INTRODUCTION
1.4 Problems Statement
A día de hoy, la economía China dista mucho del ideal capitalista. Sin embargo, su economía se ha abierto al mundo, sus mercados se han ido liberalizando de forma progresiva y su régimen de libertades políticas y sociales, aunque claramente imperfecto, ha mejorado sustancialmente con respecto a los tiempos de la Revolución Cultural de MaoZedong, cuando el gigante asiático se asemejaba al régimen estalinista que existe hoy en Corea del Norte. Hoy, la realidad de ambos países no tiene nada que ver.
China ha llegado a experimentar tasas de crecimiento del 15% interanual, claramente insostenibles en el largo plazo. Una moderación en el crecimiento no era sólo esperable, con las nuevas políticas de cambio de modelo, sino necesaria para corregir los desequilibrios macro que arrastra la economía global desde el último periodo expansivo.
Cambios en su modelo económico. Para la próxima década, China se ha propuesto desarrollar su mercado doméstico y crecer apoyándose en los incrementos de la productividad como sucede en las economías desarrolladas. Sin embargo, este cambio no es algo que suceda de hoy para mañana sino que requiere tiempo y habilidad política, e implica, necesariamente, una menor tasa de crecimiento durante el ajuste. No todas las regiones están igualmente preparadas para este cambio ni requieren del mismo recetario para su desarrollo, lo que acrecienta aún más el gran reto político del nuevo mandarinato.
En definitiva, la desaceleración en el PIB chino no responde únicamente a una caída de la actividad como es atribuible en el caso de España, sino, sobre todo, a un cambio en su composición. El aumento de la inversión ha caído un 5% y el de las exportaciones un 15% debido a la fuerte contracción en los últimos años de las dos grandes plazas para China: Estados Unidos y Europa.
Datos que no son malos si entendemos que uno de los principales problemas Económicos de China no es tanto la burbuja inmobiliaria pese a que muchas veces sea casi lo único que ocupa el foco mediático, sino, más bien, la sobrecapacidad productiva industrial que acumula el país. Es por ello, que resulta tan importante el impulso de la demanda doméstica y la reducción del ahorro chino, que se sitúa en niveles del 50%. El Gobierno ya ha empezado a desplegar pequeñas partidas de gasto social (sanidad y educación, principalmente, también pensiones), mientras obliga a las poderosas empresas estatales a repartir beneficios, además favorecer el reparto de dividendos en el resto de compañías.
Por otro lado, después de años de integración económica en el ámbito comercial, la prioridad del Gobierno es preparar el país para la futura modernización y apertura de los mercados financieros y de capitales hoy
todavía profusamente intervenidos por Beijing. Además, la liberalización de la esfera financiera es uno de los elementos claves para aumentar la renta disponible de los, ahora, sufridos trabajadores chinos, prerrequisito también para hacer crecer la demanda interna. El desarrollo del mercado de capitales y la reforma bancaria son otros ejes prioritarios en los que se desarrollará el marco legislativo en los próximos años, como ya hemos visto en los últimos meses.
Asegurar la confianza y la legitimidad en las estructuras de poder es pieza indispensable para mantener la gobernanza del imperio y poder proseguir con las reformas: sin timón, difícilmente habrá cambio de rumbo. Además, una pérdida generaliza de confianza en las instituciones supondría una grave amenaza para la seguridad y prosperidad, no únicamente de China, sino del conjunto de la región.22
China es la economía grande más peligrosa del mundo y la historia más plausible de una crisis en el corto plazo.
Perú está altamente expuesto a una crisis en China, al ser un exportador de materias primas que depende de la demanda de metales proveniente del país asiático.
China ha sostenido su crecimiento en los últimos años impulsando el crédito. "El sector empresarial chino tiene deudas muy por arriba del 100% del PBI y esto genera riesgos de un posible colapso en la confianza y un
shock”. 23
La salida de capitales de mercados emergentes y las caídas de sus monedas que se vienen registrando estarían respondiendo a los temores de un default de productos de inversión en el país asiático.
22 Información de « Que hay detrás de la desaceleración de China » http://www.libremercado.com/2014‐02‐
02/que‐hay‐detras‐de‐la‐desaceleracion‐de‐china‐1276509703/
La reciente turbulencia en los mercados emergentes tendría como principal factor a las inquietudes de los mercados mundiales sobre el llamando “shadow banking” (banca a la sombra) en China24
La salida de capitales de mercados emergentes y las caídas de sus monedas que se vienen registrando en las últimas semanas estarían respondiendo a los temores de un default de productos de inversión en China. El más importante de estos ascendería a US$ 500 millones, el cual no estaría registrado en el balance del principal banco de China, el ICBC.
El BCP señala en este informe un posible “Lehman momento” chino, o la caída de una importante institución financiera, tal como sucedió en Estados Unidos en el 2008, cuando se agudizó la crisis. La entidad sostiene que eso explicaría la caída de las monedas de países emergentes, la caída de la tasa de interés de bonos de EE.UU. y el repunte del yen, activos que fungen de refugio para los inversores.
Se señala además que dichos temores provocaron que la bolsa de Hong Kong registrara una caída suceso que no se repitió en la bolsa de Shangái, ante la inyección de liquidez por parte del Banco Popular de Chino.
El BCP concluye señalando que el principal riesgo para la economía mundial sigue estando en China, pero aún se considera pequeña la posibilidad de una crisis financiera en el gigante asiático.25
24 Reporte Banco de Crédito del Perú