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Siguen sin Progresar.

El 19 de noviembre de 1933 se realizaron las segundas elecciones populares de la Segunda República española206, con el fin de establecer un nuevo gobierno democrático. En estas elecciones, y como había sido pronosticado, por las diversas fallas que tuvo el primer gobierno de coalición, resultaron vencedoras las derechas, entre las cuales se podían encontrar organizaciones como la Confederación Española de Derechas Autónomas (C.E.D.A.), los Agrarios207, Radicales, Monárquicos, entre otros208.

Los problemas existentes al interior del primer gobierno republicano iban más allá de las leyes, las reformas y lo social; los enfrentamientos entre la coalición, pero especialmente entre los socialdemócratas, los llevaron a un punto de incredibilidad ante las masas del cual ya no podrían salir. Las palabras de Julián Besteiro, dirigente de la U.G.T., demostraban los resentimientos que había entre unos y otros, en un discurso pronunciado durante un homenaje a Manuel Llaneza, fundador del Sindicato de Mineros de Asturias (S.O.M.A.):

de triunfar el bolchevismo en España la República sería la más sanguinaria de la Historia contemporánea” declarándose así enemigo de la dictadura del proletariado209. A lo que Largo Caballero (a pesar de ser otro de los enemigos de la dictadura del proletariado) replicaba: “el partido iba por la toma del poder dentro de las leyes, pero si se les negaba el paso tendrían que tomarlo de otra manera”210

A esto, se puede agregar que la coalición republicana fue incapaz de llevar a cabo las promesas que se habían hecho a los españoles en el momento de establecer el régimen democrático. La Reforma Agraria había quedado reducida a una simple propuesta, de la cual nada se había hecho; en lo referente a la cuestión catalana, aunque el Estatuto se había aprobado. En lo que respecta a lo social, se puede hacer referencia a la situación por la cual atravesaba el pueblo español, en palabras de Joaquín Arraras: “La dictadura de los sindicatos reflejaba en la profusión de huelgas, asesinatos, atracos, explosiones e incendios”211.

206 Nin, Andreu. La Revolución Española. Ed. Fontamara. Barcelona. 1978. P. 155. 207 Partido Agrario Español: Formado en enero de 1934 y dirigido por José Martínez Velasco. 208 Nin, Andreu. La Revolución Española. Ed. Fontamara. Barcelona. 1978. P. 153.

215 Arrarás, Joaquín. Historia de la Segunda República Española. Ed. Nacional. Madrid. 1965. P. 216. 216 Arrarás, Joaquín. Historia de la Segunda República Española. Ed. Nacional. Madrid. 1965. P. 216. 217 Arrarás, Joaquín. Historia de la Segunda República Española. Ed. Nacional. Madrid. 1965. P. 216.

El nuevo gobierno, por votación de los ayuntamientos, las facultades y el colegio de abogados el 12 de septiembre, queda constituido de la siguiente manera: Alejandro Lerroux, Presidente; Claudio Sánchez Albornoz, Estado Acción Republicana); Juan José Rocha, Guerra (Radical); Diego Martínez Barrio, Gobernación (Radical); Juan Botella Asensi, Justicia (Radical Socialista); Antonio Lara, Hacienda (Radical); Vicente Iranzo, Marina (Independiente); Domingo Barnes, Instrucción Pública (Radical Socialista); Ricardo Samper, Trabajo (Radical); Rafael Guerra del Río, Obras Públicas (Radical); Ramón Feced Gresa, Agricultura (Radical Socialista); Laureano Gómez Paratcha, Industria y Comercio (O.R.G.A.), Miquel Santaló i Parvorell, Comunicaciones (Esquerra)212. Con esta coalición el presidente Lerroux buscaba conseguir la reconciliación de los españoles, así mismo, quería conseguir que la Confederación Española de Derechas Autónomas

C.E.D.A.213 se convirtiera en el partido republicano de la derecha y, por último apaciguar los sentimientos católicos y conservadores modificando la legislación anticlerical y social de Azaña, sin violar la Constitución214.

