2. MATERIALS AND METHODS
3.1. POWDER DISTRIBUTION
Es fundamental crear un conjunto integrado y coordinado de actividades de abogacía, comunicación y movilización social para introducir la vacuna y mantener el apoyo de los responsables políticos y líderes de opinión, así como la aceptación y demanda de la nueva vacuna por parte de la comunidad. Estas actividades ayudan a construir la demanda mediante la comunicación de los beneficios esperados de la adición de la vacuna al programa de inmunización y genera confianza hacia la vacuna y el programa en general. Una buena práctica es desarrollar un plan de abogacía y comunicaciones para la nueva vacuna. El plan debe basarse en la estrategia o plan de comunicaciones del programa nacional de inmunización, si es que existe, y debe estar alineado con la estrategia general de comunicación y promoción de la salud del Ministerio de Salud. Para desarrollar y ejecutar el plan resulta útil contar con un subcomité técnico de abogacía y comunicaciones. A fin de garantizar que las actividades de comunicación sean eficaces y que lleguen a todos los públicos objetivos claves y que los mensajes sobre la nueva vacuna sean apropiados para cada público, el subcomité debe incluir a representantes de diferentes sectores de la sociedad, como a los padres, líderes de la comunidad, asociaciones de mujeres o niños, grupos religiosos o étnicos y a los trabajadores de salud. El subcomité también deberá incluir a los expertos en promoción de la salud y movilización social del Ministerio de Salud.
El plan de comunicaciones y las subsiguientes actividades, materiales y mensajes serán más eficaces si están basados en un estudio de los conocimientos, actitudes, creencias y prácticas del público (CACP) respecto a la enfermedad objetivo, la vacuna y la i nmunización en general. Los estudios CACP pueden incluir desde una serie de grupos de discusión hasta encuestas más detalladas a la comunidad y los hogares. Deben comprender diversos grupos, incluidos líderes de la comunidad y líderes de opinión, trabajadores de salud, y los padres. El estudio puede identificar carencias de conocimiento por parte del público sobre las enfermedades, actitudes negativas, percepciones erróneas y preocupaciones acerca de la vacuna, percepciones imprecisas entre los trabajadores de salud en relación con las actitudes y la aceptación de los padres, y otros factores, como la influencia de los grupos que se oponen a la vacunación, que pueden afectar la aceptación del público y, por lo tanto, la respuesta ante la vacunación.
Con el propósito de mejorar la aceptación entre los trabajadores de salud, los padres y otros en la comunidad, los mensajes y actividades de información, educación y comu- nicación (IEC) también deben abordar los temas y preocupaciones que puedan surgir debido a la naturaleza de la vacuna y que se han identificado en el estudio CACP u otros. Esos temas pueden incluir:
• El hecho de que la vacuna no los protegerá contra todas las causas del síndrome (por ej., de la diarrea en el caso de la vacuna contra el rotavirus, y la meningitis y neumonía en el caso de la vacuna contra el Hib y la antineumocócica);
• El límite de edad de los grupos que pueden recibir la vacuna (por ej., para responder o adelantarse a las preguntas de los padres sobre por qué sus hijos mayores no reciben la vacuna);
• Una inyección adicional por consulta como resultado de la nueva vacuna.
Las actividades y materiales de IEC también deben ir más allá de la promoción de la nueva vacuna en sí. Deben incluir mensajes sobre la importancia de que los niños reciban todas las vacunas de puesta al día. Los materiales también deben incluir información de otras intervenciones para prevenir o controlar el síndrome o la enfermedad que previene la vacuna. Los mensajes para las vacunas contra el Hib y la antineumocócica, por ejemplo, pueden incluir información para que los padres sepan cómo reconocer los signos de neumonía en los bebés, así como sobre la importancia de la lactancia materna exclusiva, el lavado de manos y la búsqueda oportuna de tratamiento.
También es importante elaborar materiales adaptados a diferentes públicos objetivo, como médicos, trabajadores de salud, periodistas y el público en general. Se deberá usar una gama de diferentes canales y medios para diseminar los mensajes, incluidos los trabajadores de salud, los voluntarios de la comunidad y los medios de comunicación (por ej., anuncios en la radio y televisión). La obtención del apoyo y la participación de líderes políticos respetables, de diversos grupos influyentes y miembros de la sociedad en la promoción de la nueva vacuna puede ser crítico para transmitir información sobre la vacuna a la comunidad, para renovar la concientización sobre la inmunización, para disipar posibles preocupaciones sobre la seguridad de la vacuna y para rectificar cualquier información errónea. Estos socios pueden incluir a líderes de opinión (como médicos líderes), miembros connotados de la sociedad civil y de la comunidad, académicos, líderes religiosos y personajes del sector privado. También es importante informar y educar a los medios de comunicación sobre la nueva vacuna antes de la introducción para obtener su apoyo para la diseminación de mensajes, ya que pueden tener una gran influencia en la percepción del público sobre las vacunas. Una manera eficaz de hacerlo es mediante uno o más talleres o seminarios antes de la introducción de la vacuna, que pueden derivar en una cantidad sustancial de publicidad gratuita, como artículos de prensa, entrevistas de radio y televisión y programas relativos a la nueva vacuna. Algunos países también han encontrado que la introducción de la vacuna en una fecha de lanzamiento debidamente publicitada puede ser una estrategia eficaz para promover la nueva vacuna y crear conciencia y demanda en el público.
