4.6 Correctness
5.1.4 Properties of Answer Set Programs
Estas son algunas de las entidades más habituales que se pueden encontrar vinculadas a la creación de aplicaciones y que hacen negocio con ellas directa o indirectamente. La idea es mencionar las más importantes y las razones por las cua- les están vinculadas al sector de las aplicaciones.
1.1. Agencias de publicidad
Aquí podríamos enmarcar las agencias clásicas de publi- cidad que hacen tanto publicidad offline como en línea. Las agencias hacen negocio con las aplicaciones integrándolas en las campañas publicitarias de los clientes, e incluso haciendo campañas de publicidad en móvil.
Por lo general, las agencias no tienen un conocimiento profundo del sector de las aplicaciones y suelen externalizar el diseño y su desarrollo. Para desarrollarlas, se asocian con
freelances, consultorías tecnológicas o empresas externas espe-
cializadas en la creación de aplicaciones.
Si uno tiene una marca y quiere que una aplicación sea una pieza más de todo el engranaje de su estrategia de marketing, una agencia de publicidad que lo centralice puede ser una buena idea para asegurarse que holísticamente la campaña tendrá sentido. Ahora bien, si una marca busca monetizar a través de una aplicación, como por ejemplo construyendo un comercio electrónico, es más recomendable que vaya a una empresa especializada en mobile.
Hay algunas agencias que tienen una división especializada en mobile, más dedicada a la publicidad móvil que a la creación de aplicaciones. Si se quiere hacer una campaña de marketing a nivel mobile, una agencia puede ser una solución, pero si se quiere crear una aplicación que funcione como producto y/o servicio, es mejor optar por una empresa especializada en creación de aplicaciones.
1.2. Grandes compañías
Las grandes marcas y empresas de cualquier tipo de industria tienen suficiente dinero como para invertir en un equipo interno o externo que trabaje específicamente en aplicaciones.
Las aplicaciones que desarrollan estas compañías pueden ser utilizadas por los trabajadores a nivel interno, para mejo- rar sus procesos, así como para usuarios finales externos a la empresa. Por ejemplo, una marca de pantalones tejanos que dispone de tiendas físicas y una web de venta en línea pueden desarrollar aplicaciones internas que ayuden a controlar el
stock, y que los clientes de las tiendas den su opinión sobre
sus productos interactuando con una aplicación. Asimismo, es posible que la empresa disponga de una aplicación que sus clientes puedan descargar y utilizar para comprar tejanos a través de su móvil.
Dentro de una compañía, la creación de un equipo espe- cializado en aplicaciones es positiva a medio y largo plazo, ya que se obtiene un control total de la tecnología, el conoci- miento y la coherencia de las aplicaciones desde un punto de vista estratégico.
1.3. Consultorías tecnológicas
Por lo general, las consultorías ofrecen sus servicios tecnológicos a medianas y grandes empresas. Si vamos a elegir una consultoría para desarrollar nuestra aplicación, es recomendable hacer un ejercicio de investigación pro- fundo para saber si el nivel de calidad que tienen a la hora
de desarrollar una aplicación es lo suficientemente alto en relación con nuestras expectativas y si realmente tienen un conocimiento del negocio suficiente que nos pueda aportar valor. Si elegimos esta opción, nos saldrá más caro (por lo general) que hacer la aplicación in-house, y el cono- cimiento acumulado, debido a la gran rotación que hay en consultoría, se perderá.
Recomendaría esta opción en caso de disponer de mucho presupuesto y poco tiempo, y ante la ausencia o imposibilidad de crear un equipo interno en la propia empresa para desa- rrollar una aplicación.
1.4. Empresas especializadas en desarrollo de aplicaciones
En este tipo de empresas trabaja gente muy especiali- zada y con ganas de innovar. Son empresas que están al corriente de las últimas tendencias en el mercado de las aplicaciones y tienen agilidad a la hora de desarrollar una apli- cación gracias a su profundo conocimiento de la industria. Una de sus ventajas es la gran variedad de clientes e indus- trias con los que trabajan, lo que les da una perspectiva y un saber hacer muy valioso.
