Chapter 1. Literature Review and Conceptual Framework
1.5 Program Evaluation
MUJERES DEL SUR EMPEZÓ A
LLEGAR A ESPAÑA CARGADO DE
ESCOBAS, BAYETAS, PAÑALES Y
AFECTO, PARA HACER FRENTE A
LA CRISIS DE LA REPRODUCCIÓN
SOCIAL
«cadenas globales de cuidados» para referirse a las mujeres migrantes que dejan a sus hijos en el país de origen, a cargo de otras mujeres, para ocuparse de cuidar a los hijos de las mujeres del Norte.
Este fenómeno de «sustitución de una mujer por otra» fue especialmente acuciante en los países del sur de Europa, que disponen de un modelo de bienestar de carácter familista, en el marco del cual los estados delegan en las familias los cuidados de las personas dependientes, ante la falta de políticas sociales. Por eso, en esta región, se recurrió a la mercantilización de los cuida- dos a través de la contratación de mujeres inmigrantes (Bettio y Plantenga , 2004); un modelo que fue promovido por los estados del sur de Europa a partir de los años noventa, facilitando y canalizando la llegada de mujeres inmigrantes para trabajar en el servicio doméstico. En España, las mujeres inmigrantes tuvieron un papel claramente protagonista en la primera fase de su con- figuración como país de inmigración. Entre los años 1998 y 2000, las mujeres representaban el 51% del total de la población inmigrante en España. En este periodo, algunas comunidades de inmigrantes estaban claramente feminizadas, desarrollándose corrientes migratorias protagoni- zadas por mujeres, principalmente latinoamericanas, que salieron de sus países como pioneras de las cadenas migratorias. En 1998, por ejemplo, las mujeres representaban el 75% de los mi- grantes procedentes de República Dominicana, el 64% de los originarios de Colombia y el 59% de los provenientes de Perú. La aún incipiente inmigración ecuatoriana también presentaba una alta feminización a finales del siglo pasado (59% de mujeres) (véanse tabla 1 y figura 1). Muchas de estas pioneras de la migración se convirtieron en jefas de hogar o principales proveedoras económicas de sus familias, con el envío de remesas a sus países de origen.
FIGURA 1. Evolución del total de hombres y mujeres nacidos en el extranjero en España (1998-2018) 4.000.000 3.500.000 3.000.000 2.500.000 2.000.000 1.500.000 1.000.000 500.000 0 1998 2000 2002 2004 2006 2008 2010 2012 2014 2016 2018* Hombres Mujeres
* Datos provisionales a 1 de enero de 2018. Fuente: Elaboración propia. Estadística del Padrón Continuo (INE).
LAURA OSO
TABLA 1. España: porcentaje de mujeres respecto al total de personas nacidas en el extranjero por principal país de nacimiento (1998-2018) F r a n c ia
Reino Unido Rumanía Marruecos República Dominicana Argentina Bolivia Colombia Ecuador Perú Venezuela China Total
1998 54 53,4 47,7 42 75,2 52,4 53,9 64 58,7 58,8 52,8 46,3 51,2 1999 53,8 53,2 48,5 41,1 74,5 52,1 54,3 64,9 58,3 59,3 53 46,5 51,1 2000 53,6 52,8 46,7 40,4 73,6 51,7 55,5 64,7 56,1 59,8 52,9 47,3 50,7 2001 53,3 52,2 39,4 37,9 72,4 50,7 54,9 60 50,9 60 53,1 46,8 49,4 2002 53 51,5 39,2 36 70,9 49,4 54,3 57,8 50,8 58,9 53,1 46,8 48,5 2003 52,8 50,8 42,6 35,1 69,1 48,4 54,2 57,3 51,3 57,6 53 47,6 48,2 2004 52,6 50,3 44,6 35,7 67,1 48,4 55,4 57,3 51,7 56 52,8 48,3 48,2 2005 52,3 50 45,4 34,8 65,7 48,3 55,5 57 51,6 55,1 53 47,6 47,7 2006 52 49,8 46,5 35,1 64,4 48,2 56,4 57,1 51,6 54,2 53,1 47,7 47,6 2007 51,7 49,7 47,2 36,4 63,5 48,2 56,4 57 51,7 53,6 53,2 48,8 48 2008 51,5 49,6 46,2 37,1 62,3 48,2 56,1 56,5 51,4 52,8 53,2 49,1 47,9 2009 51,5 49,7 46,6 38,3 61,9 48,3 56,6 56,5 51,4 52,3 53,3 49,7 48,1 2010 51,5 49,8 47,3 39,5 61,6 48,5 57,5 56,8 51,6 52,9 53,6 50,4 48,6 2011 51,5 49,8 