• No results found

Prevention 4 Intervention 5 Compensation

IMPLEMENTATION OF THIS STRATEGIC PLAN FOR THE PREVENTION OF ESL IN

3. Prevention 4 Intervention 5 Compensation

L

a expresión «ley de Moisés», tomando como punto de partida la versión Reina Va- lera 1960, se encuentra en toda la Biblia en veintidós ocasiones, en igual cantidad de versí- culos bíblicos. Ahora bien, resulta curiosa y un tanto incomprensible la presencia de la palabra «ley» en dicha frase. Esto así, pues la palabra he- brea que está detrás de dicha traducción es «Toráh», palabra que en realidad no tiene el sen- tido básico de «ley», sino de «instrucción», «en- señanza», aunque puede incluirla y de hecho la incluye.

La palabra hebrea «Toráh» se encuentra en 220 ocasiones en el Tanaj o AT hebreo, pero lamen- tablemente fue traducida por la Septuaginta ge- neralmente como «ley», incluyendo once de las trece veces en que se encuentra la expresión «ley de Moisés» en el Tanaj. Respecto de las otras dos ocasiones, en una, «Toráh» fue tradu- cida por la Septuaginta con la palabra griega «en- tolé» (mandamiento), en 2 Crónicas 30.16; y en otra, Daniel 9.13, con la palabra «diathéke» (pacto, testamento).

Luego, pasando al NT, y ante el hecho de que fue la Septuaginta la forma textual en que los auto- res del NT por lo general tuvieron acceso a los textos del Tanaj; las nueve ocasiones en que se encuentra la expresión «ley de Moisés», es la continuación del empleo de «nómos» (ley) como traducción de «Toráh», siguiendo el ejemplo de la Septuaginta.

De todos modos, si bien es comprensible la tra- ducción «ley de Moisés» en el NT; no hay justifi- cación alguna para su aparición en el AT en las

versiones cristianas de la Biblia. Lo lamentable es que en dichas versiones de la Biblia se ha im- puesto el sentido de la traducción de la Septua- ginta (ley), y no el real y verdadero sentido de la palabra «Toráh» en el texto hebreo (instrucción, enseñanza).

Por supuesto, si en la expresión que nos ocupa, la Septuaginta hubiese empleado la palabra «di- daskalía» o «didajé» (enseñanza, instrucción), otra habría sido la historia. Ahora bien, la Sep- tuaginta empleó la palabra «didaskalía», por un lado, para traducir la hebrea «berít» (pacto) en Proverbios 2.17; y por otro lado, para traducir la hebrea «mitsváh» (mandamiento), en Isaías 29.13. La palabra «didajé» fue empleada por la Septuaginta para traducir una forma verbal del verbo hebreo «lamad» (enseñar, aprender, ins- truir, etc.), en el Salmo 60.1 en el texto hebreo, pero en el título en la RV 1960 y otras versiones de la Biblia.

Finalmente, pienso, sin duda, que este es un fac- tor a considerar al momento de analizar la pos- tura muy popular en los ambientes cristianos, que tiende a ver la fe judía como excesivamente legalista. Al final, como ironía de la vida, es pre- ciso admitir que la Septuaginta es una obra de traducción (del hebreo y arameo al griego) hecha por judíos para judíos, aunque siglos des- pués asumida, conservada y difundida por los cristianos.

Ojalá muy pronto veamos proyectos de traduc- ción bíblica que respeten y consideren al AT como lo que en realidad es: un conjunto de tex- tos judíos, y no cristianos, así de sencillo. R

«Ley de Moisés», una expresión bajo sospecha

Por Héctor Benjamín Olea Cordero*

* Biblista y teólogo protestante. Profesor universitario de hebreo, griego, estudios bíblicos y teológicos. También es el presidente y fundador del Instituto Dominicano de Ciencias Bíblicas IDCB, Inc. El Profesor Olea Cordero fue miem- bro del equipo de estudiosos de las lenguas bíblicas que trabajó en la versión de la Biblia llamada La Nueva Traducción Viviente.

