Task 2: LCMT sub-module for estimating doses to workers implementing countermeasures
3.10 Pre-processor for non-standard dose rate measurements (WP11)
2.1.1. Situaciones problémicas.
Castro y Pérez (2007) conceptúan que “los orígenes de la matemática se encuentran, como en otras ciencias, en la necesidad del hombre de interpretar y transformar su entorno con el fin de hacerlo más propicio para su vida” (p.2).
En este sentido, la matemática constituye una de las ciencias más extensas y antiguas del universo que desde sus comienzos ha permitido que el hombre se preocupe por el conocimiento de las cosas que lo rodean, es decir, “las matemáticas han sido y siguen siendo uno de los más destacados protagonistas de los avances científicos y tecnológicos que han ido trazando buena parte de los rasgos que definen el mundo y la sociedad donde vivimos” (Corbalán, 2008, p.62).
Por otra parte, el hombre desde sus primeras etapas de desarrollo, bajo la influencia de la observación, manipulación, inducción y experimentación, ha logrado incrementar la capacidad de abstracción, momentos que le han ayudado a formularse hipótesis y nuevas teorías, llevándolo a acceder a avances significativos en el conocimiento científico, y a la formulación de conjeturas para dar solución a nuevos problemas que puedan presentársele en la cotidianidad. Visto desde ésta perspectiva, la resolución de problemas es una cuestión de gran importancia para el avance de las matemáticas y también para su comprensión y aprendizaje.
Según Rico (1997), “El aprendizaje de las matemáticas escolares se produce sobre la base de conocimientos previos, algunos de tipo intuitivo e informal” (p.22), es decir, que el aprendizaje de las matemáticas en cualquier grado de escolaridad requiere en algunos casos de presaberes, los cuales pueden ser adquiridos a través de un proceso académico de años precedentes o de una forma donde no sigue la lógica, la cronología o la secuencia paso a paso.
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En este sentido, la resolución de problemas cobra vital importancia en la cotidianidad ya que desde la infancia los seres humanos nos vemos abocados a realizar diferentes actividades, tales como contar, medir, pesar, estimar costos, comparar precios de distintos artículos que se deseen adquirir, todas éstas enmarcadas dentro de un contexto meramente matemático. De igual manera, “la comunicación que no es privativa de matemática, obliga a volver sobre el propio pensamiento para precisarlo, justificarlo, clarificarlo. La comunicación en matemática incluye la propia expresión, en una variedad de formas, de un problema con un contenido matemático, tanto en forma oral como escrita.
Comunicar una resolución permite hacer explícito lo que era implícito y hace posible el reconocimiento de ese conocimiento por parte del sujeto. Informar sobre lo producido implica necesariamente la reconstrucción de la acción realizada” (Ressia, 2003, p.78).
Así mismo, la matemática cobra vital importancia en la resolución de problemas porque agudiza la capacidad para razonar matemáticamente es decir, permite establecer semejanzas y diferencias ante una situación de la cotidianidad. En este sentido, no se puede desligar la situación problémica de la resolución de problemas, ya que las dos juegan un papel importante en el proceso de aprendizaje de las matemáticas, como lo anota Borasi (1986, citado por Abrantes, Barba, Batle, Borafull, Colomer, Fuertes, García, Martí y Ramos, 2002) “la resolución de problemas solo se refiere a problemas ya perfectamente formulados en contextos muy precisos. A menudo, el proceso implica exploración del contexto más allá de lo que explicita el enunciado, la creación de formulaciones alternativas o la interpretación y clarificación de lo que se proporciona. De este modo, la resolución de problemas surge asociada a actividades tales como la exploración de los contextos y la formulación de problemas, haciendo emerger la noción de situación problemática” (p.97).
En esta línea, “una situación problema la podemos interpretar como un espacio dotado de actividad matemática, en la cual, los estudiantes al intentar resolver los interrogantes interactúan con los conocimientos implícitos y dinamizan la actividad cognitiva, generando procesos de reflexión conducentes a la adquisición de nuevos conceptos. En el caso de las matemáticas, una situación problema la podemos entender, como un espacio para generar y movilizar procesos de pensamiento que permitan la construcción sistemática de
62 conceptos matemáticos” (Múnera, 2007, p.1).
Núñez (2003) conceptúa que “en todas las situaciones problémicas se revelan las contradicciones dentro del proceso cognoscitivo del estudiante, al contraponerse los resultados del saber ya establecido con hechos objetivos que no pueden ser bien explicados. Así, la situación problemica refleja la dialéctica del proceso de formación del conocimiento humano, y, en particular, de su apropiación” (p. 14). Es decir, que toda situación problemica genera inquietudes y conflictos dentro del proceso de aprendizaje de los estudiantes, las cuales una vez identificadas, requieren de la utilización de pre-saberes y de la apropiación de herramientas que faciliten la aprehensión de nuevos conocimientos, razón por la cual el docente debe utilizar las situaciones problémicas para estimular en los estudiantes el deseo de aprender.
En la vida práctica, toda situación problemica genera un problema que debe ser resuelto. Los problemas desde la época primitiva del hombre, han estado ligados al quehacer cotidiano. Históricamente la palabra problema proviene del griego que significa “lanzar adelante”. Según lo enunciado por Nieto (2004) un problema es un obstáculo arrojado ante la inteligencia para ser superado, una dificultad que exige ser resuelta, una cuestión que reclama ser aclarada.
El diario vivir de los seres humanos es una continua resolución de problemas, algunas veces elementales y otras complejas, razón por la cual el hombre debe dar respuesta a las distintas situaciones problémicas que puedan presentársele en el diario vivir y de esta forma satisfacer necesidades personales, científicas y tecnológicas.
2.2. APROXIMACIÓN HISTÓRICA AL CONCEPTO DE PROBLEMAS