47,9 40,2 61,5 48,8 58,4 57,2 52 53,6 53,7 51 49 2012 51,5 49,8 48,4 40,9 61,2 48,8 59 57,5 52,3 54,1 53,9 51,4 49,4 2013 51,5 50 49,1 41,6 61,1 48,9 59,4 57,9 52,6 54,6 54,1 52 49,9 2014 51,7 50,3 50,1 42,1 61 49 59,9 58,2 52,8 55 54,2 52,6 50,4 2015 51,7 50,3 51,1 42,5 61 49,2 60,1 58,5 53,1 55,3 54,3 53 50,8 2016 51,7 50,3 51,7 42,7 60,9 49,3 60,2 58,7 53,3 55,6 54,4 53,2 51,1 2017 51,8 50,2 52 43 60,9 49,5 60,3 58,9 53,5 55,9 54,4 53,4 51,4 2018* 51,7 50,1 52,2 43,1 60,7 49,7 60,2 58,8 53,6 56,2 54,4 53,5 51,6 * Datos provisionales a 1 de enero de 2018. Fuente: Elaboración propia. Estadística del Padrón Continuo (INE).
La creciente demanda del mercado de trabajo para el servicio doméstico explica esta femini- zación de la inmigración latinoamericana durante los años noventa en España. La rápida inser- ción al sistema educativo y al mercado de trabajo cualificado de la generación de las mujeres de origen español de la transición, incrementó la demanda de empleadas de hogar, por parte de mujeres profesionales de clase media, que fue cubierta por trabajadoras inmigrantes. A lo cual hay que sumarle el envejecimiento de la población, que impulsó igualmente una demanda
mercantilizada de cuidados. La lucha de género por la corresponsabilidad, que se generaba en los hogares donde ambos cónyuges trabajaban fuera de casa, explica la contratación de trabajadoras domésticas. Las profesionales de clase media percibían que su acceso al mer-
cado de trabajo no se había acompañado de un reparto equitativo en la pareja de las tareas domésticas y de cuidados, lo que suponía una sobrecarga de trabajo y de responsabilidades que generaba tensiones en la unidad domésti- ca. Por lo tanto, el recurso al servicio domés- tico y la contratación de mujeres inmigrantes se constituyó en una estrategia de resistencia, por parte de las mujeres profesionales de ori- gen español, para solventar la presión de la doble jornada y las tensiones de género en la unidad doméstica. Todo ello en un contexto de falta de recursos públicos y de apoyo estatal para hacer frente a la crisis de la reproducción social.
Empleadas de hogar inmigrantes, una estrategia de resistencia de las empleadoras españolas
«Lo del cambio de la mujer española, que estemos tan liberadas y tan contentas, es también una engañifa» «Sigue siendo responsabilidad nuestra lo del hogar»
«Son cosas puntuales [refiriéndose a la colaboración de su pareja en las tareas domésticas], a lo mejor un día se levanta y dice: voy a hacer paella. ¡Vale, va a hacer paella!, pero tienes que decirle: “estoy cansada, ¡haz la cena!”. En cambio, tú llegas y eres una máquina: pum, pum, pum»
«Yo creo que, si ha cambiado algo, es que las mujeres han tomado conciencia, es decir, que la mujer ya no está resignada»
«O tienes a alguien que te ayude o tú la palmas directamente»
«Es que, si no, no hay solución. Tú llegas a tu casa y te pones histérica, entonces ¿qué pasa? Que surge la típica pelea» «Yo creo que si no tuviera ayuda acabaría con mi pareja, con mis amigos y con todo»
Fuente: Grupo de discusión con mujeres profesionales de clase media, empleadoras de mujeres inmigrantes (Oso, 1998: 192-197)
Con el cambio de siglo, llegó un incremento muy elevado de la inmigración procedente de Rumania, Ecuador y Colombia que, junto con Marruecos, pasaron a representar las primeras comunidades de mujeres inmigrantes en España. Emergieron nuevos países de origen que no estaban presentes anteriormente, como es el caso de Bulgaria, Bolivia y posteriormente Paraguay (véase figura 2). Du- rante este período, con el boom económico centrado en el sector de la construcción, la inmigración