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CHAPTER 4. API PRECONDITION MINING

4.3 Mining with Large Code Corpus

4.3.2 Precondition Normalization

El análisis de los datos de la propuesta, de forma pormenorizada, se realizará en el capítulo siguiente. A continuación, describimos los distintos tipos de estadísticos utilizados en esta etapa.

Del cuestionario

Para el análisis de los resultados del pretest y del postest se utilizan varios tipos de estadísticos. En primer lugar, el estadístico utilizado es de tipo descriptivo,

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clasificando a los estudiantes por niveles de conocimientos y realizando un estudio de las frecuencias alcanzadas en los distintos niveles para cada una de las preguntas de los cuestionarios. Las frecuencias se encuentran organizadas en tablas estadísticas, que comparan los resultados del pretest y del postest. Como medida característica de centralización, al igual que en la Etapa I, utilizamos el valor promedio del nivel de conocimiento alcanzado por pregunta, que se representa en gráficas estadísticas para su traducción.

En segundo lugar, se utilizó la prueba de Wilcoxon (prueba no paramétrica para muestras relacionadas) por los siguientes motivos:

- No se cumplen las condiciones de normalidad.

- Se analizan datos obtenidos mediante el diseño antes-después, en el que cada uno de los individuos de la muestra cumple la función de ser su propio control.

Rechazaremos la hipótesis nula (que la propuesta no ha sido efectiva), si el nivel de significación asociado a este estadístico es menor o igual a 0,05 (p≤0,05).

Por otro lado, no solo es necesario concluir si la propuesta ha resultado o no efectiva, según nos indique la prueba de Wilcoxon. También consideramos preciso conocer el grado de efectividad de la misma, es decir, cuál ha sido la magnitud del

efecto.

La magnitud del efecto es simplemente una manera de cuantificar la efectividad de una particular intervención, relativa a alguna comparación. Es fácil de calcular y entender, y puede aplicarse a algún resultado medido en educación o ciencias sociales. Este concepto nos permite movernos más allá de la simple pregunta: ¿el método A es efectivo o no?, a una más sofisticada como: ¿cómo de bien funciona el método A? (Coe y Merino, 2003, p. 147)

Aunque existen varios métodos para calcular la magnitud del efecto, nosotros vamos a utilizar la d de Cohen (medias estandarizadas), que es una medida del tamaño del efecto, comparando los resultados del grupo antes y después de la aplicación de la propuesta. Su cálculo viene dado por la fórmula 𝑑 = 𝑀2−𝑀1

𝐷𝑆 22−𝐷𝑆 12 2

,

siendo M2 y M1 el promedio de los resultados obtenidos en el postest y el prestest, respectivamente. DS1 se refiere a la desviación estándar de los resultados del pretest y DS2 a la de los resultados del postest.

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Valentine y Cooper (2003) señalan las ventajas de usar el coeficiente de

correlación biserial, r, uno de los más usados, pues su valor es siempre un número

decimal que fluctúa entre 0 y 1. La relación entre d y r es la que sigue: 𝑟 = 𝑑𝑑2+4 De tal manera que, cuanto mayor sea el valor de r, mayor será el tamaño del efecto.

Cohen (1988), citado en Valentine y Cooper (2003), asignó un tamaño de efecto pequeño si r = 0,10; grande si r = 0,50; y, medio cuando r = 0,30. Basándonos en estos criterios y, con la intención de interpretar de forma cualitativa el tamaño del efecto, nos basaremos en las orientaciones que se presentan en la Tabla 8.6.

Tabla 8.6

Criterios para clasificar el tamaño del efecto

r ≤ 0,10 0,11 - 0,30 0,31 - 0,50 > 0,50

Tamaño del efecto Pequeño Medio Grande Muy grande

Tanto la prueba de Wilcoxon como del coeficiente de correlación lo aplicaremos desde dos perspectivas. En primer lugar, teniendo en cuenta los resultados globales del pre-postest y, posteriormente, analizando cada una de las preguntas de forma independiente.

De los registros de análisis de las actividades

Se utiliza para este análisis un estadístico de tipo descriptivo. Los estudiantes se clasifican en niveles de conocimiento y se realiza un estudio de las frecuencias para cada uno de los ítems procedimentales y actitudinales seleccionados. Las frecuencias se encuentran organizadas en tablas estadísticas, que son traducidas en gráficas estadísticas con el objetivo de observar la evolución de estos contenidos a lo largo de las sesiones. Como medida característica de centralización, utilizamos el valor promedio del conjunto de los equipos de estudiantes en cada una de las sesiones de trabajo para sintetizar el conjunto de los datos.

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De la valoración de la propuesta por los estudiantes

La opinión que los estudiantes tienen sobre la forma de afrontar los nuevos aprendizajes es algo fácilmente observable en el día a día de trabajo en el aula. La observación de cómo plantean el desarrollo del trabajo a realizar, de la forma en la que interaccionan con los compañeros y con el profesor y de los intercambios de ideas en los debates de clase, ya son una herramienta para analizar la actitud ante la propuesta. Sin embargo, hemos querido cuantificar esta opinión de una manera más formal a través de la realización de un cuestionario de ocho ítems, redactados de forma positiva y negativa, que se valoran mediante una escala tipo Likert de 1 a 3. Según el grado de acuerdo que presente el estudiante con el ítem que se indica, señala 1, si no está de acuerdo; 2, si es indiferente; y 3, si está de acuerdo con la afirmación. Consideramos una opinión positiva de los estudiantes ante la propuesta cuando la puntuación promedio obtenida en los ítems redactados de forma positiva supera el 1,5; o es inferior a este valor en los ítems redactados negativamente.

Además, a través de la actividad de iniciación-motivación con la que se comienza la propuesta, también se obtienen impresiones sobre el grado de interés que suscita la propuesta en los estudiantes.

Las técnicas estadísticas utilizadas en esta etapa para cada uno de los instrumentos de evaluación se presentan, a modo de resumen, en la Tabla 8.7.

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Tabla 8.7

Técnicas estadísticas utilizadas en la Etapa III del estudio

Instrumentos de evaluación Técnica

Cuestionario

Estudio de índices descriptivos en cuestionarios, estudio de las frecuencias organizadas en tablas estadísticas y traducidas en las correspondientes gráficas.

Utilización de la media como medida característica de centralización. Prueba de Wilcoxon.

Estudio de coeficientes de correlación.

Hojas de resultados y registro de observación de actitudes

Estudio tipo descriptivo mediante frecuencias organizadas en tablas estadísticas traducidas en gráficas. Utilización de la media como medida característica de centralización.

Revisión de actitudes hacia la propuesta

Estudio descriptivo de la actividad de iniciación-motivación, observación de los estudiantes durante el desarrollo de la propuesta y escala tipo Likert.

De la misma forma que hicimos en las etapas anteriores, en la Figura 8.5 se esquematiza la estructura de esta etapa.

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CAPÍTULO 9. RESULTADOS DE LA ETAPA III. PROPUESTA