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Program Impact Accounting for Other Program Activity

4.4 ENERGY ANALYSIS OF THE RESIDENTIAL SMART ENERGY MONITORING PILOT

4.4.4 Program Impact Accounting for Other Program Activity

Actualmente, veo la fuerza de la medicina desarrollarse en dos campos básicos. Al primero lo describo como primeros auxilios. Como dije en un seminario reciente: «Si me atrepellara un coche, Dios no lo permita, hazte a un lado, ¡que viene una ambulancia!». Lo digo en serio. No hay nadie más apropiado en ese momento que el personal médico para tratar las hemorragias y las fracturas de huesos. Una vez que esté estabilizado y a salvo, hablemos de quiropráctica, homeopatía, nutrición, y otras formas de curación. Sería el momento más apropiado para dar a tu cuerpo la oportunidad de sanarse a sí mismo.

El segundo lugar en el que reconozco la conveniencia del enfoque médico es si nada más ha

funcionado. Si nuestro cuerpo no ha sido capaz de sanarse por sí mismo, es el momento en el que

podrían ser necesarias las medicinas, la cirugía, o cualquier otra medida extrema. Con mucha frecuencia, en un pasado reciente y demasiado a menudo actualmente, lo que vemos son personas que recurren a sus médicos a la primera señal de desequilibrio. El enfoque principal de los médicos, frecuentemente, es medicamos u operamos. No pueden hacer otra cosa; es para lo que han sido entrenados. Desafortunadamente, acudir primero al enfoque médico a menudo retrasa una atención natural primordial, y nuestro cuerpo tiene su mejor oportunidad de sanarse completamente a sí mismo cuanto antes veamos alguien que nos pueda ayudar.

Si empezamos a medicar y a enmascarar nuestros síntomas desde el principio, con el tiempo las cosas se pondrán tan mal que tendremos que ver a alguien para que elimine la causa y permita a nuestro cuerpo sanarse a sí mismo, nuestra situación puede haber degenerado hasta el punto en el que no seamos capaces de volver a estar al cien por cien. Así mismo, si primero recurrimos a la cirugía y no funciona, y después buscamos a un quiropráctico, un acupuntor, o alguien cuyo conocimiento para eliminar el desequilibrio y permitir que nuestra sanación venga desde arriba, desde abajo, desde dentro y desde fuera, sólo seremos capaces de traerles la parte de nosotros que nos queda con la cual trabajar. Obviamente, el cien por cien de menos del cien por cien es igualmente menos del cien por cien.

Si el enfoque natural, por alguna razón, no nos funciona, por supuesto, la medicina es la siguiente ruta lógica. Gracias a Dios, está disponible. Es sólo que a veces no nos paramos y

miramos el conjunto global: ¿No tiene sentido que, si nuestro cuerpo tiene el potencial para sanarse a sí mismo, le pidamos a alguien que nos ayude a facilitar ese proceso dentro de nosotros antes de que tomemos un camino más invasivo?

¿Cómo, entonces, podemos ver a la medicina y a la sanación juntas? Lo que percibo, mientras entramos en este nuevo milenio, es un cambio en la conciencia de los profesionales del cuidado de la salud: la comprensión de que no están cumpliendo el espíritu del sueño con el que ellos comenzaron en la profesión, el comienzo de su reconocimiento de que debe haber algo más; y su buena voluntad de buscarlo.

El que me hayan invitado a hablar en universidades y hospitales es representativo de la mentalidad más abierta que está siendo adoptada en todo el país. Integrar las opciones de diferentes formas de curación, incluida la acupuntura y la homeopatía, fue un primer paso. Ahora estamos viendo el florecimiento de departamentos de medicina energética. Hablo en universidades quiroprácticas y hospitales osteopáticos donde también están cambiando su pensamiento. Muchos profesionales del cuidado de la salud (médicos, quiroprácticos, y osteópatas) están incluyendo la Sanación Reconectiva en su práctica, algunos silenciosamente, otros no tanto. Hay un dicho de que la ciencia avanza cada vez que hay un funeral. En muchos casos, esto es verdad para el progreso sustancial en cualquier campo. Gracias a Dios que hoy, la cara de la medicina está cambiando. Sin embargo, es un procedimiento que está ocurriendo de dentro a fuera y lleva mucho tiempo cambiar las cosas en el interior antes de que finalmente las veamos en el exterior.

A medida que el público abre sus ojos, la medicina abre su mente. Hay pocas opciones. La aceptación lleva su tiempo, pero finalmente llega.

¿Cómo puedo ver a la medicina y la sanación juntas? Exactamente de la manera en que lo hacen.

Sanación de fe

Ya hemos hablado de que este trabajo supera lo que se llama generalmente sanación energética. Esto tampoco es «sanación de fe». No tienes que creer en el proceso para que funcione. Mi primer conocimiento de este tema llegó justo antes de estas curaciones, cuando ni mis pacientes ni yo las estábamos esperando. Después, esto fue reforzado por la circunstancia de la distancia. Quiero decir que, la mayoría de mis pacientes vuelan por todo el mundo; por lo tanto, pocos vienen sin su pareja o un acompañante. No es poco común verme manteniendo una agradable charla introductoria con una pareja, sólo uno de los cuales es mi nuevo paciente, y que después el marido o la esposa salgan y esperen en la zona de recepción. El paciente repentinamente se transforma como Jekyll y Hyde, me mira furioso, y gruñe: «Sólo quiero que sepa que yo creo que todo esto es una tontería y que no estaría aquí si mi marido o mi mujer no me hubiera forzado a hacerlo».

Generalmente respondo diciendo: «Bien, usted ya está aquí, así que debe acostarse en la camilla y estar abierto a lo que pueda venir».

Puede ayudar si tu paciente no cruza sus brazos sobre el pecho y toma una actitud del tipo no

quiero que me curen, pero aparte de eso, la fe no parece jugar un papel importante en la cuestión.

Anima al paciente es-céptico a acostarse con una actitud de tal vez funcione o tal vez no. Por extraño que parezca, a menudo éstos son los pacientes que reciben las sa-naciones más espectaculares, muchas veces con todo tipo de parafernalia (visual, olfativa, auditiva y táctil). Déjame decirte quién, si hay alguien, es el que menos posibilidades tiene de pasar por una experiencia de sanación como es debido. Lo creas o no, es la persona que entra insistiendo en que esto tiene que funcionar, la persona que ha leído todos los libros que hay sobre el tema y siente que sabe todo lo que hay que saber del tema. Si hay una sola manera de interferir en una sanación, es a través de esta clase de atadura, esta necesidad desgastante de tratar de que funcione.

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