Chapter 2: Research Context
2.4 Problems of English Writing in the State of Kuwait
Para el año de , después de su segundo viaje a Francia, Agustín Cueva alternaba su trabajo entre la cátedra en la Escuela de Sociología de la UCE y la Junta de Planificación Tinajero: . Entonces, había publicado ya Entre la ira y la esperanza, además de un artículo llamado La crisis política de los últimos añosy varios n’meros de la Revista )ndoamérica. Ese mismo año Cueva había aceptado una propuesta de trabajo en Bolivia, y parece que es justamente allí donde lo sorprende el autogolpe de Velasco )barra del de Junio, con la consecuente clausura de la UCE. )mposibilitado de volver, Cueva emigra hacia Chile donde es acogido en la Universidad de Concepción en calidad de catedrático de literatura. Allí permanecerá dos años, luego de lo cual su destino será la UNAM.
Por esta época, en México se presentan particulares condiciones para la producción teórica, pues muchísimos intelectuales latinoamericanos perseguidos por gobiernos represivos se re’nen allí creando un fuerte sustrato de discusiones y polémicas que, a fin de cuentas, alimentarían la época más fecunda para las ciencias sociales en nuestro continente. Es evidente que, en Chile primero y en México después, Cueva tiene a su alcance no sólo las discusiones teóricas más actuales sobre el continente, sino también una realidad diferente: del capitalismo escasamente desarrollado en los Andes, a dos de los países en los que más se desarrolló el capitalismo industrial. Todo esto se verá reflejado, como veremos, en el contenido de sus reflexiones.
En parte gracias a estas experiencias, el tema económico adquiere una dimensión continental en el pensamiento de nuestro autor.En cuanto al tema cultural y al tema político en su primera etapa , Cueva exhibe más bien una perspectiva nacional . Este hecho ha motivado una lectura como la de Luis Verdesoto, sociólogo ecuatoriano, quien considera que para Cueva
la posibilidad de volver la mirada finalmente hacia su país pasaba por constituir el objeto de investigación América Latina. … Tal vez, al final, quedó más constituido como objeto de trabajo América Latina que Ecuador… Verdesoto, :
Esa mirada en realidad busca dar preponderancia a la parte de la obra de Cueva que nosotros hemos caracterizado como económica. No estamos de acuerdo en la medida en que se le resta importancia a aportes en otras áreas, como los que señalamos en los otros dos capítulos que componen este trabajo. Creemos, en cambio, que la necesidad teórica de constituir el objeto de investigación América Latina no es un requisito previo para constituir el objeto de investigación Ecuador . De hecho las dos primeras publicaciones
de Cueva tienen preocupaciones nacionales , donde ya aparece lo que Verdesoto considera el objeto de investigación Ecuador , que por lo demás permanecerá en el horizonte reflexivo de Cueva hasta su ’ltima obra. Las perspectivas nacional y
continental antes que escalones, son miradas complementarias.
En todo caso, nos quedan por expresar dos reflexiones sobre la elección de América Latina como ámbito de reflexión en la etapa de economía políticaen la obra de nuestro autor.
En primer lugar, podemos constatar que la economía, de la forma en que nuestro autor la estudia, es un ámbito estructural de la realidad social, con muchas menos particularidades regionales que los aspectos políticos o culturales. Por ello Beigel ha acertado al definir esta etapa como una b’squeda de una caracterización estructural del continente.
El análisis económico a nivel continental puede encontrar muchos más elementos homogéneos que el análisis cultural por ejemplo literario al mismo nivel, pues los elementos culturales son bastante más heterogéneos. Lo que no significa ipso facto que a nivel económico nuestros países sean entre ellos lo mismo . El mismo Cueva señala que el desarrollo del capitalismo no produjo la homogenización total de las distintas formaciones sociales latinoamericanas, sino que por el contrario acentuó las diferencias
Cueva, : .
En segundo lugar es preciso destacar que la obra de Cueva, como la de cualquier otro autor, responde de modo relativamente directo a lo que Beigel, amparada en Pierre Bourdieu, llama campo intelectual o a lo que Verdesoto denomina comunidad intelectual. Si Agustín Cueva iba esforzarse por lograr una caracterización estructural del continente no podía vendarse los ojos ante los intentos semejantes de sus contemporáneos, que en el contexto de aquellos años se presentaban de manera hegemónica bajo la forma de la teoría de la dependencia. La crítica a esa teoría de alcances continentales no puede sino realizarse a ese mismo nivel.
