II. Background
3.3 RANS Grid Generation
El objetivo de esta investigación fue conocer la manera en la que la tecnología, afecta la percepción del envejecimiento de manera directa, a través del uso, e indirecta, a través de estimulación subliminal.
Para esto se realizaron dos experimentos, en el primero, se llevo a cabo un análisis cuantitativo sobre la estimación de la edad tras ser expuestos (de manera subliminal) a estímulos relacionados a tecnología y envejecimiento; en el segundo, se realizó un análisis cualitativo, sobre los datos recolectados en una serie de entrevistas, y un análisis cuantitativo sobre cuestionarios relacionados a la percepción del envejecimiento. A continuación se discutirán los resultados de dichos análisis.
6.1 Discusión sobre el primer experimento
El objetivo de este experimento fue identificar los efectos que la exposición subliminal a estímulos relacionados con el envejecimiento y la tecnología producían en la estimación de la edad y en la percepción hacia el envejecimiento propio y el de otras personas. Tras analizar los datos se rechazaron las tres hipótesis planteadas debido a que: a) las edades estimadas por los participantes de las dos condiciones experimentales no estaban relacionadas con el tipo de estímulo expuesto; b) no hubo diferencia estadísticamente significativa en la percepción del envejecimiento propio entre los participantes expuestos a estímulos relacionados con tecnología o envejecimiento; y c) no hubo diferencia estadísticamente significativa en la percepción del envejecimiento de otras personas entre los participantes expuestos a estímulos relacionados con tecnología o envejecimiento. Considerando los resultados de Eibach et al. (2010) y de ambos trabajos de Kotter-Grühn and Hess (2012 b; 2012 a) los resultados obtenidos por los participantes expuestos a estímulos relacionados con envejecimiento fueron inesperados ya que en dichos trabajos los estímulos que se enfocaban a estereotipos o características del envejecimiento inducían a los participantes a considerar a otras personas como ‘más viejas’. La disparidad de resultados puede deberse a la valencia de los estímulos seleccionados ya que en sus trabajos hicieron una distinción entre estímulos positivos y negativos (siendo estos los de mayor fuerza) mientras que en este se optó por balancear la valencia de las palabras seleccionadas como estímulos.
Por otro lado, la falta de diferencia estadísticamente significativa en la estimación de la edad y la percepción del envejecimiento puede deberse a que: la tecnología, por sí misma, no sea un factor suficientemente fuerte para modificar la percepción del envejecimiento (a pesar de estar relacionada con estereotipos negativos y positivos); considerando los resultados de trabajos previos, el diseño experimental no fue el adecuado para medir, con precisión, los efectos en la percepción, por ejemplo, los rangos de edad escogidos (5 años i.e., 5 - 10, 11 - 15) fueron muy amplios lo que disminuyó la precisión.
A pesar de estos resultados, trabajos como el de Cornejo et al. (2013) y de Chua et al. (2013) muestran que es posible que la tecnología afecte las actitudes y percepciones hacia el envejecimiento a través de su uso ya que puede impactar en algunas de las dimensiones que lo definen como las emociones, el aprendizaje, la satisfacción con la vida, la utilidad hacia la sociedad, la actividad física y cognitiva, etc.
Por lo tanto, sería erróneo asumir, a partir de estos resultados, que la tecnología no tiene un efecto sobre la percepción del envejecimiento sino que es necesario asumir otro enfoque hacia el tema. Esto nos llevó al diseño del segundo experimento cuyos resultados se discuten a continuación.
6.2 Discusión sobre el segundo experimento
El objetivo de este experimento fue comprender de manera más profunda el proceso y los factores que intervienen en el cambio de la percepción del envejecimiento a través del uso de diferentes dispositivos interactivos personales.
Tras analizar los resultados se obtuvo un modelo socio-técnico que muestra el proceso de uso de tecnología y el proceso de cambio de percepción del envejecimiento. En dicho modelo se aprecia que los dispositivos interactivos personales: a) ayudan a que la percpeción sobre el envejecimiento adquiera una nueva dimensión ligándola a la evolución de la tecnología (i.e. perciben su envejecimiento a través de los cambios tecnológicos); b) asocia conceptos positivos (e. g. dinamismo), a la percepción hacia el adulto mayor; y c) genera un conjunto de beneficios en diferentes aspectos de la persona (cognición, salud, emoción y socialización) que apoyan los cambios de percepción (hacia el envejecimiento y al adulto mayor). Estos efectos y beneficios
coinciden con los objetivos buscados al implementar diferentes estrategias para afrontar el envejecimiento.
que el uso de dichos dispositivos generan efectos y beneficios que corresponden con aquellos que los adultos mayores buscan al implementar diferentes estrategias para afrontar el envejecimiento.
De manera general, nuestros resultados concuerdan con los obtenidos por Chua et al. (2013) y Cornejo et al. (2013) ya que el uso de herramientas tecnológicas comunes generan un contexto en el que se facilita la comunicación intergeneracional, lo que ayuda a que los adultos mayores se sientan más incluidos en la familia y en la sociedad, además de que ayuda a que las generaciones jóvenes adquieran otra perspectiva de lo que implica el proceso de envejecimiento.
