INFORMED EXPLORATION
II. PROBLEM SOLVING 5 Well-Order Problems
Luego de acceder al texto para analizarlo en su forma, su estructura, su significado y las relaciones de los signos existentes en la perícopa, se procede al análisis diacrónico para abrir el acceso al texto dilucidando su historia interna y lograr una profunda visión de la vida de fe de las primeras comunidades, considerando el texto bajo el aspecto de su formación (etapas) y realizando observaciones críticas con el fin de reconstruir el texto a través de la historia de la redacción, de la crítica de las tradiciones y crítica de la redacción.
2.7.1. Historia de la redacción.
“La historia de la redacción investiga los textos del Nuevo Testamento para saber si en su composición fueron utilizadas fuentes escritas proponiéndose reconstruirlas y dilucidar su situación
vital”.57 Por tanto, es necesario aclarar cuáles fueron los textos de tradición que sirvieron en la redacción del discurso del pan de Vida. Las convenciones de las diferentes ediciones críticas de la Biblia remiten a Ex 16,1-36. Al hacer un paralelo con el texto de Jn 6,41-58 se puede analizar la siguiente relación entre ellos.
Cuadro 8. Cuadro comparativo de Éxodo 16,1-36 y Juan 6, 41-58.
EXODO 16,1-36 JUAN 6,41-58
Maná 31 Israel llamó aquel alimento maná. Era blanco como semilla de cilantro, y con sabor a torta de miel.
33 Moisés dijo a Aarón: Toma una vasija, pon en ella un ómer lleno de maná y colócalo ante Yahvé.
35 Los Israelitas comieron del maná durante cuarenta años, hasta que llegaron a la tierra habitada. Lo comieron hasta que llegaron a los confines del país de Canaán.
49 Sus padres comieron el maná en el desierto y murieron.
Pan bajado del cielo
4 Yahvé dijo a Moisés: mira, haré llover pan del cielo para vosotros.
15 Al verla, los israelitas decían unos a otros: ¿qué es esto? Pues no sabían qué era. Moisés les dijo: éste es el pan que Yahvé les da de comer.
32 que sus descendientes vean el pan con que les alimenté en el desierto.
41 los judíos murmuraban de él porque había dicho: yo soy el pan bajado del cielo.
42 Y decían: "¿No es éste Jesús, hijo de José, cuyo padre y madre conocemos? ¿Cómo puede decir ahora: He bajado del cielo?"
48 Yo soy el pan de la vida.
50 éste es el pan que baja del cielo, para que quien lo coma no muera.
come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo le voy a dar, es mi carne por la vida del mundo.»
58 Éste es el pan bajado del cielo; no como el que comieron sus padres, y murieron; el que coma este pan vivirá para siempre.»
Murmuración 7 mañana verán la gloria de Yahvé porque ha oído sus murmuraciones contra él, pues nosotros ¿qué somos para murmurar contra nosotros?
8 Moisés añadió: esta tarde Yahvé os dará a comer carne y mañana pan hasta saciarse; porque Yahvé ha oído sus murmuraciones contra él, pues nosotros, ¿qué somos? no van contra nosotros las murmuraciones, sino contra Yahvé.
9 Moisés dijo a Aarón: di a toda la comunidad de los israelitas: acercaos a Yahvé porque ha oído sus murmuraciones.
12 He oído las murmuraciones de los israelitas. Diles: al atardecer comerán carne y por la mañana se saciarán de pan y sabrán que yo soy el Señor.
41 Los judíos murmuraban de él porque había dicho: yo soy el pan que ha bajado del cielo.
42 No murmuren entre ustedes.
Carne
8 Moisés añadió: esta tarde Yahvé les dará a comer carne y mañana pan hasta saciarse; porque Yahvé ha oído sus murmuraciones contra él, pues nosotros, ¿qué somos? no van contra nosotros las murmuraciones, sino contra Yahvé.
