• No results found

PSE Estimation

In document Agricultural policies in Vietnam (Page 78-81)

4. Estimating Protection in Vietnam

4.4 PSE Estimation

Desde el estallido del escándalo de Enron en 2001 el sistema capitalista ha sufrido en su reputación el impacto de una serie de escándalos que han afectado a su credibilidad.

Es verdad que los escándalos han sido protagonizados por un número limitado de empresas, pero el problema radica en que las empresas implicadas por los escándalos son o han sido líderes en la economía nacional o en la economía global. Se puede decir que su pérdida de reputación constituye un daño sistémico al sistema económico en su legitimad.

Sin ánimo exhaustivo se podría enumerar algunos de los principales conflictos Parmalat (2003), Arthur Andersen (2002), Laboratorios Merck (2002), WorldCom (2002), Man (2007) o Siemens (2008).

Andrew Ross Sorkin, periodista financiero y autor del libro titulado “Malas Noticias” describe en estos términos la hecatombe de la gran banca americana: “La crisis financiera que surgió en 2007, exhibió en proporciones impensables el abuso de confianza y del engaño de unas entidades que no actuaron profesionalmente en la evaluación del riesgo y que endosaron productos tóxicos a otros operadores que tampoco dieron muestra de cuidado en la gestión de sus activos.

”En 2007, en el punto culmínate de la burbuja económica, el sector de servicios financieros se había convertido en una máquina de creación de riqueza, llegando a inflarse hasta alcanzar más de del 40% de los beneficios corporativos totales en Estados Unidos. Los productos financieros –incluida una nueva serie de actividades financieras tan complejas que había muchos directores generales y junta de accionistas que no lo entendían- se convirtieron en una fuerza impulsora cada vez mayor de la economía del país.

”El sector de las hipotecas era un componente especialmente importante de este sistema, proporcionando préstamos que servían de materia prima para las elaboradas creaciones de Wall Street, formando con ellas nuevos paquetes y vendiéndolas por todo el mundo.

”Con todo, el beneficio que se estaba generando Wall Street, aportaba una riqueza de nueva generación que no se había visto desde la época de 1980, alimentada por deuda. Los titanes financieros confiaban en haber creado un nuevo modelo que podía ser exportado con éxito a todo el mundo.

”Pero mientras estaban ocupados en propagar sus valores financieros y produciendo sumas escalofriantes, las grandes compañías de intermediación habían estado impulsando sus apuestas con enormes cantidades de deuda. Las firmas de Wall Street tenían unas relaciones de deuda-capital de treinta y dos a uno.

”Esta fuerza destructiva de Wall Street, que surgió del colapso de la burbuja de las empresas punto.com y la caída que sobrevino después del 11-S fue en gran parte el producto del dinero barato. El ejemplo culminante de descontrol de la liquidez fue el mercado hipotecario-basura. En el punto más álgido de la burbuja inmobiliaria, los bancos se desvivían por conceder hipotecas a cualquiera que fuera capaz de firmar en la línea de puntos.

”En lugar de atenerse al riesgo propio, los bancos lo dividieron en fracciones que vendieron a los inversores cobrando en el proceso unos horarios desmesurados.

“Pero lo que planteó el mayor riesgo fue la ultrahiperconectividad de las instituciones financieras del país. Como consecuencia de la propiedad compartimentada de estos novedosos instrumentos financieros, cada banco empezó a depender de los demás y eso sin que muchos de ellos lo supieran. Si uno caía, los demás lo seguían como fichas de dominó” (Andrew R. Sorkin, 2009: 24-26).

Lehman Brothers, cuarto banco de inversión en Estados Unidos, quebró en septiembre de 2008. El índice Dow Jones perdió en la jornada posterior al anuncio de la quiebra un 4,42%, pero el valor en bolsa de Lehman Brothers bajó el 73%. Veinticinco entidades financieras quebraron y el rescate total de la banca americana costó 16.000 millones de euros.

Los casos de crisis empresariales producidos por conductas inapropiadas han continuado, ocasionando daños que se han concretado en lesiones patrimoniales y en multas de los reguladores.

La multinacional alemana Volkswagen perdió en el trimestre que se produjo el escándalo 3.400 millones de euros frente a los 3.200 obtenidos en mismo trimestre del año anterior. 21.000 millones de euros fueron las pérdidas en capitalización. Sin embargo, las ventas no se han contraído, aunque la firma alemana ha disminuido su cuota en el mercado europeo por primera vez desde 2007. Esta divergencia entre el comportamiento de los inversores y los consumidores se explica por varios motivos. Para los consumidores la fortaleza de la reputación de Volkswagen y su rápida reacción anunciando la revisión de los vehículos afectados han sido decisivas para el mantenimiento e incluso incremento de las ventas. El castigo de los inversores puede estar relacionado con una actitud cada vez más establecida de valorar las malas prácticas de una compañía como algo que resta valor en los mercados a las empresas.

La Comisión Europea sancionó con una multa de 1.700 millones en 2013 a seis grandes bancos internacionales por su participación en un acuerdo ilegal para manipular tipos de interés de referencia como el Euribor. Deutsche Bank, Royal Bank of Scotland, Société Générale, JPMorgan, Citigroup y RPMartin fueron los participantes en un acuerdo que, además de su carácter irregular, infringía uno de los principios de la filosofía de la economía de mercado: la competencia (Europa Press, 2013). Tras 13 meses de investigación, organismos de control de Estados Unidos, Gran Bretaña y Suiza impusieron en 2014 una multa de 3.400 millones a seis bancos, por manipular los precios de referencia del mercado de divisas, el 40% del cual se mueve en la City londinense Los bancos sancionados fueron Citibank, HSBC, J.P. Morgan Bank of América, Royal Bank of Scotland y UBS (Sandro Pozzi, 2014).

En España, el caso Bankia ejemplifica el abuso de confianza por parte de la entidad en la venta de acciones preferentes y en la salida a bolsa. En el primer caso, el adjetivo preferente utilizado era claramente una comunicación engañosa, y en el segundo la información a los accionistas fue inveraz e incorrecta en aspectos relevantes. El rescate de la antigua Caja Madrid ha supuesto una inyección de 22.422 millones con cargo a las arcas estatales. El monto final de las reclamaciones por la compra de preferentes y por la compra de acciones está aún por determinar, dependiendo de la resolución de múltiples procesos judiciales en tramitación.

En este caso, el fracaso no radica en una despreocupación por una praxis ética, que sí hubo, sino en la deficiente configuración de los órganos del gobierno corporativo, concretamente de su Consejo de Administración formado en su mayoría no por personas independientes, sino por personajes con un currículo inapropiado para la misión que tenían que desempeñar.

In document Agricultural policies in Vietnam (Page 78-81)

Related documents