5 Organisation Issues
5.4 Premises used
Además de la expansión arquitectónica dada en los noventa por la Universidad Tecnológica de El Salvador en los alrededores del Centro Histórico de San Salvador, la Universidad ha ampliado además su oferta académica en los últimos años, dando en 1999 apertura y seguimiento a las carreras de Antropología, Arqueología e Historia, denominadas en el medio como las carreras de la cultura.
Cinco años después, al comprarse el último inmueble para usos de oficinas de la Universidad, el Edificio de los Fundadores ubicado en la 1ª calle Poniente y 19 Av. Norte, pasó a albergar la sede de la Rectoría y las oficinas de otras autoridades universitarias.
La imponente arquitectura del nuevo edificio adquirido que se eleva ocho pisos en el plano vertical, desplazó entonces el edificio Anastasio Aquino, una casa histórica que hasta 2004 había ocupado el Rector y autoridades de la Universidad, ésta se trata de una residencia de dos pisos que data de 1917 y que perteneció a la familia Ávila:
“Ellos vivieron por poco tiempo como familia en la casa y luego la alquilaron al gobierno de los Estados Unidos de Norte América para que sirviera como su Embajada. Posteriormente fue la Embajada de Francia y luego la de México. Desde la década de los sesenta se convirtió en un importante espacio de recreación cultural y fue utilizado por muchas instancias nacionales y extranjeras en calidad de alquiler. En la década de los ochenta (finales) el inmueble es comprado por autoridades de la Utec y se convierte en su rectoría. Desde el 2006 es el Museo Universitario de Antropología”4
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Al asignarle valores históricos, arquitectónicos, de antigüedad, estético y funcional a ambas edificaciones, se muestra una dimensión de admiración hacia las dos arquitecturas en una dualidad interesante: por un lado, al parecer el edificio moderno tomó relevancia por sus dimensiones, en las que permitía reunir un mayor número de oficinas de las autoridades universitarias en un mismo encerramiento; y por otro lado, la casa histórica pasó a ocupar un plano de importancia netamente patrimonial en su estilo más estricto, en la que aprovechando el compromiso cultural de la universidad, se le decidió convertir en un Museo universitario, que sería un medio para reforzar las carreras de antropología y arqueología5.
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La carrera de Historia cerró su ingreso al poco tiempo de haber sido abierta debido a la falta de estudiantes.
Plano 27, Fotografías 49-50. Traslado de la Rectoría Universitaria de una casa patrimonial a un edificio moderno. Fotografías: Archivo MUA, 2012 Plano fuente: OPAMSS, 2012
Para la ejecución de dicho proyecto museológico, en 2005 el Rector Dr. Mauricio Loucel designó al Dr. Ramón Rivas, antropólogo de formación y Director de la Escuela de Antropología de la Universidad para entonces, la tarea de crear y organizar el nuevo museo en la casa que había albergado por más de una década las oficinas principales del recinto universitario, la cual a pesar de sus cambios de uso residencial al de oficina, no había sufrido ninguna remodelación en sus espacios.
En la planta baja costado oriente-norte se encontraba el comedor; el costado oriente-sur era una sala de recibo, el costado poniente-norte a sede de la Rectoría y el costado poniente-sur la sala de reuniones.
En el área de la segunda planta se ubicaban oficinas de Rectoría Adjunta, Vicerrectoría Académica y Vicerrectoría de Desarrollo Educativo y la Presidencia de la Universidad.6
Habiendo adaptado el espacio para los propósitos museales, se inició con el montaje de las salas, tomando como base una colección arqueológica de 3127, en su totalidad piezas cerámicas del período clásico medio y clásico tardío (250-600 d.C. y 600-900 d.C.
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Entrevista personal con Carlos Reynaldo López Nuila. (Anexo 10) 7
Información por Leonardo Regalado, museógrafo del MUA desde su fundación a la fecha. (Anexo 11) Ilustración 1-2 espacios de la casa cuando tenía usos de oficina. De izquierda a derecha: Primera y Segunda planta respectivamente.
respectivamente), pertenecientes a algunos estilos característicos el Copador, Chalate tallado, Gualpopa, Salúa, Obrajuelo, Naranja fino, Negativo Usulután y plomizo.
Para llevar a cabo las tareas que llevarían a cumplir con el objetivo, el Rector universitario delegó en funciones al Lic. Carlos Reynaldo
López Nuila,
Vicepresidente de la UTEC para que junto con Rivas trabajaran en la conformación del nuevo
Fotografías 51, 52, 53: Algunos ejemplos de tipos cerámicos perteneciente a la colección del MUA, fuente: Archivo MUA, 2012
Museo. Quedando así el Museo directamente bajo la autoridad de la Vicepresidencia Académica en el ámbito universitario.
Así, el Dr. Rivas reunió a un equipo de especialistas en arquitectura, museología, museografía y conservación para trabajar en el proyecto, el cual se constituyó en poco tiempo en un atractivo especial para la Universidad como parte de la infraestructura y equipamiento académico del campus de la Universidad Tecnológica de El Salvador, además, por el entorno histórico patrimonial en el que se localiza la casa, se trata de un espacio que muestra dignamente en la actualidad al museo.