NTRODUCCIÓN

Los instrumentos y el arte musicales están presen- tes ya en las primeras páginas de la Biblia. Se dice que Jubal “fue padre de todos los que tocan arpa y flauta” (Génesis 4:21). En general, el uso de los instrumentos musicales en el Antiguo Testamento están ligados a celebraciones de diferentes natu- ralezas. Moisés, tras el paso del Mar Rojo, cantó con los hijos de Israel un himno de alabanza por tan maravillosa gesta a la vez que las mujeres, con María a la cabeza, acompañaron la alabanza “con panderos y danzas” (Éxodo 15:1-21). El pueblo de Israel expresó su regocijo por las victorias guerre- ras sobre sus enemigos: “Y todo Judá y los de Jeru- salén, y Josafat a la cabeza de ellos, volvieron para regresar a Jerusalén gozosos, porque Jehová les había dado gozo librándolos de sus enemigos. Y vi- nieron a Jerusalén con salterios, arpas y trompetas, a la casa de Jehová” (2 Crónica 20:27-28). La mú- sica instrumental estaba presente en las fiestas fa- miliares: “¿Por qué te escondiste para huir, y me engañaste, y no me lo hiciste saber para que yo te despidiera con alegría y con cantares, con tamboril y arpa?” (Génesis 31:27). La música instrumental estuvo presente en el servicio religioso del Taber- náculo levantado por David (1 Crónicas 15-16), así como en el servicio religioso del Templo (1 Crónica 29:27-28; ver 2 Crónicas 5:11-14). A David no sólo se le atribuye la autoría de salmos, los cuales ve- nían a ser piezas musicales, sino de inventar ins- trumentos de música, los cuales él sabía tocar: “Y los sacerdotes desempeñaban su ministerio; tam- bién los levitas, con los instrumentos de música de Jehová, los cuales había hecho el rey David para alabar a Jehová porque su misericordia es para siempre, cuando David alababa por medio de ellos” (2 Crónicas 7:6). De hecho, la ejecución de los salmos era acompañada con instrumentos mu- sicales como queda evidente en el salmo 150. No es necesario decir que los instrumentos musicales en el entorno de la alabanza del Antiguo Testa- mento fueron introducidos por mandato de Dios: “Puso también levitas en la casa de Jehová con

címbalos, salterios y arpas, conforme al manda- miento de David, de Gad vidente del rey, y del pro- feta Natán, porque aquel mandamiento procedía de Jehová por medio de sus profetas. Y los levitas estaban con los instrumentos de David, y los sacer- dotes con trompetas”. (1 Crónica 29:25-28). 1. TÉRMINOS USADOS PARA LA ALABANZA EN EL NUEVO TESTAMENTO

No existe ningún texto neotestamentario que cite por su nombre algún instrumento musical relacio- nado con la alabanza y tenga que ver con alguna iglesia histórica, salvo la referencia a ellos en el libro de Apocalipsis (Apoc. 5:8; 14:2; 15:2). A esta ausencia de referentes sobre los instrumentos de música en el Nuevo Testamento lo llamamos “si- lencio de la Escritura”.

a) Textos relacionados con la alabanza cristiana en el Nuevo Testamento

Colosenses 3:16

La palabra de Cristo more en abundancia en vos- otros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales”.

Efesios 5:19

hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones”.

Santiago 5:13

¿Está alguno entre vosotros afligido? Haga ora- ción. ¿Está alguno alegre? Cante alabanza”.

b) Significado de algunos términos

“salmos”, “himnos” y “cánticos”

El biblista Adam Clarke dice que “apenas podemos decir cuál es exactamente la diferencia entre estas tres expresiones”. No obstante, hace el siguiente comentario de ellas:

CO

SA

S

DE

C

AS

A.

..

Emilio Lospitao

Los instrumentos musicales en la alabanza cristiana