Varios autores afirman que la prensa es esencial para la democracia. Según Kovach y Rosenstiel es difícil separar el concepto de periodismo del concepto de democracia. Ellos observan que la vinculación es tan estrecha y fundamental que las sociedades que quieren suprimir la libertad antes deben suprimir la prensa (Kovach y Rosenstiel 2003: 31-32). Por otro lado, usualmente, cuando uno se refiere a la libertad de prensa se la asocia a la prensa privada, comercial. Sin embargo, aunque ella sea esencial para la democracia, la prensa privada no basta. Entre otros motivos porque, aunque cumpla a cabalidad con su papel de informar, no necesariamente llegaría a todos los ciudadanos.
De cierta manera esto está reconocido en el artículo 223 de la Constitución brasileña, que declara la complementariedad de los sistemas privado, público y estatal de información. Se podría decir que el sistema privado garantiza la libertad de expresión, el
sistema estatal garantiza la difusión de las informaciones del gobierno y el sistema público atiende específicamente al derecho a la información. Como se ha visto en el capítulo que describe la empresa, Radiobrás cumple roles en los sistemas público – atendiendo al ciudadano – y estatal, a través de medios como TV NBR (emisora de televisión del Poder Ejecutivo) y producción de programas radiofónicos como Voz do Brasil.
En su nueva fase, Radiobrás busca distanciarse del sistema estatal afirmando que el gobierno (y los otros poderes) tienen sus medios para difundir información. En los casos en que cumple roles del sistema estatal, por ejemplo, a través la TV NBR y Voz do Brasil, empieza a esforzarse para que su actuación siga pautada por el derecho a la información. Es decir, mismo cuando está en el sistema estatal, se mantiene el compromiso con el ciudadano, que se refleja en la difusión objetiva y contextualizada de temas relacionados al gobierno que son de interés público. Ya no se hace más propaganda del gobierno de turno, y se busca dejar claro la diferencia entre las estructuras estatales y públicas dentro de la empresa.
Como ejemplo, está el caso en lo ocurrido en el Departamento de Periodismo Televisivo. Antes su estructura periodística estaba vinculada a TV NBR, cuya misión es transmitir hechos relacionados al gobierno, y no a TV Nacional, emisora de carácter público. Es decir, el periodismo producido tenía un foco en el estatal y era retransmitido por la emisora pública. Eso cambió a partir del 2003, cuando el periodismo televisivo pasó a ser vinculado directamente a TV Nacional:
Nosotros hicimos un pequeño cambio: el periodismo que hacemos está orientado a los ciudadanos y es de TV Nacional. TV NBR se transforma en una estructura apenas preocupada en transmitir eventos de la Presidencia o de cualquier órgano del gobierno. (…) Ella se transforma en una retransmisora del periodismo de la TV Nacional. Es decir, un pequeño cambio define la vocación de una y de otra. (…) [Aunque sea una estructura claramente estatal] TV NBR no tiene el derecho de ser una herramienta de propaganda. Ella no existe para eso. No debe hacerlo. La comunicación estatal no es propaganda (Garcez 2006).
El cambio significó que el periodismo televisivo de Radiobrás pasó a estar direccionado al ciudadano y que ese foco se mantenía cuando la empresa cumplía su rol estatal, de transmitir informaciones relativas al gobierno.
Y a diferencia de los medios de comunicación privados, Radiobrás no considera la información una mercancía. Aquí cabe recordar a Weber y su concepto de que la prensa tiene dos clases de clientes, los lectores y los anunciantes39, mientras que para Abramo los medios de prensa de propiedad privada pueden difundir la información que deseen. De cierta manera, el hecho de que Radiobrás no necesite considerar la información una mercancía es un privilegio de ella solo puede hacerlo porque al no depender de financiamiento privado, por ejemplo, de los anunciantes, no tiene compromisos que puedan limitar los medios comerciales40.
Sin embargo, si el estatus de empresa pública de Radiobrás la protege de los intereses comerciales, no necesariamente lo hace del gobierno. El manual de periodismo de la empresa, por ejemplo, es claro al afirmar que Radiobrás no puede ser considerada una empresa independiente desde el punto de vista editorial41 ya que depende del Tesoro Nacional para su financiamiento (Radiobrás 2006: 39-40). Esa dependencia financiera, así como la vinculación institucional y política con el gobierno, es uno de los potenciales limitantes a la experiencia de poner Radiobrás al servicio del ciudadano, como se verá más adelante. El riesgo es que un periodismo desarrollado desde el gobierno también sirva a dos clientes, los lectores y el propio gobierno, que puede ser tanto o más grave que servir a intereses privados.
39 Los clientes anunciantes y lectores existen simultáneamente y no se puede afirmar que uno siempre tendrá
más relevancia que el otro. Las empresas necesitan encontrar un equilibrio que permita financiar su producción para atender a su público de modo correcto.
40 Como ya ha sido mencionado, empresas privadas de periodismo también pueden difundir informaciones de
interés del ciudadano y suelen hacerlo.
41 En el periodismo, el concepto de independencia editorial está vinculado a la independencia administrativa,
económica y financiera. La independencia editorial existe cuando los periodistas pueden tomar decisiones sin ser controlados por nadie, sin interferencia política o comercial (Berger 2005). En ese sentido, una empresa de periodismo es independiente cuando es financiada por múltiples fuentes de renta sin que una de ellas tenga suficiente peso financiero para influenciar en el contenido del medio y cuando tenga autonomía administrativa (Radiobrás 2006: 39-40). Kuypers añade que según la teoría de la responsabilidad social la prensa debe mantener independencia financiera para no ser influenciada por intereses especiales (Kuypers 2002: 14).