Se sabía que el edificio presentaría algunas limitaciones, sin embargo, el buen estado de conservación de los ornamentos internos y externos originales de la casa dan una idea sugerente del cómo podría haber sido la vida cotidiana en una familia de elite de principios de siglo XX en San Salvador.
Habiendo avanzado Con el objetivo establecido, en una primera fase, el Museo Universitario de Antropología abrió sus puertas el 23 de junio de 2006, con 3 salas de exposición permanentes8, una temporal y una sala de auditorio para eventos.
Las salas correspondían en la primera planta a un área con material arqueológico, entre cerámico y lítico que narra en una dos momentos: la primera que muestra la conceptualización del museo bajo referentes de la antropología clásica, arqueología Mesoamérica y sitios de interés arqueológico en la zona; la segunda, a la manufactura y comercialización de cerámica en la época prehispánica.
La segunda sala, correspondía a la sala etnográfica, en la que se muestra en la primera parte el material recogido durante investigaciones de campo en diversas partes del territorio salvadoreño y en una segunda parte artefactos y trajes tradicionales de El Salvador.
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Dos en la primera planta y una en la segunda planta de la casa.
Fotografías 54-55. Muestran la primera y segunda parte de la sala arqueológica. Fuente: Archivo MUA, 2012
La tercera sala permanente de la primera fase del museo, se instaló en la segunda planta del edificio: la sala de Pancho Lara, recibe su nombre en honor a el cantautor salvadoreño Francisco Lara (1900-1989), cuya colección de bienes personales fue cedida a la universidad para que fueran exhibidas en el nuevo espacio.
Ilustración 4.Planta del MUA. Segundo nivel Fotografías 56-57: Muestran la primera y segunda parte de la sala etnográfica. Fuente: Archivo MUA, 2012
En esa primera fase se instalaron las oficinas técnicas y administrativas del museo también en la segunda planta, conformada por la dirección y el área de museográfica; y culminó con la identificación sistemática de los objetos para posteriormente realizar el inventario que se radicaría para proceder al registro oficial y legal de la colección arqueológica, etnográfica e histórica que hoy permanece bajo titularidad de la Universidad Tecnológica de El Salvador ante la Secretaría de Cultura de la Presidencia de El Salvador9.
Posteriormente en 2008, con la ayuda de fondos provenientes de la Cooperación Japonesa, se inauguró la segunda fase del Museo instalada en la parte poniente de la segunda planta y la cual se nombró: la Sala de las Migraciones.
La emotividad e identificación de los visitantes con la Sala es tal que se posiciona como la más gustada del museo (Anexo 1: encuestas) debido a que muestra en ella una narrativa de las migraciones desde la época precolombina, pasando por la colonia, la república hasta llegar a las migraciones de la época actual.
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Oficina de gobierno encargada de velar por el Patrimonio Cultural de El Salvador.
Fotografías 58-59. Muestran la sala Pancho Lara. Fuente: Archivo MUA, 2012
La parte prehispánica está representada a través de una colección arqueológica que evidencia la presencia de materiales provenientes de otras regiones mesoamericanas hacia El Salvador; la parte colonial, por otro lado, se materializa en muestras de imaginería religiosa, objetos de hierro y productos orgánicos importados por los españoles.
Sin embargo, la parte que impacta a las personas que visitan la sala es la que trata las migraciones de salvadoreños desde finales del siglo XIX y principios del XX a las plantaciones bananeras en Honduras y a la construcción del canal de Panamá, aunque dicha parte de la historia se muestra únicamente por medio de noticias de prensa, introduce a una sensación de impacto debido a que se conocen algunas historias de vida de personas que migraron y son conocidas por la mayoría de salvadoreños mayores.
Ahora bien, la última parte de la Sala de Migraciones es la que causa mayor conmoción en la mayoría de visitantes10, debido a que relata la historia -para nadie desconocida- del fenómeno de migración masivo que se consolidó a partir de los ochenta a causa del conflicto armado vivido en territorio salvadoreño principalmente hacia los Estados Unidos, en donde para el 2011 se encontraban 1,214, 049 salvadoreños entre 18 y 64 años11. Esta parte de la sala narra los procesos de trasformación sociocultural que se dan a raíz de las migraciones y que se reflejan en los cambios de la moneda, cómo pasó El Salvador de tener su moneda local - el Colón- a ser un país dolarizado y la crisis económica que ello representa; también el cambio en las costumbres alimenticias que con la introducción de cadenas de comida rápida a bajo costa han ido desplazando la cada vez más trasformada cocina tradicional y, por último, la forma de vestir , que desde principios de los noventa hasta la fecha ha sido importada por salvadoreños deportados y los cuales generan rechazo desde algunos sectores sociales por asociárseles a la forma de vestir de pandilleros, y han creado un imaginario social de lo malo.
