Dwight se deslizó a través del estacionamiento en busca de un espacio lo suficientemente grande como para acomodar su SUV. Cuando aceleró por uno que había visto al final de la fila, casi se estrella con un Mini Cooper que se había detenido tan rápido que no pudieron verlo.
"Alice dijo que lo mejor sería ir directamente al tercer nivel, porque nunca había puestos en el estacionamiento en este momento del día" Johnelle hubiese preferido una cita el jueves en la tarde cuando Dwight se hubiese ido nuevamente a Kansas City, pero la oficina del Dr Bynum fijó una cita tan pronto como llegaron los resultados de sus pruebas. Estaba preocupada de que él planteara los problemas emocionales que había estado teniendo con Dwight, había tratado en vano de vencer el laberinto de operadores y llegar a su oficina con el mensaje de no mencionarlo. Si lo hubiese pensado antes, le habría pedido a Alice que hiciera la llamada.
Habían compartido una despedida llorosa el día anterior cuando Alice la dejó en casa en su camino al trabajo. Estar juntas estos últimos días fue la única cosa que hizo soportable el estrés de volver al hospital.
Dwight no podía estar completamente ajeno a sus sentimientos. Su pequeña charla desde que él había regresado a casa el día anterior había sido tensa e impersonal. No podía seguir manteniendo esta fachada por más tiempo con la esperanza de que las cosas se resolvieran. O bien el Dr. Bynum le recetaba medicamentos para las convulsiones que pudiesen aliviar su ansiedad y pudiesen rejuvenecer sus sentimientos por Dwight, o ella tendría que renunciar e irse a vivir con Alice. Simple en concepto, pero llevarlo a cabo requeriría un coraje que no estaba segura de tener. Eso devastaría a Ian y a sus padres y rompería el corazón de Dwight.
Dwight agarró su mano mientras caminaban por el pasillo hasta la oficina del Dr. Bynum "¿Estás nerviosa?" preguntó él.
"Algo ¿Y tú?"
"Mucho. Ojalá hubiese podido llegar aquí el viernes para la evaluación. Ustedes debieron llamarme la noche del jueves en lugar de esperar hasta que fuese demasiado tarde para mí de tomar un avión"
"No era necesario. Era sólo una visita preliminar al consultorio. Esto era lo que importaba"
Claramente él no tenía ni idea de que la irritación en su voz hacía que ella quisiera hacer justo lo contrario de lo que él decía. Una parte de ella estaba tentada a rechazar cualquier tratamiento que pudiese cambiar su manera de sentir actualmente, pero tenía que tratar las convulsiones si quería su vida de vuelta.
Para cuando fueron conducidos a la oficina del Dr. Bynum, ella y Dwight habían pasado diez minutos completos sin decirse una palabra el uno al otro. Para Johnelle, el silencio no era incómodo. Por el contrario, ella lo prefería a tener que escuchar como él se quejaba de que ella y Alice no habían hecho lo que él quería, o como ella no se comportaba de la manera que él pensaba debería. No, eso no era realmente justo. Él no estaba pidiendo nada irrazonable, no de una manera que alguien consideraría exigente. Su crimen era esperar que ella fuese la misma persona que era antes del accidente y que ya no era.
"Lamento haberles hecho esperar" dijo el Dr. Bynum cuando irrumpió en su oficina con un expediente.
"Tengo buenas noticias…al menos creo que es una buena noticia. Si no hubiésemos encontrado nada, estaría preocupado por lo que estuviese causando sus problemas. Pues resulta que sí encontramos algo...algunas descargas tipo ondas lentas y graduales son bastantes indicativas ¿Recuerda lo que eso significa?"
"Epilepsia"
"Eso es correcto, pero son muy suaves...y no son en absoluto inusuales después de una lesión como la suya" él trasladó un modelo plástico del cerebro humano desde una estantería hacia su escritorio y desmontó sus partes coloreadas "Estamos viendo algunas anormalidades en esta área, en el hipocampo. Esta zona es especialmente proclive a los ataques, y por cierto, también controla el sentido del olfato, que ayudaría a explicar por qué ha tenido problemas con ciertos sabores y olores"
"Tiene algo que ver con las emociones" preguntó Dwight sin rodeos.
El médico la miró tentativamente y su sonrisa tranquilizadora demostró que había reconocido su pánico "Es el centro de la memoria, por lo que es muy probable que el tratamiento haga fluir cualquier emoción que pudiese haber estado un poco ausente desde el accidente. No se garantiza, pero es posible"
Dwight asintió con entusiasmo, claramente aliviado por las perspectivas.
