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THE PRODUCTION OF SPACE AND THE RIGHT TO DIFFERENCE

CHAPTER 4: BLACK ENTREPRENEURIALISM IN THE CITY

II. THE PRODUCTION OF SPACE AND THE RIGHT TO DIFFERENCE

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Luis Sorizo nació en la isla de Bioko en algún momento entre 1936 y 1937. Aprendió el oficio del músico en el marco de la tradición bubi en su pueblo natal de Rebola y, en su juventud, se acercó a la Misión, donde tuvo la oportunidad de incorporar a su formación instrumentos y repertorio de o r i g e n e u r o p e o . S u t e s t i m o n i o e s especialmente interesante porque su biografía recoge procesos culturales inscritos en los últimos 70 años de la historia de Guinea Ecuatorial, destacando sobre todo la irrupción de la figura del músico profesional,

inexistente antes de la colonia, la paulatina incorporación de instrumentos, estructuras y poéticas musicales de origen europeo a la tradición bubi y, finalmente, el fuerte e inexorable flujo demogràfico de los fang desde el continente hacia Bioko iniciado en la etapa de Macías y hasta el presente. Merece la pena destacar también el hecho de que a lo largo de la entrevista se pone de relieve la difuminación existente entre la música, la danza y el arte dramàtico en el sistema cultural bubi, rasgo común en casi todas las tradiciones culturales del África negra. La entrevista-diálogo tuvo lugar en Rebola el día 24 de Julio de 2008, en el contexto de una investigación sobre el rap entre la juventud de Malabo. Quimantú Segura.- Quien quiere dedicar-se a la música profesionalmente se va a España...

Luis Sorizo.- Sí, quiere decir que aquí la música está desvalorada; entonces hay diferentes clases de músicos: los hay bubis, bisió, ndowé ... Pero claro dentro de todo eso, hablando de mí por ejemplo, yo empezé a tocar la guitarra en 1950 ...

LS.- En tiempo de la colonia. Entonces la música vivía muchísimo, no había cassettes, no había tele, no habían ...

Tony Lola.- Equipos de sonido, nada de eso. QS.- ¿Ni tocadiscos?

LS.- Nada, nada! Después simplemente el 65... el '60s... el 59-60! fue cuando vinieron ese tipo de gramófonos, después de la electricidad... QS.- Los de la trompeta...

LS.- Así. Vino ese tipo de gramófonos, pues entonces yo lo que hacía era escuchar música variada: música española, música congolesa, música nigeriana... entonces entre estas músicas yo empezé a hacer lo mío, sacar de entre toda esa música, sacar lo mío en particular, hacer una música particular y convertirla en una música bubi nuestra, eso es lo que hice; y así vi que la cosa me daba resultado, así me animaba. Luego en el pueblo por ejemplo, comencé aquí, en el pueblo la gente pues se animaban “que tenemos un nuevo músico, un músico pero bueno, bueno...”, yo cantaba los ritmos de ese tiempo; a medida que iba el tiempo pues yo reformaba más, la reformaba [la música], hasta llegar por ejemplo el año 64, 68, al 70, al 75, es cuando ya habían llegado los magnetoófonos, ese tipo de cassette... entonces ya tenía la forma de estar grabando y pasarlo por las emisoras; y así para desarrollarlo lo pasaba por las emisoras y todo el pueblo se movía “pero ¿quién es este? ¿quién es este? Un tal Sorizo, Sorizo de Rebola ¿Sorizo de Rebola? ¿éste?” - esta es la casa de los abuelos, toda la gente venía aquí a visitarme “¿Pero quién es éste?”. Otros creían que el Sorizo era un hombre alto, un hombre gordo [risas]. Entonces a través de esto se quedó desarrollada mi música, llegaban los tiempos que llamamos de la autonomía...

QS.- En el 69 ¿no?

