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Desde el punto de vista comercial, las composiciones perfumísitcas forman parte de un amplio conjunto de bienes de consumo de venta libre. Este hecho impone una serie de limitaciones sobre el trabajo de los perfumistas. Además de ser estéticamente agradables y técnicamente correctos, los perfumes no deben dañar la salud de las personas que utilizan los productos ni de las que se ocupan de su producción; sus efectos contaminantes sobre el medio ambiente debe ser mínimos; deben respetar el pensamiento vigente acerca de lo que es buen o malo, correcto o incorrecto; deben ser adecuados a la demanda y tener una buena relación calidad/precio, dato que siempre está presente en las decisiones del fabricante de bienes de consumo y, últimamente, también cada día más en la toma de decisiones del gran público consumidor.

Con el tiempo, estos límites o restricciones pasan a formar parte, y a delimitar, el trabajo de los perfumistas. Afectan a la gama de materiales que el perfumista tiene permitido usar, que está tácitamente presente en todo tipo de informes y que, obviamente, es respetada de forma natural y universal por parte de los perfumistas.

No obstante, en estos tiempos en los que las restricciones se están endureciendo pero las nuevas limitaciones aún no han alcanzado la categoría de casi leyes de la naturaleza, los perfumistas, que han de tratar con ellas de forma deliberada, son enormemente conscientes de estar coartados en su trabajo creativo. Actualmente, asistios al endurecimiento delas limitaciones en, al menos, cuatro áreas bien definidas: La conciencia pública sobre los posibles riesgos para la salud derivados de la presencia de trazas de materiales en los perfumes se ha incrementado de forma dramática; por vez primera empezamos a tener un conocimiento claro acerca de los posibles efectos nocivos de la fabricación, venta y utilización de productos sobre el medio ambiente; la eterna cuestión de “natural” frente a “artificial” ha adquirido una nueva dimensión; y las presiones económicas vinculadas al trabajo cotidiano de las perfumistas crece progresivamente, incluso en el ámbito de los países más ricos.

Consideraciones sobre la salud

Las limitaciones que todo miembro responsable de la industria mundial de los aromas respeta hoy día están contenidas en las directrices facilitadas por la Internacional Fragance Research Association (IFRA). Estas directrices son revisadas periódicamente y puestas al día conforme a lo que la situación demanda. Por causa de su importancia, aparecen resumidas a continuación, junto a las versiones actuales de la Introducción y de una declaración de IFRA en relación con la Aplicación de las Directrices.

INTRODUCCIÓN

Estas Directrices se refieren exclusivamente a la utilización de sustancias y materiales como ingredientes de los aromas. IFRA advierte en contra del uso de ingredientes de aromas bajo condiciones que puedan producir efectos perjudiciales. Para conseguir este objetivo, el Comité Técnico Consultivo revisa los datos científicos aportados por el Research Institute for Fragance Materials RIFM, así como los resultados sobre patentes y todos aquellos datos relevantes que hayan sido considerados pertinentes por el Comité.

Las recomendaciones del Comité Técnico Consultivo de la IFRA están basadas en los datos disponibles en el momento presente. Estas recomendaciones serán puestas al día de forma continuada cuando ello sea necesario y por la obtención de nuevos datos.

Las recomendaciones para las restricciones cualitativas de ingredientes quedan expresadas en porcentajes del compuesto del aroma. Todas las restricciones sobre ingredientes están basadas en un nivel de uso del compuesto aromático de un 20% sobre un bien de consumo. Un compuesto aromático que haya sido formulado de este modo se acoge a las Directrices IFRA; si un compuesto aromático ha de ser empleado a más del 20% en un bien de consumo, los límites máximos de cada ingrediente restringido que contenga deben ser reducidos de forma proporcional.