Que fácil sería tomar una píldora y de repente estar nuevamente satisfecha con su vida. Sus padres y amigos dejarían de preocuparse por ella e Ian sería
capaz de concentrarse en sus estudios sin el estrés familiar. Podría volver a trabajar si quería o tener un hobby o algo de interés en la comunidad, como Dwight siempre había querido. Estas racionalizaciones eran demasiado familiares. Había pasado por los mismos procesos deliberativos en la secundaria y otra vez en la universidad, cuando se había sentido presionada a elegir entre lo práctico y la fantasía en términos de la vida que quería. Ella y Alice habían soñado en voz alta sobre dejar Charleston algún día para desarrollar trabajos interesantes en una gran ciudad…Nueva York, Chicago, Los Ángeles…y compartirían un apartamento. Disfrutarían sus vacaciones en Europa o en África y tendrían hijos, siempre y cuando ellas quisieran, con o sin maridos.
Alice había estado muy cerca del sueño, estudiando en Bryn Mawr y Oxford antes de conseguir trabajo como agente de bienes raíces en Filadelfia. Luego se divorció y regresó a Charleston como la lesbiana más orgullosa de la ciudad, con un negocio demasiado exitoso como para soportar las tonterías de los mente estrecha.
Johnelle, que siempre había carecido de la auto-confianza de Alicia, había sido más influenciada por sus padres, más de lo que le hubiese gustado admitir. En el momento en que se había ido a la universidad en Columbia, a sólo dos horas de distancia, su vida estuvo destinada a seguir el guion que ellos habían escrito para ella…casarse, tener hijos y hacer de la familia el centro de su vida. De hecho, una de las principales razones por las que se había casado con Dwight cuando sólo había tenido veinte años de edad, era para liberarse del control de sus padres.
De hecho, había cambiado un control por otro. No era que Dwight era dominante, pero quedar embarazada de inmediato significaba que nunca había tenido la oportunidad de priorizar lo que quería de la vida. Los últimos días con Alice le habían hecho extrañar eso. Ahora su hijo había dejado el nido y estaba a punto de recibir un acuerdo financiero que le haría independiente si sólo tuviese el descaro de ir a por ello.
Con la prescripción en mano, ella y Dwight habían dado unos pasos por el pasillo cuando de repente ella se detuvo "Creo que olvidé mi tarjeta del seguro"
"Voy por ella" dijo él.
"No, ve a la farmacia e introduce la receta. Nos encontraremos allí"
El Dr Bynum todavía estaba en su escritorio llenando su informe en una grabadora de voz digital "¿Entendió todo lo que hablamos, Johnelle? No estaba seguro de cuánto sabía su marido, así que traté de no ser demasiado específico"
"Gracias" dijo ella "Quería preguntar... ¿qué pasaría si decido no tomar el medicamento?"
Él la miró con recelo "Es posible que las convulsiones puedan empeorar. Sus lagunas en la memoria podrían permanecer y podría seguir luchando con sus emociones ¿Puedo preguntar por qué está considerando no tomarlas? Es una dosis muy pequeña para empezar. No anticipo ningún efecto secundario grave"
"No estoy segura de que quiera que mis sentimientos cambien"
"Ya veo..." él rodeó rápidamente su escritorio y cerró la puerta "Como su médico, le aconsejo que vea el cuadro más grande, lo que es su salud física. Creo que estamos muy cerca de dejar todas sus lesiones detrás de usted. Dejar que estas convulsiones prosigan sin control podría causar daños a largo plazo, daños irreversibles en su cerebro. Pero eso no significa que usted no tendrá opciones en cuanto a sus sentimientos por otros. En todo caso, tendrá más opciones, porque sus recuerdos y sus emociones podrán estar más claros de lo que están ahora"
De alguna manera, sus emociones ya estaban más claras. Durante los últimos veinte años, había ignorado sus sentimientos hacia Alice y sus sueños por una vida diferente. Ahora ellas estaban tomando el centro del escenario.
Regresó al pasillo y se detuvo para orientarse. Cada vez que había estado aquí, alguien había guiado el camino y no había prestado atención a los giros y vueltas del pasillo. Llamar a Dwight no haría más que reforzar sus preocupaciones de que ella no podía valerse por sí misma.
Así que llamó a Alice para que le diera indicaciones en las vueltas que debía tomar para ir a la farmacia.
* * *
Dessie gritó desde su oficina "Aquí vienen Jamal y Ray-Ray. Se ven felices" "¡Gracias, Jesús!" exclamó Alice, saltando de su escritorio para recibirlos en la puerta de enfrente "¿Encontraron de donde viene el moho?"
