12. ESTUDIOS ANALÍTICOS DE LOS ELEMENTOS CONSTITUTIVOS DE LAS TARIFAS
1.- INTRODUCCIÓN
Se entiende por explotación de una red de saneamiento el conjunto de acciones destinadas a gestionarla (elaborar los procedimientos de actuación y hacerlos ope- rativos), conservarla (pequeñas reparaciones de los desperfectos que se producen en el día a día), repararla (cuando se produzcan roturas), en definitiva, mante-
nerla en un estado adecuado para las funciones que tiene que realizar. Las mas
frecuentes son las siguientes:
A. Vigilancia y control de la misma.
B. Gestión de entronques (Acometidas) y vigilancia de su ejecución. C. Limpieza de la red.
D. Reparación y renovación de la red.
Se consideran incluidas en la red los elementos complementarios, como son los po- zos registro, sumideros, cámaras de descarga, aliviaderos, sifones, depósitos de regulación, etc., en general todas aquellas instalaciones que facilitan su correcto funcionamiento.
Es muy importante que se tenga en cuenta las labores de explotación de la red de saneamiento, ya desde las etapas anteriores de planificación, proyecto y construcción. En este sentido es necesario que los proyectistas recaben información y experiencia de los explotadores a fin de concebir redes que cumplan los cometidos técnicos requeridos y que faciliten la labor de mantenimiento a los servicios de explotación. Por ello cualquier detalle que se resuelva en la fase del proyecto supone que no se tenga que resolver a posteriori lo cual suele producir un grave problema económico. Los aspectos más impor- tantes que se pueden solucionar en estas fases, sin ánimo de ser exhaustivos, son los siguientes:
a) Fase de planificación.
• Adopción del tipo de sistema más apropiado.
• Diseño adecuado de la red, teniendo en cuenta la problemática distinta que producen las aguas residuales urbanas, las industria- les y las pluviales.
• Establecimiento de unos criterios amplios de diseño. • Previsión del material en función de las necesidades.
• Consideración del entorno y de la problemática medioambiental en el estudio de la red.
b) Fase de proyecto.
• Trazado correcto de la red tanto en planta como en alzado, te- niendo en cuenta su mantenimiento futuro. El saneamiento es la red más profunda
• Estudio de las características de las aguas residuales que se van a verter a la red.
• Utilización de materiales adecuados. En zonas industriales los ma- teriales que se empleen deben ser resistentes a las aguas agresi- vas.
• Cálculo hidráulico correcto, con especial consideración de las velo- cidades máximas o mínimas, para que no se produzca ni erosión ni sedimentaciones.
• Secciones suficientes. El diámetro mínimo será de 30 cm en aco- metidas y 40 cm en redes ya que las redes de diámetros menores son fácilmente atascables.
• Cálculo mecánico adecuado. • Estanquidad de la red.
• Atención a todas las conexiones (acometidas) con los elementos complementarios de la red, con especial cuidado a los momentos que la red se puede poner en carga (Uso de compuertas antirre- torno).
• Implantación de pozos registro en puntos de unión de dos elemen- tos de la misma y en puntos de singularidad, cambios de alinea- ción, de pendiente, aliviaderos, sifones, etc..., a distancias ade- cuadas que permitan su limpieza por medios mecánicos y con ta- pas normalizadas.
• Situación adecuada de los elementos complementarios de la red, con caminos para el acceso de vehículos que permita la extracción y retirada de residuos.
• Elementos de seguridad en las labores de explotación, accesos a la red en zonas que queden afectadas por el tráfico, elementos de seguridad en el acceso a los pozos (material) de los pates y en el movimiento por el interior de las redes visitables, etc.
• Previsión de una ventilación adecuada.
• Proyecto de la red de manera que permita una mayor flexibilidad de mantenimiento, de forma que cualquier tramo pueda dejarse fuera de servicio, o con poco caudal, para una eventual repara- ción. Uso de compuertas que aíslen diferentes tramos.
c) Fase de construcción.
• Cumplimiento de los condicionantes del proyecto.
• Exacto cumplimiento de los pliegos de condiciones establecidos en el proyecto.
• Adecuada instalación con especial atención al asiento y a las jun- tas de unión de los tubos.
• Pendientes suficientes.
• Empleo y manejo adecuado de los materiales de relleno.
• Consideración del entorno (zanjas, arbolado, restitución del terre- no)
El servicio encargado de la explotación de una red de saneamiento debe contar con un equipo técnico que tenga un conocimiento exhaustivo de la red, de su funciona- miento, de su versatilidad, ... y que:
1. Definirá la frecuencia con la que se ha de efectuar la limpieza de la misma y el modo de realizarla
2. Analice las causas de las averías
3. Estudie soluciones técnicas para llevarlas a cabo, elaborando los proce- dimientos, bien la que conlleve la sustitución del conducto, bien reali- zando la reparación a cielo abierto o a través del conducto.
4. Coordinar los medios para la reparación de las averías, aprovechando éstas para dotar a la red de aquellos elementos de los que carezca para su buen funcionamiento (mejoras).
5. Proceda a su ejecución, cumpliendo la normativa de seguridad y salud laboral.
Para realizar estas funciones actualmente se cuenta con medios modernos entre los que se pueden considerar los modelos matemáticos de simulación de redes, las cá- maras de televisión que permiten la observación de los problemas de las redes en circuito cerrado, los camiones succionadores-impulsores que facilitan las limpiezas, los sistemas que permiten las reparaciones sin zanja,...
Una acción preventiva muy necesaria para las labores de explotación, es el control de los vertidos industriales de forma que se cumpla adecuadamente el Reglamento de Vertidos. Esto facilita la explotación de la red, la seguridad del personal y será garantía del correcto funcionamiento de la depuradora a la que se incorporan los mismos.