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Quality-Based Selection System Proper procurement is a vital part of assembling an effective

Specific Focus on Quality

B.4 Quality-Based Selection System Proper procurement is a vital part of assembling an effective

Para comenzar la reflexión sobre los pronombres, el profesor plantea una pregunta al grupo: ¿Alguien se llama Usted? ¿Y Yo? ¿Y Tú? ¿Y Nosotros? ¿En qué tipo de palabras debemos incluir éstas? ¿Para qué sirven? ¿Las usamos mucho? ¿Por qué?

Ofrece el poema “Usted-tú” de Ángel Urrutia. Pide que comiencen realizando individualmente un ejercicio: Rodear con un círculo los pronombres que aparecen en el poema. ¿A quién se refieren casi todos los pronombres del soneto? ¿A qué grupo de pronombres pertenecen la mayor parte? ¿Por qué se llama así a ese grupo (pronombres personales)? ¿Qué significa el poema? (Aunque es un poco complicado, quizá algún alumno lo capte.)

De pronto, dejó de tener pesadillas y se sintió aliviado, pues habían llegado ya a ser una proyección obsesiva en las paredes de su alcoba. Descansado y tranquilo en su sillón de lectura, el criado le anunció que quería verlo el señor de arriba.

Como para la visita de un vecino no debe haber dilaciones que valgan, le hizo pasar y escuchó su incumbencia: –Vengo porque me ha traspasado usted sus sueños.

–¿Y en qué lo ha podido notar?

–Como vecinos antiguos que somos, sé sus costumbres, sus manías y sobre todo sé su nombre, el nombre titular de los sueños que me agobian a mí, que no solía soñar…Aparecen paisajes, señoras, niños con los que nunca tuve que ver…

–¿Pero cómo ha podido pasar eso?

–Indudablemente, como los sueños suben hacia arriba como el humo, han ascendido a mi alcoba que está encima de la suya…

–Y qué cree usted que podemos hacer?

–Pues cambiar de piso durante unos días y ver si vuelven a usted los sueños.

Le pareció justo, cambiaron, y a los pocos días los sueños habían vuelto a su legítimo dueño.

Usted-tú

usted no es tan usted como decía, porque decía usted que yo tenía una imagen de tú que no podía ser el usted que usted me prohibía. yo que usted a usted lo dejaría ser el tú que yo soy, y firmaría de todo corazón y sin latría debajo de mi tú su cortesía.

que para ser usted yo no sería tan usted como usted me lo exigía, yo me trato de tú, y mi señoría. yo me iría de usted y acercaría al tú el usted y abrazaría

al nosotros de un tú hecho armonía.

Ángel Urrutia, Poemarios completos. Otros poemas, Pamplona, Cénlit, 2005.

El profesor ofrece otro texto para continuar el estudio del pronombre: ”Traspaso de sueños” de Ramón Gómez de la Serna. En primer lugar propone que sustituyan por pronombres las palabras destacadas en el texto con cursiva. Después, el ejercicio contrario: reponer en su lugar las palabras que Gómez de la Serna sustituyó con pronombres; para ello previamente marcarán los pronombres del texto original.

Traspaso de los sueños

Ramón Gómez de la Serna, Caprichos, Ed. Espasa Calpe. Colección Austral.

El profesor expone a los alumnos que hay muchos tipos de pronombres. Pide que los enumeren y pongan algún ejemplo de cada tipo. Pregunta para que reflexionen individualmente y después lo expongan en grupo: ¿Son realmente útiles los pronombres?

El profesor solicita una búsqueda de pronombres en un texto. Puede ser uno de los siguientes: el fragmento de Francisco Umbral o el de Elvira Lindo. Les advierte que incluyen muchos

Preguntas acerca del uso de pronombres personales: – ¿Por qué no emplea sólo “yo”?

– ¿Para qué le sirve “nosotros”?

– ¿En qué situaciones podemos preferir “yo” a “nosotros”?