"Encontrado y reparado" respondió Jamal sonriendo con orgullo "Ray-Ray fue quien lo rastreó. Tuvimos que arrancar las baldosas del cuarto de lavabo, pero las pusimos nuevamente, como nuevo"
"Buen trabajo, chicos. Haré que Marcy les haga un cheque ahora mismo" no había una casa vieja en cualquier lugar en el Condado de Charleston que no tuviese moho... o termitas. A menos que los propietarios hubiesen desarrollado
alergias o afición a la espeleología (ciencia cuyo objeto es la exploración y estudio de las cavidades subterráneas) de pisos…la mayoría nunca había tratado este tipo de problemas hasta que se presentaban las inspecciones justo antes del cierre. Entonces se convertían en el dolor de cabeza de Alice "Tengo otro trabajo para ustedes la próxima semana en Johns Island. Las termitas se comieron la barandilla de caoba...espero que se ahoguen en el barniz"
Dessie la siguió nuevamente a su oficina "Estoy de humor para la trucha salteada ¿Quieres ir a cenar al Husk?"
"Lo siento, no puedo. Dwight fue a Kansas City esta mañana y voy a recoger a Johnelle para pasar el fin de semana"
ti"
"Y que, tráela...a menos que haya alguna razón para que la quieras toda para
"¿Qué diablos significa eso?" Alice sabía exactamente lo que significaba, pero su respuesta automática solo reflejaba que cualquier cosa relacionada con Johnelle siempre lograba ponerla a la defensiva.
"Ahórramelo. No me acaba de caer un camión de nabos. Has estado radiante durante todo el día como una niña en Navidad" frunció los labios "Creo que sería una muy buena idea para las tres que saliéramos a algún lugar donde podamos saludar a las personas...sólo tres amigas en una cena agradable"
Alice odiaba cuando su madre se entrometía en sus asuntos personales, especialmente cuando tenía razón.
* * *
Johnelle podía sentir los ojos de Alice sobre ella mientras cerraba la puerta y rodaba su maleta hacia el coche.
"¡Luces fabulosa! No recuerdo ese traje"
Era un traje de pantalón verde salvia que había colgado en su armario durante cuatro años. No importaba lo bien que luciera, Alice siempre se las arreglaba para lucir más elegante. Hoy llevaba un elegante vestido negro con una chaqueta llena de brocados.
"No lo recuerdas porque lo compré hace años sabiendo muy bien que me quedaría demasiado pequeño. Iba a ser mi recompensa al perder peso. Al menos finalmente lo hice"
"Oh, seguro. Por cierto, se me ocurrió un nombre para tu libro de dieta…las mujeres inconscientes no engordan"
"¡Eres terrible!" y terriblemente divertida también. Nada estaba fuera de límites entre ellas, sin importar lo insípido que fuese.
"Deberíamos dejar el coche aquí y caminar, ya que estamos a pocas cuadras. Probablemente no estacionaremos más cerca de lo que ya estamos" dijo Alice. Juntas levantaron la maleta de Johnelle y la metieron en el maletero del Mercedes "¿Esto es todo lo que posees?"
"No, pero créeme, estaría feliz de regresar y traer el resto" Johnelle cubrió su boca y miró a su alrededor para asegurarse de que ninguno de sus vecinos había escuchado eso "Eso les dará algo de qué hablar"
"Que se vayan a la mierda" susurró Alice "Probablemente ya están hablando. Incluso Dessie piensa que necesitamos una chaperona"
Johnelle esperó hasta que habían avanzado por la cuadra para responder "Ya no me importa un comino lo que alguien piense o diga" se sentía muy bien decir eso, aunque no fuese totalmente cierto. En sus conversaciones con los demás, ellas hacían grandes esfuerzos para asegurarse que las personas supieran que pasaban largos fines de semanas juntas porque ella no podía manejarse por su cuenta con Dwight fuera de la ciudad. El punto era que ella no quería que le importara un comino.
"¿Cuándo regresa Dwight?"
"No hasta altas horas de la tarde del lunes ¿Seguro que deseas aguantarme tanto tiempo?"