51 Yo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo le voy a dar, es mi carne por la vida del mundo.»
52 Discutían entre sí los judíos y decían: «¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?»
12 He oído las murmuraciones de los israelitas. Diles: al atardecer comerán carne y por la mañana se saciarán de pan y sabrán que yo soy el Señor.
53 Jesús les dijo: «En verdad, en verdad les digo: si no comen la carne del Hijo del hombre, y no beben su sangre, no tienen vida en ustedes.
54 El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día.
55 Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida.
56 El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí, y yo en él.
Comer 12 He oído las murmuraciones de los israelitas. Diles: al atardecer comerán carne y por la mañana se saciarán de pan y sabrán que yo soy el Señor.
15 Al verla, los israelitas decían unos a otros: ¿qué es esto? Pues no sabían qué era. Moisés les dijo: este es el pan que Yahvé les da de comer.
16 Esto es lo que manda Yahvé: que cada uno recoja cuanto necesita para comer.
21 Lo recogían cada mañana cada uno según lo que podía comer.
35 Los Israelitas comieron del maná durante cuarenta años, hasta que llegaron a tierra habitada. Lo comieron hasta que llegaron a los confines del país de Canaán.
51 Yo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo le voy a dar, es mi carne por la vida del mundo.»
53 Jesús les dijo: «En verdad, en verdad les digo: si no comen la carne del Hijo del hombre, y no beben su sangre, no tendrán vida en ustedes.
54 El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día.
56 El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí, y yo en él.
57 Lo mismo que el Padre, que vive, me ha enviado y yo vivo por el Padre, también el que me coma vivirá por mí. 58 Éste es el pan bajado del cielo; no como el que comieron sus padres, y murieron; el que coma este pan vivirá
Al realizar la comparación se observan importantes semejanzas:
El pan ha bajado del cielo. En el Éxodo se refiere al maná, en el evangelio a Jesús. En el Éxodo Dios ha enviado: haré llover sobre ustedes pan del cielo (Ex 16,49) y en Juan dice he bajado del cielo (Jn 6,42). Es decir que en el primero Dios envía el pan, el maná, mientras en el segundo Dios mismo en Jesús viene haciéndose pan, alimento que perdura.
Hay un alimento. El maná es un alimento temporal, perecedero mientras que Jesús es el alimento que da vida eterna, que permanece.
Hay grupos que murmuran directamente contra Dios y contra Jesús respectivamente; ambos casos están ubicados en el contexto de la comida.
En el Éxodo Moisés afirma que Yahvé les dará a comer carne (Ex 16,8). Juan dice que el pan que les voy a dar es mi carne para la vida del mundo (Jn 6,51), mi carne es verdadera comida (Jn 6,56) como cumplimiento de aquella promesa hecha en el Éxodo.
En ambos textos comer representa el alimento que da vigor y fuerza hasta ser saciados (en el Éxodo) a quien decaído teme la muerte y anhela la vida eterna (en Juan).
Refiriéndose al uso narrativo que ha hecho el evangelista de este texto del Antiguo Testamento, León-Dufour afirma que como en el relato de Ex 16,2ss, el narrador comienza señalando el hecho de la murmuración colectiva para referir a continuación su contenido58. Por ahora, sólo teniendo presente lo narrativo, cabe destacar que el esquema utilizado en la redacción del discurso, sigue el esquema del texto del Éxodo, no retoma solo su contenido.
La sinopsis entre Ex 16,1-36 y Jn 6,41-58 permite concluir que la fuente de la redacción del evangelio es un midrás Palestinense59 en el que se enlaza el maná con el pan de vida.