A no ser que las recomendaciones para cada ingrediente indiquen lo contrario, el compuesto aromático que haya de ser empleado a menos del 20% en un

bien de consumo puede contener niveles proporcionalmente más altos de los ingredientes restringidos. En este caso, los proveedores de aromas deben informar a los usuarios de que, por causa de la presencia de materiales restringidos por la IFRA, este compuesto sólo debe ser utilizado en la concentración adecuada y en aplicaciones claramente definidas. Así, se puede considerar que tales usos cumplen el Código de Práctica de la IFRA. Se entiende que la necesaria información que hay que ofrecer a los consumidores no incluye la revelación de las fórmulas de los aromas.

Para los bienes de consumo que no han de tener contacto con la piel, las recomendaciones pueden admitir niveles más elevados para ciertos ingredientes restringidos. En este caso también se debe informar a los usuarios de que el compuesto aromático sólo debe utilizarse en ese tipo específico de productos.

Si se emplean ingredientes fototóxicos en el aroma, hay que reducir los niveles de acuerdo con ello. La suma delas concentraciones de todos los ingredientes fototóxicos del aroma, expresadas en % de su nivel máximo recomendado, no debe exceder de 100.

El hecho de que el Comité recomiende no utilizar determinados ingredientes aromáticos no excluye el empleo de un material aromático natural que contenga tal ingrediente, dado que existen suficientes datos que apoyan la utilización segura de los materiales naturales.

Productos que se considera que no tienen contacto con la piel

Con el objeto de cumplir con las Directrices IFRA, se considera que los siguientes productos no tienen contacto con la piel:

Ambientadores sólidos Ambientadores de enchufe Ambientadores con membrana Insecticidas

Perfumadores para cisternas de WC en pastilla Pebetes y velas

Artículos de plástico (con excepción de los juguetes infantiles) Carburantes

Por el contrario, los productos que a continuación relacionamos sí pueden entrar en contacto con la piel y, quedan excluidos de la lista anterior:

Productos para la limpieza del hogar Aerosoles

Detergentes

Abrillantadores de suelo Pot-pourri

Productos para alfombras

Repuestos líquidos para ambientadores

Consideraciones sobre el medio ambiente

El consumo mundial anual de productos químicos aromáticos en 19990, incluyendo los que se emplean como saborizantes en el sector alimentario, quedó estimado en 88.000 toneladas métricas. Lo cual significa, en cifras per cápita, una cantidad de 0.05g por día, lo que muy difícilmente puede acarrear riesgos muy graves.

Además aproximadamente un 60% de este cómputo corresponde a productos que también existen en la naturaleza, restando sólo una cantidad de 0.02 g por persona y día que podría resultar potencialmente problemática, desde el punto de vista ecológico. Ciertamente, los aromas ocupan una posición muy baja en todas las listas de riesgo ecológicos. Sin embargo, los aromas, por su propia naturaleza, forman parte no sólo del mundo material cuantificable sino también del mundo de la imagen y de la comunicación. Desde el punto de vista, tiene mérito la exigencia de que los aromas cumplan todos los requisitos ecológicos que se exigen al producto entendido como un todo.

Las cuestiones relacionadas con el impacto medioambiental de los materiales de la perfumería pueden dividirse en aquéllas que están relacionadas con su uso, y aquéllas que están relacionadas con su venta.

•••• Producción de materiales perfumísticos procedentes de fuentes renovables.

Una de las exigencias medioambientales clave es la de que, en la producción de energía y materia primas, se debe evitar la explotación de cualquier tipo de recurso que no pueda renovarse de forma natural dentro de un periodo de tiempo razonable. Dentro de los materiales de la perfumería, aquéllos que se obtienen directamente de las plantas por destilación o extracción cumplen obviamente, esta premisa. Aquéllos que son sintetizados a partir de productos químicos de las plantas ya sean meros derivados como el acetato de vetiverilo, o productos de reacciones más complejas, como es el caso de los numerosos materiales que pueden sintetizarse a partir de los componentes de la turpentina también se encuentran en este supuesto, aunque los ecologistas pueda insistir en que los agentes

reactivos para la síntesis por ejemplo, el ácido acético utilizado para producir el acetato de vetiverilo también deben ser obtenidos de fuentes renovables. No obstante, una gran parte de los materiales de la perfumería se obtienen, actualmente, a partir de materias primas derivadas del refinado de crudos y del gas natural. Estos materiales no cumplen con el requisito de renovabilidad.