Alice bajó sus gafas de sol y la miró con incredulidad "Es una broma ¿verdad? Siempre dijimos que íbamos a hacer esto…adquirir un apartamento juntas como Laverne y Shirley (serie norteamericana con protagonistas femeninas) Ahora todo lo que necesitamos hacer es conseguir trabajo en una cervecería pésima"
"Si este medicamento funciona, podría ser capaz de hacerlo mejor que trabajar en una cervecería pésima. El Dr Bynum básicamente me dijo que podía ser nuevamente mi antigua yo"
"Hmm... no contaba con ello. Podrías golpearte misteriosamente la cabeza de nuevo. Me gusta tenerte alrededor"
Dessie, ya estaba bebiendo vino tinto, estaba esperando en una mesa puesta para tres entre la barra y la escalera hacia el comedor superior. Iba vestida tan
elegantemente como Alice, con un traje de raya gris y una bufanda púrpura brillante "Se acaban de perder a Kristin Marshall. Traté de hacer que se quedara, pero ellos le ayudaron a escapar y amenazaron con llamar a la policía si le ponía una zancadilla nuevamente"
Alice rió y rodó sus ojos "Estoy empezando a pensar que esa mujer me está acechando. Es como si apareciera cada vez que salgo"
"Ella preguntó por las dos…" mirando fijamente a Johnelle, continuó "…dijo que abandonaste la First Calvary hace un par de semanas. Se preguntaba si debería mantenerte a ti y a Dwight en la lista de oración"
"Ella debería orar para que no le diga alguna vez a sus hijos cómo pasó álgebra"
“Siempre es de las que da la lata acerca de otras personas ¿no? No creerías algunos de los trucos que hacen nuestros clientes para tratar de salirse con la suya" Dessie las mantuvo entretenidas durante toda la cena con las historias de los vendedores de casas que habían intentado cubrir los grandes problemas en sus casas con alfombras, papel tapiz y colocando estratégicamente muebles y plantas "Es una lástima que no esté en la lista de los mandamientos no engañarás
a los compradores de vivienda"
Alice resopló "Me conformaría con no regatearás sobre los costos de cierre. Yo misma hubiese bajado esas tablas de la montaña en la espalda"
"Entonces dime, Johnelle ¿Tu y Dwight han pensado en reducir la plantilla ahora que Ian se ha ido? Hay un montón de condominios llegando al mercado, todo está a la distancia de una caminata"
La idea era atractiva, sobre todo porque se sentía fuera de lugar en su enorme casa y nunca le había gustado en primer lugar. El problema, sin embargo, era que no estaba interesada en mudarse a ningún lugar con Dwight, definitivamente no a un espacio más pequeño "No hemos hablado de reducir la plantilla, pero creo que estamos en un punto donde podríamos hacerlo. Es sólo que no sé lo que va a pasar con mi trabajo o el arreglo con la aerolínea"
"Cuando estés lista, podría recomendarte un agente de bienes raíces" dijo Dessie inexpresiva.
Era una lástima que Johnelle no se hubiese dado cuenta como adolescente del gran modelo de conducta que Dessie Choate representaba para las chicas que aspiraban a hacerlo por su cuenta. Muchas viudas con niños pequeños se habían dirigido al gobierno por ayuda, pero Dessie había tomado la pequeña póliza del
seguro de vida de su marido y había creado Choate Realty, consiguiendo propiedades de lujo, que pagaran las más altas comisiones. Alice había seguido el ejemplo de su madre construyendo una vida independiente a través del trabajo duro y hoy eran dos de las empresarias más exitosas en Charleston.
La pregunta más importante acerca de las dos era porque habían permanecido solteras cuando eran mujeres atractivas y encantadoras. Supo la historia de Phil Carter, el hombre con el que Dessie había salido por más de diez años y con quien casi se casa. Alice había dicho que al final se habían separado por el acuerdo prenupcial. Phil era un exitoso ortodoncista y tenía mucho dinero, pero le parecía que las personas casadas debían compartir las finanzas. Dessie no compartiría Choate Realty con nadie más que con Alice.
Y Alice seguía soltera porque... ¿por qué? Tal vez era tan simple como lo que había dicho la otra noche, estaba buscando a alguien con quien compartir el tipo de amor que siempre habían tenido ellas. Johnelle ahora lo entendía mejor. También quería un amor así.
"Oh, mira…" dijo Dessie, saludando a una mujer que tomaba asiento en el bar "¿No es tu amiga de la secundaria Amy Lyn Johnson?"
Desde el accidente, siempre le había tomado a Johnelle unos segundos para ubicar a las personas y luego un par de minutos más para recordar lo que sentía por ellos. Amy Lyn Johnson era alguien que conocía, pero su impresión estaba en blanco, similar a cómo se había sentido sobre Dwight la primera vez que volvió en sí.
Alice murmuró a través de su sonrisa como una mala ventrílocua "Amy Lyn y Kristin en la misma noche ¿Quién diría que tendríamos la Justicia los jueves en Husk? No había visto eso en el menú"
Al instante, Johnelle se formó una opinión negativa de Amy Lyn basada únicamente en la reacción de Alice.
"¡Johnelle! Es tan bueno verte por aquí. Una cosa horrible ese accidente de avión. Pero oramos fuertemente por ti y mira, aquí estás en una pieza ¿Te estás sintiendo bien?"
"Estoy mucho mejor, gracias"
Amy Lyn saludó a Dessie y a Alice con lo que parecía ser una desagradable cortesía antes de volver su atención a Johnelle "Escuché que estuviste en la iglesia no hace mucho. Estuve en Disney World esa semana con Joey y los niños. Kristin dijo que tuviste que irte en medio del servicio. Supongo que es mejor que
cabecear en el banco. El Reverendo Pat nos pone a todos a dormir de vez en cuando"
Estaba claro que quería decir lo último como una pequeña broma, pero Johnelle no había estado en absoluto divertida por su pasada experiencia en First