5.5 Structural Differences And Classifiers
5.5.5 Predicting Type Using Social Network Metrics
Es fundamental que el proceso de verificación de la Lista lo dirija una sola persona. Por lo general el responsable de marcar las casillas de la Lista será una enfermera, pero también podría ser cualquier clínico que participe en la operación. La Lista de verificación divide la operación en tres fases, que se corresponden con un periodo de tiempo concreto en el curso normal de un procedimiento quirúrgico: pausa quirúrgica: el periodo posterior a la inducción de la anestesia y anterior a la incisión quirúrgica (entrada), y el periodo de cierre de la herida quirúrgica o inmediatamente posterior (Salida). En cada una de las fases, antes de continuar con el procedimiento se ha de permitir que el encargado de llenar el Check List de verificación confirme que el equipo ha llevado a cabo sus tareas.
20 Antes de la inducción de la anestesia (Entrada), el encargado de rellenar la Lista de verificación confirmará verbalmente con el paciente (si es posible) su identidad, el lugar anatómico de la intervención y el procedimiento, así como su consentimiento para ser operado. Confirmará visualmente que se ha delimitado el sitio quirúrgico (si procede) y revisará verbalmente con el anestesista el riesgo de hemorragia, de dificultades en el acceso a la vía aérea y de reacciones alérgicas que presenta el paciente, y si se ha llevado a cabo una comprobación de la seguridad del equipo de anestesia y la medicación. Lo ideal es que el cirujano esté presente en la fase de Entrada, ya que puede tener una idea más clara de la hemorragia prevista, las alergias u otras posibles complicaciones; sin embargo, su presencia no es esencial para completar esta parte de la Lista de verificación. Inmediatamente antes de la incisión cutánea, el equipo se detendrá (Pausa quirúrgica) para confirmar en voz alta que se va a realizar la operación correcta en el paciente y el sitio correctos; todos los miembros del equipo revisarán verbalmente entre sí, por turnos, los puntos fundamentales de su plan de intervención, utilizando como guía las preguntas de la Lista de verificación. Asimismo, confirmarán si se han administrado antibióticos profilácticos en los 60 minutos anteriores y si pueden visualizarse adecuadamente los estudios de imagen esenciales.
En la Salida, todos los miembros del equipo revisarán la operación llevada a cabo, y realizarán el recuento de gasas e instrumentos y el etiquetado de toda muestra biológica obtenida. También examinarán los problemas que puedan haberse producido en relación con el funcionamiento del instrumental o los equipos, y otros problemas que deban resolverse. Por último, antes de sacar al paciente del quirófano repasarán los planes y aspectos principales del tratamiento posoperatorio y la recuperación.
21 AMPLIACIÓN DE LAS ACTIVIDADES PARA REDUCIR EL DAÑO AL PACIENTE
La Lista OMS de verificación de la seguridad de la cirugía ha sido evaluada en ocho centros piloto para identificar posibles problemas de aplicación y aceptación, y para confirmar que su uso puede mejorar realmente la seguridad de la cirugía. La evaluación se llevó a cabo en quirófanos de las seis regiones de la OMS (véase la figura 2). Para promocionar su adopción y uso a escala mundial, la Lista de verificación se presentó oficialmente el 25 de junio de 2008 en Washington, D.C. (Estados Unidos de América).
El éxito de la aplicación de la Lista OMS de verificación de la seguridad de la cirugía y su potencial para mejorar los resultados de la cirugía en todo el mundo exigirá su adaptación a los hábitos y expectativas locales. Esto no será posible sin el compromiso de los administradores de los hospitales y los planificadores de políticas que ocupan los escalones más altos de las organizaciones profesionales y los ministerios de salud.
Ya se han puesto en marcha iniciativas para obtener la aprobación de la Lista de verificación. Así, por ejemplo, en febrero de 2008, organizaciones del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte aprobaron la idea en un acto organizado por la Agencia Nacional para la Seguridad del Paciente en Londres. Los Royal Colleges y las organizaciones nacionales representativas de los anestesistas, enfermeros y cirujanos aprobaron los principios sobre los que asienta la iniciativa La cirugía segura salva vidas.
