Uno de los productos más rentables de la industria cultural es el video musical, resultante de la combinación de la industria televisiva y de la discográfica. El videoclip produce y reproduce la legitimidad de las prácticas de determinado sistema. Las pautas de socialización contenidas en él, reflejan la realidad social general donde fue concebido este producto: el modo de relación social, las formas ideológicas dominantes y los significados sociales de los modos de cooperación humana. El videoclip es un
producto comunicativo en la medida que establece determinado sentido sobre la realidad que manifiesta, que constituye una generalización de las prácticas socialmente significadas y que sirve o refiere a la interacción social. Tanto por su formato audiovisual, generado en los MCM, así como por ser una práctica significada sobre la realidad, es a su vez, generalización y comunicación del contexto social donde es producido.
El video musical apareció en la TV como filmes y cintas de 3 a 7 minutos, cuyas imágenes estaban coordinadas libremente (o no) y relacionadas con el texto de una canción popular. En la actualidad, suelen mantener este mismo formato. En este producto, las imágenes están determinadas por el ritmo de la música y tratan un tema o trama que puede asociarse o no con el texto de la canción.
Su surgimiento esta ligado a la creación de la TV por cable y, especialmente, de la cadena MTV37 en 1981, la cual tuvo un éxito rotundo, pues las casas discográficas
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Ver declaraciones del Congreso de la UNEAC de Desiderio Navarro, Alfredo Guevara y Amaury Pérez Vidal. Anexo 2.
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El éxito de MTV se ha basado en comprender que los videos ofrecen más que videos, un ambiente, un contexto, una atmósfera. Bob Pitt el hombre que diseño el canal afirma quelos jóvenes son bebes de TV que sienten mayor atracción hacia lo que apela a su corazón que a su cabeza .Si puedes emocionarlos olvídate de la lógica: ya son tuyos.(Aufderheide;1985,pp.4)
reportaron un aumento de ventas al poco tiempo, con la consiguiente proliferación de estos canales de videos musicales en otras partes del mundo. El primer video que se reconoce esBohemia Rhapsody, de Queen, dirigido por Bruces Cowers en 1975.
El videoclip es un género audiovisual, un modo diferenciado de gestionar las materias expresivas de la imagen y el sonido, con una intencionalidad global coherente, a través de un conjunto de recursos estables y uniformes de naturaleza temática, enunciativa y retórica. Se trata de un formato audiovisual complejo, transtemporal, dependiente del ritmo y el tiempo del musical que refiera, donde se conjugan música, imagen y texto (Palancar, A., 2007, pp. 66). En el videoclip, esta estrategia de regularidad general es sustituida por un conjunto de irregularidades de todo tipo, que parte de todos los géneros y los pone en crisis (los transforma y los cita). Por lo tanto, sería más procedente hablar de macrogénero (son posibles todas las mezclas caprichosas entre géneros), intergénero (especie de género multimedia, donde la música, la imagen y el texto forman una especie de conducto multimedia) que se desarrolla sobre la mezcla y combinación de recursos formales y retóricos de procedencia indistinta.
Existen diversas clasificaciones del videoclip. Marcelo Figueras observa en estos productos audiovisuales tres modalidades madres.La primera, consiste en la actuación en vivo del intérprete, tanto real como ficticia, y la denomina pivote .En la segunda, el videoclip es como un miniflim que narra, ya sea lineal o fragmentaria, la historia en la letra de la canción. La yuxtaposición de imágenes que aparentan estar desconectadas entre ellas, de influencia onírica, es la tercera modalidad señalada por Figueras (Leguizamón, 1998).
Para Diego Saucedo existen dos tipologías: la tipología A caracteriza a aquellos clips nombrados anarrativos o descriptivos, por no remitirse a una narración. A pesar de un
orden cronológico en la representación de las imágenes, más que una narración se busca lograr la sensación de experiencia. La tipología B, en los clips narrativos, se distingue una historia contada con una estructura dramatúrgica aristotélica. El protagonista puede ser el cantante o no, y el código de relación con la música puede ser totalmente coincidente, complementario o de superposición. (Palancar, a.2007) La combinación entre ellas, produce un híbrido donde se alternan la historia y el concierto o el espectáculo de la agrupación o cantante. En tanto contenido, puede desarrollarse como historia o como espectáculo, o ser de corte experimental más cercana a las producciones de videoarte38.
