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Question 2: How variable will tooth hop measurements be from the same instrument

Los productos presentan, en ocasiones, un efecto negativo en el medioambiente debido a su inevitable deposición final en algún lugar. Pero el único problema no es el desecho final del producto, ya que el momento de su confección, es igualmente de nocivo para el medio ambiente, desde la extracción de la materia prima necesaria hasta su producción pueden ser altamente nociva para el planeta al no tener en cuenta, en muchas ocasiones, consideraciones ecológica.

Cómo se describe en el proyecto Ecoil presentado en la unión europea

Todas las actividades o procesos provocan impactos medioambientales, suponen consumo de recursos, emiten sustancias al medio ambiente y generan otras modificaciones ambientales durante su periodo vital. Los impactos medioambientales que se valoran habitualmente incluyen el cambio climático, la reducción de la capa de ozono, la generación de ozono en la troposfera, eutrofización, acidificación y otras muchas. (Proyecto Ecoil, 2004, p.1)

37 El concepto de ciclo de vida de los productos se originó a fines de la década del setenta, principalmente en Suecia, y recientemente fue incorporado en la serie de las Normas ISO 14000 de gestión ambiental, que se refieren especialmente a distintas temáticas relacionadas con la contaminación del medio ambiente, específicamente se trata este tema en las normas ISO 14040 a la 14049. En esta serie de normas, se define al ciclo de vida de un producto cómo la suma de las etapas consecutivas e interrelacionadas que llevan a la fabricación de un producto, partiendo de la extracción o fabricación de las materias primas necesarias para poder producirlo hasta el desecho o deposición final del mismo, con algún grado de control en el medio ambiente.

El ciclo de vida de un producto se determina mediante un análisis que analiza la compilación de los ingresos y egresos, tanto de materia prima utilizada cómo de energía, en un sistema cuya finalidad es la de fabricar un producto específico con un proceso determinado, y la evaluación del impacto ambiental que ocasiona durante todo la duración de ese ciclo de vida.

Estas normas ISO 14000 han sido de gran importancia en cuanto al adelanto que presentan ante la discriminación en detalles de cómo se genera la contaminación ambiental en cada uno de los procesos de fabricación de cualquier producto, así sean químicos, materiales o parte de un sistema y también sobre la cantidades de contaminación que generan dichos procesos. Lo que busca estas normas es que en un futuro las empresas productoras deban contar con aprobaciones de estudios de impacto ambiental, los cuales se generarían mediante auditorias, mediciones y documentos que reflejen el análisis de ciclo de vida de producto para todos los productos que se fabriquen. Y a partir de ello emitir los certificados correspondientes para poder continuar con la producción a quienes cumplan con los requisitos establecidos.

38 Pero para que esto pueda suceder, es de importancia la participación de los gobiernos que creen ley aplicando estos requisitos, ya que por el momento la aplicación de estas normas es únicamente voluntaria.

Entonces a lo que se apunta es que cuando se genere un nuevo producto, o se realice algún cambio en algún producto ya existente y en fabricación, ya sea en su proceso de fabricación, composición, diseño, etc., debería volverse a realizar el correspondiente análisis de ciclo de vida de producto para el componente que sufrió cambios. Para poder así fabricar dentro de los límites de impacto ambiental, que aún no fueron establecidos por la norma.

Por supuesto que estos límites no podrían ser cero, ya que todo proceso industrial general algún tipo de residuo, pero la norma debería tener como objetivo que estos sean lo más bajos posible y el impacto de estos al medio ambiente deberían estar contrarrestados con medidas ambientales.

Desafortunadamente, los ciclos de vida de los productos por el momento seguirán produciendo contaminantes y dañando al ecosistema, dado que al no estar reglamentado legalmente en ninguna parte del mundo, solo disponemos de la buena voluntad de las empresas para cumplir con las normas e intentar cuidar el sistema que habitamos, aunque el establecimiento de estas normas, puede significar mucho más en el futuro. Como afirman Charter y Tischner “A través de la discusión y el perfeccionamiento de las normas, el concepto de análisis de ciclo de vida del producto puede transformarse en un instrumento de gran importancia para afrontar problemas concretos con medidas concretas” (2001).

Lo que se espera es que dentro de los gobiernos de cada país, se vallan exigiendo estas normas para ir mejorando y en los posibles casos revirtiendo las situaciones de contaminación del planeta por la actividad industrial.

39 Y no solo se deben preocupar por los procesos productivos, ya que lamentablemente todos los productos tienen una vida limitada, ya sea porque se rompen, se vuelven innecesarios o dejan de cumplir su función, victimas muchas veces de la obsolescencia programada. Estos productos terminan siendo desechados y deben permanecer en alguna parte, por lo que cuando estos no son fabricados por materiales de bajo impacto ambiental, terminan sumando contaminantes por muchos años más al problema ambiental. La etapa de desecho o deposición final de un producto, también está incluida dentro del ciclo de vida de un producto, en algunos casos, este proceso final, puede estar compuesto por la tarea de reciclar los materiales y el impacto de esta etapa sería inferior. Pero en la mayoría de los casos, lamentablemente, estos terminan en basurales.

Como deja explicito John Thackara “La basura escondida durante tanto tiempo en la era industrial está llegando a nuestras vidas y ya no podemos evitarla. La economía del despilfarro está llegando a su fin porque ya no quedan lugares donde poner los residuos”. (2010).

40 Capítulo 3: Basura electrónica