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The rate of appeals as a proxy for other things

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4.4.3 The rate of appeals as a proxy for other things

Después de razonar las distintas lógicas que debieron intervenir en la concepción de la iglesia medieval y su correspondencia con las diferentes interpretaciones que se han desarrollado sobre la arquitectura gótica, este apartado, como en los demás casos estudiados, plantea la descripción- resumen del edificio y sirve como referencia para contrastar y confirmar las conjeturas planteadas sobre la construcción inicial.

La iglesia de San Francisco de Vivero sigue los patrones de la arquitectura de las iglesias franciscanas de segunda generación con una racionalidad que combina el espíritu religioso con el sentido práctico, utilitario y funcional, sin olvidar la teatralidad en sus formas y espacios, fundamentalmente hacia y en la Capilla Mayor.

La función funeraria, que no llega a los niveles de importancia y protagonismo que tiene en las iglesias franciscanas de Betanzos y Pontevedra, queda patente en los arcosolios situados en los brazos del transepto y la posterior construcción de la capilla funeraria dedicada a San Ildefonso.

255 La abundancia de pizarra y la escasez del granito en la zona condicionan la solución que se da a las fábricas, que se

adaptan a las técnicas y materiales constructivos de la zona.

256 La planta de la iglesia, de cruz latina, mide –según Donapétry- “unos 55 metros de largo la nave principal, por 9,90 de

ancho; y 24 metros de largo la nave transversal, por 7,50 de ancho”.

La lógica constructiva La realidad construida de San Francisco de Vivero258 solo mantiene del templo gótico, o con

características góticas, el ábside, los brazos del crucero y una parte de la portada. Estos elementos, la estructura de la planta y las hipótesis expuestas en los apartados anteriores, permite plantear que el templo debió seguir las soluciones técnicas del gótico de Galicia: cubierta de estructura de madera, apoyada en arcos ojivales reforzados con estribos exteriores, en la nave y el transepto, y bóveda nervada de abanico en el ábside, que muestra su estructura al exterior en los contrafuertes. Salvo en la dimensión y monumentalidad del ábside, la iglesia gótica sigue la lógica edificatoria de los franciscanos de racionalidad y economía constructiva.

La lógica de las formas Mantiene la voluntad estética que subyace en el ambiente bajomedieval y en los objetivos de la orden. El protagonismo de la Capilla Mayor en el diseño de la iglesia define cuáles son los fines principales de los frailes, la liturgia y la predicación. El carácter de iglesia-panteón, que en alguna de las iglesias estudiadas adquiere un papel principal, queda en este caso desplazado a un segundo lugar/plano.

La dimensión y, concretamente, la altura del ábside -la mayor de las iglesias franciscanas de Galicia- acentúan su esbeltez y elegancia proporcionándole una monumentalidad a la que solo se aproxima la capilla mayor de San Francisco de Pontevedra. La decoración259 se reduce a los capiteles y al

perímetro de las ventanas ojivales, cediendo el protagonismo a las proporciones del espacio y a la luz y contribuyendo de este modo a potenciar la sacralización del presbiterio en el que se sitúa el vértice ascensional, hoy desvirtuado por las reformas del barroco.

Desde la portada e incluso con las reformas sufridas, la nave manifiesta un recorrido visual y espacial que termina concentrándose en la Capilla Mayor. La nave bajomedieval dispondría de lienzos laterales

258 Las reformas que transforman la iglesia en los siglos XVII y XVIII inciden en la percepción visual y espacial del interior, no

solo de la nave y del crucero, sino de todo el conjunto. Distraen visualmente y restan protagonismo al espacio del templo, el ábside y su luz.

259 En el caso de Vivero ni los frailes ni los patrocinadores de su construcción desarrollan programas y repertorios

iconográficos en sus paramentos y arco de ingreso, al contrario de lo que sucede en San Francisco de Betanzos.

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54.- Detalle ventana y contrafuerte del ábside

55 55.- Alzado oriental y sección transversal por

el crucero hacia la portada del proyecto de templo gótico.

carentes de elementos que distraigan a los fieles, centrando su atención en la capilla mayor. La grandiosidad del ábside, la amplitud de sus ventanales y el contraluz que se producen provoca un efectoadecuado para la concentración de los creyentes, creando así un ambiente apropiado para la predicación. La pendiente del pavimento de la nave260, causada por la diferencia de nivel entre la

portada y el ábside, enfatiza el efecto ascensional que buscan por los frailes.

Cada uno de los cinco paños que definen el remate hemidecagonal del ábside se descompone, en su interior, en dos cuerpos separados por una línea de imposta definida por una moldura que sirve de derrame a las ventanas y rodea los fustes de los pilares que soportan las nervaduras de la bóveda (figs. 42 y 56). El cuerpo bajo define un zócalo que carece de decoración. Separan cada paño pilares sencillos de sección circular que continúan después de la imposta en el cuerpo superior de los ventanales en pilares que rematan en los arranques de los nervios de la bóveda de crucería.

La lógica de los significados La iglesia bajo medieval de San Francisco de Vivero seguiría los parámetros de los templos franciscanos de Galicia. La forma de su planta, los espacios interiores, la luz y la reducida decoración siguen los criterios que los frailes utilizan en las iglesias gallegas. Mantiene, como en las otras estudiadas, el simbolismo de la ascensión que queda patente en la organización espacial del templo y la formal del ábside resaltado, además, con la iluminación.