Impacto medioambiental de la fabricación de productos químicos aromáticos

El requisito ecológico de minimizar el impacto real o potencial de las fábricas de productos químicos sobre la atmósfera, las aguas subterráneas y los suelos, ya tiene rango de ley en el mundo industrializado. No afecta de forma directa al trabajo de los perfumistas. Sin embargo, sí tiene un afecto a largo plazo sobre la expulsión de los pequeños y medianos fabricantes que no pueden costear la inversión progresiva en protección medioambiental que se requiere por ley. También las leyes de la competencia prevén que el actual proceso de concentración en la industria de los productos químicos aromáticos favorecerá un desarrollo similar entre los clientes de esta industria, las casas de perfumes un desarrollo que está ahora en plena actividad.

Productos químicos orgánicos volátiles

El descubrimiento de los efectos de los hidrocarburos fluoroclorados sobre la capa de ozono de la atmósfera ha tenido un impacto profundo, no sólo sobre la industria de los aerosoles y los productos de propulsores sino también sobre el pensamiento científico y político acerca de todo el fenómeno de la contaminación atmosférica. Una de las consecuencias de esta reorientación ha sido la introducción, en algunos estados de Norteamérica, de regulaciones diseñadas para el control del uso de todos los productos químicos orgánicos volátiles (VOCs); éstos son productos químicos orgánicos que entran

en la atmósfera a través de la evaporación. Por su propia naturaleza, todos los materiales de la perfumaría pertenecen a esta clase.

Ya es posible observar cómo la preocupación por los VOCs está induciendo a algunos fabricantes de productos para el hogar, como ambientadores o limpiacristales, a cambiar sus fórmulas, creando así nuevos retos en relación con la solubilidad e los perfumes. Por el momento resulta imposible valorar hasta qué punto esta preocupación puede acabar enfrentando al perfumista con nuevas cuestiones y retos de carácter internacional, en el futuro.

Biodegradabilidad

El ciclo natural de las sustancias químicas implica un proceso constante de síntesis y descomposición de estructuras más o menos complejas.

Antes del nacimiento de la química sintética, el ciclo natural aportaba un alto grado de estabilidad en la química de a superficie del planeta, aunque en cierto lugares también se han llegado a producir enormes acumulaciones de sustancias que no eran capaces de descomponerse, especialmente en los depósitos de carbón, petróleo y gas natural.

El desarrollo de la industria química nos ha proporcionado los medios para producir, a una escala significativa desde el punto de vista ecológico, productos químicos que interfieren con los ciclos naturales de síntesis y descomposición, ya sea porque aceleran o porque ralentizan los procesos naturales de gran escala , por ejemplo, los hidrocarburos fluoroclorados aceleran la descomposición del ozono por acción de la luz solar o, más comúnmente, porque ellos mismos son resistentes a la descomposición.

Los materiales de perfumería aún no han aparecido implicados en ningún caso de riesgo para la salud por acumulación en el medio ambiente. No son causa de preocupación seria en lo que se refiere al propio proceso de acumulación en sí puesto que las cantidades que se producen y usan son relativamente pequeñas. Sin embargo, por razones que ya hemos comentado, algunas veces el perfumista tiene que enfrentarse con solicitudes para proponer aromas con un alto grado de biodegrabilidad.

Para hacernos una idea sobre la biodegradabilidad en perfumes hay que utilizar la siguiente regla:

Cadena lineal > Cadena ramificada > Alicíclico > Aromático

Los compuestos de cadena recta son los que se degradan con mayor facilidad, y los compuestos aromáticos son los más resistentes a la degradación.