La museografía de la sala se apoya en material de prensa reciente, imágenes de gran formato y objetos encontrados por policías fronterizos en sus recorridos: medicinas para malestar estomacal, anticonceptivos, sobres de sueros, zapatos, estampas religiosas, cartas personales, por mencionar algunos.
10 Estudiantes universitarios entre 17 y 25 años; un pequeño porcentaje de personas particulares a la universidad. 11
Lo anterior, se suma a la instalación de un riel de tren a la salida de la Sala, el cual asemeja el paso por uno de los lugares que ha dejado a varios compatriotas mutilados, y que, apoyado en imágenes, muestra la travesía de salvadoreños en busca del “sueño americano” con la esperanza guardada en un futuro mejor al que se vive en El Salvador. Todo ello se conforma como el detonante emocional del conjunto museográfico por recrear el sentimiento de inseguridad, tristeza y angustia ante la incertidumbre de una nueva vida en el exterior.
Posteriormente, se adaptó una pequeña sala, también en la segunda planta, dedicada al oficio agropecuario,
Fotografías 60-61-62. Imágenes de la sala de Migraciones. Fuente: Archivo MUA, 2012 y Camaro 27. Fotografía 63: Sala de oficios agropecuarios en el que se muestran herramientas tradicionales del trabajo de la tierra en el área rural, fuente Archivo
Por último, en la primera planta –como parte de la primera fase- se encuentran en el costado oriente sur, un auditorio en el que se efectúan conferencias y clases magistrales relacionadas con las carreras de Antropología y Arqueología, y al costado oriente norte, la sala de exposiciones temporales, que cambia aproximadamente cada tres o cuatro meses.
Como formalidad para la conformación oficial del museo como institución, se crearon una visión y misión que al enfrentarlas con la visión y misión institucional de la universidad no corresponden al cien por ciento, como se enuncian a continuación:
MUA UTEC
Misión
Crear un espacio permanente destinado a los conocimientos científicos y académicos, que
contribuya a la formación profesional de la población universitaria,
impulsando las investigaciones científicas de carácter antropológico, arqueológico e histórico y de las
Ser reconocida como una de las mejores universidades privadas de la región, a través de sus egresados y de sus esmerados procesos institucionales de construcción y aplicación del conocimiento, proponiendo soluciones pertinentes a las necesidades de Fotografías 64-65. A la izq. La sala de exposición temporal y, a la derecha, Auditorio de conferencias. Fuente: archivo MUA, 2012
disciplinas técnicas de la Universidad Tecnológica de El Salvador.
amplios sectores de la sociedad.
Visión
Ser una institución académica al servicio de la comunidad estudiantil universitaria, disponiendo de un espacio reflexivo que sirva para el análisis científico, difundir, proyectar y promover el producto de las investigaciones, permitiendo el pronunciamiento profesional para impulsar el pensamiento académico de la Universidad Tecnológica de El Salvador.
La Universidad Tecnológica de El Salvador existe para brindar, a amplios sectores poblacionales, innovadores servicios educativos, promoviendo su capacidad crítica y su responsabilidad social, utilizando metodologías y recursos académicos apropiados, desarrollando institucionalmente: investigación pertinente y proyección social, todo consecuente con su filosofía y legado cultural.
Por un lado, en cuanto a la Misión, coinciden en la voluntad de construcción y aplicación del conocimiento adquirido en la academia; y por el otro, en la Visión en lo relacionado con lo reflexivo, capacidad crítica y la investigación como medio de proyección social,
Sin embargo Misión y Visión del MUA se encasillan en la población estudiantil, y particularmente de las carreras de la cultura, en contraste con las institucionales que mencionan una responsabilidad social y el compromiso con diversos sectores además del académico.
Sin duda, en la actualidad el Museo Universitario de Antropología se constituye como un espacio de difusión cultural, que promueven los valores científicos y culturales de la comunidad estudiantil. Por lo que con el potencial que le brinda su ubicación estratégica en uno de los ejes más significativos por la trayectoria histórica en la ciudad de San Salvador, su actividad debería aprovecharse para el enriquecimiento de sectores más allá de los académicos, en los que se involucre a las comunidades que habitan y recorren la zona del Centro Histórico de San Salvador, por lo que el espacio permanente que menciona en su misión debería convertirse en un modelo dinámico que se articule con los
cambios que empujan los constantes cambios sociales. Y en su visión, al servicio de la comunidad estudiantil, deberá abrirse para ser congruente con el llamado de los museos a atender diversos sectores de la sociedad en el que sus funcionamientos sean participativos e incluyentes que se acerque a dialogar con los sectores de comerciantes, vendedores ambulantes, compradores y transeúntes del día a día, que dan sentido y animan el espíritu del lugar de la calle, usando el patrimonio cultural como medio para el intercambio de ideas que brinden múltiples interpretaciones del pasado y el presente, y que de manera consecuente soporte el interés propio en su conservación para el futuro.
Plano 28. Fotografías 22-23. Ubicación y vista del poniente a oriente del hoy MUA (abajo), antes residencia familia Ávila (arriba). Fuente Herodier, 1997. Archivo MUA 2012.