Annex 7.1: ICTs in education (ISCED levels 1-3)
2.3 Proportion of computers available by intended use (for ISCED levels 1-3), 2008-09
LA CUENTA ADELANTE CONTINÚA (1967-68)
Tras los momentos importantes del año anterior, 1967 se presentaba co- mo un año que podría marcar la vida de El Arenosillo; habría buenas no- ticias, pero también algunos «nubarrones» llevarían amenazas sobre él.El primer problema sería el económico. Si se aprobara el solicitado Plan Nacional, el presupuesto anual de la Conie sería de cien millones de pesetas pero, si no fuera así, sería inferior a veinticuatro. Ello hizo que se hiciera pre- ciso contemplar un plan alternativo que permitiera continuar ejecutando, aun- que fuese de una forma ralentizada, los programas conjuntos con la NASA, y mantener intocable la partida económica correspondiente al mantenimien- to del campo, pues habían de realizarse los entrenamientos de personal ne- cesarios para desarrollar las actividades de granadas acústicas.
La espera y la consolidación
Sin embargo, ya en febrero se produjo la contratación de los tres primeros téc- nicos operativos, procedentes de la Escala de Ayudantes de Especialistas del Ejér- cito del Aire, que se incorporaron a los equipos de radar y «computador»79.
El Max Planck Institut für Aeronomie (MPI), de Lindau (RFA), mantenía contactos con el Observatorio del Ebro español80para proceder a realizar una
investigación sobre anomalía atmosférica en el invierno 67-6881. Para ello,
el profesor Hans Widdell, del MPI, y el jesuita padre Galdón por el citado Ob- servatorio, estudiaron posibles emplazamientos para cuatro estaciones fijas precisas para sondeos de absorción, a realizar con el equipo denominado Me- didor de Absorción Ionosférica (Método A-3), a fin de determinar, por inci- dencia oblicua, la absorción de las ondas electromagnéticas de la capa D, y así poder determinar los valores de la absorción anómala invernal; se
76 Menos de cien mil euros.
77 Ilustración reproducida con el permiso de los autores. Álvaro Azcárraga and Luis Sánchez Muniosguren: «Meteorological Rockets in Spain», Progress in Astronautics and Aeronautics, vol. 22; New York: Academic Press Inc. 1969, pp. 519-527.
78 La ilustración referente a las componentes meridianas fue incluida en CIRA 1972, comparándola con otra obtenida, del mismo periodo en Wallops Island, con el fin de estudiar las diferencias entre unas y otras. 79 Documento del CCT de la Conie núm. 54 [Documento interno de la Conie, de 1967]. Se trataba de Arturo
Díaz Quintana y de Jesús Crespo, mecánicos de electrónica, y del radarista Francisco Maíllo. En los dos años siguientes fueron contratados el radarista Gustavo Castrejón y los mecánicos de electrónica José Bueno y Salvador Rueda, que se integraron en Telemedida, además del armero Jaime Sáenz. Más tarde se incorporó Ángel Razola, procedente de maestría industrial, también a Telemedida.
80 Los contactos, muy permanentes en el tiempo, fueron en esa época, y hasta finales de los años 80, los pa- dres Eduardo Galdón y Luis F. Alberca, de la Compañía de Jesús.
81 Acta del CCT de la Conie núm. 28, de 15 de diciembre de 1966; anexo: Estudio de la Anomalía Invernal en España [Documento interno de la Conie, de 1966].
instalaron la emisora, en 2,83 MHz, en Aranjuez (Madrid), y las tres recep- toras en el Observatorio del Ebro en Roquetes (Tarragona), en Balerma (Al- mería) y en Alceda-Ontaneda (Santander), siendo esta última cerrada, y reins- talados sus equipos en El Arenosillo dos años más tarde. Igualmente, la estación emisora fue trasladada a mediados de los años 80 a las instalaciones del INTA en Torrejón de Ardoz, ya que fueron desmanteladas las instalaciones de comunicaciones oficiales ubicadas en Aranjuez, zona en la que dicho emi- sor estaba ubicado.