Pueden trabajar para pequeñas, medianas y grandes empresas, y adaptan sus presupuestos a las necesidades de los clientes. No olvidemos que este tipo de empresa tra- baja con entregables y por horas, lo que significa que, a fin de cuentas, les interesa tener una relación lo más larga posible con el cliente, al igual que las consultorías tecnológicas. Por ejemplo, no es lo mismo desarrollar un comercio electró-
nico en una aplicación que hacer una aplicación para una campaña de marketing en específico. Si, en un caso hipo- tético, queremos hacer un comercio electrónico, debemos tener en cuenta que la aplicación tiene un ciclo de vida que nunca se acaba, ya que constantemente se está mejorando. Esto significa que nuestra relación con la empresa será larga. Con el tiempo, es posible que esta empresa pase a ser nuestro socio e incluso que la adquiramos por su cono- cimiento y tecnología.
Hay que ser cautelosos en función del tipo de aplicación que queramos desarrollar, ya que si es una aplicación de la cual depende nuestro modelo de negocio, estaremos creando una dependencia tecnológica con una empresa ajena a la nues- tra. Quien tiene la tecnología de la aplicación tiene el control y si no podemos controlar la tecnología, no podemos gestionar nuestra aplicación. Si, por el contrario, queremos desarro- llar una aplicación para que cumpla una función concreta durante un tiempo determinado, una empresa especializada en mobile puede ser una buena solución.
1.5. Freelances
En el caso que quisiéramos una aplicación sencilla para una función concreta durante un tiempo determinado, un free-
lance o un grupo de ellos sería la mejor solución. Cobran por
un precio cerrado y funcionan con entregables. Si queremos hacer una aplicación compleja con un modelo de negocio en específico y escalable en el tiempo, es recomendable optar por otras opciones para no perder el conocimiento tecnoló- gico y el control del producto.
1.6. Empresas emergentes tecnológicas
En el contexto de las aplicaciones, nos referimos a peque- ñas organizaciones emergentes que desarrollan productos o servicios a través de una aplicación de forma ágil, y que tienen la capacidad de innovar y realizar cambios rápidamente, si las comparamos con grandes empresas. Al utilizar tecnologías propias, no trabajar de forma jerárquica y no haber desarrolla- do dependencias ni deuda técnica, tienen la ventaja de poder cambiar de forma muy rápida su producto para competir con otras empresas y mejorar su aplicación constantemente.
Las empresas emergentes (start-ups) de este tipo están com- pletamente orientadas al cliente, con el fin de ofrecer un valor constante y aprender de ellos para mejorar su aplicación. Si la aplicación es buena, la empresa emergente puede llegar a con- vertirse en una gran compañía, e incluso querer ser adquirida por una compañía mayor, no solo por el producto, sino por el equipo humano y la tecnología desarrollada.
2. ¿Cuánto dinero cuesta desarrollar una
aplicación?
Posiblemente es una de las preguntas más escuchadas y repetidas en el sector mobile. ¿Cinco mil euros?, ¿cien mil? La respuesta, mayoritariamente, siempre es la misma: depende. Personalmente, he trabajado en aplicaciones que han costado tres mil euros y en otras que han llegado a costar más de un millón. Al fin y al cabo, hay multitud de factores que influyen en el precio final al desarrollar una aplicación.
Para cada idea se necesita una solución distinta. ¿Será una aplicación con una utilidad y temporalidad finita?, ¿queremos que la aplicación sea un comercio electrónico que vaya mejo- rando con el tiempo?, ¿necesitaremos desarrollar back-end y disponer de una base de datos?, ¿se necesita mucho trabajo en diseño?, ¿la aplicación será utilizada por millones de usuarios o, por el contrario, irá dirigida a unos pocos miles?, ¿necesita- mos a un equipo de personas trabajando constantemente en la aplicación?, ¿haremos un test con usuarios para validar la idea y la usabilidad de la aplicación? Estas preguntas y muchas otras nos ayudarán a definir su precio.
Cuando un cliente o empresa pide el desarrollo de una aplicación, estos son algunos de los factores más importantes que tienen un impacto directo en el presupuesto necesario para desarrollarla:
2.1. Investigación
¿Necesitamos investigar previamente si nuestra idea ya existe en el mercado?, ¿antes de invertir recursos en su desarrollo, vale la pena validar la idea con usuarios?, ¿o por el contrario pensa- mos que nuestra idea será un éxito total porque así lo creemos?
Según el presupuesto y prisa que uno tenga, dedicará más o menos tiempo a esta fase.
Si tenemos claro lo que queremos hacer y nuestra aplica- ción no tiene más expectativas que ser lanzada para ser uti- lizada durante un tiempo breve (por ejemplo, una aplicación que soporte alguna campaña de marketing), dedicar muchos recursos a la investigación puede no ser necesario. Por el contrario, si queremos ir en serio con nuestra aplicación y
saber de antemano si los usuarios la utilizarían, realizar un mínimo de investigación nos ayudará a obtener una primera retroacción (feedback) para saber qué podemos mejorar y si vamos por buen camino.