Radicado casi por completo en la UNAM, Cueva miró desde allí la realidad del continente a lo largo de toda la década de los . Sus publicaciones en esa época así lo atestiguan.
Debemos considerar que, inevitablemente, los acontecimientos de toda la década serían el marco general de la reflexión teórica acerca de las condiciones estructurales de existencia de América Latina. Tanto la teoría de la dependencia como la posición de Agustín Cueva tenían esa referencia obligatoria.
Nos referimos por supuesto a Entre la ira y la esperanza y a El proceso de dominación política en el
El pensamiento académico, que en esa época no se vanagloriaba de ser neutral, no podía en efecto dejar de lado sus objetos de reflexión por la masiva presencia que estos tenían. Señalemos algunos puntos esenciales de la realidad del continente en aquella década.
A nivel económico, la crisis del capitalismo mundial se encargó de destruir los sueños de quienes habían confiado en la década anterior en que el desarrollo nacional autónomo era posible:
a partir de la economía capitalista mundial entra en una fase de declive … . Los años setenta no son sino el desarrollo de esta situación, que no dejará de producir efectos específicos en América Latina. Cueva: ,
Así se puso en jaque a las tesis de los teóricos del desarrollo, pues los años mostraron que Latinoamérica, a’n en los países más desarrollados , estaba lejos de lograr la panacea desarrollista: redistribución del ingreso aparición de clases medias , de la propiedad reformas agrarias , y del poder democracia y participación ampliadas .
En el plano político el protagonismo que en los años habían tenido los movimientos guerrilleros y las teorías foquistas Debray en su lectura del Che Guevara, por ejemplo fue decayendo. En cambio, los países que habían tenido mayor desarrollo capitalista en décadas pasadas, experimentaron el auge de sectores proletarios organizados y conscientes, que pusieron en jaque el orden establecido. Al mismo tiempo se incuba en esos países la respuesta más enérgica y despiadada posible: el fascismo . La nefasta Operación Cóndor estaba en acción.
Para Alejandro Moreano, ello encaja perfectamente con las preocupaciones de Cueva:
La segunda fase de su pensamiento a la cual nos referimos, M.P. expresó el ascenso y la derrota de los grandes movimientos populares de los países del Cono Sur articulados en torno al proletariado, que estuvieron a punto de gestar revoluciones sociales clásicas: el Chile de la Unidad Popular, el Uruguay del Frente Amplio y los Tupamaros, la Argentina de la izquierda peronista y del ERP. Moreano: ,
Por otro lado, la época también fue marcada a nivel mundial por la continuación de la Guerra de Vietnam, la influencia, todavía presente, de la Primavera de Praga y el Mayo francés, así como el estallido de la Guerra del Yom Kippur en y de la Revolución de los claveles en Portugal un año después.
En discordancia con el manejo sobre todo europeo del término, Agustín Cueva caracteriza a las dictaduras neoliberales del Cono Sur como fascistas. La pertinencia en el uso de este término será discutida más extensamente en el capítulo que sigue.
En esta década la producción teórica tenía todavía el fructífero impulso de la década pasada, si bien se marcaron algunos cambios tendenciales. Las ideas desarrollistas, las nociones de industrialización vía sustitución de importaciones o dedualismo estructural, así como las corrientes cepalinas habían entrado ya en desuso, principalmente por la crisis ya mencionada. La teoría de la dependencia pasó de ser ampliamente aceptada a ser cuestionada, con ideas como las del propio Cueva o las del historiador comunista mexicano Enrique Semo. El marxismo cobró relevancia, toda vez que durante el primer lustro de la década los movimientos de trabajadores crearon el horizonte de visibilidad
social para (su) emergencia Moreano: ,
Pero si el primer lustro ponía de relieve al marxismo, una parte de la historia de las ciencias sociales culminaría en el segundo lustro de los años setenta, justo antes de que la derechización de Occidente asolara al continente. Los años significaron el total declive de nuestra producción teórica, que pasó a estar marcada por la dispersión, la casi nula discusión y el esnobismo.
Es en este contexto económico, político y académico que Cueva emprende su tarea por interpretar críticamente el desarrollo del capitalismo en América Latina. A lo que le apostó nuestro autor, es a una lectura de los clásicos y a una defensa de los mismos. En la misma línea que inició Mariátegui, Cueva buscó la latinoamericanización de las teorías de Marx y Lenin.