Se encontró que frutos de un mismo árbol pueden hospedar más de una especie de tefrítidos, como se observó en café y guayaba ambas atacadas por A. fraterculus y A. striata. Otras tephritidos se colectaron solo de un hospedero como es el caso de T. curvicauda, A. grandis, Blepharoneura sp., A distincta lo cual nos indica que existe una marcada tendencia de estas moscas para infestar plantas de la misma familia. A pesar de que A. striata se encontró infestando diferentes hospederos esta presenta una preferencia por la familia Myrtaceae, aprovechando así las frutas maduras de otras plantas no hospederas las cuales utiliza para ovipositar ocasionalmente (Jirón et al., 1987). Esto nos indica que bajo condiciones naturales se producen asociaciones especie de planta-especie de tefritidos (Medianero et al., 2006).
La especie de la familia Tephritidae Blepharoneura sp. fue encontrada en frutos de la familia Cucurbitaceae en pepino de guiso, esto concuerda con lo encontrado en un estudio realizado en Brazil en el cual se obtuvieron individuos de
Blepharoneura sp. afectando frutos y flores de cucurbitaceas (Mello and Bertol, 2006).
Para Colombia se han determinado 22 especies de parasitoides de tefrítidos pertenecientes a cinco familias (Canal, 2001). En este trabajo reportamos la presencia de 10 especies de parasitoides para la familia Tephritidae. De esos 10 parasitoides encontrados, T. giffardi y P. videmmiea no habían sido colectados en zona de estudio. P. videmmiea fue introducido y liberado por Olarte junto con otros parasitoides en 1985 en Guavatá y en este estudio fueron colectados individuos de esta misma especie en A. distincta y A. striata en sitios distintos a la liberación. Asobara sp.es la especie encontrada por Guarín y león en el 2.002
que no fue identificada y que fue capturada en este estudio atacando moscas de
A. striata.
La mayoría de los parasitoides colectados para la familia Tephritidae pertenecen a la familia Braconidae lo cual resulta interesante ya que esta familia es considerada como una de la más importantes del orden Hymenoptera, y la mayoría de las especies que pertenecen a las subfamilias Opiinae y Alysiinae son parasitoides de tefrítidos (Wharton et al., 1998). Esto coincide con otros estudios donde la mayoría de los parasitoides recuperados pertenecen a esta familia (Yepes y Velez, 1989; Hernández-Ortiz et al. 1994; Portillar et al., 1994; Canal et al. 1994;Aguiar- Menezes and Menezes, 1997; Carrejo y González, 1999; Aguiar-Menezes et al., 2001; Rodríguez, 2001; Nuñez et al., 2004; Hernández-Ortiz et al. 2006). Muchos de los parasitoides recuperados parasitan principalmente a A. fraterculus y A. striata, debido a que estas dos especies de tefrítidos fueron las más abundantes en la zona de estudio.
Los parasitoides colectados en este estudio fueron reportados en otros trabajos realizados a nivel nacional y en la zona en cultivos de café y guayaba (Olarte, 1991; Nuñez et al., 2004). En este estudio reportamos la presencia de T. giffardii y
P. videmmiea los cuales no habían sido reportados para la zona de estudio. P. videmmiea fue introducido y liberado por Olarte junto con otros parasitoides en 1985 en Guavatá y en este estudio fue colectado atacando moscas de la familia Tephritidae A. distincta y A. striata.
Las características morfológicas de las frutas como el tamaño y la dureza de la corteza y grosor del mesocarpio pueden facilitar o dificultar el encuentro de la larva de la plaga hospedante (Nuñez et al., 2004). Las características de la guayaba. el guamo rabo de mico, dificultan el encuentro de la larva y las del pepino de relleno, níspero, lulo silvestre, café y payo lo facilitan. Este concepto concuerda por lo dicho por algunos autores quienes opinan que existen
características físicas del fruto que originan incapacidad o rechazo para que se realice el proceso de parasitismo (Hernández-Ortiz et al., 1994; Sivinski, 1996). Sin embargo algunos autores argumentan que el reconocimiento que utilizan los parasitoides para ovipositar una vez han localizado los frutos infestados han sido caracterizados para algunas especies, según esto parece haber una relación entre el tamaño del fruto, longitud del ovipositor y número de parasitoide que emerge (Sivinski y Aluja 2003; Sivinski et al.2001; Sivinski 1991). En consecuencia, los mecanismos que utilizan los parasitoides para encontrar plantas en producción que albergan a sus hospederos son probablemente variables (Medianero, 2006).
