CHAPTER II. LITERATURE REVIEW 9
2.4 Probiotic Drying and Protection Techniques 24
En esta sección se presentará la técnica de recolección de datos que se utilizó en esta investigación. En primer lugar, se discutirá el relato de vida en cuanto a sus orígenes como método en la investigación cualitativa, a sus características que lo convierten en un enfoque hermenéutico, existencial y dialéctico/constructivista, y a sus finalidades y procedimientos. En segundo término, se presentará, de manera breve, un tipo de entrevista que hace uso del relato de vida, denominada entrevista fenomenológica (Seidman 2013), cuyo objetivo es lograr capturar los significados de las experiencias de los narradores, así como también las reflexiones que realicen sobre dichas vivencias. La combinación de estas técnicas resulta clave para contar con más elementos que permitan la interpretación de los discursos de las madres de la muestra, esto es, cómo las mismas construyen el significado de su experiencia
El enfoque biográfico, del cual se desprenden el relato de vida y la historia de vida, surge a mediados de la década de los 70, a modo de reacción al positivismo y al conductismo, y se instala como un método más dentro de la investigación cualitativa en diversas áreas de las ciencias sociales y la psicología (Mallimaci y Giménez Béliveau 2006, 2012; Hernández 2011; Lopes 2011). En este punto, los estudios de la identidad, desde una perspectiva posmoderna, contribuyeron a la valoración del enfoque biográfico gracias a su visión del individuo, concebido ya no como un sujeto estable y unificado, sino como un ser dinámico y relacional, cuya construcción identitaria se considera como un proceso inacabado (Cornejo, Mendoza y Rojas 2006; Hernández 2011; Lopes 2011). Ya que los métodos cuantitativos no tomaban en cuenta esta variabilidad y dinamismo en el individuo, se buscó una metodología de investigación, sensible al contexto, que permitiera el abordaje de las experiencias e interpretaciones individuales ignoradas por perspectivas totalizadoras (Lopes 2011).
En el método biográfico confluyen diversas corrientes, como la estructuralista de Bertaux (e.g. 1986, 1993, 2005), la marxista de Ferraroti (e.g. 1988, 2007), la del interaccionismo simbólico de Denzin (1994), y se considera como un enfoque interdisciplinario utilizado por la psicología y antropología social, la sociología y los estudios culturales, entre otras (Mallimaci y Giménez Béliveau 2012). A pesar de las diferencias disciplinares en cuanto a sus objetos de estudio y a su posición respecto de la validez de los datos, se reconocen los relatos de vida y las historias de vida, no solo como una fuente de información y conocimiento, sino como formas de representación de la realidad social (Hernández 2011).
Tanto la historia de vida como el relato de vida consisten en las narraciones orales o escritas de un individuo particular, sin embargo, ambas técnicas se distinguen en cuanto al tipo y a la cantidad de información que incluyen, así como también en cuanto al análisis que de ellas se realice. La primera se utiliza como técnica para la investigación sobre un individuo que, además de incluir su narración, incorpora datos complementarios como textos escritos, cartas o cualquier fuente de información adicional reunida por el investigador (Hernández 2011 ). Con su análisis se espera obtener una mirada global de las trayectorias de vida de una persona, las que se anclan en hechos cronológicos concretos.
El relato de vida, en cambio, se sostiene únicamente en la narración de un individuo, en la interpretación de su experiencia y en los significados que éste le atribuye. El objetivo es reflexionar acerca de las estructuras sociales a partir de la narración individual, puesto que se considera que cada persona es una versión individualizada de una sociedad (Mallimaci y Giménez Béliveau 2006). Desde una perspectiva de los Estudios del Discurso, Montecino (2011) reflexiona sobre la importancia del análisis de los relatos de vida a partir de su unidad constituyente, esto es, el lenguaje en uso, y cómo este análisis permite revelar los modos que tienen los individuos de construir realidades y posicionamientos, y la manera en que se insertan como parte de una comunidad de valores compartidos.
A fin de discutir las asunciones, los objetivos, y los procedimientos de la investigación basada en el relato de vida, que corresponde al enfoque que se utilizará en esta tesis, se sintetizarán sus aspectos centrales en cuanto a las premisas que lo caracterizan como un enfoque hermenéutico, existencial y constructivista, siguiendo a Cornejo, Mendoza y Rojas (2006).
En cuanto enfoque hermenéutico, el relato de vida se considera como una actividad dinámica e interpretativa, que da a conocer una parte— en ningún caso la totalidad— de la vida de la persona investigada. Narrar sobre sí mismo necesariamente requiere interpretarse y, por lo tanto, valorarse y posicionarse respecto de la versión de vida que se decide narrar (Lopes 2011). Esta interpretación no es única, sino que, como sostiene Ricoer (1983), en el relato de vida se realiza una “doble interpretación”, es decir, el investigador interpreta el relato del narrador quien, a su vez, interpreta su experiencia de vida en el aquí y en el ahora de la entrevista.
El relato de vida es, entonces, dinámico y dependiente del contexto; la misma persona puede interpretar su vida de manera distinta en otras circunstancias y/o con otro entrevistador, aunque los hechos sean los mismos. De acuerdo con Bourdieu (1997), una misma persona puede hacer y rehacer múltiples versiones de su vida o de parte de ella. Por lo tanto, el relato de vida es inestable al no poseer mayor coherencia ni solidez que aquella que el individuo le brinda en el momento de la narración y en la relación que establece con el entrevistador.