LS.- En el 68. Entonces la música tuvo más extensión, todas las canciones que se cantaban en la república eran mías, todas, todas eran mías. Pero también cantaba en español, porque yo escuchaba unas canciones que venían de España, por ejemplo estaba:

Estaba el orangután metiéndose en una rama y le dijo a la orangutana

que le invitara a pasear en [viana?] el orangután, el orangután, el orangután

O sea que cosas así. Y pues yo iba cogiendo también lo de España, lo de Nigeria, lo del Congo así... siempre estaba así con eso, para captar y sacar lo mío dentro, una composición enmedio, de mi música. Entonces iba pasando el tiempo y de la autonomía nos convertimos en la independencia, pero aquellos tiempos que me refiero atrás...

QS.- Antes de la independencia.

LS.- Sí. La música era muy bien respetada. QS.- ¿Y porque cree que era eso?

LS.- Porqua al pueblo les gustaba pero lo que pasaba [es que] no habían entonces clases de música y uno por sí mismo aprendía, aprendías – es un don que Dios se lo ha mandado a la persona y aprendías muy bien, muy bien, muy bien. Yo por ejemplo aprendí muy bien. Pues pasó ese lapso de tiempo, vinieron y formaron las emisoras, porque la emisora de Malabo... por ejemplo el 69, el 68 se inauguró la televisión española en nuestro país. Yo fuí el primero en inaugurar esa televisión...

QS.- Ah! ¿Si?!

LS.- Yo soy el primero. El primero que inauguró la televisión española en este país soy yo, Luis Sorizo. Los blancos que habían ahí, esa gente me apreciaban, me apreciaban, me apreciaban.

QS.- Y antes de la independencia, ¿un músico como Luis Sorizo se podía ganar la vida? ¿Le contrataban los blancos?

LS.- Sí, sí, sí! Me pagaban cada viernes, era gente muy buena, me pagaban cada viernes, nada de final de mes, me pagaban cada viernes! 700 pesetas españolas.

QS.- Eso en esa época era dinero. ¿Y tocaba en hoteles?

LS.- Tocaba en Hotel Bahía, Hotel Ureca, Hotel Casino... Yo tocaba en todas partes.

QS.- ¿Y cuando llegó la independencia?

LS.- Cuando llegó la independencia todavía seguía un poquito para mí este ritmo, pero después como se cambiaban las cosas, se cambiaban los ministros de información y turismo. Pues los primeros llevaron el ritmo español y lo llevaban bien, pero los siguientes cambiaron la forma, yo entonces ya me había desanimado, aunque desanimado con ellos ahí yo seguía tocando y practicando la música hasta hoy pues es lo que tenía que ser para no olvidar la forma. Pues los ministros cambiaban, no se respetaba la música: tú tocas una música hoy, tú sacas una canción hoy, mañana la reproduce otra persona, la toca, y tú vas a la [...] de la información y turismo para discutir de eso “me están robando las canciones!”, no hay apoyo, pues todo un desánimo. Tuve que dejarlo para decirlo así el 74, porque vi que en la música no había respeto.

QS.- ¿Y no pensó en irse a España?

LS.- Bueno pensé en ir, eso es, los blancos que había entonces ellos pensaron por mandarme un poco a España para profesionarme pero la cosa no dio nunca. Cuando llegó la independencia, como los expulsaron, se rompió la cosa y nada. Pero sí lo pensaron, pero también el gobierno guineano también quiso mandarme muchas veces en la autonomía también, quisieron mandarme pero siempre las cosas daban vueltas y nunca fuí. Pero yo mismo pensé ir porque como los españoles eran personas que nos habían educado pues a mí me gustaba ir a ver lo que es de ellos también, pero nada, la cosa no dio. Ahora últimamente en esos últimos años pues también pensé que yendo a España podía perfeccionar mi música un poquito más o hacer grabaciones allí, buenas, que entonces

no se grababa todavía aquí, porque hace poco es cuando el ritmo de grabaciones, o de los sitios de grabadores, últimamente es cuando ya la cosa está en vigor, pero en nuestro tiempo, en aquel tiempo no había sitios para grabar, la música se moría, se moría. Sólo que se quedaba en boca de la gente, el vulgarismo, en una forma vulgar pero el disco no. Pues ahora con los años que tengo, he pensado no morir sin hacer una grabación.