Comenta con tus compañeros el uso de los pronombres personales.

Pero los ojos, mis ojos, los ojos que me miro y que me miran, en el espejo, los ojos por los que he visto el mundo, por los que el mundo se ha asomado a mí.

Aprender a mirar los ojos, a mirar lentamente, profundamente, aprender a escuchar con los ojos. Nadie puede soportar la interrogación de los ojos. Los ojos nos descubren y nos encubren. Porque generalmente huimos la región de los ojos, demasiado clara, y nos agazapamos en los sótanos del cuerpo. Hay que irse a vivir a los ojos como a lo alto de la claraboya, a los cielos del cuerpo. Estar en mis ojos para que se me vea y para ver. Instalarse en los ojos como en las estancias más soleadas del cuerpo.

Francisco Umbral, Mortal y rosa. Ed. Destino. Barcelona, 1975, adaptado.

Al empezar septiembre mi madre nos mandó a mi abuelo y a mí a comprar un cuerno que me faltaba en la trenca. Me lo arrancó el año pasado el Orejones López de un mordisco, un día que no le quise dar bocadillo. Él se rompió un diente y yo me quedé sin cuerno. A él le consoló su madre y a mí la mía me dio una colleja de las de efecto retardado, de las que te duelen a la media hora aproximadamente. Ese día aprendí que si quieres meterte a una madre en el bote es mucho mejor que te rompas algo de tu propio cuerpo a que te rompas algo de la ropa. Lo de la ropa lo llevan fatal. Sin embargo, de los destrozos de los hijos se ponen a presumir en cuanto te descuidas.

Elvira Lindo, Manolito Gafotas, Madrid, Alfaguara, 1994, p. 13.

Durante tus frecuentes viajes por la vasta y desmerecida geografía de tu patria [...], te detenías a menudo en algún poblado amarillo y blanco o una primitiva y olvidada aldea de pescadores y, en la taberna, el mercado o la fonda, según se terciara, pegabas la hebra con sus habitantes y, hábilmente, trababas amistad con ellos. A salvo tú de la necesidad, gracias al destino aleatorio que te brindara nacer en una cuna ricas, les oías hablar por espacio de unas horas de su vida, familia, trabajo, privaciones, esperanzas con un interés apasionado...

Juan Goytisolo, Señas de identidad, Argos Vergara, Barcelona, 1979, p.392.

Yo estaba muy contento, me había lucido, le había contado las cosas como en las películas, desde antes de que nazca el protagonista. Hasta le conté cuando mis padres cerraron la terraza con aluminio visto para que durmiéramos allí mi abuelo y yo, que es una cosa de la que hablan mucho las amigas de mi madre, de cuando cierran las terrazas y de cuando acuchillan el parqué. La sita Espe me dijo que volviera la semana siguiente.

Elvira Lindo, Manolito Gafotas, Madrid, Alfaguara, 1994, p. 31.

El profesor propone a los alumnos el texto siguiente de Juan Goytisolo y les señala que pertenece a una obra autobiográfica. Si es necesario explica (o pide que lo explique algún alumno) qué es una autobiografía, y pregunta: ¿Quién es “yo” (la voz del narrador) en el texto y quién es el “tú” al que se dirige?

El profesor propone el siguiente texto de Elvira Lindo de una autobiografía ficticia. Pregunta: ¿Quién es “yo” (la voz del narrador) en el texto? ¿Por qué ha elegido la autora narrar en primera persona y como si lo contase Manolito?

ESTÁNDARES:

187. Reconocer los artículos dentro de un texto. 188. Conocer sus clases.

189. Contrastar sus diferencias con otras clases de palabras.

190. Reconocer el artículo a través de las palabras a las que acompaña (los sustantivos o los posesivos cuando son pronombres: el nuestro es el mejor) .

191. Inferir el género y número de las palabras a las que acompaña.

PROPUESTA: