como la figura de autoridad y proveedor económico del hogar

y a la mujer como figura protectora encargada de la maternidad y crianza de los hijos; es preciso considerar que esta división de roles genera tensión y opresión entre hombres y mujeres; es así como la violencia de género toma protagonismo en la relación hombre-mujer. Es decir la desigualdad entre los géneros existe debido a los roles que se le ha otorgado a la mujer y al hombre a partir de su fisionomía, esto podemos explicarlo desde Serret (2001) quien sostiene que la naturaleza procreadora de la mujer está involucrada por mucho más tiempo en la vida del ser humano, lo contrario sucede con el hombre quien por su fisiología queda libre en mayor medida para emprender los planes de la cultura, de ahí que exista un discurso patriarcal en el que socialmente el lugar de la mujer queda subordinado ante el valor y autoridad que se le otorga al hombre.

En este orden de ideas, consideramos que lo anterior hace referencia a la desigualdad y poder entre los géneros en donde las funcionalidades tanto de hombres como mujeres en la esfera pública o privada han estado legitimadas por el papel que la misma sociedad ha designado desde lo cultural a hombres y mujeres.

Las desigualdades e inequidades entre hombres y mujeres en ocasiones generan opresión y una relación hostil entre éstos, lo cual en ocasiones puede desencadenarse en violencia de género, aunque es preciso mencionar que la característica puntual de la violencia de género según Banchs (1996) es que la “violencia se desprende del hecho mismo de ser mujer o de ser hombre y que se dirige de un género hacia el otro” (p. 13). En este sentido nuestro estudio se centró en la violencia hacia el género femenino.

Consideramos que uno de los medios y/o instrumentos más invisibilizados en la sociedad para promover o perpetuar la violencia de género hacia la mujer, son los discursos, pues a través del lenguaje y de otras formas de expresión como la no verbal, hacen que lo femenino quede reducido a un lugar inferior al del hombre, por ello es que se debe hablar de la construcción de unos discursos acerca de la violencia de género que pueden ser legitimados, reproducidos o controvertidos desde diferentes escenarios de la sociedad.

En este orden de ideas, para orientar nuestra investigación planteamos la siguiente pregunta: ¿Cuáles son los discursos que construyen las mujeres, niñas y niños indígenas del Resguardo Nasa Kiwe Tekh Ksxaw acerca de la violencia de género hacia la mujer para legitimarla, reproducirla o controvertirla en dos escenarios educativos?

Por un lado decidimos investigar el tema de la violencia de género desde el discurso construido por las mujeres indígenas, debido a que socialmente la mujer y más puntualmente la mujer indígena ha sido objeto de discriminación; de acuerdo con Anaya (2013) son una imagen estereotipada que responde al modelo de la mujer impuesto, donde se resalta la sumisión y la obediencia. Es así como las mujeres indígenas sufren una triple discriminación: “por ser indígenas se les considera ignorantes, por ser mujeres se les subvalora y en medio del conflicto armado, por ser víctimas y quedar como madres jefas de hogar” (Anaya; 2013, p. 61).

No hay que desconocer que el contexto de violencia que ha vivido nuestro país ya por más de cincuenta años, ha afectado e involucrado a las comunidades indígenas, por ello reconocemos que han sido pertinentes e interesantes las investigaciones realizadas acerca de la violencia de género hacia la mujer en dicho escenario, sin embargo, nosotras decidimos guiar nuestra investigación desde espacios diferentes al del conflicto armado, es decir nuestro estudio se centró en un contexto público, educativo y cotidiano en los que también se pudo encontrar elementos de

la violencia de género hacia la mujer, a partir de los discursos que los y las sujetas construyen, es así como este fenómeno se torna relevante en la medida en que se vuelve un problema que afecta no solo de la mujer o la familia, sino que involucra a toda una sociedad.

Optamos por indagar acerca de los discursos que construyen las mujeres indígenas sobre el tema de violencia de género, debido a que, sin desconocer que existe una discriminación evidente sobre estas mujeres, nos interesó no ver a la mujer como víctima, sino conocer la manera como ellas se posicionan y entienden la violencia de género desde sus experiencias, en un ámbito educativo; además de examinar los discursos que circulan entre los niños y niñas de la escuela acerca de la violencia de género hacia la mujer, teniendo en cuenta las relaciones de género que ellos y ellas construyen en su entorno escolar.

Consideramos que los discursos construidos por las mujeres, niños y niñas indígenas acerca de violencia de género constituye un problema a investigar, dado que en nuestra sociedad existe un discurso dominante sustentado en el sistema patriarcal, en el que se establece una jerarquía de poder entre hombres y mujeres, es así como éstos han apropiado dichos discursos reflejados en el lenguaje verbal y no verbal. Partiendo de la idea de que existe un discurso dominante el cual se ha incorporado en las dinámicas de algunas comunidades que tradicionalmente no han manejado esas lógicas, resulta importante comprender la manera en que las mujeres, niños y niñas han construido sus discursos en torno al tema de la violencia de género, los cuales pueden estar siendo legitimados, reproducidos o controvertidos por agentes socializadores, entre ellos está la escuela donde se dan procesos de aprendizaje y de interacción constante; de ahí que nos interese indagar en dos escenarios educativos del resguardo acerca de los discursos construidos por los y las protagonistas de ésta investigación, para comprender cómo la violencia de género también

puede o no manifestarse en discursos cotidianos y relaciones de poder, en escenarios públicos o comunitarios.

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