No obstante, para que la Lista de verificación tenga éxito, los jefes de cirugía, anestesiología y enfermería deben respaldar públicamente la idea de que la seguridad es una prioridad y de que el uso de la Lista de verificación puede hacer más segura la atención quirúrgica. A menos que exista un apoyo visible y continuo desde la presentación de la Lista de verificación hasta su integración en la atención sistemática, una lista de este tipo puede despertar descontento y
22 rechazo. Se recomienda que los líderes de los hospitales prediquen con el ejemplo, utilizando la Lista de verificación en sus propias intervenciones quirúrgicas y preguntando regularmente a los demás cómo avanza el proceso de aplicación. Ello permitirá un diálogo continuo para abordar problemas, ineficiencias y escepticismos.
La cirugía segura salva vidas es una iniciativa multifacética y participativa para reducir el daño al paciente mediante una atención quirúrgica más segura. Todos los Estados Miembros, hospitales o consultorios del mundo y los equipos quirúrgicos están invitados a aceptar este reto, consistente en:
10 objetivos esenciales para la seguridad de la cirugía
5 “estadísticas vitales” para medir los progresos realizados
Lista de verificación de la seguridad de la cirugía que se rellenará en cada procedimiento quirúrgico.
Es imprescindible que las prácticas seguras se integren en la atención quirúrgica. Los sistemas deben respaldar el objetivo de mejorar la atención en todos los entornos, independientemente de sus recursos.
23 BARRERAS Y DEFENSAS MÁS EFICACES PARA EVITAR EVENTOS ADVERSOS EN LOS PROCEDIMIENTOS QUIRÚRGICOS
Como parte de la campaña de la OMS “La cirugía segura salva vidas” en el 2008, la cual surge como iniciativa de la alianza mundial para la seguridad del paciente (2004), se establece una lista de chequeo para implementar en las salas de cirugía en el proceso perioperatorio, la cual consiste básicamente en la realización de paradas y aplicación de una lista de chequeo en 3 momentos clave del procedimiento quirúrgico: antes de la inducción de anestesia, antes de la incisión cutánea y antes de que el paciente salga del quirófano. Un claro ejemplo de la implementación de esta iniciativa sucedió en el Reino Unido, en donde se estableció como algo obligatorio la utilización de esta lista (como guía), desde el mismo momento en que se dio a conocer.
Es así como, inicialmente, se hizo un estudio en dos instituciones de salud de esta región (28) y, dado que no se logró la misma disminución de morbi-mortalidad que las estadísticas dadas por la OMS, se llega a la conclusión de que el proceso no es nada fácil, si no se cuenta con un cambio de actitud por parte del personal, que requiere un trabajo de motivación por parte de la administración.
En otro estudio realizado en el año 2010 se emplea la lista de chequeo en 908 procedimientos quirúrgicos, donde se observa una reducción en un 6,7% de complicaciones mayores y una reducción en un 2,3 % en la mortalidad. Se observó también un incremento en la incorporación de la lista de chequeo en procedimientos quirúrgicos, pasando de un 18,6% a un 50,7%. (30)
Existe también otra estrategia de lista de chequeo para procedimientos quirúrgicos: SURPASS (SUrgical PAtient Safety System), la cual fue desarrollada y validada en Holanda; esta lista, en relación con la planteada por la OMS, es multidisciplinaria, contiene mayor cantidad de información, se concentra en los momentos de transferencia y en la secuencia del proceso de la cirugía, desde el
24 ingreso hasta el alta del paciente (32). A continuación, se presenta una comparación entre las listas de chequeo implementadas por la OMS y SURPASS. Comparación entre las características de las listas de chequeo de la OMS y SURPASS.
Cuadro 4
En Colombia, la Sociedad colombiana de Anestesiología y Reanimación (SCARE), ha sido una de las abanderadas en la campaña, diseñada por la OMS, “Cirugía segura salva vidas”; desde el año 2009 asume la lista de verificación como una herramienta sencilla y práctica de fácil aplicación en cualquier sala de cirugía del mundo, y que cuenta con fundamentos científicos como práctica segura31. En este mismo año SCARE hizo una campaña de despliegue, en la que participaron 183 instituciones de salud y 4 universidades del país (31). Como meta para ese momento se pretendió establecer una línea de base de ocurrencia de eventos adversos en cirugía; para este fin, el Hospital General de Medellín realiza un estudio en el año 2011, con el que busca describir el comportamiento de los eventos adversos en cirugía, antes y después de la implementación de la lista de verificación.