[me ofrezco para llevar a cabo una grabación, oferta que es acogida muy favorablemente]

LS.- Entonces usted y yo nos entendemos! Entonces pues lo haré, antes de que te marches lo haré bonitamente, muy bonitamente, quiero que te lleves algunas cosas mías.

[...]

QS.- Yo sólo voy a grabarlo, el artista es usted.

LS.- Ayer me dice Tony “mañana tendrás una visita, estáte aquí des de las nueve hasta la una”, por eso estoy aquí esperando.

QS.- Estoy muy interesado, estoy trabajando aquí con los chicos... hay gente que dice que el rap no es música pero sí que lo es porque...

LS.- Yo lo que pasa, yo siento tocarlo, hacerlo [el rap]... Yo fuí a España y lo he visto que todo el mundo, el rap ahora es lo que gusta más a la gente. Pero claro a mí me gusta también hacerlo también a mi manera, que a la gente le guste también, estoy haciendo a mi manera dando valor a mi música para que la gente lo quieran también. La última música que hice en España, llegó aquí y ya no queda ni una cinta ni para mí, todas las han comprado! De modo que me he quedado pero bien agradecido porque yo en España pensé “¿esos discos los van a comprar? ¿esa música le va a gustar a la gente?” yo me preguntaba así en España. Pero menos mal llego aquí y no queda ni una! Ni en Malabo hay más, ya no hay. Esto es lo que está siendo mi vida, la música es una cosa para mí, una cosa de gran valor porque yo estando aquí solo pues sin música estoy como un hombre muerto. Siempre me gusta oír música aunque sea española, francesa... pero me gusta oír música para tener el corazón más fino. QS.- ¿Y antes de que llegara el gramófono, el 49-50, qué música escuchaba?

LS.- La guitarra.

QS.- ¿Pero música solamente de gente mayor que usted? LS.- De gente mayor, sí.

QS.- ¿Y qué música tocaban?

LS.- Por ejemplo ellos tocaban el konké. Són cuatro timbales que se sentaban encima y eso era la gran música que tenían.

[Canta una canción de konké marcando el ritmo] Era la música antigua que encontré, música bubi. QS.- Aprendió a cantar con estas canciones.

LS.- Sí, yo las seguía porque son las que había, entonces el don de la invención no me había entrado, yo no sabía componer canciones entonces. Pero empezaron a levantarme el ánimo cuando se [des]envolvió un poquito aquello y llegaron unas ciertas guitarras de aquel entonces, unas guitarras, unos cacharros de guitarras, no las modernas que tenemos ahora...

QS.- ¿Guitarras clásicas españolas?

LS.- Sí, pero de aquel tiempo, grandes así! Entonces yo tuve un abuelo que él tocaba, y cuando se ponía a tocar yo me sentaba al lado y él movía los dedos, yo veía como hacía eso así, la parte del... bueno, el diapasón, entonces él movía los dedos de un tiempo a esta parte y yo decía “¿pero cómo?!” y eso me daba “¿Pero cómo lo hace?!”

QS.- Ah! Los harmónicos ¿no? [imito el sonido de los harmónicos con la voz]

LS.- [risas] Ya, así! Entonces yo me fijaba, yo cogía entonces una tabla, bueno la guitarra tiene seis cuerdas, yo ponía un clavo aquí, otro aquí, otro aquí... seis. Entonces ataba unas cuerdas que entonces venían... no eran de nylon, eran de cordón...

QS.- Las de guitarra española.