Otra posible fuente sería el evangelio de San Marcos. Según el P. Silvestre Pongutá60 Jn 6 podría ser una abreviación de Mc 6 y de algunos textos de Mc 8, e indica que el evangelista Juan pudo utilizar al
58 León – Dufour, Lectura del evangelio de Juan, 121.
59 Cfr. Schnakenburg, el evangelio Según San Juan, Exégesis y excursus complementarios IV, 129, 132 y 139. 60 Pongutá, el Evangelio Según San Juan, 20-21.
evangelista Marcos como fuente para la redacción del evangelio. El siguiente cuadro permite observar el paralelismo que existe entre ambos relatos.
Cuadro 9. Cuadro comparativo de Jn 6,1- 68 y Mc 6,43-53; 8,11.29. Jn
6,1-13
1 Después de esto, se fue Jesús a la otra ribera del mar de Galilea, el de Tiberiades,
2 y mucha gente le seguía porque veían las señales que realizaba en los enfermos.
3 Subió Jesús al monte y se sentó allí en compañía de sus discípulos.
4 Estaba próxima la Pascua, la fiesta de los judíos.
5 Al levantar Jesús los ojos y ver que venía hacia él mucha gente, dice a Felipe: « ¿Donde vamos a comprar panes para que coman éstos?»
6 Se lo decía para probarle, porque él sabía lo que iba a hacer.
7 Felipe le contestó: «Doscientos denarios de pan no bastan para que cada uno tome un poco.» 8 Le dice uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro:
9 «Aquí hay un muchacho que
LA MULTIPLICACIÓN DE LOS PANES Mc 6,34-44 34 Y al desembarcar, vio
mucha gente, sintió
compasión de ellos, pues estaban como ovejas que no tienen pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas.
35 Era ya una hora muy avanzada cuando se le acercaron sus discípulos y le dijeron: «El lugar está deshabitado y ya es hora avanzada.
36 Despídelos para que vayan a las aldeas y pueblos del contorno a comprarse de comer.»
37 El les contestó: «Dadles vosotros de comer.» Ellos le dicen: « ¿Vamos nosotros a comprar doscientos denarios de pan para darles de comer?»
peces; pero ¿qué es eso para tantos?»
10 Dijo Jesús: «Haced que se recueste la gente.» Había en el lugar mucha hierba. Se recostaron, pues, los hombres en número de unos 5.000.
11 Tomó entonces Jesús los panes y, después de dar gracias, los repartió entre los que estaban recostados y lo mismo los peces, todo lo que quisieron.
12 Cuando se saciaron, dice a sus discípulos: «Recoged los trozos sobrantes para que nada se pierda.»
13 Los recogieron, pues, y llenaron doce canastos con los trozos de los cinco panes de cebada que sobraron a los que habían comido.
panes tenéis? Id a ver.» Después de haberse cerciorado, le dicen: «Cinco, y dos peces.»
39 Entonces les mandó que se
acomodaran todos por
grupos sobre la verde hierba. 40 Y se acomodaron por grupos de cien y de cincuenta.
41 Y tomando los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y los iba dando a los discípulos para que se los fueran sirviendo. También repartió entre todos los dos peces.
42 Comieron todos y se saciaron.
43 Y recogieron las sobras, doce canastos llenos y también lo de los peces.
44 Los que comieron los panes fueron 5.000 hombres.
16-21 16 Al atardecer, bajaron sus discípulos a la orilla del mar,
17 y subiendo a una barca, se dirigían al otro lado del mar, a Cafarnaúm. Había ya oscurecido,
CAMINAR SOBRE LAS AGUAS
45-52 45 Inmediatamente obligó a sus discípulos a subir a la barca y a ir por delante hacia Betsaida, mientras él despedía a la gente.
y Jesús todavía no había venido donde ellos;
18 soplaba un fuerte viento y el mar comenzó a encresparse.
19 Cuando habían remado unos veinticinco o treinta estadios, ven a Jesús que caminaba sobre el mar y se acercaba a la barca, y tuvieron miedo.
