Table 3 Cluster summary characteristics
Supplement 1 Questionnaire continuous variables – category, definition and computation
Durante el resto de 1672 y 1673 asistimos a la apertura de la red epistolar de Villagarcía y a su progresiva consolidación, como se puede observar en las minutas de sus capítulos generales. Estos borradores de las cartas nos revelan las líneas maestras que van a unir a todos los canales epistolares que salen de su embajada, las principales noticias que Villagarcía considera esenciales para todos sus corresponsales. En los capítulos generales don Antonio de Mendoza esbozaba las principales novedades que posteriormente escribirá a todos sus corresponsales de oficio y que veremos a lo largo de este primer año. A través de estas minutas se pueden seguir las negociaciones entre Génova y Saboya para alcanzar la paz con la mediación de los franceses, los preparativos de escuadras en los puertos de la Provenza, las injerencias en los asuntos genoveses de Luis XIV o la problemática por los saludos a las escuadras hispanas a su llegada los puertos de Génova. Todas estas noticias se completarán en las cartas de cada canal con los tratamientos y cortesías apropiados para cada corresponsal, los comentarios a las cartas precedentes que habría recibido don Antonio, así como otras confidencias y novedades que Villagarcía pueda considerar del interés del lector y que dependen del grado de amistad entre el embajador en Génova y el receptor de sus cartas.
Gracias a las minutas que se conservan de estos capítulos generales podemos trazar la historia de Génova durante estos años. Don Antonio en estos borradores escribe las líneas generales sobre las que van a girar las cartas de sus canales epistolares y aunque podemos encontrar una gran variedad de noticias, descubrimos principalmente referencias a los acontecimientos Génova, en las que nos centraremos. Las noticias sobre otras partes de Europa son más anecdóticas en este conjunto epistolar, haciéndose entonces evidente que las referencias que encontramos en los diferentes canales epistolares a otro tipo de noticias son especialmente escritas por Villagarcía para ese corresponsal, añadiendo posteriormente las que refieren a la República y que constan en
los capítulos generales. Esto nos lleva a pensar que esencialmente la labor de Villagarcía era transmitir las noticias de estos capítulos, pero como veremos después, amplió esta información para cada corresponsal y le otorgó una mayor dimensión a sus cartas.
La República de Génova a finales de 1672 se encuentra en pleno proceso de búsqueda de una solución pacífica al conflicto armado que se desarrolla con Saboya. Las conversaciones se desarrollan bajo la mediación de Francia y de su embajador en Génova, Monsieur Gaumont, que llego en ciertos momentos a forzar a la república con su marcha para que se aceptasen los acuerdos propuestos por Luis XIV6. Esos acuerdos se basaban
en la restitución de Onella al duque de Saboya, algo a lo que se resistía el gobierno genovés, continuando por ellos los preparativos armados7. Por el contrario, Luis XIV
ponía esta condición como paso previo al inicio de las conversaciones de paz, mientras desde Génova se pedía a cambio una suspensión de la campaña bélica8. A pesar de las
reticencias de la República, la condición parece quedar sin efecto poco después, pues mientras Gaumont negociaba estas cláusulas en Turín llega la noticia a Génova de haber conquistado el duque de Saboya la plaza de Onella. El gobierno genovés no se resignó a su perdida, realizando poco después un intento de recobrarla que fue inútil, pues fue socorrida con gran cantidad de víveres, pertrechos y hombres a través del mar por los propios franceses9.
Tras la reducción del escollo que era Onella en las negociaciones y la declaración del alto el fuego, comenzó la búsqueda de un lugar para llevar a cabo las conversaciones, pensando los franceses en la plaza de Casale10. Sin embargo, poco después Luis XIV,
quizá ante los problemas por la designación de Casale o con la intención de tener más controladas las negociaciones, propone Versalles para llevar a cabo esas conversaciones
6 “Artificio de despedirse yntespestinamente diçiendo que era ociosa su asistençia aquí sindeclarar
si bolveria o no a la conclusión del tratado pediente puso en cuidado a la república”. AHN, Est., L. 148,
Carta del marqués de Villagarcía para el duque de Osuna, 2 de octubre de 1672, Génova.
7 AHN, Est., L. 148, Carta del marqués de Villagarcía para el marqués de Astorga, 9 de octubre
de 1672, Génova.
8 Villagarcía piensa que no conseguirán la suspensión, pues los saboyanos tienen mayores fuerzas
armadas y cuenta a su favor con los movimientos de la armada francesa. AHN, Est., L. 148, Carta del
marqués de Villagarcía para el cardenal Nithard, 15 de octubre de 1672, Génova.
