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Composición

Lo primero que salta a la vista en esta fotografía es el contraste de color. El fondo neutro gris que

cede todo el protagonismo a los colores del plato, unos colores muy vivos que combinan entre sí

perfectamente. En este caso resulta un acierto incluir parte de la mesa. El detalle de los pétalos repartidos por ella, alrededor del plato, ayuda a mantener el equilibrio visual.

Si el plato es digno de fotografiar pero sus alrededores no, no dudes en rellenar el encuadre y cortar por

lo sano para incluir solo aquello que resulte atractivo y mantenga el equilibrio. También piensa en trucos como el de esparcir unos pétalos alrededor del plato y en él, para aportar así mayor interés y mayor contraste de colores si cabe.

Puedes también cambiar el punto de vista desde el que estás tomando la foto, aunque la perspectiva cenital utilizada en la foto de ejemplo permite ver el plato en su totalidad y la comida enmarcada de

forma natural, a la misma vez que supone un mayor impacto visual.

Otros detalles compositivos que puedes observar e intentar aplicar, por ejemplo, son la servilleta de tela se ha arrugado para darle un mayor volumen, o el predominio de las diferentes formas circulares, todas

en una posición muy cuidada, manteniendo el equilibrio y con un patrón circular roto por los cubiertos. Imagínate la misma fotografía sin los cubiertos en el plato. ¿Faltaría algo verdad? Son estos pequeños detalles de los que te puedes acordar en una fracción de segundo y los que pueden suponer una gran diferencia entre una foto normal y una impresionante.

Y ahora viene algo impresionante. Prepárate: si te fijas, la foto es un clarísimo juego de tres, tres

elementos (plato, vaso, cubierto) y de tres en tres (tres platos, tres vasos y tres cubiertos). Por si no lo sabías el tres es un número mágico en fotografía, una forma muy sutil de captar la atención, un truco que tú puedes introducir en tu fotografía gastronómica.

La gastronomía es parte de la cultura de un país. No es solo alimento para el cuerpo, es también alimento de fiestas, una excusa para reunirse, es parte de la personalidad de un lugar. Hay incluso quien hace turismo gastronómico, por algo será…

Pensamos que no puedes volver de tu viaje sin por lo menos una foto que capture la esencia de la

gastronomía del lugar que vas a visitar, y por eso la hemos incluido tanto el checklist del capítulo 6, como

en el siguiente ejemplo práctico que veremos a continuación. Te proponemos la siguiente fotografía, interesante tanto por su perspectiva como por la atrevida combinación de colores que contiene. ¿Te animas a tomar una igual? Vamos a verla.

Luz

En este caso se mezclan dos tipos de luz, natural y artificial. Si no dispones de suficiente luz natural,

puedes incluso utilizar el flash incorporado de tu cámara o de tu teléfono móvil, si es que no dispones de uno externo que puedas rebotar, aunque te vamos a contar un truco para el flash incorporado. Busca un pañuelo de papel o una servilleta blanca (idealmente semi-traslúcida) y envuelve el flash, verás como la luz resulta más difusa y agradable sobre la foto.

La luz frontal ayuda a ver con más detalle la comida mientras que una luz lateral resalta las texturas, ¿qué te interesa más a la hora de mostrar tu plato?

Objetivo

Para lograr una imagen similar a la del ejemplo utiliza un objetivo estándar, tipo 35mm o 50mm.

 Ajustes

 Velocidad de obturación: se trata de una escena estática en la que no es necesario congelar ni capturar

el movimiento, en este caso es recomendable ajustar primero la apertura deseada y, en base a ella, ajustar la velocidad de disparo para lograr una exposición correcta.

 Apertura de diafragma: como puedes observar, solo aparece nítida la comida y la parte superior de los

vasos, para un efecto como este usa una apertura amplia (por ejemplo, f/2.8, incluso un número inferior si

puedes). De esta forma la comida adquiere aun mayor protagonismo.

ISO: con suficiente luz y una apertura amplia, no parece necesario subirlo. En caso contrario, es preferible

que tires de flash al ser un objeto cercano antes que aumentar mucho el ISO, o añadirás un ingrediente (el grano) que amargará la comida .

Balance de blancos:si se trata de una mezcla de luces, artificial y natural, es conveniente que vigiles el

balance de blancos y lo ajustes de forma manual.

Modo de medición:puesto que la luz es homogénea puedes utilizar el modo de medición evaluativa.

Procesado

En este caso, una vez ajustada la exposición a tu gusto y revisado el balance de blancos, si has disparado en RAW, puedes ajustar un pelín el contraste y la saturación para que los colores queden muy vivos, pero

con mucho cuidado que demasiada saturación puede estropear la imagen al volverla irreal.

¿No te ha entrado hambre? Un plato tan apetecible lo es aún más si cuidas la estética que lo rodea, si pones tanto cariño como quien lo ha cocinado. Cuando disparas estás aspirando su aroma, incluso es probable que lo hayas probado, pero si quieres que quien observe tu imagen gastronómica acabe salivando, mima la composición, ilumina bien la comida, apunta desde el ángulo acertado y lograrás que su estómago vibre tanto como su mirada.

Capítulo 11

 AMANECERES Y ATARDECERES

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