La industria de hidrocarburos en el mundo y por ende en Colombia, no ha sido ajena a los contaminantes del suelo, del medio ambiente y los ecosiste- mas que lo componen. Observando que el suelo es un recurso no renovable lo convierte en eje central de desarrollo, tanto agrícola, como industrial en este último se incluye la explotación del petróleo y sus derivados, los estu- dios (inclusive los analizados en el presente artículo), demuestran diferen- tes variedades físico-químicas, para controlar o mitigar los efectos nocivos de la contaminación por hidrocarburos, pero igualmente hay mecanismos biológicos que aportan mecanismos favorables y que no ocasionan daño ni a la población ni al medio ambiente y los ecosistemas circundantes.
Las técnicas de descontaminación se utilizan para restaurar los suelos afectados por los derrames de crudo independiente de la naturaleza de este, para obtener su recuperación se utiliza la biorremediación que utiliza el po- der metabólico de las bacterias y hongos que se utilizan en este mecanismo. Como las del género Pseudomonas, y del género Acetinobacter, que han de- mostrado capacidad de transformar estos residuos en sustancias menos da- ñinas tanto para el hombre como para el medio ambiente (Benavides, 2006). Pero en el estudio que estamos analizando se introdujo una varia- ble el “land-farming”, que consiste en aplicar mecanismos de estimulación
metabólica a las bacterias para observar su crecimiento y comportamien- to frente a los agentes contaminantes, desde luego para obtener resultados confiables hay que tener aspectos como su crecimiento bacteriano, condi- ciones del suelo y el manejo de los residuos peligrosos (RESPEL) generados y que están en el lugar (Danny, 2011).
Igualmente, los derrames de crudo afectan el suelo colombiano y el in- tercambio gaseoso que se da continuamente, que ocasionan daño físico-quí- mico, pero en el presente caso los componentes del crudo que permanecen en el suelo, ocasionan daño físico-químico conjuntamente en la absorción y evaporación de los compuestos, pero hay que observar las características del hidrocarburo, la temperatura y la humedad del suelo, pues estos facto- res pueden acelerar y/o desacelerar la contaminación del suelo y del medio ambiente, a la vez que pueden ocasionar toxicidad con graves perjuicios a la salud de las personas y al medio ambiente donde tienen su asiento (Bena- vides, 2006).
Pero además en el artículo que se está valorando, aparece otra va- riable, hasta el momento no observada en los artículos mencionados con anterioridad y es la salinidad del suelo que tiene la capacidad de romper las cadenas terciarias de las proteínas, desnaturalizar enzimas, y deshidratar las células uno u otro mecanismo acarrean graves daños en los ecosistemas del entorno (Benavides, 2006).
Como se dijo anteriormente la salinidad de los suelos es otra variable que demuestra como la concentración de las sales favorece o desfavorece el comportamiento de los microorganismos en los suelos, y para observar el real comportamiento de dichos agentes microbianos se cambió presencia de sales por derrames de hidrocarburos (ACPM y/o petróleo crudo), y en el es- tudio fue posible aislar 31 cepas, y de ellas se seleccionaron las que presen- taron mejor comportamiento frente a las sustancias del crudo, pero a la vez aplicaron cultivos mixtos, pero se varió la concentración del ACPM, este ex- perimento duro 21 días, también se evalúo las unidades de biomasa, como unidades formadoras de colonias (UFC) por ml, estos estudios permitieron hacer una curva de crecimiento y comportamiento de los microorganismos y frente a los hidrocarburos se valoraron por estudios de cromatografía de gases unidos a la masa. Se demostró que las bacterias actuaron sobre los hidrocarburos alifáticos, y no sobre los aromáticos e igualmente se valoró la
actividad enzimática de las bacterias. Dentro del grupo de bacterias utiliza- das se encontraron la Klebsiella, Flavomonas, y Enterobacter que demostra- ron alta capacidad enzimática para degradar hidrocarburos alifáticos, pero en este estudio no utilizaron Pseudomonas ni Acetinobacter que si fueron utilizadas en estudios descritos anteriormente y que permitiría hacer una comparación entre estas y las empleadas en el estudio del artículo en men- ción (Narvaez Flórez, 2008).
Los suelos alcalinos contaminados con hidrocarburos aromáticos tienen alta presencia en Colombia, son recursos no renovables, son conta- minantes ambientales que persisten en los ecosistemas terrestres y tienen además propiedades carcinogénicas, y que motivan al estudio de mecanis- mos y/o estrategias apropiadas de biorremediación y fitorremediación; ob- servando que los suelos alcalinos son ecosistemas ambientales extremos, donde los procesos de nitrificación y degradación de celulosa son inhibidos.
No se conoce la capacidad de estos suelos para degradar los hidrocar- buros poli cíclicos aromáticos y de los factores que limitan dichos procesos en medios salinos artificiales. Pero igualmente se observan resultados dife- rentes cuando los microorganismos actúan sobre suelos salinos naturales ya que los microorganismos nativos del lugar están adaptados a las condiciones de salinidad del suelo, pero también hay que observar las condiciones de los nutrientes (bacterias y hongos), sobre cada uno de los procesos (Galvis, 2003).
La biorremediación también se ha aplicado para descontaminar aguas marinas, y abre un proceso esperanzador para restaurar las aguas que por una u otra razón se han contaminado con hidrocarburos. La limpieza de las aguas contaminadas puede hacerse por medios físico-químicos y/o biológi- cos siendo estos últimos de mayor preponderancia biotecnológica. Esta es propiamente la biorremediación que utiliza los microorganismos para re- ducir naturalmente concentraciones y toxicidad en los sitios contaminados removiéndolos o dispersándolos en el ambiente. Los microorganismos indí- genas presentes en el agua tiene la capacidad de degradar los compuestos hi- drocarburados, aprovechando la presencia del oxígeno disuelto en las aguas que a la vez es un nutriente para los microorganismos (Jaramillo, 2004).
La mayor contaminación por TPHs se produce especialmente duran- te el embarque y desembarque de petróleo en los puertos, en Colombia la explotación petrolera ha generado un incremento en los vertimientos de
petróleo y la acumulación de residuos en los ecosistemas, durante la bioes- timulación se suministran factores limitantes como nutrientes y aceptores de electrones que estimulan el metabolismo y velocidad de crecimiento de los degradadores factor que acelera las tasas de biodegradación si las condi- ciones ambientales son favorables (Vallejo, 2005).