Durante los primeros días del gobierno de derechas, comenzaron a escucharse rumores de eventos revolucionarios, comentarios que fueron confirmados al descubrirse varios depósitos de armas durante algunos allanamientos realizados por la policía; esto, sería un abrebocas de lo que tendrían que afrontar los nuevos gobernantes durante el tiempo que estuviesen en el poder. Adicionalmente, durante los operativos también se encontraron una serie de documentos que comprobaban las intenciones revolucionarias, especialmente por parte de grupos anarquistas, en los que decía que estaba a punto de generarse un “extenso movimiento anarquista”215. Días más adelante, el Ministro de la Gobernación, explicaría el contenido de estos documentos encontrados, declaración en la cual afirmaba que la intención de los movimientos anarquistas era la de implantar el comunismo libertario, con lo que se buscaba destruir al Estado, así mismo, buscaban abolir la propiedad privada; los bancos, la tierra, y el comercio quedarían bajo el control de Comités Revolucionarios, así mismo se buscaría ocupar las viviendas de las familias más pudientes de España216. Desde el momento en que fueron encontrados estos documentos el gobierno español comenzó a prepararse para reprimir cualquier tipo de levantamiento por parte de estos grupos, llegando a declarar el 9 de diciembre de 1933 el estado de emergencia debido a las primeras huelgas que se comenzaban a presentar217.

212 Arrarás, Joaquín. Historia de la Segunda República Española. Ed. Nacional. Madrid. 1965. P. 203.

213 La Confederación Española de Derechas Autónomas era un partido de tendencias derechistas clericales fundado en marzo de 1933 y

teniendo como uno de sus mayores representantes a José María Gil Robles. En: Montero Gibert, José Ramón. La CEDA y la Iglesia en la Segunda República Española. Texto de la conferencia pronunciada el día 30 de junio de 1981 en la VI Semana de Historia Eclesiástica de la España Contemporánea, del 29 de junio al 4 de Julio. España. 1981. Disponible en: http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=26730&orden=0&info=link.

214 Robinson, Richard, La República y los Partidos de Derecha”, en Carr, Raymond (Comp.) Estudios Sobre la República y la Guerra

Para finales de marzo de 1934, la C.N.T. convocó a una nueva huelga en Zaragoza, que tuvo una duración de 6 semanas, logrando paralizar a la ciudad durante este periodo. La organización escogió esta ciudad porque era el corazón espiritual del anarcosindicalismo español, sobrepasando a Barcelona, que se encontraba influenciada por el nacionalismo catalán. Así mismo, esta ciudad –Zaragoza- era el centro más poderoso de la Federación Anarquista Ibérica (F.A.I.) y la tierra que vio nacer grandes dirigentes anarquistas como los hermanos Ascaso y Buenaventura Durruti. Esta huelga se convocó con la intención de solicitar la liberación de los presos en el levantamiento de diciembre, así como protestar contra el gobernador civil, quien había privado a algunos conductores de buses locales de sus licencias. La respuesta gubernamental fue devolver las licencias a los conductores, pero en el caso de los presos, no negoció. A pesar de esto la huelga continuo, el tiempo suficiente para que Durruti ganará la fama y el reconocimiento a nivel nacional que llego a tener, esto gracias a que en los últimos momentos de la huelga, y cuando el hambre afectaba el espíritu de los huelguistas, este organizó una caravana de buses para evacuar a los hijos de los huelguistas, quienes llegaban a casas de compañeros anarquistas en Cataluña218.

A pesar de los preparativos realizados por el gobierno, se alcanzaron a llevar a cabo algunos levantamientos, entre los que se podían contar: Zaragoza, Barcelona y Logroño, Álava, Valencia, Gerona, Coruña, Castellón, Málaga y Salamanca. No se puede dejar de nombrar el caso de Granada, donde los levantados quemaron iglesias y conventos, además el Archivo de la Audiencia Territorial. Para el 12 de diciembre el movimiento comenzó a decrecer, extinguiéndose del todo unos días después219. El ministro de la Gobernación, Martínez Barrio, logró sofocar esta revuelta sin que se llegara a convertir en otro Casas Viejas220.

218 Jackson, Gabriel. El Gobierno de Centro Derecha, en La República Española y la Guerra Civil (1931 1939). Ed. Orbis.

Barcelona. 1985. P.p. 126 – 127. Respecto a Casas Viejas, se hizo un apartado en el capítulo anterior explicando los sucesos que en esta población ocurrieron.

219 Arrarás, Joaquín. Historia de la Segunda República Española. Ed. Nacional. Madrid. 1965. P. 216.

220 Jackson, Gabriel. El Gobierno de Centro Derecha, en La República Española y la Guerra Civil (1931 1939). Ed. Orbis.

Mapa Político de España221 Los hechos ocurridos a los largo de estos levantamientos llevaron a que se dieran los primeros cambios en el gobierno recién establecido, quedando compuesto de la siguiente manera: Alejandro Lerroux, Presidencia; Leandro Pita Romero, Estado; Ramón Álvarez Valdés, Justicia; Diego Martínez Barrio, Guerra; Juan José Rocha, Marina; Antonio Lara, Hacienda; Manuel Rico Avello, Gobernación; José Pareja Yébenes, Instrucción Pública; Rafael Guerra del Río, Obras Públicas; Cirilo del Río, Agricultura; Ricardo Samper, Industria y Comercio; José María Cid, Comunicaciones; José Estadella Arnó, Trabajo; nuevo gabinete que tenía como misión, en palabras de Lerroux: “restablecer la paz social, la disciplina moral y el prestigio de la ley”222.

Cabe anotar que los problemas que se vieron en el primer gobierno republicano, eran nuevamente evidentes en el Bienio Negro223, no existía una real unidad, y las brechas políticas eran cada vez más amplias, se acusaban entre unos y otros de falta de colaboración para salir de la crisis que afrontaba el país. Esto se veía reflejado en diversas frases pronunciadas durante los discursos, como fue el caso de Indalecio Prieto, quien en una de sus presentaciones dijo lo siguiente:

Lerroux únicamente condenaba las violencias de los socialistas; el resultado de esta actitud podía ser su disposición a aliarse con unos elementos “enemigos de toda esencia constitucional con tal de aplastar a otros elementos que constituyen también otra amenaza”.

221 Mapa de las regiones nombradas en el párrafo superior. Las modificaciones para señalar cada uno de los sitios fue realizada p or mí.

http://www.zonu.com/fullsize2/2009-12-02-11298/Mapa-Politico-de-Espana.html

222 Arrarás, Joaquín. Historia de la Segunda República Española. Ed. Nacional. Madrid. 1965. P. 217.

223 El Bienio Negro, fue la forma en que se denominó por parte de los grupos y organizaciones de izquierda, el segundo gobierno

Así mismo el discurso de Prieto contenía algunas amenazas como: “Se nos empuja fuera del ámbito de la legalidad, hacia actitudes revolucionarias. Al levantarse el proletariado exigiremos como premio a la victoria que el mínimo de justicia social pendiente de la Constitución sea una realidad. Suprimiremos la propiedad de la tierra. Frente a la traición, nuestro deber es la revolución, con todos los sacrificios y amargura de los castigos con que se nos conmine.”224,

a lo que el dirigente de derechas Gil Robles contesto: “Pretendéis hacerla ahora (la revolución) –añadió- para retener a las masas que se os marchan.”225.

Después de superar los problemas que se presentaron durante los primeros días, el gobierno se enfoca en detener las reformas legislativas iniciadas en el periodo anterior, entre las que se podían contar: Reforma Agraria, Instauración del nuevo Impuesto de Culto y Clero,

concesión de Amnistías a los Sublevados del Ejército, entre otras226. Sin embargo, esta forma de actuar de quienes se encontraban en la cabeza del Estado aumento el descontento existente entre las masas proletarias, las cuales ya venían algo agobiadas por el gobierno anterior; el paro aumentaba día a día, en los campos los terratenientes continuaban haciendo de las suyas a la hora de establecer el pago a los trabajadores de la tierra o al cobrar el arriendo a los yunteros, lo que llevó a que en octubre de 1934 se diera la última revolución proletaria227, el denominado Levantamiento de Asturias.

Pero antes de adentrarnos en lo que fue este nuevo intento de las clases proletarias, entre las que esta vez se podían encontrar obreros industriales, campesinos y mineros, es importante ver lo que estaba sucediendo los meses anteriores a octubre de 1934 con el gobierno.

Debido a las diferencias y a los problemas que por estas se generaban al interior del seno gubernamental, Alejandro Lerroux dimitiría a su cargo; por otro lado, los socialistas no se identificaban con el modo de gobernar de la coalición de derechas; Largo Caballero continuaba con su política radical de proponer un cambio social por medio de la violencia (decepcionado por los escasos logros conseguidos luego de la unión entre los socialdemócratas y las organizaciones de derechas)228, seguido muy de cerca por las

Juventudes Socialistas, política que le sirvió para llegar a ser uno de los que en Barcelona gestionó “la primera Alianza de los trabajadores revolucionarios para la conquista del poder” en la cual se podían encontrar a los socialistas y sindicatos de la U.G.T., los

224 Arrarás, Joaquín. Historia de la Segunda República Española. Ed. Nacional. Madrid. 1965. P. 223. 225 Arrarás, Joaquín. Historia de la Segunda República Española. Ed. Nacional. Madrid. 1965. P. 224. 226 http://profehistoriaespaa.blogspot.com/2011/03/bienio-negro-1933-1935-y-fin-de-la.html

227 Cándano, X. (Director). (2004). Asturias: La Última Revolución Obrera. [Documental]. España: TVE.

228 Arrarás, Joaquín. Historia de la Segunda República Española. Ed. Nacional. Madrid. 1965. P. 226. Para este momento se generó una

división al interior del P.S.O.E., por un lado estaba Besteiro, quien dirigía el ala reformista, por el otro se encontraba a Largo Caballero, quien se declaraba partidario de la violencia.

comunistas del B.O.C, sindicatos autónomos, rabasaires y la Unión Socialista de Cataluña229.

Con el pasar del tiempo, los problemas entre las organizaciones de tendencia derechista aumentaban. El surgimiento de la agrupación Acción Popular230, sus planteamientos y la forma en que se apropiaban de las masas, generaba desconfianza entre los monárquicos, fieles compañeros de las derechas en las elecciones del 33, desconfianza que los llevó a alejarse y tomar sentimientos de odio hacia quienes fueran sus aliados; cuestión que ampliaba más las brechas existentes al interior del gobierno del Bienio Negro.

La Ley de Amnistías, fue otra de las razones para que el gobierno se distanciara entre sí. Dicha ley beneficiaba a todos aquellos militares que habían participado en el complot denominado La Sanjurjada231, otorgándoles libertad incondicional y el perdón por todos los actos cometidos contra de la República y su gobierno. Ante esto, Lerroux, presidente de la República se negó a firmar el decreto, y Alcalá Zamora se opuso a que dicha ley fuera aprobada por las Cortes, sin embargo, los ministros y el resto del gabinete hicieran caso omiso, y aprobaron la ley. Ante estos acontecimientos Lerroux prefirió agravar la dura situación que ya se presentaba al interior del gobierno y dimitió a su cargo.

Es así como llega a la presidencia del Estado español Ricardo Samper, anteriormente Ministro de Industria, pero no se imaginaba lo que le esperaba, ya que uno de los beneficiados con la aprobación de la Ley de Amnistías era el radical José Calvo Sotelo. Los problemas cada día se agravan más, en parte por los cambios que intentaron aplicar los radicales en las leyes agrarias nuevamente. La situación de los campesinos se complicaba otra vez, en casos como el de Salamanca, donde una organización de patronos rurales

imponía contratos sobre la base de 2,50 pesetas de salario, que serían íntegramente devueltas a los propietarios por concepto de alimentación”232. Ante esto, las Sociedades de

Trabajadores de la Tierra presentaron diversos oficios de huelga desde el 24 de mayo, a lo que el ministro de la Gobernación respondía con la declaración de ilegalidad de cualquiera de estos actos, amenazando con graves sanciones a todo aquel que infringiera la Ley de Salarios o causara algún tipo de perturbación. Sin temor alguno a las represalias, los campesinos de las regiones productoras de cereales protestaron bajo la dirección de los diputados socialistas, pero el gobierno ya se encontraba preparado para esto, y había adoptado medidas preventivas, la cuales evitaron los “desbordamientos criminales anunciados”233, aunque no faltaron las quemas de maquinaria y mieses234, así como los

229 Arrarás, Joaquín. Historia de la Segunda República Española. Ed. Nacional. Madrid. 1965. P. 226.

230 Organización con tendencias derechistas y católicas radicales, que en 1933 se unió a la

C.E.D.A. http://www.requetes.com/popular.html

231 Primer intento de levantamiento militar en contra de la república española.

232 Arrarás, Joaquín. Historia de la Segunda República Española. Ed. Nacional. Madrid. 1965. P. 240. 233 Arrarás, Joaquín. Historia de la Segunda República Española. Ed. Nacional. Madrid. 1965. P. 240. 234 Cereal de cuya semilla se hace el pan. http://lema.rae.es/drae/?val=mieses

240 Arrarás, Joaquín. Historia de la Segunda República Española. Ed. Nacional. Madrid. 1965. P. 241. 241 Arrarás, Joaquín. Historia de la Segunda República Española. Ed. Nacional. Madrid. 1965. P. 241.

choques sangrientos; en algunas provincias como Jaén y Badajoz, los disturbios fueron más fuertes, ya que en estos hubo muertos.