El MPI ofrecía aportar de quince a treinta cohetes para determinación de vientos entre los 75 y 90 kilómetros de altura. Ello daría lugar al Programa Ionosférico Cooperativo entre el Observatorio del Ebro, el MPI y la propia Co- nie, con la colaboración del SMN, que debería iniciarse en 1968. Por la importancia del programa y de la teoría científica del mismo, que seguirá durante varios años siendo una importante actividad de la Conie y de El Arenosillo, con lanzamientos de cohetes y observaciones terrestres, vamos a dar a conocer la situación de la investigación sobre el tema en aquel mo- mento, con las palabras del escrito enviado, en enero de 1967, por el Ob- servatorio del Ebro a la Conie, para darle a conocer el tema:
El motivo de su interés es que durante las Stratospheric Warnings, Alertas Estra- tosféricas, parece existir un régimen de vientos distinto del de los periodos invernales en que no se producen este tipo de fenómenos. Las Stratospheric Warnings parecen es- tar relacionadas con la anomalía invernal de la absorción atmosférica. Por eso parece útil lanzar una serie de cohetes en [el periodo en el] que haya anomalía invernal de la ab- sorción y otra serie cuando los valores de la absorción durante el invierno bajan a los va- lores que le corresponderían durante este periodo del año.
Al parecer el grupo teórico del MPI tiene medio hilvanada una explicación teórica que juntaría ambos fenómenos, la absorción y las Stratospheric Warnings. Durante el invierno habría corrientes atmosféricas que harían descender el aire de las zonas ecuatoriales hacia el Norte con una disminución de altura. Este descen- so de la masa gaseosa arrastraría consigo las partículas ionizadas y los electrones libres; de ahí el aumento de la absorción y, por otra parte, la recombinación de los electrones libres y los iones positivos darían lugar a desprendimientos de energía suficiente para explicar el calentamiento anómalo registrado en las Stratospheric Warnings.
Por eso interesaría observar si existe cambio en la dirección del viento cuando se presenta el fenómeno de las Stratospheric Warnings y cuando no se presenta.
Recordemos que la causa por la que se producen los calentamientos sú- bitos invernales (anomalía ya dada a conocer por Scherag en 1958) fue cien- tíficamente demostrada por Labitzke y otros algunos años después82. El pro-
ceso es también conocido como modelo Matsuno83. Tiene un carácter
ondulatorio, viniendo acompañado por la rotura del vórtice, o torbellino polar, debido a ondas planetarias originadas en los niveles troposféricos (re- cordemos que el vórtice polar es una zona semiaislada de circulación cicló- nica que se forma cada invierno en la estratosfera polar, imprimiendo al aire un movimiento casi circular)84.
En esta época y debido a posibles desarrollos urbanísticos en la zona, fue preciso considerar un posible traslado del campo hacia el este. Afortunadamente no hubo de efectuarse, y se hicieron las gestiones para, al ser necesario por las nuevas instalaciones, ampliar el terreno al triple del inicial y conseguir el visto bueno para proyectar algunos edificios y caminos. Posteriormente, como en su momento veremos, volvió a haber otro motivo de inquietud a principios de los años 80 debido a la instalación de un camping en los límites del campo; pero, El Arenosillo sigue manteniéndose en la actualidad en la zona, en su mo- mento, seleccionada, aunque eso sí, ampliándose el tamaño inicial para poder acoger a las nuevas instalaciones que se han ido desarrollando.
Desde el 14 de septiembre hasta el 18 de noviembre tuvo lugar el adies- tramiento para el programa de experiencias con granadas; lo realizaron las si- guientes personas:
• Los armeros Pedro Lacruz y Victoriano López, entrenados en el montaje y lanzamiento del cohete portagranadas Nike-Cajun.
• Alberto Olmos, en la preparación, mantenimiento y montaje de los micró- fonos y en la posterior reducción de los datos obtenidos.
• Vicente Contreras, José Antonio Cortés y José Antonio Conejero, en el nue- vo sistema de radar interferométrico.
