6 Data Processing Sub-Systems
4.2 Population Dynamics: Entry
Con esta unidad se cierra la segunda etapa sedimentaria, que culmina con un predominio de tér- minos calcáreos conocido como Calizas inferiores del Páramo o Páramo 1. Su principal es la gran continuidad lateral, y por tanto extensión que alcanzan, que se sigue tanto hacia las Hojas de San Esteban de Gormaz situada al norte, como a las de Fuentelcésped y Berlanga de Duero, al noroeste y este respectivamente.
En esta Hoja se localizan por tanto en el tercio septentrional, en la parte inferior de las laderas de los valles del río Pedro y de los arroyos del Monte y del Prado, dando lugar a discretos repla- nos con fuertes escarpes verticales entre los que discurren los cauces. En el ángulo noreste, en tramo inferior del río Riaza y en el embalse de Linares sobretodo, al sur de la localidad de Maderuelo. Entre ambos sectores estarían fosilizadas por los sedimentos de la tercera etapa sedi- mentaria.
Hacia el sur este nivel de calizas del páramo pasa lateralmente hacia las unidades detríticas loca- lizadas en esta área, como se puede apreciar en las inmediaciones de Alconada de Maderuelo. En el río Pedro y en el ayo. del Monte las calizas se llegan a apoyar directamente sobre paleore- lieves mesozóicos, lo que indicaría que esa zona estaba ocupada por un lago de carácter margi- nal sobre un borde poco activo.
Sus espesores máximos oscilan entre los 30 m para la zona noreste, a lo largo de los cortes pro- porcionados por el río Pedro y los arroyos del Monte y del Prado, y los más de 50 m para el “depocentro” de Maderuelo. Aunque rápidamente se adelgazan hasta desaparecer hacia el sur (Alconada de Maderuelo) y suroeste, yá en la Hoja de Maderuelo.
Hacia el noreste, en la Hoja colindante de San Esteban de Gormaz su espesor disminuye consi- derablemente hasta tener una potencia inferior a la decena de metros y presentar facies tobáce- as o de calcreta, como por ejemplo en los afloramientos de Peñalba de San Esteban-Atauta. Litológicamente corresponden a bancos de calizas y/o dolomías con colores blanco-grisáceos estratificadas en capas, a veces con intercalaciones de margas y margocalizas o arcillas. Suelen presentarse masivos, con abundantes texturas edáficas, como brechificación, nodulización etc. En ocasiones presentan grandes concentraciones de oncoides y tubos con envueltas concéntri- cas que corresponden a la incrustación sobre tallos vegetales, espectaculares en el corte del ayo. del Prado (Fig 6?). En líneas generales, presentan una geometría tabular, o plano-convexa, hacia techo de aspecto más tableado (ayos. del Monte y del Prado) con espesores variables entre 0,5 y 1 m, con extensión lateral de centenares de metros.
Muestran restos fósiles, a veces muy escasos, de gasterópodos, pelets, algas y raíces a techo de capa. Al microscopio se trata de wackestones-packstones o de mudstones con huellas de diso- lución, estructuras algales, texturas peletoidales, oncolíticas, tubos de raíces, etc.
A techo de la unidad presenta facies de caliche que tienden a ser masivos ó masivo-lajosos, con espeores de hasta 1 m y de color rosado.
Las margas tienen unos colores blanco y verde, con contenido variable en carbonatos, suelen pasar hacia techo a margocalizas, más compactas y de aspecto tableado y lajoso. Aparecen sepa- rando las capas de caliza, tienen una geometría lenticular, con un espesor reducido.
Habitualmente todas éstas litologías están muy transformadas por procesos diagenéticos a los que se superponen procesos edáficos inmediatamente posteriores.
La asociación de características sedimentológicas y paleoedáficas que presenta esta unidad, indi- can que estas facies carbonatadas llevan la impronta de una intensa transformación por exposi- ciones subaéreas periódicas que alternan con sedimentación fangosa carbonatada en lagos someros, en general de baja energía y pendientes bajas, con amplias orlas palustres o de “playa lake”, sometidos a drásticas fluctuaciones de nivel por oscilaciones climáticas.
Tercera etapa sedimentaria: Mioceno medio-ssuperior
Los sedimentos de esta tercera etapa sedimentaria, en la Hoja de Ayllón, se distribuyen principal- mente en el tercio septentrional de la misma. Se depositan en continuidad sedimentaria sobre las Calizas inferiores del Páramo o Páramo 1, con las que finaliza la anterior etapa sedimentaria. En sectores próximos de la Cuenca del Duero, algunos autores consideran que el límite inferior de esta etapa es una clara discordancia sobre el conjunto anterior así, GARCÍA DELCURA(1974) cita
una clara discordancia observable entre ambas formaciones, claramente visible en Gumiel de Hizán; LÓPEZOLMEDOet al. (1992, in litt.), en la Hoja de Peñafiel (374) lo interpretan como una
paraconformidad relacionada con una interrupción sedimentaria, y el desarrollo de una impor- tante karstificación. ARMENTEROS et al (1996), habla de una discontinuidad intravallesiense, y
ALONSOGAVILÁNet al. (1977) describen procesos de karstificación y desarrollo de paleosuelos.
Por nuestra parte consideramos que aunque en campo y cartográficamente la mayor parte de las veces, se manifiesta como una paraconformidad, pero que en ocasiones hay erosión (conglome- rados de Piquera, Hoja de San Esteban), debe considerarse como una disconformidad, puesto que las unidades mantienen el paralelismo, pero la superficie de interrupción presenta localmen- te incisiones (erosión) importantes. No se han observado karstificaciones, aunque sí encostra- mientos sobre las Calizas inferiores del Páramo o Páramo 1. Por el momento no hay dataciones que permitan cuantificar la magnitud del hiato a un lado y otro del límite, puesto que solo se dis- pone de la datación de Piquera.
En lo que parece que hay coincidencia es en la reactivación (¿tectónica y/o climática?) que a nivel de toda la cuenca tiene lugar desde el punto de vista sedimentológico, ya que, sobre un gene- ralizado ambiente lacustre con el que finaliza la anterior etapa sedimentaria, se implanta nueva- mente una red fluvial extensa, claramente encajada sobre las calizas, al menos en este sector, para finalmente, volver a generalizarse la sedimentación de otra unidad lacustre con la que cul- mina la etapa sedimentaria.
Litológicamente, la tercera etapa está constituida en la parte inferior por un tramo detrítico con algunas intercalaciones de calizas, correspondientes al conjunto detrítico interpáramos bien deli- mitado en la Hoja, y a techo, culminando la etapa, aparece un tramo carbonatado (a veces en varios niveles con detríticos intercalados) que se han denominado como Calizas superiores del Páramo o Páramo 2, y que forman los característicos páramos altos de la región. El espesor máxi- mo de todo el conjunto alcanza los 110m en la zona oriental (Morcuera), mientras que en la occi- dental, no supera los 80m.
Este conjunto se correlacionaría con la Unidad Superior de GARCÍA DEL CURA (op. cit.) y de
ARMENTEROS(op. cit.), y con la Unidad 4 de MEDIAVILLAy DABRIO(op. cit.).
Los yacimientos de Piquera de San Estaban y de Los Valles de Fuentidueña permiten asignar a este ciclo, edades comprendidas entre el Aragoniense superior (MN 7) y Vallesiense inferior (MN 9) para la parte media-alta, al menos por debajo de las Calizas superiores del Páramo o Páramo 2.
1.5.7. Limos y arcillas (30), areniscas y/o conglomerados (31). Aragoniense sup.-