Sin embargo, las esperanzas que el campesinado español había puesto en este levantamiento se vieron brutalmente frustradas, en parte por la represión que a todo costo impartían la Guardia Civil y la Guardia de Asalto, y ante la cual los protestantes no pudieron defenderse, así como por la falta de decisión de los dirigentes socialdemócratas quienes defraudaron a los campesinos españoles, prometiéndoles que ese levantamiento sería el inicio de una insurrección, pero los hechos demostraron lo contrario, lo que termino alejando al proletariado del campo español de las filas del P.S.O.E.235.

Ahora bien, el Paro Agrario era solo otro de los sumados en esta operación, ya que el tema de las nacionalidades era otra cuestión que se encontraba latente, era algo que en cualquier momento podía explotar.

El sentimiento nacionalista en algunas regiones también hacia parte de los diferentes inconformismos que se manejaban dentro del territorio español. En el caso catalán, la elecciones dieron como vencedor a la Lliga Català, cuestión que “exaspero a los partidos nacionalistas catalanes”236 y lo que llevo a que los incidentes antiespañoles se multiplicaran237. Algunos días después de esto moría Macià, el 25 de diciembre, y asumiría las riendas de la región catalana Lluís Companys, de tendencia izquierdista.

Este tipo de discusiones llevó al gobierno catalán a tomar duras decisiones, las cuales estaban en contra a lo dispuesto por Madrid. Una de estas decisiones, fue la denominada

Ley de Contrato de Cultivos, recompensa del gobierno catalán a los rabassaires238 y los pequeños arrendatarios, con la cual se les permitía la redención de los arriendos y la regulación de la rentas239, y que además vulneraba la supuesta Reforma Agraria aprobada por las Constituyentes240, cuestión que disgusto al gobierno de Lerroux, y en votaciones parlamentarias se decidió que la ley catalana no podría ser puesta en práctica, a lo que los nacionalistas catalanes contestaron con violencia. Las voces de protesta no se hicieron esperar, los discursos que atacaban al gobierno central, y en los que se hacía el llamado a hacer respetar la catalanidad, al punto que Companys llegó a asegurar que: “la política de conciliación –añadió- nos está dando malos resultados”…241, pero los esfuerzos del

235 Arrarás, Joaquín. Historia de la Segunda República Española. Ed. Nacional. Madrid. 1965. P. 240. 236 Arrarás, Joaquín. Historia de la Segunda República Española. Ed. Nacional. Madrid. 1965. P. 219. 237 Arrarás, Joaquín. Historia de la Segunda República Española. Ed. Nacional. Madrid. 1965. P. 229.

238 Rabassaire: adj.- com. En Cataluña, dic. Del colono que cultiva una viña según un determinado tipo de contrato.

http://es.thefreedictionary.com/rabassaire

239 Carr, Reymond. La Segunda República, 1931 1936, El bienio negro y la revolución de octubre de 1934, en España 1808 1939.

245 Arrarás, Joaquín. Historia de la Segunda República Española. Ed. Nacional. Madrid. 1965. P. 247. 246 Arrarás, Joaquín. Historia de la Segunda República Española. Ed. Nacional. Madrid. 1965. P. 248.

gobierno de derechas surtieron sus frutos y el Tribunal de Garantías Constitucionales prohibió la aplicación de dicha Ley242.

A raíz de estos inconvenientes con los catalanes, y al ver la represión que utilizó el gobierno en contra de este pueblo, los vascos decidieron unirse a las protestas nacionalistas. De forma que los catalanes y los vascos marcharon juntos hasta el Palacio de la Generalidad, donde se pronunciaron personajes como Joan Casanova, Luis Santaló, Bonaventura Gassol i Rovira, Telesforo Monzón (vasco) y Lluís Companys. Después de estos discursos, y la forma en que estos dos pueblos se enardecieron en contra del gobierno de derechas, las cosas comenzaron a empeorar, ya que algunos militares al servicio de la