Como sucede en la mayoría de los casos estudiados, la reducida decoración otorga todo el protagonismo simbólico al ábside -por su definición, organización espacial y su iluminación- y a la luz que llega a través de sus grandes ventanales apuntados. La penumbra de la nave y el contrapunto que supone la iluminación de la portada focalizan y realzan la iluminación de la Capilla Mayor y su valor de símbolo de Dios y de redención, asignando al espacio interior del templo la dimensión irreal y trascendente261 característica de estas iglesias.

260 En el templo medieval la armadura de cubierta también seguiría la pendiente del pavimento de la nave. 261 NIETO ALCAIDE, V. La luz, símbolo y sistema visual. Ediciones Cátedra S.A., Madrid, 1981, p. 14.

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56.- Vista-detalle de las ventanas ojivales y la bóveda de la Capilla Mayor.

57.- Esquema-detalle del contrafuerte y ventanas ojivales del ábside.

La decoración sigue la normativa de los franciscanos: es escasa y se reduce a tallas de temas vegetales y cinegéticos en capiteles y claves de bóvedas, a formas de cabezas de clavo en las arquivoltas de las ventanas del ábside, y a formas, sencillas en general, utilizadas en las secciones de las nervaduras de las bóvedas y en los arcos torales.

La iconografía utilizada recoge fundamentalmente motivos cinegéticos o relacionados con la caza o la lucha de animales262. Fraga señala el paralelismo de los temas y motivos utilizados con los existentes

en la Claustra Nova de la catedral y el templo franciscano de Orense, repitiendo alguno de los allí utilizados que “formarían parte de un repertorio de motivos al estilo del cuaderno de Villar de Honecourt263”. Indica también que uno de los objetivos de las representaciones utilizadas es señalar

la lucha del hombre contra el pecado264.

La profunda reforma que se lleva a cabo en la nave y el crucero, y la carencia de referencias documentales sobre la existencia de arcosolios y capillas funerarias, a excepción de las señaladas - San Ildefonso y la Venerable Orden Tercera- nos impide conocer las características y elementos decorativos de la nave en la época bajomedieval. Considerando lo que sucede en los otros templos estudiados, se puede deducir que los lienzos interiores de la nave carecerían de decoración, salvo la que pudiesen tener las ventanas ojivales que la iluminan.

La lógica de los promotores y patrocinador Sigue la lógica de la producción arquitectónica que los franciscanos plantean para la construcción de sus iglesias, adaptándose a la realidad social y económica de la villa, caracterizada por su próspera economía, en la que es protagonista principal la burguesía, que presta un fuerte apoyo a los frailes. Franciscanos y habitantes de la villa buscan la grandiosidad y monumentalidad en la iglesia gótica. El patrocinio de los vivarienses -profesionales, comerciantes, artesanos y en menor medida nobles-

262 Estos motivos ya aparecen en el románico hispano. Manuel Núñez Rodríguez hace referencia a este tema en sus

publicaciones desarrollándolo en profundidad.

263 FRAGA SAMPEDRO, Mª D. El Convento medieval de San Francisco de Viveiro…Op. cit., p. 167. Basándose en la cronología

del ábside de Vivero y los paralelismos señalados con las obras de la Catedral y la iglesia franciscana de Orense (1320- 1325) plantea que se trata de obras realizadas por el mismo taller orensano que se traslada a Vivero.

264 VéaseFRAGA SAMPEDRO, Mª D. Idem. pp. 156-202. Hace un detallado análisis de la iconografía utilizada en el templo.

58.- Detalle de la decoración situado en el brazo sur del crucero

permite acometer las obras que darán como resultado el templo de mayor dimensión y el ábside mas amplio y esbelto de las iglesias góticas de los frailes menores conservadas en Galicia.

Es la iglesia, y fundamentalmente la Capilla Mayor, la que adquiere el protagonismo que en otros casos se lleva el mecenas –caso de la iglesia de Betanzos-. Esta circunstancia nos hace plantear la posibilidad que el control formal fuese ejercido en su totalidad por los frailes, reduciéndose el papel de los patrocinadores únicamente a financiar las obras; significa además que la función funeraria de los templos franciscanos no adquiere en Vivero el protagonismo que en otros casos los hacen alcanzar la categoría de iglesia-panteón, y que los frailes definen una decoración reducida – únicamente en capiteles, vanos, arcosolios y claves de las bóvedas- adecuando en este aspecto la iglesia a los objetivos e ideales de la orden.

Planteado el control arquitectónico que ejercen los frailes, no se encuentra sin embargo información que permita concretar la existencia del responsable último de la traza del templo gótico–tanto de su planta como de su sección- y del control de la ejecución del conjunto265. Únicamente se cuenta con

referencias a los distintos talleres y los trabajos de labra que desarrollan266.

265 Esta circunstancia se repite en todos los casos estudiados.

266 Las referencias permiten concretar a los historiadores la cronología constructiva del templo. Se basan

fundamentalmente en los elementos, formas, motivos y detalles decorativos, que se repiten constantemente en las iglesias mendicantes gallegas. pero parece que no se fijan en los espacios, recorridos visuales y sistemas y detalles constructivos, que aunque siguen una tipología constante en el gótico de Galicia, no mantienen la misma solución y proporciones en los detalles del ábside, fundamentalmente en sus contrafuertes.

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59.- Arcosolios situados en el hastial del brazo Sur del crucero.

60.- Arcosolios situados en el hastial del brazo Norte del crucero.

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