Todos efectuaron la primera parte, informativa y teórica preparatoria, en el Goddard Space Flight Center (cerca de Washington); después pasaron a Wallops Island, y la parte correspondiente a la reducción de los datos obte- nidos tuvo lugar en Globe Exploration, en El Paso (Texas) y en el National Physi- cal Laboratory de la Universidad de Nuevo México; Alberto Olmos tuvo ade- más un entrenamiento práctico en Natal (Brasil)85. Álvaro Azcárraga ya actuaba
como jefe del grupo, pues pronto se haría cargo de El Arenosillo.
Respecto al adiestramiento de los dos armeros antes mencionados, y dado su interés, resumimos a continuación lo que ellos mismos reflejaban en su in- forme86. Comenzaron efectuando las tareas propias de recepción e inspección
de un vehículo, con lo que obtuvieron además un conocimiento general del mis- mo; se continuó trabajando sobre el propio lanzador que luego sería traslada- do a España; en el taller de montaje se adiestraron en el manejo y ensamblaje de los motores Nike y Cajun. Se entrenaron en el montaje de las diversas
82 K. Labitzke: «Midwinter disturbances in the middle atmosphere», en International Council of Scientific Unions Middle Atmosphere Programs. Handbook for MAP, vol. 10, 1984, pp. 79-85.
83 D.G. Andrews, J.R.Holton & C.B. Leovy: Middle atmosphere Dynamics; New York: Academic Press, 1987. 84 D. Pancheva, J. Lastovicka, & B.A. de La Morena: «Quasi-periodic fluctuations in ionospheric absorption in
relation to planetary wave activity in the stratosphere», en Journal Atmospheric Terrestrial Physics, vol. 53, nº 11/12, 1991, pp. 1115-1155.
85 Acta del CCT de la Conie núm. 33, de 18 de octubre de 1967.
86Informe 61.41/48. Entrenamiento de los armeros D. Victoriano López Sánchez y D. Pedro Lacruz Alberquilla en el manejo de los cohetes Nike-Cajun [Documento interno INTA-Conie, de 1967].
partes del cohete sobre el propio lanzador, comprobando el funcionamiento de este para ejecutar el posicionamiento a la puntería deseada, estudiaron el cir- cuito de encendido y procedieron a la construcción de la caja de disparo que ha- bría de ser trasladada a España para su uso en El Arenosillo.
Es evidente que hubiera sido muy adecuado completarlo con un lanza- miento real, siguiendo paso a paso todas las operaciones precisas pero, dado que los vehículos estaban dispuestos algunas veces hasta dos meses an- tes de su puesta en vuelo, no fue posible realizarlo con Nike-Cajun ni con
Nike-Apache. En los últimos días se efectuó el desmontaje de cada uno de
los subconjuntos y piezas del lanzador utilizado, se dio a los mismos el man- tenimiento adecuado y se embaló todo para su traslado a España, donde iba a ser usado muy pronto.
El material por ellos preparado y enviado a España fue el siguiente: • Un lanzador con motor eléctrico y manivela para elevación manual. • Dos raíles de deslizamiento en la salida del cohete.
• Cuatro raíles de rodaje del lanzador para colocación en acimut. • Dos armazones con ruedas y torno manual para operación de cohetes. • Una barra de suspensión de cohetes con bandas de nylon para sujeción. • Un soporte válido para cohetes Apache y Cajun87.
• Una cuna con ruedas para inspección, alineación y nivelación del Nike. • Una plataforma con ruedas neumáticas para traslado de los cohetes al
lanzador.
Este año 1967, definido por algunos como un año sin dinero y sin campa- ñas, fue utilizado para el análisis de lo hecho, el estudio de los resultados obte- nidos y la preparación de nuevas campañas y mejoras en el campo.
El personal de El Arenosillo siguió difundiendo los datos obtenidos el año anterior, siendo presentados en el Primer Seminario de Circulación Es- tratosférica, en Londres, bajo los auspicios del Cospar. No había presu- puesto para 1967, pero aún así se pudo realizar la formación precisa, y ad- quirir una torre de 30 metros de altura, en la que se instalaron varios anemómetros cedidos por el SMN, seis puestos de interfonía y un receptor de telemedida IRIG. También se estudió la necesidad de conectar el cam- po a la red eléctrica comercial y la consecución de un moderno radiofac- símil; además se proyectó un pequeño edificio para instalar la telemedida hasta ahora en una caravana.
