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Es aquella propiedad del mortero o del concreto recién mezclado que determina la facilidad y homogeneidad con que puede ser mezclado, transportado, colocado, compactado y acabado.

Su evaluación es un tanto subjetiva, es por ello que ha sido necesario acudir a otras características del concreto fresco que sí puedan ser evaluadas con relativa facilidad y exactitud, para que en conjunto se complementen y permitan configurar el atributo de la trabajabilidad; como la prueba estándar de revenimiento (ASTM C 143), el cual es un ensayo prácticamente estático en el que la muestra de concreto se deforma exclusivamente por efecto de la reducida energía potencial de la propia muestra.

Todo concreto trabajable debe contar con las siguientes propiedades:

Estabilidad: esta característica se refiere a la resistencia que las mezclas oponen para segregarse, es decir, la separación parcial del agregado grueso del resto de masa de concreto, y exudar agua “sangrado”; en otras palabras, representa su disposición para conservarse homogéneas.

Compactabilidad: corresponde a la facilidad con que las mezclas de concreto permiten la remoción del aire atrapado durante el moldeo, a fin de lograr un alto grado de compacidad en el concreto endurecido.

Movilidad: Representa la aptitud de las mezclas de concreto para deformarse y fluir; cuya característica depende de la cohesión, viscosidad y ángulo de fricción interna del concreto fresco.

b. Consistencia

La combinación del cemento con el agua produce una mezcla cuyas propiedades iniciales en estado fresco, y posteriormente en estado endurecido, dependen básicamente de la proporción relativa en que ambos componentes se mezclan.

De acuerdo con lo anterior, las mezclas que contienen demasiada agua carecen de plasticidad por ser excesivamente fluidas, y las que poseen muy pocas aguas resultan duras y se comportan como cuerpos rígidos que no son fácilmente deformables y aptos para fluir. Dentro de estas dos condiciones extremas se sitúan las combinaciones de agua y de cemento que constituyen las pastas de cemento de consistencia plástica convencional. Cuantitativamente las proporciones de las pastas de cemento se definen por la relación agua/cemento, en peso, y sus valores usuales en el concreto convencional sin aditivos fluctúan entre 0.4 y 0.8, aproximadamente.

Pasta de consistencia plástica: es una suspensión de granos de cemento en un medio acuoso. Es decir, en una pasta así, la concentración de cemento por unidad de volumen de pasta es tal, que no se establece contacto pleno entre los granos y estos permanecen suspendidos por el efecto de las fuerzas de atracción y repulsión que actúan en ellos, y que mantienen un precario estado de equilibrio mientras la pasta permanece en reposo.

Pasta de consistencia fluida: se reduce la atracción molecular entre el agua y el cemento y disminuye también la fuerza de repulsión entre los componentes. Los granos de cemento disponen de mayor movilidad para desplazarse. La pasta carece de plasticidad.

Pasta de consistencia seca: existe mayor cohesión y atracción celular entre las partículas. Los granos de cemento tienden a juntarse y mantenerse unidos. Debido a la falta de movilidad de los granos, la pasta resulta rígida y difícil de moldear.

Por otra parte, existen factores que en términos generales tienen alguna injerencia en la variación de la consistencia del concreto fresco tanto en la elaboración como en el lapso inmediato son los presentados:

- Característica de los componentes.

Hay características del cemento y los agregados cuyas variaciones modifican el requerimiento de agua en el concreto, y por lo tanto influyen en los cambios de consistencia de las mezclas, de revoltura a revoltura. Asimismo, ciertas características de estos componentes del concreto pueden tener influencia en el cambio acelerado de consistencia que manifiestan algunas mezclas a raíz de su elaboración, fenómeno indeseable que en términos prácticos se designa como “pérdida prematura de revenimiento”. La característica del cemento Portland que normalmente influye en el requerimiento de agua del concreto es la finura; sin embargo, esta es una característica que suele variar poco durante el suministro del cemento, si se mantiene constante el tipo y la procedencia de fabricación. De no ser así, es necesario determinar el requerimiento de agua del concreto con diferentes cementos de uso previsto, a fin de hacer los ajustes que procedan durante la producción del concreto.

- Proporción de los componentes

Después de verificar y tomar en cuenta las características que exhiben los componentes en el momento de elaborar el concreto, y de realizar los ajustes pertinentes, se obtiene como resultado la cantidad de cada componente que debe dosificarse para dar una mezcla de consistencia requerida. La uniformidad con que se puede producir esta consistencia en la elaboración del concreto, de revoltura a revoltura, dependen significativamente en esta etapa del grado de precisión con que se dosifican los componentes. Normalmente es más notoria la influencia que ejercen las variaciones del agua y los aditivos que las del cemento y los agregados.

- Temperatura de la mezcla

La variación de la temperatura del concreto al ser mezclado, puede ser una causa importante de cambios en la consistencia de las mezclas y un obstáculo para lograr una adecuada uniformidad en la calidad del concreto. La temperatura de una mezcla de concreto recién elaborada depende básicamente de la temperatura de cada uno de sus componentes y de las respectivas cantidades en que se emplean, de manera que puede ser calculada con razonable aproximación conociendo dichas temperaturas y cantidades.

A igualdad de cantidades, la temperatura del agua es la que más influye en la temperatura del concreto recién mezclado, debido a que su calor específico (1 cal/g ºC) es cerca de cinco veces mayor que el del cemento y los agregados (de 0.20 a 0.24 cal/g ºC). Sin embargo, debido a que el agua se utiliza en menor proporción y porque en condiciones ordinarias su temperatura se mantiene razonablemente estable durante el suministro, son más bien el cemento y los agregados los componentes cuyas variaciones de temperatura suelen reflejarse en las temperaturas resultantes en las mezclas de concreto. La temperatura con que el concreto se elabora tiene consecuencias inmediatas en el requerimiento de agua y

en la consistencia de la mezcla; esto es, que al variar la temperatura de elaboración del concreto se modifica sensiblemente el revenimiento y por consiguiente, para mantenerlo constante, se hace necesario ajustar convenientemente el contenido de agua de mezcla.

Figura 08: Medición de la temperatura del concreto fresco

c. Homogeneidad y uniformidad

La homogeneidad es condición necesaria en el curso de todas las operaciones a que se someta la mezcla para que esta sea trabajable. Es posible considerar la homogeneidad original del concreto fresco desde dos puntos de vista: por un lado, la del mezclado, que corresponde a la homogeneidad "en el seno de la revoltura", esta depende esencialmente del acto de mezclado, que involucra la forma y la secuencia como se administran los ingredientes, y las características y condiciones del funcionamiento del equipo mezclador y el tiempo de revoltura, principalmente. Y por otro lado la producción, que se refiere a la uniformidad del concreto de revoltura a revoltura, la cual es más bien un reflejo de la eficacia del proceso de producción, incluyendo su calibración rutinaria, y el control de calidad.

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