DOES THERE-EXIST A SUBJECT IN FREUD?
D. Quality and the problem of consciousness
Esta sección se basa fundamentalmente en el capítulo III de la tesis de Sheyla E. Salazar (2003), "Contexto político y social del Cono Norte, específicamente de Comas", que expone brevemente importantes etapas de la historia de Comas que nos interesan. Se ha evitado profundizar en la historia previa a la Independencia del Perú (historia prehispánica, colonial, republicana), ya que hacerlo excedería los objetivos de este trabajo. Aun así, se ha tratado de aportar algunos datos de todas las etapas, procedentes de diversas fuentes, para que quede constancia de la riqueza histórica del área investigada. El historiador y profesor de la Universidad Católica Sedes Sapientiae, Santiago Tácunan Bonifacio, es el artífice de dos de las escasísimas obras que tratan la historia de Comas de una manera rigurosa, muy bien documentada: “Comas y su historia. Un modelo de historia distrital” (2000) y “Collique, historia de un pueblo solidario” (2013)21.
Aparentemente, Comas surge tan solo varias décadas atrás, tras la llegada de nuevos pobladores (migrantes que quieren asentarse en la capital). Pero la realidad es que sus antecedentes históricos son antiquísimos y datan de hace por lo menos siete mil años. Según la Dirección de Conservación de Monumentos Históricos del Instituto Nacional de Cultura, Comas y aledaños se caracterizaban por su vegetación abundante, humedad ambiental y clima
favorable. Algunos historiadores señalan que sus pobladores llevaban una vida sedentaria y belicosa. El área donde se sitúa el distrito cuenta con un pasado prehispánico y preincaico (Salazar, 2003). De hecho, se han podido identificar en él hasta diecisiete zonas arqueológicas. A la hora de hablar de la historia antigua del distrito, es necesario puntualizar que Comas, geográficamente, se caracteriza no solo por una zona baja y zona alta, sino también por otra en la que se encuentra el río Chillón; un área mayormente rural con chacras, granjas y clubes campestres. Pues bien, es en la parte baja del río, también en el valle de Carabayllo, donde existió un extenso señorío, el de los Colli, adoradores del dios Wallallo. En el Período Intermedio Temprano (400 a.C. - 650 d. C.) los Yauyos, adoradores del dios Pariacaca, asociado a las lluvias torrenciales y a los huaycos, libraron feroces combates contra los Colli. En el Período del Horizonte Medio (600- 1000 d. C.) se manifiesta la influencia Huari sobre la zona, al igual que en otros tantos territorios. Durante el Período Intermedio Tardío (1000- 1476), el señorío de los Collli vivía en constante guerra con otros señoríos, como los Canta, pero siempre logró rechazar los ataques enemigos protegidos por su imponente fortaleza -sede del curacazgo y centro ceremonial principal-, sus campos de cultivo y sus manantiales de agua, que les permitían resistir un cerco prolongado del enemigo. Puede que ocuparan parte del valle del Rímac. Su señor principal, llamado Collicápac, mandaba sobre varios curacas de menor jerarquía. En el Período horizonte tardío (1476- 1532 d.C.) el Collicápac, unido a otros curacas, como el de Quivi, no pudo resistir a las arremetidas de los Yauyos (serranos) ni a los incas, imponiéndose el dominio de Qosqo en el valle. Los incas reorganizaron el señorío instalando mitimaes de otras naciones y castigaron a los Colli. Finalmente, estos últimos fueron eliminados a fines del siglo XVI con la invasión española. Del antiguo señorío de Colli, en 1586 no quedaba más que el curaca Hernando Nácar, los jóvenes Francisco Nácar, Rodrigo Asmat y el anciano Alonso Cuy Cuy, quien declaró haber visto en su juventud "600 indios en Collique", cuando antiguamente "había tantos que no se contaban por ser muchos".
Comas, en tiempos de la colonia, incluía los territorios de las haciendas de Collique, Comas y parte de la hacienda Pro, siendo la hacienda Comas la más importante para la constitución de lo que hoy es el distrito de Comas. En 1543 Francisco Pizarro da la conducción de la hacienda a Francisco Chávez, y en 1547, la viuda de Chávez dona la hacienda al convento la Merced, que a su vez la cede a quince arrendatarios entre los años de 1672 y 1791. Se dice que la hacienda tenía la mejor producción de trigo del valle.