Pero, en octubre, se producía la aprobación por el Consejo de Ministros del Plan General de la Conie, con un presupuesto de cien millones de pesetas pa- ra cada uno de los seis años comprendidos entre 1968 y 197388. La Conie y El
Arenosillo se reactivaban, y en el propio mes de diciembre se revisaron el radar y el resto de equipos, y se soltaron varios globos para entrenamiento en los se- guimientos. Se pretendía así «volver a lanzar» en enero.
Se programaron dos campañas para 1968, una en el primer cuatrimestre del año y otra en el último; de esta forma quedarían libres unas épocas en las que podrían realizarse con más tranquilidad trabajos de mantenimiento, y los de mejora y ampliación de las instalaciones; además no se afectaría a las ac- tividades turísticas en la zona, al no haber lanzamientos en los meses vera- niegos. Esta sería también la filosofía en los años sucesivos.
Ya eran tres los programas científicos en marcha:
• Programa Meteorológico Cooperativo Conie-NASA, en el que también cola- boraba el SMN, con el que se habían iniciado los lanzamientos en el campo. • Medidas de Densidad y Temperatura de la Atmósfera mediante Granadas
Acústicas, en colaboración con la NASA.
• Programa Ionosférico Cooperativo con el Max Planck Institut für Aeronomie (MPI) y de Estudio Comparativo de Medida de Vientos en la Alta Atmósfera. En lo referente al personal, se había producido ya la baja de Álvarez de León. Álvaro Azcárraga se encargaba de la dirección de El Arenosillo, además de hacerlo de los aspectos operativos, y se aceleraba la incorporación del ingeniero aeronáutico José María Satrústegui.
El 17 de enero se realizó el primer lanzamiento de 1968, dentro del Pro- grama Cooperativo Conie-NASA. Se efectuaron siete vuelos de Judi-Dart, con
chaff para determinación de vientos, y dos de Skua 1, con termistor y para-
caídas metalizado para medir temperatura y vientos durante el descenso. El último cuatrimestre del año serían operados otros seis Judi, en vez de los do- ce previstos; se debió a que la NASA no pudo cumplir su compromiso de enviar seis cargas instrumentadas con termistor, al haberse observado fallos en las pruebas de recepción y ser rechazado el lote completo.
En esta campaña ya se dejó de utilizar la regla de cálculo para la determi- nación del viento balístico y el cálculo de ángulos de lanzamiento; en su lugar pasó a emplearse la calculadora Hewlett-Packard HP-9100ª; se trataba de una calculadora programable con 96 pasos de memoria que eran utilizados en su totalidad; costó al INTA alrededor de medio millón de pesetas, y se usó también para los cálculos de datos y preparación de comunicaciones científicas.
El Max Planck Institute y el Programa Conie-NASA-CNES
Ya el 15 de febrero, se había lanzado el primer Skua 2 en El Arenosillo, dentro del Programa Ionosférico con el MPI. Las mejoras de este vehículo sobre el Skua1, entre las que se encontraban sobre todo el uso de carretón acelerador me-
tálico, aunque aún con un solo chick, y el uso del motor Bantam 2 que pro-
87 Si bien los primeros cohetes Nike-Cajun fueron ya operados en 1969, el Nike-Apache no se lanzó en El Are- nosillo hasta 1972.