20 Pero él les dijo: «Soy yo. No temáis.»
21 Quisieron recogerle en la barca, pero en seguida la barca tocó tierra en el lugar a donde se dirigían.
46 Después de despedirse de ellos, se fue al monte a orar.
47 Al atardecer, estaba la barca en medio del mar y él, solo, en tierra.
48 Viendo que ellos se fatigaban remando, pues el viento les era contrario, a eso de la cuarta vigilia de la noche viene hacia ellos caminando sobre el mar y quería pasarles de largo.
49 Pero ellos viéndole
caminar sobre el mar,
creyeron que era un fantasma y se pusieron a gritar,
50 pues todos le habían visto y estaban turbados. Pero él, al instante, les habló, diciéndoles: «¡Animo!, que soy yo, no temáis.»
51 Subió entonces donde ellos a la barca, y amainó el viento, y quedaron en su interior completamente estupefactos,
52 pues no habían entendido lo de los panes, sino que su mente estaba embotada.
24 24 Cuando la gente vio que Jesús no estaba allí, ni tampoco sus
RETORNO A LA ORILLA
53 53 Terminada la travesía, llegaron a tierra en Genesaret
fueron a Cafarnaúm, en busca de Jesús.
25 Al encontrarle a la orilla del mar, le dijeron: «Rabbí, ¿cuándo has llegado aquí?»
30 30 Ellos entonces le dijeron: ¿Qué señal haces para que viéndola creamos en ti? ¿Qué obra realizas?
PETICIÓN DE UN SIGNO
8,11 11 Y salieron los fariseos y comenzaron a discutir con él, pidiéndole una señal del cielo, con el fin de ponerle a prueba.
68 68 Le respondió Simón Pedro: «Señor, ¿donde quién vamos a ir? Tú tienes palabras de vida eterna-
CONFESIÓN DE PEDRO
29 29 Y él les preguntaba: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?» Pedro le contesta: «Tú eres el Cristo.»
La comparación de los relatos permite advertir varios elementos comunes entre ellos:
Presencia de los discípulos y de la gente.
Mención de los panes y los peces.
La gente recostada en la hierba.
La mención de los 5000.
Jesús tomando y repartiendo el pan.
La multitud saciada.
Mención de Cafarnaúm.
El mar y el temor.
Una señal.
Una proclamación de fe: tienes; eres.
Aunque se constatan puntos de contacto en diversas frases de los dos evangelios, el estilo con que Juan hace uso de esas frases le es muy propio. Además el contexto dentro del cual se enmarca cada una de las redacciones de la multiplicación es diferente. Lo más posible es que hubo contacto sólo en
la tradición oral con una tradición más o menos ya esquematizada y constante61 que conocieron ambos evangelistas62. Esto indicaría que Marcos no es propiamente una de las fuentes para la redacción del Capítulo sexto de Juan.
En síntesis, Jn 6,41-58 es, en la totalidad del cuarto evangelio, el lugar donde el tema de la vida eterna (ζωή) alcanza su plenitud, mostrándola como el mayor bien a través del cual el discípulo reconoce a Cristo, cuya vida plena procede del Padre. Él da el pan vivo y verdadero que perdura y supera la muerte física y espiritual. Así, la Vida es Cristo revelado a toda la humanidad en la entrega de su carne en la cruz. La vida eterna significa por tanto ser salvado por Jesús. Más que en el sentido ulterior de la vida después de la muerte, la vida eterna es la acción de Dios que actúa en el ser humano para liberarlo de todo aquello que le aleja de Él: la muerte. Aquí la necesidad de la escucha y la respuesta firme y constante por parte del creyente a las insinuaciones del Hijo del Hombre que da sentido pleno a la existencia de cada ser humano.
2.7.2. La crítica de las tradiciones.
Hecho el trabajo de relacionar la perícopa de esta reflexión con otros textos “fuente” se realizará un acercamiento desde la crítica de las tradiciones considerando que, antes de la elaboración escrita de los textos bíblicos, existían oralmente fragmentos de diversa índole. Estas serán fórmulas, expresiones o parábolas utilizadas por Jesús que posteriormente utilizarán en la elaboración de los evangelios sinópticos y el cuarto evangelio.
