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Problems in handling AIPs

HOSPITALS: A QUALITATIVE STUDY

4.3.2 Problems in handling AIPs

Sugerente ¿verdad? ¡Prepárate para tu vestido de estrellas iluminado!, nos decía el anterior párrafo de Sanat Kumara y Venus, los Maestros Ascendidos, y referente a los portadores de este mensaje, hay una curiosidad que os quiero dar a conocer; se trata de una ayuda recordatoria vinculada al significado adjunto de sus seudónimos. Sanat Kumara, significa “el eternamente joven”, y Venus es reconocido por “el planeta del amor y de la luz”. Estas referencias relacionadas con sus nombres tienen mucho que ver con lo que ocurre cuando despierta el cuerpo de luz.

De hecho, la tan anhelada búsqueda de la juventud (ser eternamente joven), es el elixir que desde siempre se ha deseado y podemos encontrar referencias de ello en historias tan antiguas como la que nos la narra la epopeya de Gilgamesh, que nos dice que un antiquísimo rey sumerio, afanosamente se dedicó a buscar la planta de la vida para alcanzar la inmortalidad y para dársela a la humanidad, panacea para la esperanza de llegar a ser eterno y que

generación tras generación se ha pretendido encontrar. La heroicidad de este personaje que cuenta la hazaña escrita más antigua que conocemos, precisamente hoy por hoy está justamente en hallar los tres frutos primeros del árbol de la vida, llamados así metafóricamente. En realidad no es un fruto ni una sustancia, es la conciencia en el hombre, es la naturaleza del mismo, es una cota de malla dorada con enlaces interconectados que se unen a su vez con el cosmos entero. Pero ahora hay que enlazar el tercer eslabón, los tres niveles de los cinco de consciencia que puede alcanzar por ahora nuestro ser interior, y que curiosamente están cimentados en cada uno de nosotros desde el principio de los tiempos.

“Los que nos sabemos inmortales podemos vivir alegres”, frase del filósofo George Russell.

La primera consciencia es la memoria completa, donde nada está separado de si mismo ni de lo que le rodea, el segundo nivel de consciencia en el que estamos sumergidos, es la lucha continua por la individualidad para darle sentido a la idea, al concepto personal de la unidad, desprendiéndonos del ego, de la dualidad y de los dogmas, y la tercera es integrar las dos anteriores y añadir el vínculo donde la memoria permanece intacta y converge nuestra identidad en forma de seres cósmicos. Esto nos mantendrá conectada y viva la esencia que nos hace perdurar en el tiempo, siendo conscientes plenamente que en nosotros se asienta el cuerpo de luz, y de como toda la concepción de la vida se ciñe a la perfección de la geometría sagrada en los campos energéticos, convirtiéndose en la clave que nos lleva a la imperecedera inmortalidad.

Quizá el concepto de inmortalidad no esté bien entendido, pues cuando me refiero a ella, no quiero dar a entender que sobrepasemos el trance de la muerte en su estado físico, pues hay una razón de peso para la liberación de la materia y para

¿QUÉ OCURRE CUÁNDO EL CUERPO DE LUZ DESPIERTA?

abandonar lo corpóreo. Vivir por siempre no es mantener el espíritu confinado en un cuerpo durante la eternidad, porque sería estar encerrado en una prisión sin poder evolucionar. La inmortalidad es estar consciente a cada instante, de que tu legado y de que tu memoria continúan, te acompañan y perduran en el tiempo y espacio.

Juntos Sanat-Kumara y Venus, se sitúan ante la puerta que se abre ahora para que reconozcamos que el cuerpo humano emerge en el plano de la creación con el propósito de ver en él el sendero a casa a través de las estrellas. No olvidemos ni por un solo instante que estamos incondicionalmente conectados a la fuente de toda vida y en estos momentos la puerta se abre para que entre más claridad, y ante la luminiscencia que deja pasar la apertura de esta puerta me planteo los siguientes interrogantes: ¿despertamos al niño interior, avivamos al anciano que contiene la sabiduría, o en realidad salimos de un largo letargo, en donde todos los aspectos del ser pasado se configuran en esta experiencia de vida para nuestra evolución, recordando la memoria completa?

Inmortalidad, cuerpo de luz, son definiciones que siempre han estado candentes y que siempre lo estarán.

En el anterior capítulo titulado: “La auténtica evidencia” os pormenoricé lo que significa para mí el concepto de la luz desde mi parte más emocional. En este tercer capítulo quiero reflejar la parte más mental del significado del cuerpo de luz.

¿Pero verdaderamente somos conscientes de qué es el cuerpo de luz, y de lo que nos ocurre a todos los niveles cuando se despierta?

¿Sinceramente recordamos nuestro pasado, cuando éramos conscientes de todos nuestros campos energéticos y de las posibilidades infinitas que alberga nuestro ser?

Mi intención es abrazar esto mismo, el cuerpo de luz, el que abre ante nosotros un portal de crecimiento enriquecedor, íntimamente conectado con todos los enigmas que hay por destapar en nuestro interior y de igual manera descodificar su forma, y ver otras realidades menos aparentes que se velaron a nuestro entendimiento cuando descendimos a través del nacimiento a esta tercera dimensión.

Para poder comprender todo este entramado y entender esta definición, os diré que todas las formas de energía en nosotros son geométricas, según mi criterio, el cuerpo de luz es la parte envolvente que abarca a todo nuestro ser, extendiéndose más allá de los limites que enmarca el sentido del espacio, y este cuerpo de luz nos ayuda y nos proporciona la facilidad de poder conectarnos con los aspectos más sutiles de la multidimensionalidad. Mer-Ka-Ba, es el vehículo que utilizamos para viajar entre los distintos planos de consciencia, y digo vehículo porque nuestra esencia viaja a través de esta forma geométrica dentro de las autopistas de luz estelares.