9 Tras la noticia llegó un correo de Gaumont para hacerles saber que el duque de Saboya aceptaba
la suspensión de las armas y restituía Ovada a Génova, debiendo restituir la República al duque sus prisioneros. AHN, Est., L. 148, Carta del marqués de Villagarcía a los ministros de Italia, 29 de octubre de 1672, Génova.
10 Ni el duque de Mantua, dueño de la plaza, ni los dirigentes españoles, ni Villagarcía se muestran
conformes con esta designación, pues consideran a Casale como una plaza estratégica del norte de Italia. AHN, Est., L. 148, Carta del marqués de Villagarcía a los ministros, 18 de diciembre de 1672, Génova.
de paz11. Villagarcía llega a expresar su repugnancia ante el grado de intromisión de
Francia en un conflicto italiano y su intención de establecer incluso los puntos los del acuerdo de paz entre Génova y Saboya12. Finalmente, Génova decide no aceptar las
propuestas del monarca francés, aunque su embajador vuelve a realizarlas, según escribe el propio Villagarcía, moderando esta segunda vez los términos13.
La prolongación del alto el fuego por un mes más y la posterior idea de trasladar el lugar de las conversaciones de paz a la universidad de Padua siguen sin generar en Génova satisfacción. El gobierno de la República, según escribe Villagarcía, se considera aislado internacionalmente, sin dinero y bajo el poder de Francia, que intenta imponer sus intereses y los de Saboya en el acuerdo de paz14. La posterior publicación de los acuerdos,
que Villagarcía adjuntará en sus cartas, demuestra que Génova terminó cediendo y admitiendo que Francia propusiese los puntos de la paz15. La República, según escribe
don Antonio, ha quedado muy descontenta por el proceder de Luis XIV16.
La conclusión de la paz con Saboya sin embargo no traerá sosiego al gobierno genovés, que se verá implicado en nuevas preocupaciones por sus relaciones con Francia. La captura de unas embarcaciones genovesas por parte de galeras francesas provocó el enfado de la República, que Villagarcía aprovechó para intentar hacer ver al gobierno genovés el “ánimo en que están los franzeses de procurar en todo su abatimiento y opressión”17. Francia propuso como medida para poner fin a las hostilidades el saludo de
todos los puertos de la República a los estandartes franceses, sin excepción de Génova,
11 AHN, Est., L. 148, Carta del marqués de Villagarcía a los ministros, 24 de diciembre de 1672,
Génova.
12 “Cosa a que entiendo repugnará también a la República”. AHN, Est., L. 148, Carta del marqués
de Villagarcía a los ministros, 1 de enero de 1673, Génova.
13 Saboya también pretende tener la precedencia en los acuerdos de paz, ante lo que se decide
realizar dos fórmulas para evitar el conflicto. AHN, Est., L. 148, Carta del marqués de Villagarcía a los
ministros, 11 y 12 de febrero de 1673, Génova.
14 AHN, Est., L. 148, Carta del marqués de Villagarcía a los ministros, 11 y 12 de marzo de 1673,
Génova. AHN, Est., L. 148, Carta del marqués de Villagarcía a los ministros, 8 y 9 de abril de 1673, Génova.
15 Don Antonio de Mendoza incluso mandará los capítulos de la paz sin traducir, en italiano,
considerando que así no se desvirtuaran con la traducción. AHN, Est., L. 148, Carta del marqués de
Villagarcía a los ministros, 15 y 16 de abril de 1673, Génova.
16 Ello no es óbice para que a pesar del descontento se decide mandar un embajador a París para
agradecer la paz a Luis XIV, sino que se encuentran preocupados por la captura de dos barcos franceses que ha hecho un navío holandés que se reparó y abasteció en el puerto de Génova, por lo que Gaumont ha presentado las quejas de su monarca. AHN, Est., L. 148, Carta del marqués de Villagarcía a los ministros, 22 de abril de 1673, Génova.
17 AHN, Est., L. 148, Carta del marqués de Villagarcía a los ministros, 29 y 30 de abril de 1673,
Génova. El gobierno genovés, según escribe Villagarcía, enviará un embajador a Luis XIV para mostrar sus quejas por la captura de sus barcos, pero en opinión de don Antonio con gran sumisión. AHN, Est., L. 148, Carta del marqués de Villagarcía a los ministros, 6 y 7 de mayo de 1673, Génova.
algo que los genoveses pidieron que se moderase por considerarlo excesivo18. Sin
embargo, a pesar de los intentos de solucionar el conflicto, el mayor problema surgirá a mediados de junio, cuando unos navíos franceses intentaron apresar a unas embarcaciones genoveses a la misma vista del puerto de Génova. Según nos cuenta don Antonio, esto provocó “voces tumultuarias” en el pueblo genovés que obligaron a usar las defensas de artillería del puerto para disuadir a los franceses19.