En época más tardía, durante la etapa final de la dominación colonial próxima a la independencia, los terratenientes criollos que poseían las tierras de Carabayllo, se hicieron eco de las aspiraciones independentistas. Algunos de ellos fueron el Marqués de valle Umbroso (propietario de la hacienda Chuquitanta), el Marqués de la casa Dávila (propietario de la hacienda Naranjal) y el Marqués de Montemira (dueño de las haciendas Chacracerro y Pro); este último fue alcalde del cabildo de Lima y estuvo con San Martín el día de la proclamación de la independencia. Comas hizo de puente hacia la vida republicana con Carabayllo, el primer distrito del Perú que creó Simón Bolívar, y que originalmente formaba parte del actual
distrito de Comas. Los hacendados lograron que el libertador creara este nuevo distrito, que llegaba hasta el caserío de Puente Piedra. Los descendientes de los hacendados se mantuvieron como propietarios de los latifundios y siguieron explotando a los campesinos y esclavos. Esto se mantuvo a lo largo del siglo XIX, por lo que gran porcentaje de los esclavos se vieron obligados a comprar su libertad con su trabajo. En la segunda mitad del siglo, los pocos esclavos que quedaron se beneficiaron tardíamente con la obra de Ramón Castilla, quien pasó a la postre como libertador, no obstante haber solo aceptado algo que la nueva realidad social y la lucha de los esclavos había impuesto. Los antiguos marqueses de las haciendas habían sido entonces cambiados en sus atuendos y títulos, pero en realidad seguían los mismos pasos de la explotación con los nativos, con los hombres de color y, con posterioridad a la libertad de estos, con los chinos que habían emigrado desde Asia, sin imaginar que aquí les esperaría un régimen semiesclavista.
En la zona que corresponde a la hacienda Comas, se produce la contracción del área agrícola, causada por la reducción de la mano de obra, cambiando la economía, de agraria a pecuaria. A principios de siglo XX disminuyen las áreas de cultivo. Algunas son declaradas inútiles, y pasan a ser utilizadas para la crianza de animales de corral (las cabras y cerdos constituyen el segundo producto más importante de la hacienda de Comas); el cambio es obligado por la reducción demográfica y de la mano de obra.
También a principios del s. XX se empezaron a explotar los salitrales y las minas de cal de Collique ubicadas a la altura del kilómetro 11 de la avenida Túpac Amaru de Comas. Éstas habían sido concedidas a un personaje de apellido Casanave. Según uno de los fundadores de Comas, don Arturo Ruiz,
Casanave había obtenido la concesión de las tierras para explotar unas minas de cal. El Estado le daba las concesiones, tanto para actividades mineras con agrícolas; aunque él nunca fue agricultor. Bien todos los que trabajábamos para Casanave en estos eriazos le pedíamos un lotecito (Bueno, 1983).
Mediante esta modalidad unas sesenta familias consiguieron tierras, pero también empezaron los problemas por la posesión de las mismas. Hubo juicios y desalojos durante un par de años hasta que, en 1956, Comas ya tenía 351 habitantes a la altura del kilómetro 11, en el área que denominaron Pampas de Comas o La Libertad. Pronto se corrió la voz en todo Lima, que crecía desordenadamente. En 1958 se produjo la primera llegada masiva de personas a las faldas de los cerros y la aparición de gran cantidad de chozas de esteras; Comas fue una de las primeras invasiones organizadas de la periferia de Lima. Así, empezaba a poblarse el que se convertiría en uno de los distritos más grandes de Lima. En ocasiones, las invasiones eran protagonizadas por los peones que cultivaban las tierras, sobre todo si los terrenos de la hacienda habían sido expropiados por el Estado y entregados en régimen de "concesión" a terceros, como fue en el caso de Comas y Collique (Cañedo Argüelles, 2012: 128). Para contextualizar mejor, señalemos que estas grandes invasiones de tierras tuvieron lugar durante
el segundo gobierno de Manuel Prado (1956-1962), siendo la más famosa invasión, la de Comas.
Los informes periodísticos de la época indican que unas 10.000 personas llegaron a unas tierras ubicadas al norte de la ciudad en unas cuarenta y ocho horas" (Dietz, 2000, p. 261). En realidad, la invasión de las pampas de Comas no fue espontánea sino que se formó luego de que el gobierno reubicara allí a un grupo de familias que habían invadido un terreno privado (en lo que hoy es La Molina). Después de esta reubicación, miles de familias sin vivienda fueron sumándose al nuevo asentamiento en Comas (Driant, 1991) (Aguirre y Panfichi, 2013: 61).