(Cornejo, Mendoza y Rojas 2006). El relato le entrega al individuo la posibilidad de construirse y reconstruirse, además de posicionarse y valorar los acontecimientos, las experiencias y las relaciones que conforman su vida. Como la construcción identitaria es necesariamente evaluativa, este enfoque resulta clave para la presente investigación, donde las madres de la muestra valoran su experiencia materna, así como también los modelos de maternidad presentes en sus comunidades, y manifiestan distintos posturas en relación a ellos.
En la entrevista, el investigador no solo le pide al individuo que relate su vida, sino que, implícitamente también le solicita que se posicione frente a los hechos y que se apropie de su historia, para así convertirse en el actor principal de su vida (Cornejo, Mendoza y Rojas 2006). Como protagonista del relato, el narrador construye su vida de acuerdo a sus propias selecciones sobre los significados que quiera transmitir. Según Ferraroti (2007), uno de los aspectos más importantes del relato de vida como enfoque existencial, es que no interesa si es que la historia que se narra es congruente con la realidad, sino que lo valioso reside tanto en las selecciones que el narrador realiza para crear y valorar su propia historia, como también en la manera en que comprende su vida desde el presente.
Desde una mirada dialéctica y constructivista, el narrador no construye su identidad ni vida solo en el relato, sino que en la necesaria presencia de un otro, en este caso, del entrevistador (Cornejo, Mendoza y Rojas 2006). La identidad del narrador, entendida como un proceso relacional, se co-construye con el entrevistador y, de este modo, ambos aportan desde sus vivencias y posicionamientos, y a partir del efecto que desean producir en el otro. El rol del entrevistador, por consiguiente, es esencial en la producción del relato de vida, porque no solo debe generar un clima de confianza para que el narrador relate, sino que además debe decidir desde dónde posicionarse, teniendo en cuenta que esto último podría determinar el curso de la narración. El entrevistador, por tanto, debe deslindarse de sus esquemas conceptuales para lograr escuchar y comprender al narrador y su relato de vida.
En cuanto a las finalidades de la investigación utilizando el relato de vida, estas son diferentes y responden a la pregunta de investigación que se plantee. En términos generales, este enfoque busca la representación social a través del relato individual. En la singularidad
de un relato de vida, independiente de la persona de la cual provenga, se reflejan las múltiples redes sociales de las cuales los grupos de individuos forman parte y, por tanto, de la sociedad en la que se desenvuelven (Ferraroti 1988). Este resultado de vivencias acumuladas que conforman el relato de vida, son experiencias y valores compartidos por una sociedad (Mallimaci y Giménez Béliveau 2006), por lo que su análisis refleja las normas, tradiciones e ideologías de la estructura social respecto del tema que se investigue. En consecuencia, esta técnica resulta fundamental para este estudio, en el sentido de que para reclamar una identidad para sí mismas, las madres de la muestra tienen que situarse dentro de una comunidad social donde las ideologías y tradiciones sobre la maternidad cobran especial importancia en su construcción identitaria. Según Hernández (2011), el relato de vida permite conectar la narración misma con su contexto cultural y social, y a su vez, posibilita que lo individual se vuelva colectivo al vincular la posición que el sujeto asuma con respecto a un tema, o una experiencia particular, con las estructuras globales y la situación o contexto histórico. Así, cada individuo constituye una síntesis de la sociedad, de la cual internaliza sus normas y redes de relaciones para transformarlas mediante un proceso de desestructuración y reestructuración, eliminando de este modo la distinción entre lo singular y lo general (Ferraroti 2007).
A fin de comprender la manera en que la sociedad se proyecta en la persona, es necesario analizar las mediaciones sociales que sirven como interfaz entre las estructuras sociales y el individuo (Hernández 2011). Estas mediaciones se refieren a espacios o comunidades de práctica específicas tales como la familia, los amigos y las instituciones sociales y políticas con las que el individuo se relaciona y a través de las cuales sintetiza la sociedad. Encontrar estos espacios resulta fundamental para el análisis utilizando el relato de vida.
El análisis del relato de vida puede llegar a dos tipos de resultados generales. En primer lugar, se pueden conocer en profundidad los significados y contextos de significados de una experiencia particular como parte de lo social y, en segunda instancia, se puede indagar acerca de las estructuras y normas sociales (Hernández 2011). Estos objetivos no son excluyentes, solo dependen del interés particular del investigador. En este trabajo, junto con conocer y comprender en profundidad la experiencia de ser madre y
trabajadora, se espera también lograr explorar las ideologías preponderantes acerca de la mujer en relación a la maternidad, a la crianza y al trabajo.
Ahora bien, para el análisis de los relatos de vida el investigador debe tomar en cuenta las etapas del estudio utilizando este método, tales como el muestreo y su representatividad, las características del investigador junto con las de su rol como entrevistador, y finalmente, las etapas del análisis. La discusión en cuanto al muestreo se remite a la validez y representatividad de los datos. Para Ferraroti (1981, 1988), como cada individuo refleja la sociedad de la que forma parte, basta con un solo relato para lograr conocer en profundidad los significados de la experiencia investigada. Sin embargo, este autor se dedica a la investigación de sujetos marginales (Mallimaci y Giménez Béliveau 2012), por lo que un relato no puede dar cuenta de la experiencia de los sujetos inmersos en otros contextos. Por su parte, Bertaux (1986) considera que la muestra es representativa cuando los datos han llegado a la saturación, es decir, cuando un relato no añade ningún significado nuevo. La experiencia de las investigaciones de Cornejo, Mendoza y Rojas (2006), señalan, por otro lado, que los relatos de vida recolectados no debieran ser menores a 12, ya que con este número las investigadoras llegaron a una saturación de los datos. En la presente investigación, sin embargo, el foco no reside en la representatividad de los datos, sino que más bien se centra en los significados que aporta cada relato de vida como un universo particular que representan sus comunidades sociales y de valores compartidos.