4.6 Analysis of Interviews:
4.6.1 Questions Directed to the Employees:
Si lo público se construye en la mediatización, no debemos olvidar –por obvio que pueda parecer– que se construye como trayectorias de reenvíos intertextuales. Si la mediatización de lo público es en una de sus dimensiones una representación de lo realpVWDVyORHVFRQFHELEOHFRPRXQFRQMXQWRSUREDEOHPHQWH inextricable de modo exhaustivo) de reenvíos en forma de red. Si QRKD\XQDFRQVWUXFFLyQ~QLFDGHORS~EOLFRLGpQWLFDSDUDWRGRV es porque no se trata de un sustrato ontológicamente último, ni de una mera imagen, ni de un plano al que se accede o no de ma- nera uniforme (para los cultores del encubrimiento o de la simu- lación), sino que tanto en producción como en reconocimiento se construye en el acceso mismo, y ese acceso es un recorrido en UHGDWUDYpVGHP~OWLSOHVUHHQYtRVGHGLIHUHQWHVFDUDFWHUtVWLFDV
Nos lo recuerda Darnton (2003: 38316) a propósito de sus es- tudios sobre el París pre-revolucionario: la red siempre ha sido la forma de los modos de acceso y construcción de lo público. A lo público mediatizado, o a lo público –a secas, ya que no es- tamos interesados aquí en el siglo XVIII sino en las sociedades contemporáneas– se accede de dos maneras: pro-mediática- mente e inter-mediáticamente.17
16 Cito la página en la que el autor esquematiza una red de información, pero el artículo completo es sumamente valioso: “Una de las primeras sociedades informadas: las nove- dades y los medios de comunicación en el París del siglo XVIII”, op. cit.: 371-429.
17 En el caso que estudia Darnton, esa red no es pro-mediática sino para-mediática, ya que en ninguno de sus puntos hay una tendencia a hacer confluir en un espacio más o menos centralizado de lo público en los medios, como sucede en sociedades altamente mediatizadas (Darnton, 2003: 373); se podría decir que entonces había mediación y no mediatización.
El acceso que podemos llamar pro-mediático es una trayecto- ria que se origina para alguien en el exterior de la red de reenvíos LQWHUPHGLiWLFDHVGHFLUDWUDYpVGHODGLVFXUVLYLGDGTXHVHGH- sarrolla, en el ejemplo más habitual, entre individuos que con- versan personalmente. El comentario, la recomendación, e in- clusive la cita de lo que se produce en y por los medios, gestiona HOLQWHUpVSRUlo público y da pistas para su acceso en los medios: LGHQWL¿FDHOHVSDFLRPHGLiWLFRFRQVXVFRRUGHQDGDVHVSDFLDOHV y/o temporales de encuentro, tematiza sobre sus personajes, PDUFDVFDUDFWHUtVWLFDVHWFpWHUDHPSOHDQGRHQDOJ~QJUDGRORV UHFXUVRVFODVL¿FDWRULRV\DHVWDQGDUL]DGRVHQORVPLVPRVPHGLRV (Cingolani, 2012). Mientras que esta trayectoria pro-mediática se considera un acceso a lo público en tanto ¿QDOL]D en los me- dios, o al menos pasa por ellos en alguna de sus etapas, el acceso inter-mediático se gestiona desde los mismos medios, mediante reenvíos por publicidades, promociones, críticas, citas de archi- YRHWFpWHUD$KRUDELHQHODFFHVRLQWHUPHGLiWLFRHQWRGDODHUD previa a las redes informáticas es sólo, o casi sólo, intertextual. Vale decir, las plataformas de acceso y conexión entre distintos soportes están físicamente separadasHQWUHXQPHGLRJUi¿FR XQRUDGLDOXQRWHOHYLVLYRHLQFOXVLYHXQRFLQHPDWRJUi¿FRKD\ un hiato que es insalvablemente físico. Estos hiatos son, sin em- bargo, tan importantes, que incluso sus despliegues llegan a es- tar instituidos, en un altísimo grado, en zonas del recorrido do- PpVWLFR\XUEDQRVHJ~QXVRV\FRVWXPEUHVVRFLDOHVIXHUWHPHQWH FRQVROLGDGDVDXQTXHWDPELpQFDPELDQWHV/DOHFWXUDSULYDGD GHOGLDULRHQHOKRJDU\WDPELpQODS~EOLFDHQHOFDIpHQHOVXE- WHHWFpWHUDODHVFXFKDUDGLRIyQLFDHQHODXWRPyYLOODSHOXTXH- ría o la sala de espera, la pantalla televisiva del bar y la del living hogareño, organizan un tejido que puede describirse al mismo WLHPSRHQWpUPLQRVLQWHUWH[WXDOHVWHUULWRULDOHV\VRFLROyJLFRV VLHPSUH PHGLDGRV SRU ODV FRQYHUVDFLRQHV GHQVDPHQWH VLJQL¿-
cantes al respecto. Al cine en la sala se llega por caminos físicos \GLVFXUVLYRVPX\GLVWLQWRVTXHDO¿OPHYLVWRSRUWHOHYLVLyQHQOD SURJUDPDFLyQGHOViEDGR\ODWHUWXOLDSRVWHULRUTXHGDWDPELpQ enmarcada por actividades de socialización diferentes.
