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la vejez y en cuanto al aporte por

mano de obra benévola

Tiene la palabra el señor diputado Egardo Mier. SEÑOR MIER (Egardo).- Señor presidente: mi intervención de hoy se referirá a dos temas que tienen que ver con el Banco de Previsión Social.

El primero es el otorgamiento de las pensiones a la vejez. Hace unos días, en la Cámara aprobamos una solicitud de pensión graciable para una anciana de mis pagos que en mayo cumplirá ciento doce años. En el transcurso del año pasado, y a raíz de este tema, descubrimos una realidad que es imprescindible revisar: las exigencias para el otorgamiento de las pensiones a la vejez.

A doña Jacinta Silva le fue negada la suya por estar a cargo de un hijo soltero que cobra $ 14.000 por mes como retirado militar. A pesar de haber trabajado toda su vida muchos años al servicio de la escuela pública en el medio rural, sobre lo que abundan los testimonios, aún hoy -falta la aprobación del Senado-, doña Jacinta no recibe ningún reconocimiento el BPS, con seguridad porque, reglamentaciones mediante, se considera que $ 14.000 son suficientes para que un anciano viva dignamente y, además, se haga cargo de su madre.

Hay más de quinientos ancianos en Uruguay con más de cien años. Muchos de ellos no aportaron a la seguridad social en sus años jóvenes, pero ¿quién lo hacía en las décadas del cuarenta y del cincuenta? Me refiero a modistas, lavanderas, peones y alambradores de aquellas épocas.

Solicitamos al Poder Ejecutivo que revise las pautas para el otorgamiento de las pensiones a la vejez, las flexibilice y eleve los topes, por lo menos, a media canasta básica para los ingresos familiares, y que establezca el otorgamiento a las pensiones a la

vejez en forma obligatoria para los uruguayos mayores de noventa años de edad.

En segundo lugar, hoy, cuando un vecino habitante de cualquier barrio de nuestros pueblos necesita ampliar, refaccionar o pintar su modesta vivienda, si no quiere ser prácticamente ejecutado por el BPS debe realizar el trámite de mano de obra benévola. Aunque estas obras las haga él con su familia y amigos debe completar más de diez formularios, algunos con informaciones técnicas en soporte informático y certificación de escribano público. La verdad es que el trámite es casi imposible de completar por una persona común, de modestos recursos.

Entonces, enterados de que los inspectores del BPS se encuentran en el pueblo, cierran sus casas, se ocultan o se van, y cunde el pánico ante el temor de las multas.

También solicitamos al Poder Ejecutivo la revisión y disposición de la exoneración del aporte por mano de obra benévola, simplificando los trámites y, además, que se adopte esa resolución cuando se trate de viviendas modestas, así como de refacciones, pinturas o ampliaciones realizadas por sus propios dueños y familiares, teniendo en cuenta la actualización de los valores de reglamentación, con los pies en el mundo real, en el día de hoy.

Estos son los pedidos que quiero tramitar ante el Poder Ejecutivo y el ministerio correspondiente, dado que ambos temas son de iniciativa propia, específica y reservada del Poder Ejecutivo.

Solicito que la versión taquigráfica de mis palabras se envíe al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, al Banco de Previsión Social, a la Junta Departamental de Treinta y Tres y a los medios de prensa de mi departamento.

Muchas gracias.

SEÑOR PRESIDENTE (Gerardo Amarilla).- Se va a votar el trámite solicitado.

(Se vota)

——Treinta y seis en treinta y ocho: AFIRMATIVA.

10.- Atentado contra la documentación

sobre el trabajo de antropólogos en

la búsqueda de restos detenidos

desaparecidos a cargo de la Facultad

de Humanidades y Ciencias de la

Educación

Tiene la palabra el señor diputado Tabaré Viera. SEÑOR VIERA (Tabaré).- Señor presidente: terminado el feriado de Semana de Turismo, nos enteramos de una noticia que causó conmoción. Me refiero al ingreso de extraños a la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, que atentaron contra la documentación sobre el trabajo realizado por los antropólogos en la búsqueda de restos de detenidos desaparecidos. Se sabe, además, que de alguna manera hubo amenazas a los investigadores en virtud de que existía un plano donde figuraban marcados sus domicilios.

Sin lugar a dudas, el hecho es muy grave por tratarse de un atentado a una Casa de Estudios en el que se pretendió eliminar documentación, discos, material informático de una investigación en curso; además, es muy grave por lo que ello implica. Todos deseamos que en el Uruguay ese triste pasado de desaparecidos por la dictadura tenga un fin y un esclarecimiento.

Pero lo que más nos preocupa a esta altura y motiva nuestra intervención es la necesidad -precisamente por lo grave- de esclarecer este atentado y de extremar la investigación para definir y determinar quiénes son los responsables. Estos son los temas que echan sombras sobre la vida institucional y democrática de un país porque hasta tanto no se esclarezcan estos temas tan delicados que ocuparon y ocupan la vida de la sociedad, se tejen de hecho diversas hipótesis y acusaciones y por allí florecen viejas diferencias que, obviamente, son motivo de movilizaciones, de marchas y suposiciones. Lo peor que puede ocurrir a una democracia es el rumor, la sospecha y que no se esclarezca quiénes son los responsables de cosas tan atroces como, por ejemplo, impedir las investigaciones y, además, amenazar veladamente de muerte a los investigadores.

Desde esta banca nos sumamos a la preocupación que ha sido manifestada por el ministro Bonomi, por la Presidencia de la República, sobre el trabajo que vienen haciendo el fiscal Diego Pérez y el

Juzgado de 4º Turno, a cuyo frente está el juez Eduardo Pereyra. Asimismo, nos sumamos a las expresiones de solidaridad con los investigadores que, de alguna manera, han sido amenazados.

Por todos estos motivos, exhortamos y exigimos al Ministerio del Interior, a la Jefatura de Policía, y a la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad de la República que extremen los esfuerzos a fin de esclarecer este hecho que, además, se ha visto bastante ensombrecido por lo extraño del atentado al ingresar a los laboratorios instalados en un edificio con rejas y alarmas, ubicado en la calle Paysandú. Precisamente, llama la atención que no hayan sido violentadas las puertas y que no haya sonado ninguna alarma, todo lo cual da mucho que pensar; evidentemente, debemos llegar al fondo de la cuestión.

Por lo tanto, solicitamos que la versión taquigráfica de nuestras palabras sea enviada al Ministerio del Interior, a la Presidencia de la República, a la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, a través de la Universidad de la República. Asimismo, solicitamos que se haga extensiva nuestra solidaridad con los investigadores que en este caso han sido veladamente amenazados. SEÑOR PRESIDENTE (Gerardo Amarilla).- Se va a votar el trámite solicitado.

(Se vota)

——Treinta y siete en treinta y ocho: AFIRMATIVA.

11.- Situación jubilatoria de los tra-

bajadores de entre cincuenta y