En este apartado explicaremos una metodología complementaria para la gestión de los recursos disponibles en la red. Como ya hemos comentado, los channels elements y la potencia de los nodos y celdas se definen mediante licencias. Además de pagar por el hardware, el operador debe pagar al suministrador, en este caso Huawei, por las licencias que se definen en dicho hardware. Las licencias que han sido adquiridas al suministrador estarán disponibles a nivel de RNC, y podremos repartirlas entre los nodos de dicha RNC. En la fase de despliegue se define una capacidad por defecto en el nodo, según unos criterios de dimensionado prefijados, en función del entorno donde se despliega o la estimación de tráfico. Pues bien, es posible que haya
Métodos de monitorización y Gestión
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nodos que se encuentren sobredimensionados, es decir, que presenten recursos sobrantes. Por tanto, dado que podemos mover licencias entre nodos, para reducir las inversiones necesarias en la red, se puede plantear el movimiento de las licencias desde los nodos “ociosos” hacia los nodos “congestionados”. Incluso se puede llegar a plantear el movimiento de tarjetas. Por ejemplo, las tarjetas WBBP que se despliegan actualmente son las F4, que tienen mayor capacidad que las D1 y D2 que se desplegaban inicialmente. Es posible, por tanto, que al ampliar un F4, quede alguna D1 o D2 ociosa, la cual podremos mover a otro nodo que necesite ampliación.
Un nodo ocioso puede surgir también por el despliegue de otro nodo en su entorno, o por la propia estacionalidad. Se pueden diseñar planes para ajustar los recursos de la red según el período del año. De este modo, durante el invierno, concentraríamos los recursos en los nodos no estivales, y en verano los moveríamos hacia los nodos estivales.
Otra metodología basada en el movimiento de licencias es el uso de los nodos almacén. Si se produce un incremento inesperado de tráfico en un nodo, por ejemplo debido a un evento, sería más rápido mover licencias desde otro nodo, antes que realizar un pedido al suministrador. Desde el lanzamiento de un pedido hasta su implementación transcurre un tiempo que sería siempre superior al crecimiento eventual de un nodo. Ahora bien, para plantear el recorte de recursos de un nodo también es necesario un análisis previo, para poder concluir que el nodo está ocioso. Para reducir al máximo los tiempos de reacción y evitar la degradación del servicio, lo que se hace es concentrar recursos ociosos en nodos donde sabemos que no se van a producir incrementos de tráfico inesperados. Periódicamente, y conforme fuera necesario, se realizarían análisis de red para detectar recursos sobrantes, los cuales se irían moviendo a los nodos almacén. El departamento de operación y mantenimiento realiza una monitorización en tiempo real de la red. En caso de producirse una degradación en la red por congestión, recurriría a los nodos almacén, ejecutando un movimiento sobre la marcha y solucionando la congestión del nodo que ha provocado la degradación.
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8 CONCLUSIONES Y LÍNEAS FUTURAS
lo largo del documento se han ido mostrando los diferentes conocimientos que se requieren para poder monitorizar la interfaz radio de una red UMTS Huawei, y se han definido las metodologías que hay que aplicar para llevar a cabo la ampliación de la red. Podríamos considerar que este proyecto es una guía de dimensionamiento de los nodos B de una red UMTS.
8.1 Conclusiones
Las principales conclusiones que se han obtenido de la realización de este proyecto serían las siguientes: Es necesario conocer los recursos con los que cuenta un nodo según su tecnología, ya que cada uno de
ellos puede generar un cuello de botella durante su funcionamiento, cuando el tráfico empieza a crecer.
La identificación de los contadores que muestran el consumo de los recursos, así como la disponibilidad de los mismos en el nodo es esencial para poder monitorizar el comportamiento del nodo. Una vez conocidos los contadores deberemos saber utilizar las herramientas que la red nos proporciona, para conseguir la información que posteriormente hay que procesar y analizar.
En relación con lo anterior, es básico en cualquier departamento de planificación, el dominio de herramientas que nos hacen posible el procesado del gran volumen de datos que se llegan a manipular en el día a día.
Hace falta un conocimiento de los equipos que hay desplegados en nuestra red para llevar a cabo las ampliaciones que sean necesarias.
La definición de procesos reactivos y de planes programados nos permiten asegurar la calidad de servicio proporcionada al usuario, absorbiendo tanto el crecimiento sostenido del tráfico como los crecimientos estacionales. Además remarcar que estos procesos no son exclusivos de una tecnología concreta, de forma que también podríamos emplearlos en la nueva generación que se está desplegando actualmente, el LTE, o incluso en generaciones futuras.
Aunque lo fácil sería desplegar de entrada los nodos a su máxima capacidad, para ello las inversiones necesarias serían enormes. Es necesario ajustar la capacidad de los nodos tanto en su despliegue inicial como en su posterior funcionamiento. Habrá siempre un compromiso entre las ampliaciones que se pueden acometer y la calidad de servicio que se quiere garantizar.