CHAPTER 5: RESULTS AND ANALYSIS
5.3 RAIN LEAKAGE AT WALL / WINDOW INTERFACES – EVENT-BASED DATA
Como ponían en evidencia los guarismos del Cuadro 24, a mediados del siglo XVIII, el número de cabezas de reses menores era predominante en el total de las cabañas ganaderas tanto en el conjunto de la provincia de Ávila, que representaban el 88,4 por 100, como en las tres comarcas abulenses: la ratio número de cabezas de reses menores/total de cabezas de ganado eran en La Moraña de 90,6 por 100, en Valle de Amblés de 88,1 por 100 y en Allende los Puertos de 87,7 por 100. En el Cuadro 26 se ofrece la composición de las cabañas menores en la totalidad de las áreas rurales de la provincia de Ávila, las proporciones se han calculado sobre el número de cabezas y sobre el peso total, en kilogramos, de cada una de las especies164.
164
Cuadro 26 : Composición media de las cabañas ganaderas menores en el mundo rural de la provincia de Ávila (en nº. de cabezas y en Kgs.).
Considerando número de cabezas
Ovino Caprino Porcino
La Moraña 93,1 1,5 5,4
Valle de Amblés 79,9 12,2 7,9
Allende los Puertos 74,4 17,8 7,8
Provincia 79,5 13,2 7,4
Considerando pesos de los animales
Ovino Caprino Porcino
La Moraña 85,6 1,6 12,8
Valle de Amblés 70,1 12,1 17,8
Allende los Puertos 65,0 17,6 17,4
Provincia 70,2 13,2 16,7
Fuentes: las citadas en el Cuadro 20 y elaboración propia.
Los guarismos del Cuadro 26 revelan que, como en muchas otras áreas castellanas, el principal componente del ganado menor era el ovino: el número de cabezas lanares representaba en el total del ganado menor el 79,5 por 100, el de reses caprinas el 13,2 por 100 y el de reses porcinas el 7,4 por 100165. La proporción que las reses ovinas alcanzaban en la provincia abulense se enmarcaba dentro de la normalidad del interior de Castilla la Vieja de mediados del siglo XVIII, en el que la media de la ratio cabezas ovinas/total cabezas ganado menor era del 81,8 por 100166.
De nuevo se aprecian contrastes entre La Moraña y Valle de Amblés y Allende los Puertos. En la primera el peso del ganado ovino era considerablemente mayor que en las comarca central y meridional, el 93,1 por
165
Probablemente, la proporción de reses porcinas fuera mayor pues, normalmente, estas se criaban en los corrales y cocherizas localizadas en el interior de las viviendas de los campesinos, por lo que su ocultación era relativamente sencilla.
100 en La Moraña y el 79,9 por 100 y el 74,4 por 100 en Valle de Ambles y en Allende los Puertos respectivamente; proporción similar a la que las cabezas laneras alcanzaron en la vecina Segovia, el 90,8 por 100. La cría de ganado lanar, considerando las características geográficas de la comarca, ofrecía importantes ventajas a las unidades económicas agrarias: sus esquilmos, carne, lana, leche y queso, eran aprovechados para el autoconsumo de la familia campesina y, en algunos casos, proporcionaba ingresos extras derivados de su venta167. La disponibilidad de gran extensión relativa de tierras útiles para el cultivo de cereales y los altos rendimientos obtenidos, permitía el aprovechamiento ganadero de la superficie no necesaria para la producción de alimentos, al menos a mediados del siglo XVIII168. El tamaño relativo de las cabañas caprinas era reducido, las posibilidades de pasto para el ganado ovino y su mayor utilidad, junto a la escasa extensión de montes lo explican. La proporción que significaba en el total de las reses menores las cabezas de cerda, el 5,4 por 100, y la corta extensión de montes parecen apuntar que la cría de porcino se limitaba al autoconsumo campesino. En Valle de Amblés y en Allende los Puertos la extensión de terreno susceptible de aprovechamiento ganadero libre del pacer del ganado mayor, se destinaba principalmente al pasto de las reses laneras; el menor porcentaje que estas suponían sobre el total de la cabaña ganadera menor respecto al de La Moraña no debe llevar a la idea equivocada de una menor importancia para la economías de las comarcas central y meridional de aquella. De nuevo los condicionamientos geográficos determinaron también una presencia importante del ganado caprino y del porcino; las pendientes más accidentadas y escabrosas del terreno, cubiertas de matorral, no eran apropiadas para el pasto del ganado ovino pero sí para el del caprino; además, la importante masa forestal de encinar en los montes facilitaba la cría de cerda. En definitiva, en Valle de
167
Valga de ejemplo el queso de oveja, cuyo precio, en la provincia de Ávila en 1771-1775, doblaba al del queso elaborado con leche de cabra. Archivo de la Catedral de Ávila, Subsidio y Excusado, 1771-1780, Tomo I, Libro Maestro, fºs. 1-3v.
168
Como se ha señalado en páginas anteriores el 14 por 100, de los predios aptos para el cultivo permanecían incultos; una alta proporción de las tierras cerealistas se sembraba de cebada, además, no se puede descartar que una porción del centeno también se ofreciese a los animales; y el principal aprovechamiento de las tierras de regadío eran prados.
Amblés y en Allende los Puertos se formaron explotaciones pecuarias dedicadas a la cría de animales para la venta de los mismos o de sus esquilmos; muy apreciadas en el resto de la provincia eran las crías de cerda de la comarca meridional para su posterior cebo y sacrificio y eran vendidas en la feria de ganado que se celebraba en el Mercado Grande de la capital169.
Las diferencias intercomarcales hacen necesario, de nuevo, contextualizar los territorios analizados en el marco más general del territorio peninsular. En el Gráfico 12 se dibuja la composición de las cabañas ganaderas menores en distintos territorios castellanos; los porcentajes presentados se han calculado considerando kilogramos de animal y no cabezas.
Gráfico 12 : Composición porcentual de las cabañas ganaderas menores en la Corona de Castilla hacia mediados del siglo XVIII (en %).
Fuentes: las citadas en el Cuadro 20, Grupo’75 (1977: 109); García Sanz (1986: 130); Marcos (1985: 35); Sebastián (1992: 108) y elaboración propia.
169
En términos generales lo acaecido en el conjunto de la provincia de Ávila a mediados del siglo XVIII no presentó un comportamiento anómalo en relación al conjunto castellano; sin embargo, si se pueden señalar algunas particularidades: una menor presencia del ganado ovino y una mayor importancia del caprino y del porcino. Las diferencias en la composición de las cabañas ganaderas menores estaban determinadas por los contrastes intercomarcales que se producían en el territorio abulense; de nuevo, La Moraña se asemejaba a otras regiones cerealistas vecinas, mientras que Valle de Amblés y, sobre todo, Allende los Puertos presentaban rasgos de economías de montaña.