3.1 Introduction
4.2.7 Possible Extensions
El consumo moderado de bebidas alcohólicas no tiene ningún efecto nocivo en el organismo ni siquiera a largo plazo, es más, ciertas bebidas alcohólicas como el vino tinto y la cerveza ofrecen efectos beneficiosos para la salud cuando su consumo no es excesivo. En cambio cuando el volumen ingerido tiende a ser excesivo y su metabolización enzimática en el hígado es insuficiente entran en funcionamiento otros mecanismos fisiológicos que a efectos acumulativos dan comienzo al progresivo deterioro del organismo. Los efectos nocivos son tanto de carácter tanto orgánico como psíquico pudiendo desencadenar en patologías orgánicas (cirrosis hepática, coma etílico, síndrome de Boerhave) tanto como patologías psíquicas (Delirium Tremens, alcoholismo, depresión, etc.)
2.4.1. Acción sobre el Esófago
El consumo excesivo de alcohol puede producir vómitos y nauseas que en exceso pueden causarle grandes patologías al esófago como cáncer de esófago o rotura esofágica (síndrome de Boerhaave)
2.4.2. Acción sobre el Estomago
Una vez ingerida la bebida alcohólica la mucosa gástrica absorbe rápidamente gran parte del alcohol ingerido; casi todo es transformado en el hígado y el resto es eliminado con la orina y el aire expirado. Produce una acción cáustica e
irritante sobre la mucosa del estómago que aumenta la producción de mucus y de ácido clorhídrico, perturbando de este modo la función digestiva gasta producir una gastritis crónica. Este aumento de secreción del estómago puede favorecer la aparición de úlceras gástricas y duodenales. 2.4.3. Acción sobre el Hígado
La ingestión de bebidas alcohólicas puede ocasionar con el tiempo una grave afección hepática llamada cirrosis, cuya evolución es lenta pero fatal. El apetito está disminuido, el sujeto queda satisfecho con solo beber, no consumiendo la cantidad indispensable de alimentos; de este modo se producen avitaminosis y otras carencias que disminuyen la capacidad antitóxica y metabolizadora del hígado, el cual se ve seriamente dañado por el alcohol, llegando a desarrollar la cirrosis hepática de tan grave pronóstico.
2.4.4. Acción sobre el páncreas
El exceso de alcohol irrita la mucosa duodenal, en donde desemboca el conducto excretor del páncreas, perturbando así el libre flujo del jugo pancreático. Por este mecanismo asociado a otros factores puede producirse afecciones del curso agudo, muchas veces fatal, llamadas pancreatitis aguda o pancreatitis crónica con brotes agudos.
2.4.5. Acción sobre el Aparato Reproductor
El consumo excesivo de alcohol puede lesionar las células germinativas que intervienen en la descendencia, siendo causa de infertilidad y pérdida de la potencia sexual.
2.4.6. Acción sobre el Sistema Nervioso Central
Es justamente en el sistema nervioso central donde ejerce el alcohol sus acciones más nocivas. El alcohol deprime las
funciones cerebrales, comenzando por las más elevadas como la autocrítica y el autocontrol, siguiendo con la ideación y coordinación motriz, para terminar con las más simples o vegetativas como la respiración y la circulación. Una de las patologías más típicas que produce es el coma etílico.
2.4.7. Acción sobre el Sistema Circulatorio
La ingesta moderada de alcohol modifica los niveles de lípidos, elevando especialmente el colesterol-HDL o colesterol bueno, y los niveles de algunas proteínas de la coagulación y fibrinólisis, desfavoreciendo la formación de trombos. Estos mecanismos explican parte importante de la disminución del riesgo de mortalidad cardiovascular y cerebrovascular obstructiva en bebedores moderados.
El alcoholismo es la causa responsable de un tercio de los casos de cardiomiopatía.
2.4.8. Efectos nocivos a nivel Psicológico
La principal alteración psicopatológica producida por la excesiva Ingestión de alcohol es la modificación del perfil psíquico del enfermo, que experimenta una manifiesta debilidad emocional previa a la
Aparición de estados depresivos o de ansiedad.
En un primer momento tiene un efecto estimulante y desinhibidor, lo que facilita la comunicación y las relaciones interpersonales. La disponibilidad e incitación comercial a su consumo, valoración social en determinados ambientes, su valor funcional para comunicarse. Su presencia en los estilos de vida y circunstancias personales y vitales: fiestas, vida social. Grado y rapidez con la que genera tolerancia y dependencia. Disminución de la resistencia física sentimientos de impaciencia y agresividad
Subida de la fatiga. Disminución de la capacidad de atención
La problemática derivada del consumo de alcohol en los jóvenes es diferente a la del adulto. En los jóvenes, las consecuencias negativas derivadas del consumo de alcohol suelen referirse a alteraciones de las relaciones con la familia, compañeros y maestros, bajo rendimiento escolar, agresiones, violencias, alteraciones del orden público y conductas de alto riesgo, como conducir tras haber bebido, así como actividades sexuales de riesgo que conllevan embarazos no deseados y enfermedades de transmisión sexual.
Los accidentes de vehículos a motor constituyen la primera causa de muerte entre los hombres de 1-34 años y entre las mujeres de 1-24 años.
Con independencia del grupo de edad, las tasas específicas son siempre más altas en hombres que en mujeres, registrándose en ambos casos un período de especial riesgo entre 15 y 24 años. Esta distribución, similar a la descrita en otros países, señala a los "veinteañeros", especialmente hombres, como el grupo de mayor riesgo de sufrir una lesión fatal por accidente de tráfico.
El consumo de alcohol puede ser el inicio de una secuencia de conductas adictivas. Secuencia que se inicia con las drogas legales y que puede terminar con las ilegales. Cualquiera de estas sustancias, alcohol, tabaco, marihuana, cocaína, puede funcionar como puerta de entrada al uso secuencial de otras.