Un año después, en 1959, se formó la Comisión pro distrito, integrada por pioneros dirigentes y el 16 de abril de 1960, en asamblea general, se acordó la creación del distrito de Comas. La Comisión, presidida por Abel Saldaña del Pino, redactó un proyecto de ley y elevó un memorial con la firma de unos diez mil pobladores para respaldar su pedido ante el Poder Ejecutivo y el Parlamento Nacional. Su reconocimiento vendría el 2 de noviembre de 1961. La Ley Nº 13757 de Distritalización de Comas saldría promulgada en el diario El Peruano el 12 de diciembre de 1961, fecha considerada como el aniversario oficial del distrito (Salazar, 2003) 22. En 1964 se tiene el primer servicio de transporte público de pasajeros y se inicia la
nivelación de calles.
Foto 4. Comas en la década de 1960 Fuente: Retro (2016)
22 El pasado mes de diciembre de 2016, el distrito de Comas celebró su 55 cumpleaños con diversas actividades a cargo de la Municipalidad, que quedaron reflejadas en diversos artículos como el de Farfán (2016).
En los años setenta, los gobiernos militares del Perú buscaron corporativizar el movimiento de los pobladores; en este marco, la lucha por legitimar el acceso a los servicios básicos se retrasó entre 20 y 30 años. En la mitad de la década florecieron asociaciones pro vivienda y cooperativas como el Parral, urbanización San Felipe o Los Viñedos. En estos años se construye la avenida Túpac Amaru, se consigue servicio de alumbrado y teléfono público, dotación de agua y desagüe.
Cabe indicar que las invasiones fueron admitidas y hasta legitimadas por Manuel Odría (1948-1956) y que también contaron con el visto bueno de los sucesivos presidentes Velasco Alvarado (1968-1975), Alan García (1985-1990) y Alberto Fujimori (1990-2000), todos ellos con el objetivo de disponer del apoyo político de las masas populares de migrantes cuando los votos de este sector comenzaron a alcanzar significación numérica, como señala la profesora Cañedo Argüelles (2012: 115-116).
En la década los ochenta, la crisis económica se acentúa, dando inicio a Organizaciones de Sobrevivencia (Vaso de Leche, comedores populares, clubes de madres) en las que las grandes protagonistas son las mujeres pobres. El movimiento barrial ligado a los pueblos jóvenes y asentamientos humanos se ve atenuado por el clientelismo y la corrupción. Aunque se amplían los servicios básicos, se debilita la organización barrial porque los proyectos y su ejecución son realizados por las empresas.
Según la Municipalidad Distrital de Comas (2010: 29), desde su nacimiento como distrito, Comas ha pasado por numerosos cambios económicos, sociales, culturales, políticos y urbanos, muchos de ellos no planificados, presentándose como un distrito con relativos niveles de pobreza (22,3% - 2009), desarticulado, con zonas tugurizadas y abundantes microempresas; ha crecido alterando su ambiente, con ritmos que han rebasado la capacidad de su gestión local. La segregación que se produce en la ciudad de Lima orientó el asentamiento en este distrito de sectores de población pobre.
Como procesos en el distrito, destacan la ocupación informal y formal de su territorio, que ha determinado su actual configuración, desorden, depredación, pérdida de grandes áreas de su valle y fuertes niveles de contaminación; los procesos de empobrecimiento son paralelos al surgimiento de nuevos actores empresariales de origen popular.
Dentro de la dinámica del desarrollo de Comas, se han identificado varios procesos clave que se interrelacionan, entran en conflicto y denotan tendencias:
empobrecimiento y surgimiento de un micro empresariado fuerte
construcción de ciudadanía e identidad local frente a inseguridad ciudadana
disminución de credibilidad en la gestión municipal frente a la afirmación de una voluntad política de liderar la gestión, el desarrollo local, y de fortalecer la democracia y la participación ciudadana
crecimiento urbano y conservación de áreas agrícolas
desarrollo de actividades económicas en un distrito con función residencial, donde a la vez surgen formas iniciales de aglomeraciones comerciales y de servicios (supermercados, mypes)
en medio de la heterogeneidad cultural, se afirma la identidad local.