El disparo de la artillería sobre las galeras francesas provocó que Luis XIV se negase a recibir a los embajadores genoveses, provocando una mayor inquietud en la República20, que se incrementará con las levas de soldados que Francia realiza en el
Piamonte21. El gobierno genovés incluso tratará de compensar a Luis XIV por el
bombardeo con el permiso de una leva de mil doscientos hombres22, pero no fue
suficiente, Francia pedirá a la República la entrega de los artilleros que bombardearon sus navíos para castigarles, “siendo su mira sacar de las sumisiones desta república todas las ventaxas que pudiere”23. La presión francesa sobre Génova llega a tal extremo que la
república ligur pide la mediación del monarca británico y de Su Santidad para resolver el conflicto24.
Las diferencias entre los dos estados se mantendrán a pesar de las mediaciones, llegando al punto de obligar a Génova a preparar algunas galeras para oponerse a los movimientos que realizan las francesas. Esto no impidió que cuando una de las escuadras francesas pasó ante el puerto de Génova fuese saludada por la ciudad y por la capitana de los navíos de Génova, cediendo ante las pretensiones de Francia “lo que tanto nos han
18 AHN, Est., L. 148, Carta del marqués de Villagarcía a los ministros, 10 de junio de 1673,
Génova.
19 A pesar de la acción, Génova manda un embajador para excusarse ante Luis XIV por el uso de
la artillería. AHN, Est., L. 148, Carta del marqués de Villagarcía para a los ministros, 17 y 18 de junio de 1673, Génova.
20 La República además piensa que la Monarquía Hispánica no acudirá en su auxilio. “Yo les veo
tan abatidos de ánimo por la irresolución que hallan en nosotros en orden a darles las assistencias que piden para oponerse a los tentativos de aquella corona que temo les reducirá este abandono a procurar su ajuste con ella, aunque sea por medios tan infames y perniciosos a los intereses de S. Magestad”. AHN, Est., L. 148, Carta del marqués de Villagarcía a los ministros, 24 y 25 de junio de 1673, Génova.
21 AHN, Est., L. 148, Carta del marqués de Villagarcía a los ministros, 8 y 9 de julio de 1673,
Génova.
22 “En que ha puesto la Reppública toda su aplicación y cuidado sin que haya vastado la mia para
atravesar esta leva, la qual temo no satisfará la ambición de los franceses ni librara a esta república de su opresión”. AHN, Est., L. 148, Carta del marqués de Villagarcía a los ministros, 5 y 6 de agosto de 1673, Génova.
23 AHN, Est., L. 148, Carta del marqués de Villagarcía a los ministros, 5 y 6 de agosto de 1673,
Génova.
24 Principalmente en lo relacionado con la entrega de los artilleros a Francia. Villagarcía había
pasado un oficio en orden de asegurar al gobierno genovés la protección de Madrid en su libertad y soberanía, pues había sabido que dudaban de la ayuda española. AHN, Est., L. 148, Carta del marqués de
regateado en todos los más de su Dominio y haviendome declarado la República que observará toda igualdad entre las dos Coronas en materia de saludos, creo que esto no se conseguirá sino con el medio de que se valen los franceses, que es el de la fuerza”25. Con
el paso de los meses y la continuación de las hostilidades francesas, el único modo que ven en la República para resolver las diferencias es que la guerra con Holanda distraiga al monarca francés y les permita llegar a un acuerdo con él26. Sus esperanzas resultaran
vanas y Luis XIV seguirá realizando actos, ya sea premeditados o no, que ofenden al gobierno de la república ligur27. Finalmente, seguramente ante los reiterados insultos que
les realizan los franceses, Génova decide no entregar los artilleros a Francia, lo que provoca el aplauso de Villagarcía en sus cartas28.
Las graves diferencias que se han producido en la situación de las relaciones entre Génova y Francia sin embargo no ha acercado a la República a la Monarquía Hispánica, como intenta reiteradamente don Antonio. El gobierno de Génova no parece muy dispuesto a provocar aún más a Luis XIV acercándose al gobierno madrileño. Villagarcía, muy consciente de la gravedad de la situación que vive Génova, escribe en sus capítulos generales para todos sus corresponsales los cambios y novedades que se producen en la república ligur durante todo el año. En cambio, solo en algunas ocasiones, especialmente a finales de 1673, añade a esos capítulos generales algunos avisos sobre el conflicto en los Países Bajos y sobre los preparativos armados de galeras en la Provenza, pero estos avisos son más comunes dentro de los canales epistolares y no en los capítulos generales.