2WURWDQWRVXFHGHFRQHOUHFRUULGRGHQWURGHOPLVPRVRSRUWH condicionando los reenvíos: las respectivas plataformas (el kios- co de diarios y revistas, el espectro radiofónico en el dial, la grilla de canales en televisión) agrupan a los medios por enlaces real- mente pobres en lo que respecta al paso de un punto a otro. Así, la costumbre del canillita –que con su lógica por las convenien- cias comerciales, distribuye en zonas centrales y secundarias las tapas para la visibilidad del transeúnte–, la horizontal linealidad de las frecuencias graduadas en el dial radiofónico y el no menos disputado orden de aparición y ubicación en el vecindario de los canales mediante la numeración en la televisión por cable o por parabólica –que actualmente, es motivo de discusión y gestión política central– balizan las rutas de los individuos espectado- res. En esa circulación, el zapping D WUDYpV GHO GLVSRVLWLYR GHO control remoto ha sido la antesala de la decisión de recorridos no-lineales. Pero esos recorridos sin embargo estaban muy lejos de la navegación…
Probablemente, un umbral de cambio, en nuestro país, ha sido la presencia de espacios mediáticos que producen y temati- zan reenvíos inter-mediáticos, con un impresionante crecimien- WRHQOD~OWLPDGpFDGD18
(QODFRQWHPSRUDQHLGDGDWUDYpVGHODSDUWLFXODUUHGTXHHV internet, la trayectoria de acceso además de intertextual es, por decir así, “intra-textual”: no es necesario ir “a otro lado”, no es necesario viajar de soporte en soporte por espacios físicos que QRGHMDURQGHVHUWDPELpQSDUWtFLSHVIXQGDPHQWDOHVHQODVWUD- yectorias, como las calles, ferias, plazas, bares, clubes, parro- TXLDV DWHQHRV SDUWLGDULRV R¿FLQDV HVWDGLRV WHDWURVlobbies, entre muchos otros. Actualmente, las trayectorias de acceso a lo público pueden desarrollarse en la misma interfaz. La mayoría de los medios aparecen en la Red, y los espacios en pantallas de manejo ubicuo no sólo son escenarios de circulación de lo que antes ya era inter-mediático (el reenvío entre textos de di- IHUHQWHVPHGLRVDORVTXHVHVXPDURQQXHYRVVLQRWDPELpQGH lo que fue pro-mediático: los comentarios inter-individuales y la posibilidad del “posting”, del “linking”, son activados por los propios individuos.
El impacto de estas nuevas trayectorias intra-mediáticas en la agenda no es menor. Por el momento, los espacios mediáticos pertenecientes a empresas previas a internet conservan la cos- tumbre de evitar el reenvío explícito a sus competidores. Esto último se entiende, pero es una excepción en la dinámica de la Red;; hasta podría decirse que la contradice. Además de los mo- WRUHVGHE~VTXHGDJHQpULFRV\HVSHFt¿FRVHVHQRUPHODFDQWLGDG y variedad de espacios, de orígenes individuales e instituciona- les, que trabajan sobre el reenvío explícito, la recomendación, replicación, crítica y edición de lo producido en otros medios.
(QHVSHFt¿FRSRUFDVRDWUDYpVGHODVSODWDIRUPDVWLSR³UHG social” se desarrolla un contrato de hacer público desde la marca GHODLQGLYLGXDOLGDG3HURODRUJDQL]DFLyQGHODVXSHU¿FLHGLVFXU- siva impide utilizar el conjunto de operaciones que el sistema de medios masivos: salvo la disposición por presencia/ausencia, donde tanto la novedad como la repetición juegan un papel, la
MHUDUTXL]DFLyQ y la WLSL¿FDFLyQ quedan de lado. Digamos que en principio el impacto recae sobre la transformación de las ope- raciones cualitativas: es lo que representa ni más ni menos el YDORUGHODRSLQLyQDWUDYpVGHODSDODEUDHQ Facebook y Twitter, no tan alejado del funcionamiento que tienen los comentarios debajo de las noticias de los medios on line. (Interesante: es- tas opiniones son retomadas luego por los medios tradicionales, reentrando de otro modo en el sistema medios). La centralidad de los medios anteriores a la Red se ha estado debilitando, y las trayectorias que constituyen lo público, sin dejar de ser media- tizadas, van siendo operadas por otros actores que no son ne- cesariamente las empresas e instituciones mediáticas. No me UH¿HUR D OR TXH VXFHGHen recepción (eso ya sucedía), sino en producción: individuos u organizaciones ajenas a las empresas de medios producen tejidos de reenvíos accesibles por otros, conformando una ¿agenda? cada vez menos nucleada en el sis- tema medios, lo que se traduce como un acceso a lo público cada vez menos generalizable. ¿Cuál será la forma de lo público con los nuevos modos de acceso en los próximos años?
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