B. Key Stakeholders
V. Recommendations
4. Rationale for Recommendations
El control del tránsito en zonas escolares es un tema sumamente delicado y especialmente en nuestro tramo de carretera, por ser un tramo muy accidentado por estar compuesto más de la zona urbana que de zona rural, esto implica que la mayoría del trayecto en este tramo está siendo transitado diariamente por niños que asisten a la escuela. Si todas las solicitudes de los padres de familia y otros ciudadanos fueran atendidas, en las escuelas y carreteras al momento de cruzar la vía tendrían que estar muchos más inspectores o policías de tránsito y habría que utilizar mucho más señalamiento vertical, semáforos y demarcación, dado que la experiencia demuestra que la demanda sobre estima las necesidades reales de protección de los estudiantes. En muchas situaciones los controles para paso peatonal solicitados por los padres de familia, profesores y otros ciudadanos son innecesarios y costosos, provocando que se disminuya el respeto hacia los controles que sí se requieren. Por lo tanto, es importante identificar los puntos donde si existe irrespeto de las señales de zona escolar, para aplicar prácticas y estándares desarrollados mediante estudios de ingeniería, logrando con esto un control del tránsito seguro y efectivo.
La seguridad de los peatones depende en gran medida de una buena educación vial de parte de conductores y de que el público entienda y acepte los métodos para el control del tránsito, principalmente en el control de peatones y vehículos en la proximidad de las escuelas. Es así que ni los escolares ni los conductores podrán desplazarse en forma segura en las zonas escolares, a menos que entiendan que los controles del tránsito y de las vías funcionan para su beneficio.
4.5.1 Rutas Escolares y Pasos Peatonales Establecidos.
Las rutas escolares deberían ser planificadas tomando ventaja de la protección proporcionada por los controles del tránsito existente. Este criterio de planificación podría hacerse necesario para que los niños caminen por rutas no tan directas, y sobre distancias mayores, pero aproveche los cruces protegidos por dispositivos existentes, evitando así las rutas más peligrosas donde no existe suficiente control de tránsito. Las rutas escolares y pasos peatonales debería ser muy bien planificados sobre el tramo de carretera Managua - Izapa por ser un tramo de carretera muy peligroso por el constante flujo de vehículos que diariamente
transita por ahí y por la cantidad de escolares que a diario hacen uso de esa vía para trasladarse a sus centros escolares. En el tramo de carretera se han venido construyendo asentamientos nuevos como es “Rosario Murillo” y éste no cuenta con pasos peatonales para los niños que se trasladan en ese punto para asistir a sus centros de estudio.
Los factores a ser considerados cuando se determina la posibilidad de que los escolares caminen una mayor distancia para cruzar son:
1. La disponibilidad o no de aceras seguras adecuada en las carreteras y la localización de los controles existentes.
2. El número de escolares que cruzan la vía. 3. Las edades de los escolares.
4. La distancia total adicional que debe caminar.
4.5.2 Criterios para el control de Pasos Peatonales
En los puntos de cruce de peatones se presentan patrones de vacíos en la corriente, durante los cuales no pasa ningún vehículo. Este fenómeno hace que los usuarios dispongan de intervalos cortos durante los cuales pueden cruzar con mayor seguridad la vía. Este patrón es específico para cada punto de cruce y está afectado por los dispositivos de control de las intersecciones vecinas al sitio. Por seguridad los peatones deben esperar un intervalo de suficiente duración, de tal forma que les permita cruzar la calle con más seguridad y sin interferencia al flujo vehicular, evitando así accidentes de tránsito por la imprudencia de los peatones. Cuando el tiempo transcurrido entre la ocurrencia de intervalos adecuados se vuelve excesivo, los niños pueden llegar a impacientarse y arriesgarse por procurar cruzar la vía durante un intervalo inadecuado. Esta demora puede considerarse excesiva cuando el número de intervalos adecuados en la corriente de tránsito, durante el periodo en que los niños están utilizando el cruce peatonal, es menor que el número de minutos en el mismo período de tiempo. Con esta condición (cuando intervalos adecuados ocurren con menos frecuencia que un promedio de uno por minuto), se requiere alguna forma de control para crear en la corriente de tránsito los intervalos para reducir el riesgo.
4.5.3 Señal de proximidad en las Zonas Escolares.
Los estándares y recomendaciones propuestas en este capítulo tienen por objetivo primordial el romper con la cultura del irrespeto a las señales de zona escolar, mediante la instalación de dispositivos de control que sí llenen las expectativas de los usuarios y que se ajusten a las necesidades reales del lugar, los peatones y
los conductores; con el propósito de enfatizar el llamado de atención a los conductores sobre la existencia de una zona escolar.
Se recomienda sustituir la señal tradicional en un plazo máximo de 10 años, conforme se desgasten las señales ya instaladas y sea necesario reemplazarlas por señales nuevas. El diseño de las señales preventivas para zonas escolares prescrito en los manuales utiliza símbolos más modernos y tiene forma de pentágono.
El uso de la forma de pentágono tiene varias ventajas. En primer lugar, hace que las señales escolares de advertencia se diferencien de las otras señales de prevención, con lo cual se le recuerda al conductor que está en presencia de una situación más delicada en la que debe poner más atención. Por otro lado, el otorgar una forma única para este tipo de señal permite que los conductores reconozcan las señales de zona escolar, aún cuando estén descoloridas por el sol o despintadas, como ocurre con la
forma de octágono de la señal de ALTO. Considerando los pocos recursos disponibles para la sustitución de señales, particularmente en las zonas rurales, se logra que la señal siga transmitiendo el mensaje para el cual fue diseñada, a pesar del deterioro.
La señal de advertencia de la proximidad de una zona escolar (E-1-1) se usa en ambas aproximaciones al centro educativo, en sitios donde los beneficios o terrenos escolares están adyacentes a la carretera. También se puede usar con antelación a los pasos de cruce de escolares que no sean adyacentes a la edificación escolar. Esta señal debe ir antes que la señal que advierte de la presencia de un paso peatonal
para escolares (E-1-3). Donde las condiciones de la vía lo permitan, la señal E-1-1 debe colocarse a no menos de 45 m y no más de 200 m antes del centro educativo o del paso peatonal escolar.