A diferencia de los resultados de Zhang et al. (2012) en donde los participantes utilizaban diferentes medios tecnológicos para conseguir diferentes objetivos (por ejemplo Facebook para obtener información del estilo de vida americano y Renren para sus relaciones significativas), nuestros resultados muestran que los adultos mayores se sienten más inclinados a utilizar dispositivos que aglomeran diferentes funciones para satisfacer diferentes necesidades, por ejemplo el teléfono móvil que les permite comunicarse y entretenerse o Facebook que, además de servir como herramienta de comunicación, les permite enterase de acontecimientos importantes. Sin embargo, al igual que ellos, Burke et al. (2010) y Salovaara et al. (2010), este trabajo concluye que la tecnología permite que las personas cambien la manera en la que se ven a sí mismos y como otras personas los ven por lo que ayuda a generar y fortalecer nuevas identidades. Esto se debe a que el anonimato que permite (y fomenta) la tecnología ayuda a que las poblaciones que son víctimas de la estigmatización social, puedan integrarse y comunicarse con otras personas a través de sus intereses o de su forma de pensar.
Los resultados aquí obtenidos, concuerdan con los descubrimientos de Cornejo et al.(2013), Zhang et al. (2012), Burke et al. (2010), Smith et al. (2012) y Salovaara et al. (2010) en los que uno de los principales efectos/beneficios del uso de tecnología es fomentar y mantener actividades de socialización tanto con desconocidos como con
familiares, a pesar de las desventajas de la falta de socialización cara a cara. Esto se puede deber a que uno de los principales efectos del envejecimiento es la contracción de los círculos sociales de los adultos mayores (debido a enfermedades o muertes) (Durick et al., 2013) lo que genera efectos negativos como soledad y depresión. A pesar de estos beneficios, los adultos mayores también encuentran problemas similares a los mencionados por los participantes de Burke et al. (2010) dado que desconocen las normas sociales de los dispositivos tecnológicos y tienden a trasladar las normas de las relaciones cara a cara, lo que en parte explica las nociones que tienen sobre ‘mal uso’ de tecnología.
Por otro lado, nuestros resultados confirman la conclusión más importante de Salovaara et al. (2010) ya que la tecnología no debe considerarse como una herramienta que por sí misma sea capaz de generar cambios positivos sino que debe acoplarse a las estrategias que una persona aplica para afrontar el envejecimiento, es decir, un adulto mayor (en este caso) debe asumir un rol activo en el envejecimiento que lo lleve a implementar diferentes estrategias para afrontar el envejecimiento que puedan ser ampliadas y diversificadas por el uso de la tecnología.
Adicionalmente, es importante considerar que a pesar de que la tecnología presenta beneficios y efectos positivos en la vida de los adultos mayores también puede afectarla de manera negativa. Al igual que Salovaara et al. (2010) el aprender a usar la tecnología puede ser visto como un evento estresante. Nuestros resultados muestran que, por un lado, la tecnología es uno de los factores que incrementa negativamente la consciencia sobre el envejecimiento y el paso del tiempo ya que les ofrece un punto de comparación entre la tecnología con la que crecieron y la tecnología actual. Por otro lado, la falta de uso de tecnología también conlleva efectos negativos como el aislamiento.
El análisis cuantitativo que se realizó sobre los cuestionarios relacionados a la autopercepción del envejecimiento mostró que el mayor incremento se dio en la dimensión de ‘Aspectos negativos’ que refiere a la consciencia sobre las limitaciones y cambios negativos que conlleva el envejecimiento. Este resultado puede deberse a dos razones: como señalan Salovaara et al. (2010) y el modelo generado, el acercamiento a la tecnología puede ser algo estresante debido a la frustración que pueden sentir los
adultos mayores al no saber cómo utilizar correctamente un dispositivo; o que los haga más conscientes sobre aspectos negativos de su situación como la falta de comunicación con otras personas.
La falta de evidencia sobre el efecto de la tecnología en el cuestionario puede deberse a tres factores. En primer lugar, a la falta de tiempo con la tecnología ya que utilizaron los dispositivos únicamente por dos semanas, incluyendo el tiempo de adaptación y aprendizaje por lo que pudo no ser suficiente para generar un cambio medible o no fue suficiente para adaptar su uso a las estrategias para afrontar el envejecimiento. En segundo lugar, el proceso de aprendizaje que utilizaron (poco estructurado) pudo generar huecos en el conocimiento sobre el funcionamiento de la tecnología por lo que quizá su uso no fue correcto lo que limitó los beneficios que la tecnología podía ofrecerles. Finalmente, la falta de cambio puede deberse a que la tecnología seleccionada no se ajustaba a las estrategias para afrontar el envejecimientomás significativas de las personas por lo que los beneficios fueron secundarios y sin fuerza para generar un cambio observable.