25 El estudio arroja las siguientes cifras relevantes: los eventos correspondientes al servicio de cirugía representaron el 34,28% del total de eventos del hospital en el año 2009, y solo el 12,31% en el 2010. Del total de cirugías realizadas, se presentaron eventos adversos en el 7,26% durante el año 2009, y en el 3,29% durante 201033. Se evidencia, por lo tanto, una marcada reducción de ocurrencia de eventos adversos, debida a la implementación de la lista de verificación, lo que lleva a considerar que es una estrategia válida y efectiva.
Otra práctica segura y muy conocida a nivel mundial en el caso de prevención de oblitos es el recuento de gasas, instrumental y compresas. Esta, llevada a cabo correctamente, puede disminuir el riesgo de objetos extraños dentro de los pacientes. Al momento de detectar un faltante dentro del conteo se debe informar inmediatamente y tomar las medidas necesarias (estudios radiológicos, reintervenciones, etc.); esto se venía realizando de manera aislada, pero se ha incluido como parte de la lista de verificación de la OMS, como actividad previa a la salida del paciente del quirófano. (31)
Para mejorar la seguridad de los pacientes quirúrgicos, el Centro Nacional, para mejorar la seguridad de los pacientes quirúrgicos, el Centro Nacional de Excelencia Tecnológica en Salud (CENETEC) de México, elaboró una guía de práctica clínica, denominada Intervenciones Preventivas para la Seguridad en el Paciente Quirúrgico (32), donde destaca que las medidas para hacer de un acto quirúrgico un procedimiento más seguro empiezan con una adecuada preparación del paciente, y hace una serie de recomendaciones en los siguientes aspectos: Prevención de la infección en la herida quirúrgica
Bañar al paciente con jabón como mínimo la noche anterior al procedimiento.
No hacer uso de cuchillas de rasurado, dado que aumentan el riesgo de infección.
26
No utilizar campos quirúrgicos autoadheribles en forma rutinaria
Preparar la piel antes del procedimiento con clorhexidina; en caso de no disponibilidad, usar povidona iodada.
Prevención de eventos vasculares
En pacientes sometidos a cirugía no cardiaca, no se recomienda el uso de betabloqueadores ni de alfa2-agonistas como prevención de eventos cardiovasculares.
En pacientes en tratamiento con Ácido Acetil Salicílico sometidos a cirugía no cardiaca, no se recomienda retirarlo en forma rutinaria; se deben evaluar de forma individualizada los riesgos vs los beneficios.
Prevención del tromboembolismo venoso
Todo paciente que va ser intervenido quirúrgicamente, y que requiera hospitalización posterior al procedimiento, debe recibir algún método eficaz para la prevención de complicaciones trombóticas.
Se debe caracterizar el riesgo de trombosis venosa profunda y de tromboembolismo pulmonar para definir las medidas de prevención.
Se recomienda que en todo paciente que va ser intervenido quirúrgicamente, y que requiera hospitalización posterior al procedimiento, se utilicen medias de compresión, preferiblemente graduadas hasta la cadera o el muslo, si no existe contraindicación.
Los mecanismos de presión neumática intermitente son una alternativa al trata miento farmacológico.
Se recomienda el uso de heparinas de bajo peso molecular sobre la heparina no fraccionada dado el mayor riesgo de sangrado de esta última.
En los pacientes en los que se decida retirar el tratamiento anticoagulante, se deberá hacer mínimo cinco días antes de la intervención en caso de warfarina, o tres días en caso de acenocumarol.
27 Mantenimiento de la normotermia
La temperatura corporal debe medirse antes de trasladar el paciente al quirófano, y la inducción anestésica no debería iniciarse hasta que la temperatura del paciente sea superior a 36°C.
La temperatura corporal deberá mantenerse abrigándolos con mantas o cobertores.
PROCEDIMIENTO QUIRÚRGICO