2.2. Esfuerzo
¿Cuántas personas serán necesarias para desarrollar la apli- cación? ¿Cuántos días se necesitarán? ¿Con un desarrollador y un diseñador tenemos suficiente?
Claramente, según la estrategia que se quiera seguir, el esfuerzo requerido puede variar de forma significativa y, en consecuencia, el presupuesto necesario también. Si se quiere cuantificar de forma aproximada el coste que puede tener el desarrollo de una aplicación, un ejercicio que se puede llevar a cabo consiste en definir las funcionalidades mínimas que la aplicación debe tener y el tiempo necesario que los miembros del equipo van a necesitar para su desarrollo.
Si es una empresa con experiencia en desarrollo de aplicaciones, como puede ser una consultoría tecnológica o una empresa especializada, les será más fácil definir el coste de la aplicación gracias a su experiencia con otros clientes.
2.3. Calidad del desarrollo
Uno de los prejuicios más comunes es que un desarrolla- dor de aplicaciones no se diferencia de otro desarrollador. Por supuesto, esto es totalmente falso. El conocimiento, experien-
cia, profesionalidad y personalidad de un desarrollador de aplicaciones vale su peso en oro.
Hay desarrolladores que para hacer una tarea pueden tardar dos horas, mientras que a otros esa misma tarea les puede llevar una semana. Contratar o disponer de más desa- rrolladores no garantiza que la aplicación vaya a ser mejor o se vaya a desarrollar más rápido. Si una consultoría o empresa especializada en mobile nos ofrece más cantidad de desarrolladores a un coste más alto, es señal de que quizás esa empresa no nos conviene. A veces, un equipo de cuatro desarrolladores trabaja más y mejor que diez desarrolladores en las mismas condiciones.
Si buscamos la calidad en nuestra aplicación, es imprescin- dible trabajar con los mejores desarrolladores y eso, a medio y largo plazo, lo agradecerán los usuarios y lo agradeceremos nosotros. La calidad no es barata.
2.4. Tarifas entre países
Según donde queramos desarrollar nuestra aplicación, las tarifas de los freelances y las empresas desarrolladoras de aplicaciones variarán mucho. El presupuesto necesario para realizar una aplicación con una agencia especializada en mobile localizada en la India es muy distinto al que se necesita si se opta por una situada en el Reino Unido.
Asimismo, los servicios de cada una serán muy distin- tos. Por ejemplo, es posible que algunas empresas tengan un servicio de QA (quality assurance) que nos permita que nuestra aplicación pase por una serie de controles técnicos que nos garanticen una buena calidad en la aplicación que
vamos a lanzar y otras, simplemente, dediquen su tiempo al desarrollo y diseño puro para tener un entregable lo más rápido posible.
2.5. Prestigio y garantías de la empresa desarrolladora
Existen empresas reconocidas que garantizan un alto nivel de calidad y el cumplimiento de unos estándares en la indus- tria, que dan la confianza necesaria para saber que el precio que uno va a pagar por una aplicación será acorde a la entrega de un buen producto.
Por supuesto, tendrá un coste mucho más elevado que otras empresas, pero del mismo modo, según el tipo de apli- cación que queramos desarrollar, es posible que no estemos interesados en pagar más por contratar empresas más reco- nocidas en el sector.
2.6. Cambios y mantenimiento
Otro de los factores que debemos tener en cuenta cuando creamos una aplicación es la cantidad de cambios necesarios que queremos hacer. La desarrolle quien la desarrolle, dare- mos retroacción para que la aplicación se vaya corrigiendo según nuestro criterio. Estos cambios son tiempo que la empresa o los freelances van a dedicar y, por ello, hay que con- templarlo como un coste más.
Asimismo, según nuestro modelo de negocio, debemos pensar si la aplicación necesitará un mantenimiento o no.
Hay que tener en cuenta detalles como las actualizaciones de los sistemas operativos de los teléfonos inteligentes. Cada vez que haya uno importante, la aplicación deberá ser actualizada para adaptarse a estos. Este ejemplo es una minucia, pero en perspectiva, según el tipo de aplicación, el mantenimiento y los cambios necesarios pueden hacer que el coste de la aplicación aumente exponencialmente a medida que tengamos más usuarios.