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Possible effects of implementing additional security measures

Sandra Patiño

Antropóloga, Mg en Antropología. Co-investigadora, proyecto Prevención, Diagnóstico y tratamiento del VIH/ Sida en comunidades Wayuu de Maicao - La Guajira, 2012-2014.

La exposición se enmarca en el proyecto:“Prevención, diagnóstico y tratamiento del VIH en comunidades Wayuu de Maicao, en La Guajira, en el periodo comprendido entre los años 2012- 2014”, con el apoyo de la Universidad de Antioquia, la Universidad de Manitoba (Canadá) y Colciencias. El equipo de trabajo es multidisciplinario, permitiendo un abordaje del fenómeno epidemiológico de la infección por VIH de una manera integral.

Para el año 2012, en el mundo, 35.3 millones de personas vivían con VIH, 2.3 millones de nuevas infecciones y 1.6 millones de muertes por SIDA. Anteriormente el VIH era una infección que predominaba en los hombres, pero las dinámicas han ido cambiando y se han venido transformando. Es así como la brecha entre hombres y mujeres se ha

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disminuido,hasta el punto de igualarse, tal como sucede en el continente africano. En Colombia, el primer caso de VIH se presentó en 1983 y, hasta diciembre 31 de 2012, se hablaba de 95.187 casos. El SIDA es una epidemia concentrada en poblaciones de hombres homosexuales, trabajadores sexuales y usuarios de drogas intravenosas. Solo en el año 2012 se habla de 8.196 casos. Estos datos no son exactos, debido a los subregistros y subdiagnósticos, es decir, pueden ser aún más altos. Específicamente para La Guajira, el total de casos de 1983 a 2011 era de 492, y el total de casos nuevos para el 2011 fue de 93. Para el contexto indígena,se desconoce la magnitud de este fenómeno, por lo que esta línea de investigación ha venido haciendo algunos aportes al respecto. Por ejemplo, en las comunidades Embera Chamí en Cristianía, Antioquia, hasta el 2012 se contaba con 11 casos, en Pueblo Rico 0 casos y en las comunidades Wayuu, hasta al momento, se han identificado 5 casos.

El objetivo general de este proyecto es identificar los determinantes sociales de la salud asociados al VIH/SIDA en estas comunidades, con el fin de contextualizar las dinámicas de transmisión y las estrategias de prevención, pensando la enfermedad en un contexto y realidad determinada.

La motivación de trabajar con los determinantes de la salud en el contexto del VIH, nace de la necesidad de tener en cuenta otros factores sociales y estructurales que pudieran ayudar a entender mejor este fenómeno. Un ejemplo de estos fueron las redes de intercambio de información, las redes sociales, la familia, la cultura, entre otros. En este sentido, se logran encontrar rasgos culturales dentro de la comunidad que sirven, a su vez,como factores protectores a la hora de mantener la salud. En este caso puntual, dichos rasgos se centran en la salud sexual y reproductiva.

El proyecto comenzó en 2012, contando con 45 comunidades Wayuu asociadas a la EPS indígena Anas Wayuu. Se trabajó específicamente en el municipio de Maicao. Si bien el proyecto se centró en comunidades de este municipio, los Wayuu se encuentran distribuidos en toda la alta, media y baja Guajira, al igual que en parte del estado de Zulia, en Venezuela. Esta distribución de comunidad polirresidencial se debe a

una constante movilización por este territorio, que obedece a variables como el clima y las dinámicas comerciales.

Metodológicamente, el proyecto se realizó bajo un modelo de comprensión, que permite ser enfocado de una forma integral, conteniendo tanto los factores individuales como los factores sociales y estructurales. Basados en este modelo y otros estudios similares, se formuló un modelo de comprensión pensado en entender la realidad de la comunidad Wayuu. Se construyeron instrumentos cualitativos como entrevistas, grupos focales y conversaciones informales con personal clave en su contexto cultural. En cuanto a los instrumentos cuantitativos,se hizo una encuesta epidemiológica, la cual le apuntaba a comprender su conocimiento, su comportamiento y datos sociodemográficos.

Como resultado, se observó que en el contexto Wayuu aún existe una visión occidental de la educación, en la cual el nivel educativo de una persona se mide en términos de su capacidad para hablar, escribir y entender el español. De las 916 personas encuestadas, la mayoría si bien entiende el español, existe una minoría que no lo escribe o no lo lee. Con esto se plantea la necesidad degenerar la información educativa en salud sexual y reproductiva, en su idioma Wayuunaiki. Sin embargo, debido a que esta es una lengua principalmente oral, el trabajo debe ser complementado con intervenciones que rescaten la tradición oral, a partir de sus creencias, mitos y costumbres. De igual manera, este proceso debe ser acompañado de la participación de agentes bilingües, que sirvan de guía para la población en proceso de rescate y aprendizaje de su idioma nativo.