–––
50 Communications Framework for New Vaccines and Child Survival se puede encontrar en:
http://www.mchip.net/node/508. HPV Vaccine Communication: Special considerations for a unique vaccine se puede encontrar en: http://www.who.int/iris/bitstream/10665/94549/1/OMS_IVB_13.12_eng.pdf
La comunicación sobre los riesgos de la nueva vacuna es importante para generar
confianza en el público. Esto implica la inclusión de información sobre los posibles efectos secundarios en los materiales de IEC y en la comunicación con los padres y la comunidad. La concientización de los trabajadores de salud y el público respecto a los posibles eventos adversos también facilitará el reconocimiento temprano y el tratamiento de los efectos secundarios, lo que puede reducir sus consecuencias.
Otro componente de la comunicación de riesgos es la preparación de un plan de comu- nicación de crisis respecto a la nueva vacuna. Esto permitirá una respuesta rápida y eficaz ante ESAVI, a los movimientos que se oponen a las vacunas, y ante cualquier alegación que pudiera tener un efecto negativo en la aceptación de la nueva vacuna y en la confianza en el programa de inmunización por parte del público. Una mala respuesta a un evento adverso verdadero o imaginado puede conducir rápidamente a una pérdida de confianza en el programa de inmunización, y puede tomar años reconstruirla. Como no es posible conocer la naturaleza exacta de la crisis hasta que surja, no se puede planificar una respuesta detallada antes de tiempo. Sin embargo, los países pueden contar con los elementos básicos de un plan de crisis. Estos elementos incluyen: • comités de ESAVI en diferentes niveles (por ej., nacional, provincial) que se puedan
reunir inmediatamente para discutir un plan de acción; • portavoces identificados, muy respetados en todos los niveles; • canales de comunicación claros con los diversos medios;
• líderes comprometidos y con opinión confiable que puedan abordar los conceptos erróneos y los rumores;
• trabajadores de salud capacitados en comunicación con el público acerca de los ESAVI y otras preocupaciones relacionadas con la seguridad, y
• un plan de acción para los ESAVI con roles específicos para los socios del programa de inmunización.
Más información acerca de estrategias de comunicación para nuevas vacunas se puede encontrar en el documento “Communications Framework for New Vaccines and Child Survival”, elaborado por el UNICEF, la OMS y los CDC de los Estados Unidos y otros socios, así como en otros documentos.50
Por último, para mantener el apoyo político y público para la nueva vacuna es importante difundir información periódicamente a los responsables políticos y a los medios de comu- nicación sobre el efecto de la nueva vacuna en la reducción de la carga de enfermedad, así como los logros del programa de inmunización en general.
Establecer un subcomité que ayude a planificar e implementar actividades de abogacía, comunicaciones y movilización social, y a sensibilizar a sus miembros acerca de la nueva vacuna y la enfermedad objetivo.
Realizar una investigación formativa sobre los conocimientos, actitudes, creencias y prácticas (CACP) sobre la nueva vacuna, la enfermedad que previene, otras vacunas, y la inmunización en general con el fin de informar actividades y mensajes de comunicación sobre la nueva vacuna, y para anticiparse a posibles reacciones negativas de la población respecto a la vacuna.
Educar e informar con bastante anticipación a los medios acerca de la enfermedad, la vacuna y la introducción de la vacuna (por ej., a través de un taller dirigido a los medios de comunicación).
Educar y movilizar a un amplio rango de partes interesadas (por ej., líderes religiosos y de la comunidad, el sector privado, ONG, universidades) para promover la nueva vacuna y el programa de inmunización.
Capacitar a los trabajadores de salud para que sepan cómo comunicarse con los padres y la comunidad acerca de la enfermedad, las maneras de prevenirla y sobre la nueva vacuna, así como métodos de comunicación efectiva. Desarrollar guías de tareas para ayudarlos a transmitir estos mensajes.
Incluir mensajes sobre otras medidas de prevención y control para la enfermedad o síndrome objetivo en comunicaciones sobre la nueva vacuna.
Incluir la promoción de todas las vacunas para niños en las actividades, mensajes y materiales de IEC.
En las comunicaciones dirigidas a los padres y a la comunidad, y en la capacitación a los trabajadores de salud, incluir información acerca de los posibles efectos secundarios y lo que se debe hacer si una persona tiene una reacción adversa. Antes de la introducción de la vacuna, establecer un plan de comunicación de crisis
para poder responder rápidamente cuando se informe de eventos adversos graves u otras posibles crisis.
Evaluar la necesidad y el valor agregado de iniciar la introducción de la vacuna con un lanzamiento bien publicitado.
Diseminar información de forma regular a los responsables políticos y a los medios de comunicación sobre el avance de la introducción de la nueva vacuna, su efecto en la carga de enfermedad (según sea posible) y el desempeño general del programa de inmunización.
RECUADRO 16. Consejos útiles para las actividades de abogacía, comunicaciones y movilización social