LS.- Sí, de cordón y yo ataba esas seis cuerdas y venga, yo me ponía a practicar y me daba sonidos. Yo me daba cuenta de que los sonidos no cuadraban con lo que mi abuelo hacía [risas]. A veces en sueños, yo veía que mis dedos se movían en sueños “esto no es! Venga mañana a practicar!” Y venga, yo cogía esa tabla y yo entendía que así los sonidos parece que salían bien y poco a poco... hasta que una vez yo soñaba... sin curso musical, sin aprender música, el nombre de las notas no lo conocía porque no estudié música pero me daba cuenta que este sonido es así [canta una progresión de notas imitando el sonido de la guitarra] ... y así me daba los sonidos así, los sonidos agudos... y venga hasta que un día fuí a la misión católica. Los curas entonces... en el colegio había guitarra, mecanografía, fútbol... todo lo teníamos ahí, yo escogí la música...

QS.- ¿A qué edad?

LS.- Diría que a los diecinueve, en los años 50. Entonces yo elegí por la música: el harmonio y la guitarra, el piano y la guitarra. Entonces yo veía que la guitarra ya había cambiado, del tiempo atrás a los curas las guitarras venían ya modernizadas, yo dije “aquí pues mira, aquí voy a componerlo todo!”. Todos iban a la mecanografía y otros al fútbol, había muy pocos alumnos a los que les interesara la guitarra y el harmonio, estuve alegre, todo para mí. Salí del colegio en el 55 pero ya tocándola eh?! Y vine al pueblo, pues, el primer día que toqué la guitarra empecé en la iglesia con una canción entusiástica, religiosa, toda la gente se quedó así, plasmada de espanto y admiración. La gente se preguntaba “Pero Díos mío! ¿serà Luis?” Y así hasta hoy que estoy aquí: hasta ahora aún toco en la iglesia... Alguna gente buena, de buena fe, pensaron para que

yo fuera a España “para este señor que toca por lo menos elevarlo un poco”. Un día... yo vivía arriba, aquí vivía mi padre, pues yo vine aquí y me senté una mañanita238 casi pensativo pero con el machete en la mano

para ir a la finca y me senté aquí, y mi hermana vino y se sentó a mi lado... tengo unos hijos en Malabo [también] vinieron aquella mañanita, nosotros aquí sentados, veo que se para un coche aquí y dice “papá! Papá! Tienes que ir a España pasado mañana” “¿pero cómo?! ¿A España?” Yo oí la frase [y pensé] “yo no tengo dinero, no tengo ni pasaporte, me iba a la finca ahora...” y dice “deja el machete, eso sin bromas, que pasado mañana te vas a España. Ahora lo que hacemos es cogerte y dormir en Malabo”. Me quedé sorprendido, en ese momento aún me lo tomaba a guasa, porque yo no podía esperar esto, si desde el tiempo que estoy me lo han dicho varias veces y luego no resulta, ahora va a ser cuando me va resultar eso?

QS.- ¿Esto, cuándo fue?

LS.- Hace tres años... Dejo el machete aquí en casa y me voy con ellos. No pude despedirme de nadie porque era una cosa de ya! Entonces fuimos, dormí la noche en Malabo y la madrugada del día siguiente paf! En el avión! Cosa que yo nunca he hecho, viajar en un avión, cuando el avión se levantaba así y hacía esto [imita las alas de un avión al despegar] yo digo “por favor que no baje [risas] que si baja aquí todos nos morimos!”. Así me fuí a España [suspira]. En España yo miraba esto de las chicas... “Mira quién baila”, sabes que en España hay muchos programas de baile que se ensayan a las chicas para bailar, España tiene muchas bailarinas y yo Mira quíen baila es el programa que más me gusta, cojo la hora de Mira quién baila y empiezo a mirar y ahí aprendí también a bailar... Con la edad que tengo! No aprendí a bailar aquí, yo aprendí a bailar en España. Entonces yo miraba a las chicas, los movimientos, todo lo que hacían... entonces cuando iba a una fiesta yo miraba a la gente como quién dice “estos no bailan nada!” yo me ponía enmedio, cogía cuando la gente bailaba, les decía “ésta no era, esta chica tampoco no era” yo había aprendido la forma que bailan [en] Mira quién

baila [...] daban unos brincos, hacían unas cosas, movían la cintura, y yo

digo “eso es fácil!” y yo aprendía, y con la edad que tengo... y cuando teníamos una fiestecita, sabes que mis paisanas en España pues cuando tenían un pulnadö239, cuando tenían un bautismo, cuando tenían una

comunión y entonces yo practicaba.