Existen con relación a Jn 6,41-58 diferentes hipótesis acerca de las tradiciones que sirvieron de apoyo para la formación del evangelio actual. Senén Vidal63 presenta cinco etapas en el proceso de elaboración del escrito joánico citados sintéticamente:
61 Pongutá, Evangelio según San Juan, 22.
1. Tradiciones básicas: son pequeños relatos o narraciones que circulaban dentro de las primeras comunidades cristianas adquiriendo importancia en su experiencia de fe. Posteriormente fueron progresando hasta recopilarse en pequeños relatos. A su vez estos relatos sufrieron transformaciones y por tanto se ampliaron.
Lo anterior constituye la primera fuente en que se apoyará el autor del “primer evangelio” o primera redacción del evangelio, (E1) como lo denomina Senén Vidal. Dentro de las tradiciones, encontramos tres grupos importantes:
Tradiciones sueltas: llamadas así porque han sido pequeños dichos que no han llegado al redactor del primer evangelio en un texto elaborado y unitario. Han sido retomados por el redactor y tenidos en cuenta por el escritor. Estas tradiciones van adquiriendo importancia en el grupo joánico.
Una colección de milagros: el tipo de literatura utilizado en los milagros no es novedoso para el Nuevo Testamento. Existían antiguas colecciones que pudieron ayudar en la elaboración del primer evangelio. La narración de la colección de milagros joánicos está muy bien confeccionada si se tiene en cuenta que habla de siete (como signo de universalidad) realizados en Galilea y Judea, reflejando nuevamente una coincidencia con el evangelio de Marcos. Lo definitivo es que la inclusión de los milagros transformó los pequeños escritos al momento de redactar el primer evangelio.
El relato de la Pasión: se expone también la idea de un relato tradicional de la pasión que pudo ser fuente para el primer evangelio. El paralelismo entre el relato de Juan y de los sinópticos parece indicar la existencia de un texto o una tradición básica anterior que pudo ser utilizada por todos los evangelistas.
El siguiente esquema ayuda a dilucidar el proceso llevado hasta el momento en la elaboración del texto:
Cuadro 10.Esquema de la Tradición básica para la redacción del evangelio.
Etapa Contenido
A Dichos Tradiciones sueltas, orales.
B Configuración de textos Sistematización de las fórmulas de la tradición oral
C Ampliaciones Colección de Milagros
Relato de la Pasión D Elaboración de los textos Primer evangelio.
2. El primer evangelio (E1): Indiscutible que la estructura y la organización de un primer texto es evidente y que en la lógica de la elaboración del evangelio es prácticamente necesaria. El lenguaje es diferente a las tradiciones básicas. Además hay una secuencia narrativa imposible de encontrar en las tradiciones sueltas o la colección de milagros o en el relato de la Pasión. Senén Vidal menciona cómo la forma literaria de este primer evangelio es semejante a la de Marcos tal como se observó en el cuadro 12.
3. El evangelio trasformado (E2): significa que a partir de un primer texto, la comunidad de Juan realizó una relectura del escrito con las respectivas ampliaciones e interpretaciones que dan origen a un segundo evangelio. Esta reelaboración define la diferencia que hay entre los evangelios sinópticos y el evangelio de Juan. La razón de fondo para afirmar la existencia de un segundo texto es la misma que hubo entre el primer evangelio (E1) y las tradiciones básicas, a saber, la diferencia entre los relatos y la literatura utilizada. Además de estas variaciones literarias, el E2 con respecto al E1, incluye algunos comentarios y glosas que releen algunas necesidades de la comunidad mostrando una profunda trasformación de la tradición joánica64. Dentro de este estrato, Senén Vidal ubica Jn 6,41-51. Una de sus principales características es la importancia de la enseñanza profética por lo cual aparece en