En términos de pobreza como factor, dentro de la comunidad no solo se representa por la falta de recursos económicos o materiales, sino que se hace gran énfasis en el concepto de comunidad. Por lo tanto, se considera pobre aquel Wayuuque no posee aliados, que está solo o que no tenga alguien que le ayude y lo respalde.

Otro aspecto que se evaluó desde lo cultural fue el no uso del condón, el cual se piensa en la mayoría de comunidades relacionado exclusivamente con la falta de educación e ingresos económicos. Sin embargo,se debe partir entendiendo que esta es una tecnología

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no indígena, y al no estar inmerso en sus prácticas culturales,se traza una barrera que dificulta su uso. A lo anterior se suma que en los hombres Wayuu, el género es reafirmado por el número de hijos engendrados,promoviendo al individuo dentro de la comunidad a pertenecer a un mayor nivel social. Es así como,en este contexto cultural, la educación en salud sexual y reproductiva occidental choca con las prácticas y creencias particulares del sujeto en sí. A pesar de la existencia de barreras, en las prácticas culturales de los Wayuu también se encontraron procesos a favor de la educación sexual,que tienen un gran potencial y deben tenerse en cuenta a la hora de generar planes de intervención.

Tal es el caso de los rituales de paso,en los cuales se les proporciona un encierro a las niñas cuando están en el proceso de transición que las convierte en mujeres Wayuu. En este tiempo de encierro, se les enseña el comportamiento de una mujer en la comunidad, cómo se debe cuidar, cuántos hijos deben tener, al igual que lo concerniente al asunto de la fidelidad. Curiosamente, para los hombres no existe ningún ritual de paso, están solos en el transito del ser niño a hombre, y no cuentan con las mismas posibilidades para entender sus roles ni la manera e importancia de protegerse al iniciar su vida sexual.

Un aspecto importante como factor de riesgo en la transmisión del VIH, es el de la movilidad humana en zonas de frontera. La inestabilidad en su territorio, debido a la falta de oportunidades, los conduce a la búsqueda de mejores condiciones de vida en Venezuela, ya que en este país tienen derecho a casa, a bonos de alimentación y salud gratuita, ofreciéndoles en general mejores garantías. Sin embargo, esta fragmentación de sus comunidades también les pone en riesgo de alcoholismo, comercio sexual y pérdida de identidad.

Dentro de la comunidad existen efectos en el entorno. Las rancherías tienen pésimas vías de acceso, especialmente en invierno quedan incomunicadas, limitándose así su acceso a los servicios de salud, ya que en su mayoría no poseen medios propios de transporte. Las redes sociales que se forman en las rancherías, pueden ser factores protectores o de riesgo para una persona que vive con VIH, según la comunidad, ya que algunos los rechazan pero otros velan por su seguridad.

A modo de conclusión, en esta investigación se logró reconocer el problema del VIH de forma integral, con lo que se espera a futuro que las intervenciones también deban ser realizadas siguiendo estos mismos lineamientos, requiriendo un apoyo intersectorial e interinstitucional para lograrlo.

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12. Perspectivas

A continuación se presentan algunos de los retos que surgen de este conversatorio, y que son pertinentes para seguir profundizando, tanto a nivel académico como político. Son producto de la discusión de diferentes actores que hicieron parte de este evento.

• Para lograr sistemas con énfasis intercultural, se debe empezar por generar una transformación social donde se reconozca la diversidad cultural como la verdadera riqueza del país. Debemos hacer nuestro propio retrato, trazarnos nuestras metas como pueblos que buscan un bien común. Es importante agradecer a la Madre Tierra y darle un descanso, ya que ella es la que brinda la sabiduría y los recursos.

• El Estado colombiano debe garantizar el respeto y la protección del derecho a la salud, proporcionando las herramientas en los ámbitos legislativos, administrativos, judiciales, y presupuestales para la efectividad de su cumplimiento.

• Desde la academia y las organizaciones indígenas, se debe profundizar en los derechos humanos de los pueblos, partiendo de la Ley de Origen, en la que todas las cosas son armónicas y articuladas.

• Se deben respetar las autoridades en salud indígena y proporcionar los medios y herramientas para que lideren y administren la salud de sus comunidades. Solo así se permitiría que los programas

sean desarrollados sin que se vean comprometidos su autonomía y autoridad.

• En las comunidades indígenas es importante enriquecer la identidad cultural, fortaleciendo las prácticas culturales desde el individuo, la familia y la comunidad,y seguir fortaleciendo e implementando cada día más el Sistema Indígena de Salud Propio e Intercultural.

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