QS.- ¿Y no cantaba en las fiestas ahí en España?

LS.- Sí! Sí cantaba, cantaba muchísimo, decían “dejad al tío Luis que cante” y cogía mi guitarra y venga...y ahí... ahora, a última hora es cuando tengo más forma artística que no antes, cuando fuí joven; ahora la forma más artística que he encontrado es desde España, ahí he aprendido más, más y más... y he cogido la forma española de bailar y [demás] pero

QS.- ¿Qué es lo africano?

LS.- Lo africano porque la forma africana de bailar es muy distinta de la europea.

QS.- ¿Y la música africana, qué tiene?

LS.- Bueno, la música africana es más impulsiva y más... brutal. Es más brutal. La música española es un poco más lenta... como se dice, éste, el hijo de Julio...

QS.- Enrique Iglesias.

LS.- Sí, sí, y el otro, ese famoso, [su música] es más suave que la africana. La africana está igual a lo que te he explicado, lo de antes, como el konké [canta el ritmo del konké], hasta ahora sigue igual, aunque se ha modernizado un poquito pero es igual: la antigüedad está dentro. La antigua música típica africana está en el tono de hoy, en el mismo modernismo pero la antigüedad está dentro.

QS.- ¿Y en cuanto a los músicos bubis jóvenes, como los que estaban en

Losisi y ahora en Bölibö System?

LS.- Ricardo y Billy son buenos músicos. Yo sé que lo que pueden hacer puede tener fruto porque ya me han escuchado a mí también, cogen algo de lo mío y... mira, para que veas que no voy a engañar que soy el que inauguró la televisión española en nuestro país, no puedo mentir a nadie, ellos lo saben todos. Entonces pues Billy ahora, es un chico que siempre ha estado bajo mi sobaco [risas] y por eso ahora aunque él haga y haga, sabe siempre que tiene que adaptar esa forma y ves, todos los artistas que hay aquí roban de mí, bueno los míos, los bubis, roban de mí [en gran] parte, han robado bastante, y yo no les puedo regañar porque bueno, somos unos, y somos bubis, pero también lo que deben hacer es despedirse de mí “tío, queremos cogerte esto...”. Pero yo les miro así porque quiero que aumente la música ¿entiendes? Yo no les regaño, no les hago nada... Que me tomen como padre, que digan siempre “esto lo hemos sacado de Luis Sorizo de Rebola, nuestro antiguo músico” [si lo hacen] así no les hago nada. Fuí a España y los que estaban ahí se escondieron todos de mí menos uno, que fue el Masto Ribocho, ése es el que se acercó a mí y me dijo “Oye, vamos a unirnos la música!” y le dije que sí. Pero la gente que me trajeron, que son de mi mismo pueblo, de aquí [Rebola], no les gustó, dijeron “no aceptamos nosotros que te unas con nadie!”. Pero yo veía que uniéndome con alguien podíamos más hacer una cosa mejor que es lo que yo pensaba, hombre si todos somos de una isla [Bioko], yo pensaba que sería mejor; entonces tuve que hablar con los demás para hacerlo, pero los míos no lo quisieron [...] Entonces tuve que dejarlo, sentí mucho, porque él vino para que hagamos las cosas

unidamente, y para mí yo veía que dos hombres unidos, o tres, o cuatro,

hacen las cosas mejor, pero nada, no quisieron y tuve que dejarlo. QS.- ¿Masto Ribocho, él es bubi?

QS.- Entonces la gente de Rebola no quería que usted se uniera con él. TL.- Él es un cantante de Basakato pero que le han criado aquí, es su hermano justamente.

LS.- Exactamente! Entonces pues lo dejamos así. Yo acepté a Ribocho