Si extraemos la acepción buscando su significado en las lenguas antiguas, nos daremos cuenta que en hebreo esta palabra quiere decirnos: “carro” .No obstante, sin entender como actúa el amor divino, el Mer- Ka- Ba solo es un vehículo con limitaciones, ya que no se pone en funcionamiento por tener conocimiento de cómo actúan las cosas en el plano de la materia, sino por comprender como la emoción humana se mueve por las vías de la conciencia.

Nuestro cuerpo de luz, también se compone de una tríada, que más tarde os explicaré y que se relaciona muy directamente con lo que las enseñanzas de la antigüedad, en este caso la egipcia nos ha dejado respecto a las sutilezas del alma, cuerpo y espíritu.

¿QUÉ OCURRE CUÁNDO EL CUERPO DE LUZ DESPIERTA?

Mer-Ka-Ba, no son solo palabras, pues cada una de estas sílabas que acabas de leer contiene más que una expresión que da respuesta a lo que contiene el cuerpo de luz, y claramente nos pueden servir de ayuda para poder entender un poco más el significado de este concepto”cuerpo de luz” que iré desarrollando a lo largo de estas páginas.

Mer, es el vehículo, en su estructura se forman dos

campos contra rotatorios de luz, en realidad dos tetraedros invertidos e interconectados. Ka, se refiere al espíritu individual. Ba, su realidad particular; el “cuerpo” del alma.

Esta es su definición más concreta, aunque los detalles de la descripción de estas palabras no nos hacen sentir su verdadero significado, no obstante hasta que no nos empapamos del cuerpo de luz, lo desconocemos y siempre surgen interrogantes como: ¿qué es el cuerpo de luz?, ¿desde dónde se proyecta y por qué motivo, y con qué forma?...

Como es natural, podemos tener infinidad de preguntas acerca de cómo es esta envoltura que existe en nosotros como habitante silencioso. Por eso redundo, ya que dirijo mi reflexión hacia el descubrimiento de este objetivo, y mi inquietud me lleva a la curiosidad del niño que tiene mucho que explorar y mucho que aprender, sobre todo observando e indagando, por eso sigo preguntándome ; ¿qué es el cuerpo de

luz, es necesario?...

Cuando nos hablan del cuerpo de luz intentamos imaginárnoslo, intentamos hacer figura exacta de él para poder comprenderlo, comparándolo con el modelo ideal, con nuestra imagen física, al igual que hemos hecho durante mucho tiempo con las deidades, dándoles siempre forma humana para así poder sentir todo esto con más proximidad y más cercano al ser que somos.

Pero también sucede que cuando se habla de esta contextura, se modela dibujándose en nuestra mente una imagen totalmente fascinadora, alimentada por los recuerdos arcanos de historias lejanas. Esa sugestiva razón despliega en nosotros el escenario de lo surrealista, y aparecen en nuestra “psique” los típicos argumentos de una obra literaria fantástica, que nos evoca a los cuentos de hadas con su mundo de sutilezas y brumas mágicas. Cuerpos etéreos, dignos de la sobre imaginación, salidos de una fábula que nos hace creer en el mundo fantástico, pero demasiado escueto como para tener que mostrarnos conformes con el concepto del cuerpo de luz que nos han querido vender y hacernos ver.

Si bien, lo cierto es que aparte de este mundo recreado en la fantasía (quién sabe si real, o no), todo lo que contiene vida, ya sea animal, vegetal, mineral…, está animado, tiene ánima y se adhiere a ella ese cuerpo de luz que vibra y reverbera, produciendo con la vibración un sonido inapreciable a nuestro sentido físico actual de la audición, y precipitando dentro del sonido una forma geométrica sagrada primigenia, que lo define en su forma, en su crecimiento y en su conciencia.

De entre estas fuerzas, la vibración y el sonido, emerge una correspondencia (como antes dije), que es la geometría de

los campos lumínicos, que contiene información de los

patrones originales de dimensiones superiores. El comienzo de la finalidad y el designio de ambos impulsos, es crear un puente que establezca el orden armónico y la correcta evolución dentro del “caos” de la precipitación en la materia y del crecimiento de la vida.

El cuerpo de luz no es tan sutil y liviano como nos lo han plasmado los cineastas y los dramaturgos en sus obras literarias, y que nos han hecho llegar a través del tiempo hasta la actualidad, esa configuración no está fuera de nosotros, no es

¿QUÉ OCURRE CUÁNDO EL CUERPO DE LUZ DESPIERTA?

un cuerpo en su sentido literal de la palabra, sino que se adapta a su forma inicial, a su esencia, a su molde original, y desde luego está compuesto de una información que se presta para evolucionar dentro del medio natural y de su hábitat. Y evidentemente esta consciencia lumínica no puede explicarse con palabras, porque es demasiado indeterminada para la mente física, es una fuerza tan expansiva que solo puede ser entendida a través nuestro centro (el corazón), y desde este mismo centro es desde donde el cuerpo de luz se acopla como un engranaje perfectamente ajustado, del cual se sustenta nuestro ser físico y de donde emana nuestra energía vital, para poder experimentar la vida con toda su dimensión.

Si identificamos esta información vibrando en nosotros, percibiremos la elevada finalidad de nuestro existir en el mundo de la materia, pero si todavía no nos ha llegado el momento de sentirlo plenamente, viviremos nuestra vida con relación a lo que se sujeta en el mundo de la ilusión, donde lo que creemos real, es justamente lo ilusorio. -No te preocupes, pues todo necesita de su tiempo, lo que te acabo de contar también está en tí, en tu “Yo superior”, en tu mejor amigo.

Despertar el cuerpo de luz es introducirse en la