88 Acta del CCT de la Conie núm. 33, de 18 de octubre de 1967.
©INTA
porcionaba dos segundos más de tiempo de combustión, le permitían alcanzar unos 96 km de altura. La carga útil, diseñada por el MPI y fabricada por Dornier, estaba formada por chaff de escamas de material plástico, recubiertas por un depósito de vapor de aluminio, con una longitud correspondiente a la mitad de la longitud de onda operacional del radar89. El INTA efectuaría la operación
con los cohetes que facilitase el MPI y sería el único responsable de la seguri- dad y el seguimiento, que nunca podrían ser cedidos a ninguna otra institución. En este lanzamiento se produjo un problema en la eyección del chaff, que se repitió también en el que tuvo lugar el día siguiente. Ello obligó a llevar a cabo un rediseño del sistema eyector, lo que se hizo por el perso- nal de El Arenosillo. Todo fue rápido y pudo efectuarse el vuelo de un ter- cer cohete un día más tarde, con resultado positivo; Widdel y Rose, res- ponsables por el MPI, felicitaron a quienes habían propuesto y realizado la modificación y al propio INTA, adoptando ese sistema para todos los Skua utilizados por el instituto alemán.
Por motivos científicos se retrasaron los otros tres lanzamientos hasta el mes de abril. Uno se efectuaba el 23 de ese mes con pleno éxito, al igual que los dos restantes, que tuvieron lugar el día siguiente, con un intervalo entre ellos de tan solo 128 minutos, con el fin de estudiar las variaciones en un periodo relativa- mente corto de tiempo. Este intervalo entre dos lanzamientos, que hasta en- tonces había parecido algo casi imposible, se iría acortando posteriormente pa- ra adaptarse a las necesidades de los programas que se llevaran a cabo.
En todos ellos se apreció además un fenómeno, en aquel momento «raro», y del que no se tenía una explicación; el chaff, en vez de descender por su pe- so, ascendía, y se comenzó a suponer que podría ser debido a la llamada ano- malía invernal. Días después científicos soviéticos dieron a conocer que habían observado el mismo fenómeno a similar latitud, lo que parecía confirmar la bon- dad de las observaciones realizadas en El Arenosillo y la necesidad de estudiar comparaciones entre la teoría y la práctica. En los once lanzamientos de Skua 2, en noviembre, apareció el mismo fenómeno, por lo que se decidió realizar un Programa de Medidas Mesosféricas, que se llevaría a cabo ya en 1970 con la participación también del SMN.
Las posibilidades de colaboración con las instituciones científicas de la entonces República Federal alemana podían aumentar: por una parte, la Universidad Libre de Berlín estaba buscando financiación para preparar has- ta cincuenta cargas útiles para ser voladas a bordo de sendos cohetes Skua; por otra parte, el Instituto de Biología de la Universidad de Frankfurt es- tudiaba la posibilidad de lanzar, también desde El Arenosillo, una expe- riencia científica con sanguijuelas para medir la absorción de oxígeno.
Los lanzamientos habidos y los resultados difundidos llevaron a la NASA a comunicar que El Arenosillo podría servir de enlace fundamental en una red me- teorológica europea, similar a la americana, y ser elemento clave de la mundial.
Esto, unido al éxito de la aportación española a la reunión del Cospar, hizo que se extendiera el programa cooperativo Conie-NASA durante dos años más y se aumentase la frecuencia de los lanzamientos90.
Por estas fechas, otro programa empezaba a pisar fuerte, era el coo- perativo Conie-NASA de investigación ionosférica, al que se le asignaron algo más de siete millones de pesetas, y que se deseaba convertir en un proyecto tripartito Conie-NASA-CNES91. El interés de la Conie con el CNES
era no solo para dar más importancia al programa, sino también para po- der operar el Centaure, consiguiendo el préstamo de un lanzador sin cos- te, y poder entrar así en el mercado que permitiera conseguir poner en vue- lo experimentos franceses y de la ESRO; el CNES daba su conformidad prefiriendo dos acuerdos diferentes: Conie-CNES y Conie-NASA. Así se hi- zo, aunque en cada uno de los dos acuerdos se mencionaba el otro. Los motivos de hacerse de esta forma no están claros, si bien parece que no era oportuno en esas fechas un acuerdo entre Estados Unidos y Francia. No obstante, científicamente, aparece en todas las publicaciones como un programa tripartito en vez de dos bipartitos conectados por la Conie.
La NASA ofrecía, además de cuatro Nike, una carga útil de rotación