De estas caracterizaciones, surge el debate sobre el videoclip como arte, espectáculo y publicidad. Dado producto de la sociedad contemporánea, el video musical es, ante todo, mercancía. El videoclip musical es un objeto fabricado39 por un determinado tipo de industrias, denominadas, en terminología socioeconómica, industrias culturales o industrias de la cultura. Es decir, nos encontramos ante un formato-producto audiovisual que consiste en una elaboración intencional para cubrir objetivos lucrativos. Con esta finalidad, el videoclip sufre procesos de estandarización de sus formas, y de socialización de sus contenidos. El objetivo de estos procesos es la venta (de
tracks/canciones y/o álbumes), gracias a la creación de bienes con alto contenido
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Orlando Cruzata señala que existen tres tipos de videoclip: Performático, narrativo de historias paralelas y el experimental. El primero cuando el video muestra al cantante actuando, el segundo ilustra el tema musical que puede o no tener que ver con el texto de la canción, tercero presenta un tratamiento visual experimental. En la actualidad existe una fusión de todas estas modalidades. (Entrevista a Orlando Cruzata director del programa Lucas y Rufo Caballero crítico en el programa Otros tiempos 3/6/2008)
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La conformación del producto por la industria discográfica y la televisiva consta de varias sus fases. En primer lugar, la industria discográfica se encarga del proceso productivo por el cual se coordina la contratación del grupo o artista, el acuerdo con la editorial que posee los derechos de las obras, la grabación, la reproducción de la cinta maestra (master soundtrack) en productos físicos (CD, cassettes, entre otras). Las industrias discográficas encargan realizar un videoclip a una agencia o productora audiovisual como herramienta promocional, pieza clave que se inserta en una campaña de lanzamiento de un tema musical o un álbum de determinado cantante. Este formato será retransmitido por televisión, dirigido a un target potencial que determina su inserción en una cadena y su horario, dependiente de cuestiones tales como el precio de emisión. De este modo, las fases de producción, realización y de distribución se ven como en cualquier producto industrial. Como quiera que sean presentados, los videos musicales son comerciales, acreditando a grupos y discos en particular y son productos en sí, vendibles en compilaciones o en versiones más extensas en tiendas de video.
simbólico que satisfacen necesidades culturales40 y que, por tanto, adquieren un valor de uso.
El objeto publicitado por todo clip es, superficialmente, la música de un determinado grupo. Sin embargo, en realidad es la unión de esa música con ese grupo y con su imagen. La finalidad e importancia del videoclip no estriba en que los jóvenes consuman los discos, sino en el rol central que ocupa en sus vidas la cultura comprable que estos muestran. A través de objetos asequibles expresan sus gustos, sus identidades y hasta su identificación con una subcultura dada. Por ello, el sistema industrial capitalista tuvo que configurar un mecanismo de creación de necesidades. Esta es la que muchos autores han llamado, industria de producción de deseo, de la que es baluarte esencial la publicidad y, por ende, el videoclip.
Los videoclips, como producto publicitario, son una parte fundamental del funcionamiento del sistema de producción-consumo capitalista, en igual medida que las industrias que fabrican los bienes y mercancías a los que va destinado ese deseo. Para potenciar estas necesidades y para incitar el deseo, es imprescindible influir sobre valores, normas, creencias, hábitos de vida y consumo psicológicos y sociales, y, en definitiva, sobre la percepción de la realidad y el mundo físico y mental.
Por ende, los videoclips han borrado la distinción misma entre los programas y los comerciales. Tan penetrantes como son, atraen e influyen sobre los campos tradicionales de la fabricación de la imagen, como la moda y la publicidad. Este es uno de sus rasgos distintivos como expresión social, su cualidad abierta que aspira a engolfar a los espectadores en su comunicación consigo mismo y en su creación de un mundo alternativo en que la imagen es la realidad. Los videos musicales son la
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Uno de los rasgos sorprendentes de los videos, es su mutabilidad. Sus raíces se encuentran en el mercado masivo de canciones de éxito, no solo como entretenimiento popular sino como talismanes de la autonomía subcultural y rebeldía de las sucesivas generaciones juveniles. Los programas radiales de las canciones de mayor éxito, crearon una conciencia de cultura popular y los medios han sido fundamentales en moldear la autoconciencia estratificada por generaciones.(Aufderheide;1985,pp.3)
experiencia: ubican el producto en una nueva locación del paisaje del consumidor no como mensajeros de una compra o de una experiencia potencial, sino como la experiencia en sí, como una parte de la vida. Los productos se vuelven naturales: un disco, un videocassete, una prenda de vestir, un auto, un perfume, tienen su lugar como aspecto del todo.
Sin ninguna referencia al dinero o a los beneficios, los videos musicales cruzan la mirada del consumidor como una serie de estados de ánimo y actitudes primarias. Al apelar y jugar con estas sensaciones, los videos animan y musicalizan una tensión básica de los jóvenes: el sentimiento de inestabilidad que incentiva la búsqueda de comprar y pertenecer, de poseer un ancla tangible en un universo cambiante, a la vez que preservan la misma esencia de mutabilidad del universo. De esta manera, permiten que el espectador sea parte de la acción de una representación continua.