L. anastrephae sp. fue el parasitoide con mayor número de especimenes colectados infestando a Neosilba sp. (Lonchaeidae). Algunos ejemplares de esta especie de la familia Lonchaeidae fueron encontrados afectando frutos también parasitados por especies de la familia Tephritidae, lo que concuerda con lo observado por algunos estudios realizados en otras zonas ( Yepes y Vélez,1989; Uchóa-Fernandes et al., 2003; Aguiar - Menezes, 2004; Raga et al., 2004; Rodrigues et al., 2006). Es importante mencionar que en latino América esta especie de parasitoide esta relacionada a demás con moscas de la familia Tephritidae A. fraterculus y C. capitata (Warthon, 1999). En el Brasil, se ha reportado a L. anastrephae infestando a A. fraterculus en cítricos (Guimarães et al., 2004).
En cuanto a Spilomicrus sp. no se ha confirmado si ataca realmente a moscas de la familia Tephritidae (Warthon, 2005). Sin embargo en este estudio se encontró, infestando moscas de la familia Richardíidae en piña silvestre.
Con respecto a los dispositivos la gran mayoría de los modelos fueron tomados de dispositivos artificiales para cría de parasitoides en laboratorio y trampas para capturar moscas en campo (Messing y Wong, 1992; Cowley, 1990; Ovruski, 1994). En la finca de Puente Nacional hubo mayor emergencia de parasitoides que en la
de Guavatá. Esto se debe probablemente a las condiciones agroecológicas las cuales pueden contribuir a bajar la acción de los parasitoides (Nuñez et al., 2004). En la finca de Guavatá predomina el cultivo de guayaba, con cobertura de pastos de porte muy bajo destinados a pastoreo con baja densidad y escasa presencia de otras plantas, también se encontró café con poco sombrío y con escasa cobertura herbácea. En las inmediaciones existe un fragmento de bosque compuesto en su mayoría por árboles y arbustos. En la Finca de Puente Nacional predomino el cultivo de café con sombrío y cobertura herbácea diversa, también se encontró guayaba con cobertura de pastos de porte bajo destinados a pastoreo con baja densidad y presencia de otras plantas. En las inmediaciones existe un fragmento de bosque conformado arbustos y hierbas. Esto nos indica que la Finca en Puente Nacional presenta las condiciones para que el parasitoide en este caso A. pelleranoi, se desarrolle. Tanto en Guavatá como en Puente Nacional el mayor número de parasitoides se obtuvo en Bosque el cual proveen al parasitoide de tres cosas importantes para su desarrollo: plantas alternas donde se desarrolla la plaga, refugio y fuentes de alimento.
Típicamente, los insectos predadores se caracterizan por un juego de atributos que los distingue de los parasitoides, uno de ellos es que en algunos los estados inmaduros son predadores y de vida libre; y muchas especies de insectos predadores lo son tanto cuando son adultos como en los estados inmaduros (Doutt, 1964, Hagen et al., 1976). Esto ocurre en nuestro caso con los individuos del género Zelus sp. los cuales se encontraron depredando moscas tanto en estado inmaduro como en estado adulto.
A pesar de que los organismos depredadores no se han especializado tanto como los parasitoides, algunos pocos son oligófagos es decir que restringen su alimentación a un grupo reducido de organismos presa; sin embargo, la gran mayoría son más polífagos (se alimentan de varios organismos) (Romero,1989).
En nuestro caso la gran mayoría de los predadores son generalistas y no especialistas.
En un estudio ecológico sobre las moscas de las frutas el autor puso énfasis en la depredación y la influencia de los factores abióticos. Con este objetivo coloco a diferentes profundidades y en la superficie del suelo, pupas de diferentes moscas de la fruta. El concluye diciendo que entre los depredadores que habitan el suelo, las hormigas son de especial importancia. Han sido observadas cargando, larvas maduras, pupas y adultos recién emergidos (Bateman, 1972). Estas mismas observaciones se realizaron en nuestro estudio donde se encontró a tres géneros de hormigas predando estados inmaduros de moscas.
Se han reportado casos de predadores de la familia Staphylinidae y Dermaptera predando estados inmaduros de larvas y pupas de mosca domestica (Legner, 1975). Sin embargo otros mencionan que los enemigos naturales usados en el control de tephritidos incluyen a demás de los parasitoides del grupo Hymenoptera a predadores de la familia estaphilinidae (Ovruski et al., 2000). Lo cual nos indica que posiblemente individuos colectados de las familias Staphylinidae y Dermaptera jueguen un papel importante en la predación de estados inmaduros de moscas de la fruta encontrados en la zona de estudio.