Éste no es más que una fórmula singular para vender un tipo de producto concreto, la música (o un género especial de música) a través de la imagen (física) o de la personalidad (atractiva) de sus autores. En los videoclips se muestra un estilo de vida, una clase de personas dotadas de una cierta identificación, cuyo objetivo es crear una doble identidad con la cual se asocian aquellos que se interesan en comprar el disco y que, aquel que lleve tal estilo de vida, tenga por razones de coherencia que poseer el disco41. Se dice que la estrategia publicitaria que caracteriza, mayormente, al videoclip, consiste en mostrar al protagonista -o a la protagonista- de la canción como una vedette, una estrella42 objeto del deseo . O sea, un clip intenta naturalizar o volver
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Al igual que con los spots publicitarios tradicionales, si el videoclip viene a estar, en la mayor de sus posibilidades, en sintonía con la estrella a la cual celebra, todo aquel que se sienta identificado con el mismo querrá adquirir todo lo que se relacione con la estrella del clip, no solamente todos sus CDs, sino también todos aquellos productos en venta que hagan referencia a ella.
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Existen formas de hacer aparecer al cantante como una estrella objeto del deseo .La figura de sueños: dentro del universo que evoca el videoclip la estrella se muestra como un personaje que cierta atmósfera valoriza.La virtuosa: la figura que se pretende divinizar aparece debido a una aptitud extraordinaria para cantar o tocar algún instrumento. Los héroes: el personaje que se inmortaliza se muestra cumpliendo proezas donde todo su ser físico, mental y afectivo se vincula a una empresa.La estrella irónica: la vedette aparece mostrando una determinada actitud que se le asigna, no obstante la estrella revela también la
inevitable la relación entre un cantante o grupo (y la imagen o look de éste o estos) y su música: intenta vender música mostrándonosla unida a imágenes convencionalmente articuladas.
Esta convencionalidad es, en todo momento, escondida, provocando puntos de sincronización entre la imagen y la música (corte de plano a ritmo de música; transiciones ) y haciendo que el cantante y demás miembros del grupo aparezcan en imagen cantando el tema sincrónicamente. La seducción que despliega un videoclip es muy palpable, directa y explícita (como en un spot) y es materializada, sobre todo, a través de códigos connotativos visuales (iluminación, montaje, angulación de la cámara ) y de una especial relación entre estos y el componente musical (Juventud Rebelde, 9/12/2007).
Por ejemplo, la naturaleza multimedia del videoclip y su influencia sobre la percepción temporal puede ser un gran determinante en su estructuración. Cada uno de los códigos del video musical música, imagen y letra- posee su propio lenguaje en relación al tiempo, el espacio, la narratividad, la acción y el mecanismo de causa- efecto. Estas tienen un sentido distinto del tiempo sobre todo, sugiriendo pasado o futuro, lentitud o velocidad en un mismo momento. El sentido del tiempo creado por la música, las letras y la imagen nunca es igual de preciso, ni define un mismo momento o suceso, sino que cada medio puede sugerir diferentes tipos de tempo y cada uno puede entrecortar o poner en cuestión la temporalidad del otro medio.
En el videoclip todas las temporalidades están permitidas, pero sus preferidas son la celeridad general, una intensificación de los estímulos audiovisuales (base de un extremo cambio visual) y la ralentización de la acción, con una función de
distancia irónica que asume respecto a dicha actitud. La estrella vecina: para soporte el protagonista aparece identificado como un joven a los cuales brindan la posibilidad de conocer un momento de celebridad.
intensificación y condensación de los hechos. El ritmo frenético, combinado con el ralentí, rompe continuamente la coherencia interna de la unidad, y la convierte en un todo heterogéneo, condensado y fragmentado.
Referente al la trama, la mayoría de los teóricos sobre el video musical insisten en su naturaleza antinarrativa, propia de un tipo de pastiche postmoderno que, de hecho, gana energía en oposición a las convenciones narrativas clásicas. Otros opinan que trabajan como partes de películas o shows televisivos. El hecho es que, la mayor parte de los videos musicales, tienden a ser no narrativos y cuando lo son, no encarnan narrativas complejas ni complican sus historias por varias razones. En su realización, el videoclip opta primordialmente por el mecanismo descriptivo seductor, más útil para sus fines comerciales. Esto se debe a su mayor capacidad para centrar el interés sobre el objeto anunciado: los músicos/cantantes, estableciendo una relación dual-fáctica con cada espectador y sin hacer referencia a ningún tercer elemento, lo que supondría una distracción.
En otras palabras, como el objetivo del video musical es estar continuamente absorbiendo la atención, sólo hay lugar (tiempo) para las fases pragmáticas. De esta forma, este mecanismo descriptivo seductor constituye un objeto absoluto. Es visualizado mediante una puesta en escena hiperrealista, ayudada por una fotografía de mucha calidad, pero que es sometida a un proceso de irrealidad mediante el uso de códigos visuales como el cambio de plano, la angulación de la cámara, la iluminación, entre otras43, es decir, desplegándose como imagen en proceso infinito de cambio, de formación, y todo ello, al ritmo de la música.
Estos elementos técnicos van apoyando la trama del videoclip y van haciendo énfasis en determinadas pautas que como producto publicitario va transmitiendo. A los videoclips también se les acusa de contentarse con el hecho de brindar una serie de
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Los elementos distintivos de la imagen son: la kinesia (caracterización de la imágenes fijas e imágenes en movimiento) y el cromatismo, la luminiscencia, el tempo y la iconicidad.
estereotipos- como garantía para su rentabilidad financiera- y con el asociar a cada canción una secuencia de imágenes invariable, de fosilizar la escuela musical porque obstaculizan a la fantasía del auditorio de elaborar sus propias imágenes (Aufderheide; 1985, pp.3) No obstante, lo que se torna particularmente preocupante, lo constituye la presencia excesiva de escenas de violencia, seguidas de las de connotación sexual. Por otro lado, en el videoclip, la mujer asume casi siempre el papel de objeto: ella se presenta en la imagen tradicional de mujer objeto, visto desde cierto ángulo (Goddwing, 1993, Kaplan, 1987).
En esencia, los videos musicales son expresión autentica de una sociedad industrial populista. Las imágenes remiten a numerosos géneros de espectáculos audiovisuales: conciertos, filmes, espectáculos musicales, espacios televisivos, dibujos animados (Born and Thompson, 1987) (Godwing, 1993) dichas referencias comparten con el videoclip presentarse como una nueva forma de espectáculo44.Estos persiguen igualmente distinguirse de los spots publicitarios tradicionales mientras que su éxito ha provocado un mimetismo inverso: los spots pretenden parecerse a los videos clips.
Son, quizás, la forma menos elitista de una tendencia aun mayor, conocida como arte postmodernista. Esta estética en formación, posee varias características que la distinguen. Entre ellas están la fusión de las imágenes comerciales con las artísticas y la abolición de las fronteras tradicionales entre una imagen y su equivalente en la vida real, entre pasado y presente, entre personaje y actuación, entre arte mediocre y vida estilizada. Los videos musicales han provocado mucha especulación, especialmente, porque su audiencia más importante es la juventud. La rápida expansión de su estética es una razón suficiente para tomar en serio el fenómeno.
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Con este fin se reivindica abundantes recursos de montajes y numerosas técnicas de manipulación de la imagen con el objeto de singularizar la imagen en relación con el espectáculo audiovisual, que se presenta como simple reproducción objetiva de la realidad (Born and Thompson, 1987)
Principalmente, estimulan al espectador a la identificación emocional45 y anulan la valoración crítica. El tipo de imágenes elegidas y sobre todo el montaje peculiarmente de las mismas deben suscitar en el espectador un apego a las emociones intensas e insólitas que provocan una ruptura en lo cotidiano. Les hace vivir el mundo cotidiano de forma inhabitual (Born and Thompson). El debate acerca de los videoclips se centra, principalmente, en 2 aspectos: por una parte, la evaluación de sus efectos en el marco de los ensayos musicales en los cuales se inscriben; por otro lado, la reflexión sobre su relación con el concepto de postmoderno. (Aufderheider, 1985)
No se puede obviar una pregunta esencial que surge junto a todos estos debates sobre el tema (que no solamente para el caso de los videos sino que se aplica a los usos industriales y postindustriales de la música) y es la que plantea si frente a las estrategias capitalistas, es posible elaborar tácticas de resistencia. A tal pregunta, se responde con entusiasmo que los productos creados por la ideología dominante adoptan formas de resistencia que proponen la refuncionalización de los conflictos sociales a través de diversos recursos mediáticos.
Los clips de todas las culturas del pop, generalmente, permiten ver con estímulo, aquellas lecturas que brindan la ilusión de una oposición y así provocan, en parte, que el espectador al ver representado su deseo de oposición crea que el espectáculo de tal representación sea en si mismo, una forma de resistencia y no pasa del estadío del pensamiento al de la acción. Se proporciona cierto placer que permita olvidarse momentáneamente de los problemas cotidianos con lo que pudiesen constituir un instrumento de supervivencia, más no una forma verdadera de resistencia frente al poder político-económico. De producirse video realmente críticos, la industria
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Invitar al espectador a llevar a cabo los comportamientos sensoriales sinestésicos, lúdicos, empáticos que implican la adhesión afectiva y/o motriz de un sujeto cautivo por el desarrollo de la intriga, todo en